4 recetas deliciosas para diversificar el uso del jengibre

Para disfrutar de este tubérculo tan benéfico para el cuerpo, te compartimos cuatro recetas naturales y deliciosas.

En la medicina tradicional china se ha usado el jengibre desde hace más de 2 000 años para reducir los síntomas derivados a trastornos respiratorios y estomacales. Actualmente se han realizado análisis rigurosos sobre sus beneficios terapéuticos, principalmente para casos de diarrea, náuseas, vómito, flatulencias, cólicos, mareos,  dolor muscular, artritis, entre otros; así como de bronquitis, tos, etcétera. 

Para disfrutar de este tubérculo tan benéfico para el cuerpo, te compartimos cuatro recetas naturales y deliciosas: 

 

– Medallón de atún en salsa de jengibre. Necesitas: 1 pieza de medallón de atún,  chile morrón rojo, chile morrón amarillo y chile morrón verde, zanahorias, aceite de oliva, jengibre en polvo, pimienta molida, especias finas, sal con ajo, papa cocida, mantequilla, consomé de pollo en polvo y pan. Método: En un bowl, agrega el aceite de oliva, pimienta, hierbas finas; esto con el fin de marinar el atún durante 20 minutos. Una vez marinado el medallón, hay que poner el pescado en una sartén para sellarse por todos lados. En el sartén se colocan también las verduras para saltearlas con mantequilla. Mientras se deja reposar el pescado y las verduras, se prepara el puré con papa cocida. Para la salsa, se coloca un poco de mantequilla, vino blanco y el jengibre en polvo en un sartén. En cuanto surja el primer hervor, mezclar todos los ingredientes. 

– Arroz con leche, jengibre y canela. Necesitas: 2 tazas de arroz cocido, 2 tazas agua de jengibre, 4 tazas de leche, 1 vaina de canela, 1 cucharada de azúcar mascabada, canela molida para adornar. Método: Cocer a fuego medio el arroz junto con agua y canela. En cuando se seque el arroz, se agregan la leche y el jengibre. Hervir a fuego lento, adornando con la canela molida.  

– Infusión de menta, canela, jengibre y té verde.  Necesitas: 5 hojas de menta dulce, 1 litro de agua natural, 1 cucharada de canela, 1 cucharada de manzanilla molida, 3 lascas de jengibre deshidratado, 1 cucharada de té verde. Método: Verter agua hirviendo sobre los ingredientes, tapar y mantener ocho minutos en reposo. Colar y endulzar con miel.

– Pan de jengibre. Necesitas: 2 tazas de harina, 1/3 taza de azúcar, 1 cucharadita de sal, 1/2 cucharadita de polvo para hornear, 1 cucharadita de bicarbonato de sodio, 1 cucharadita de canela, 1 1/2 cucharadita de jengibre molido, 1/2 cucharadita de clavo de olor molido, 1/2 taza de mantequilla derretida, 1 taza de molasa, 1 huevo, 1/2 taza de suero de leche, 1/4 taza de agua caliente. Método: Precalentar el horno a 200º C, engrasar un molde para pan. Mientras tanto, cernir la harina, azúcar, sal, polvo para hornear, bicarbonato de sodio, canela, jengibre y clavo. En un tazón combinar la mantequilla, molasa, huevo y suero de leche. Agregando esta mezcla a los ingredientes secos, remover suavemente en lo que se incorpora el agua caliente hasta que se torne homogéneo. Vertir la masa anterior en el molde –previamente engrasado– y hornear de 45 a 50 minutos. Se recomienda comer el pan con una salsa de limón. 

 



Sólo existe una falla con la que tienes que aprender a lidiar, según el zen

Nada más que una falla podría estar provocando que no logres encontrar por dónde fluir.

Hay muchas razones por las cuales nos paralizamos ante la simple idea de fracasar y no poder lidiar con nuestras fallas. La ansiedad nos domina con sólo pensarlo. ¿Y si no se vuelve a presentar la oportunidad? ¿Qué tal que hago el ridículo? ¿Y si decepciono a alguien?

Los pensamientos persisten y se vuelven obsesivos cuando no sabemos cómo lidiar con ellos ni, por tanto, con las fallas. No podemos evitar intentar vislumbrar el futuro ―lo cual no es malo―, pero no lo hacemos de una manera previsora, más intuitiva, sino dando por hecho que sólo nos aguardan equivocaciones. Vamos a fallar, nos aseguramos. Nada volverá a ser igual.

como-lidiar-fallas-asumir-fracaso-filosofia-zen-problemas-88

Y entonces fallamos, porque la mente ―e incluso las posturas de nuestro cuerpo― pueden precondicionarnos a ello: liberar hormonas y neurotransmisores cuyo influjo en nuestro comportamiento es realmente poderoso.

¿Por qué no podemos fluir sin las ataduras del fracaso?

El maestro zen más importante de Occidente, Taisen Deshimaru, pensaba que el problema reside en que buscamos la libertad en el lugar equivocad. La libertad es la meta a la que todos aspiramos, pero para el maestro Deshimaru era claro que la ambición y el deseo llevan a los individuos, en la sociedad moderna, a fetichizar la libertad: a confundirla con cuestiones como el éxito personal.

Como es imposible alcanzar la libertad a la que refiere el zen mediante ambiciones materiales, es recurrente que nos encontremos frente al fracaso.

La verdadera libertad está en la mente [… ] Incluso cuando mis proyectos fallaran, incluso si toda mi misión fracasara, todavía tendría mi kolomo (ropaje) y mi cabeza rasurada, y podría dormir a un lado del camino.

Buscar la libertad más allá de la propia psique, la cual nos conecta con los otros y con el cosmos, es lo que nos conduce a un irracional miedo al fracaso. No quiere decir que debamos aislarnos para no fallar, sino que debemos construir lo que somos en el mundo material sobre un sólido trabajo subjetivo. 

Sólo así nos podemos dar cuenta de que la única falla importante que podemos cometer es creer que podemos fallar.

como-lidiar-fallas-asumir-fracaso-filosofia-zen-problemas-5

Porque en realidad fallar es algo tan relativo como el tiempo. Lo que percibimos como una falla tenemos que retomarlo como una oportunidad para reflexionar. Fallar debe servirnos para fortalecer la psique, y como un momento para redireccionar nuestras intenciones.

Ray Bradbury lo sintetizó lucidamente en su libro Zen in the Arts of Writing:

No deberías ver hacia atrás para concebir el trabajo que has hecho como una falla. Fallar es rendirse. Pero estás en el medio de un proceso en movimiento. Nada falla entonces. Todo sigue. El trabajo está hecho. Si es bueno, aprenderás de él. Si es malo, aprenderás aún mas. El trabajo hecho es una lección para ser estudiada. No hay falla a menos que uno se detenga.

Las fallas no existen: son sólo una ilusión que nos sirve de barómetro, que pueden ayudarnos a sobrevivir. Pero que sobre todo tienen que impulsarnos a seguir: a fluir.

*Imágenes: Anna Sudit



Descubre las maravillas que tiene el jengibre para tu organismo

Con el paso del tiempo, el jengibre se exportó al imperio romano, donde se volvió un fenómeno culinario con fines terapéuticos.

El jengibre ha fungido como medicina tradicional china desde hace más de 2 000 años, cuya especialidad era mejorar la digestión al reducir los síntomas de la diarrea, náuseas y problemas estomacales. Con el paso del tiempo, el jengibre se exportó al imperio romano, donde se volvió un fenómeno culinario con fines terapéuticos. Desde entonces, el Occidente se encargó de combinar, usar y fomentar el uso del jengibre en todas sus variantes.

Se comenzó a hacer un análisis riguroso de sus beneficios terapéuticos, donde se descubrió que el jengibre ayuda a la pérdida del apetito, a las náuseas, al vómito derivado de las cirugías y tratamiento para el cáncer, flatulencias, problemas intestinales, cólicos, mareos, entre otros. Hay quienes afirman que este rizoma, de la familia del cardamomo, la cúrcuma y galanga, reduce los síntomas asociados al tracto respiratorio como la bronquitis, la tos; los problemas menstruales, artritis y el dolor muscular.  

Por ello, en Ecoosfera, con ayuda de Medical News Today, te compartimos los beneficios terapéuticos que implica integrar el jengibre a tu dieta diaria:

Reduce la inflamación del colon. De acuerdo con un estudio en el periódico Cancer Prevention Research, la persona reduce el riesgo de desarrollar cáncer de colon al reducir la inflamación en el área.

Alivia el dolor muscular causado por el ejercicio. En la Universidad de Georgia (EE.UU.), se encontró que el consumo diario del jengibre ayuda a reducir el dolor derivado de la actividad física hasta el 25 por ciento. Cada participante del estudio sintió mejoría en el funcionamiento de los brazos, la inflamación y los niveles de dolor.

Náuseas derivadas por la quimioterapia. Reduce la sensación de vómito hasta un 40 por ciento. Esto sucede debido a que el jengibre absorbe tempranamente los químicos de la quimioterapia, fungiendo como un antiinflamatorio.

Ayuda a la lucha contra el cáncer de ovario al reducir hasta la muerte aquellas células cancerígenas a través de la apoptosis (se suicidan) o autofagia (se atacan entre sí).

Síntomas de asma. El jengibre puede funcionar como agonista beta, el cual ayuda a relajar el músculo liso bronquial.

El daño en el hígado causado por acetaminofeno (Tylenol, paracetamol, etcétera), el cual se le asocia con la hepatotoxicidad. El jengibre ayuda a prevenir daños hepáticos, aliviando el estrés oxitativo como si fuera una vitamina E.

Dismenorrea (menstruación dolorosa). Los investigadores de la Islamic Azad University encontraron que 82.85 de las mujeres del grupo de control que consumieron cápsulas de jengibre, reportaron mejoras en los síntomas de dolor.