3 sistemas de riego de la Antigüedad que resuelven los problemas de la actualidad

Existen valiosos ejemplos de esta cosmogonía: las maravillas arquitecnónicas de las antiguas civilizaciones, las cuales poseen la clave para resolver los problemas de agua de la actualidad.

Se dice que nuestros antepasados poseen la sabiduría de la Naturaleza, pues fundaron la teoría y práctica de sus civilizaciones mediante la mera observación y entendimiento de la misma. Ellos, más cercanos al instinto de la vida salvaje, no dominaron el ciclo de la naturaleza: lo aprehendieron y adaptaron a sus necesidades, lo hicieron suyo como parte de su dinámica cotidiana. De ahí que hicieran uso respetuoso de los recursos naturales, para devolverlos y continuar con el ciclo. 

Existen valiosos ejemplos de esta cosmogonía: las maravillas arquitectónicas de las antiguas civilizaciones, las cuales poseen la clave para resolver los problemas de agua de la actualidad. Entre estas maravillas de la Humanidad, se encuentran las siguientes tres:

Los baolis de India. Se trata de una especie de pirámide inversa, cuyos escalones se dirigen hacia el centro de la tierra y la cima es en realidad un recipiente para agua. Los baolis son usados para almacenar el agua de la lluvia con el fin de que numerosas poblaciones puedan usarla a lo largo del año. En especial en la zona desértica de Thar, al oeste de India, en donde los baolis contienen símbolos importantes para la cultura de la región. 

De acuerdo con los estudios antropológicos, este tipo de estructuras han existido desde hace 1 000 años; se construyeron en las ciudades y las cercanías que se encontraban a lo largo del desierto y al interior de Delhi. Actualmente los 15 baolis que sobrevivieron al paso del tiempo poseen una bomba eléctrica para facilitar la extracciónde agua. Y mientras que cae 70 mm de lluvia en Delhi anualmente, la mitad de la ciudad se ha declarado como “zona negra” –una zona con una menor cantidad disponible que la que se demanda–; por lo que los baolis pueden regular los problemas acuíferos de la segunda ciudad más grande de India. 

Los expertos aseguran que los modelos baoli pueden replicarse en cualquier parte del mundo con condiciones climáticas y fisiológicas similares. 

Presas de arena de Kenya. En Makueni County, una de las regiones más inhóspitas de Nairobi, posee dificultades en cuanto al acceso de agua y de alimentación. Ahí, tanto mujeres como niñas de la África sub-Sahariana pasan cuatro horas al día para conseguir un poco de agua. Para enfrentar esta situación se ha comenzado a utilizar una técnica ancestral de recolecta de agua proveniente de los romanos en 400 a.C.: presas de arena. 

Al construir las presas de arena, construyendo una barrera de piedras sobre el río, se purifica el agua conforme el río fluye y la arena se queda de un lado de la barrera. Con el paso del tiempo, las capas de arena construyen un depósito de agua, el cual se almacena en la arena una vez que baja el nivel acuático del río. Es decir que la arena actúa como filtro y almacenaje de agua. 

Actualmente la Africa Sand Dam Foundation –ASDF–ha facilitado la construcción de 838 presas de arena en tierras rurales secas de al menos ocho países. Esto mejoró tanto la cantidad como calidad de las aguas en las comunidades locales, mejorando los esquemas agroeconómicos de cada una de esas zonas. 

Suqakollos en Perú. Para enfrentar el calentamiento global, los granjeros de la región están reviviendo el sistema ancestral de la agricultura e irrigación. Es decir que haciendo uso de lo que parece una escultura de tierra, el suqakollos ayuda a regar la tierra de cultivo mediante un sistema de microclima agrícola. 

En palabras de la Food and Agriculture Organisation –FAO–, el suqakollo “captura y drena el agua de la lluvia, así se irriga el campo durante todo el año. Y cuando se baja la temperatura, el sistema eleva las tierras alrededor a tres grados centígrados superiores al ambiente, protegiendo a las tierras de quemarse.” Por lo que se trata de un sistema ancestral que ha prevenido grandes pérdidas alimentarias para sus habitantes. 

El proyecto de suqakollos es uno de los sistemas agrícolas más importantes en el planeta, por lo que se ha ido implementando en numerosas partes de la región –principalmente en Cusco y Puno–. Pues no sólo aísla el uso del agua, el suelo y los fertilizantes, mejora tanto la calidad como cantidad de los cultivos. 



Las mejores fotos de la nueva y peculiar aurora boreal, “Steve” 📷

Aún no se sabe si este forajido cósmico es realmente una aurora boreal, pero se le parece mucho (y es un evento imperdible).

Últimamente el universo nos ha querido demostrar que aún hay lugar para el asombro. Un ejemplo reciente está en que tuvimos a nuestro primer visitante interestelar, y no era un asteroide ni un cometa, sino una especie de fractal cósmico.

Ahora tenemos un nuevo tipo de aurora boreal… o algo así.

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Aunque parezca increíble, aún no lo sabemos todo de los fenómenos astronómicos. Y muchos son sumamente escurridizos, como las luces púrpura en Canadá que fueron descubiertas apenas en 2016. Y no por la NASA, sino por un grupo de fotógrafos aficionados a la aurora boreal llamado Alberta Aurora Chasers (AAC).

Este preciosa danza de luces fue nombrada por los miembros de AAC como “Steve”, en referencia a la película animada Over the Hedge, en la cual algunas criaturas del bosque nombran un objeto desconocido como “Steve” para hacerlo parecer menos atemorizante y ajeno.

Aunque lo cierto es que poco habría que temer sobre este fenómeno astronómico, que si algo logra es embelesarnos. No obstante, hay algo que inquieta a la NASA: aunque “Steve” se ve como una aurora boreal, en realidad no lo es.

¿Por qué “Steve” no es una aurora boreal?

Las auroras boreales se forman cuando las partículas cargadas interactúan con los campos magnéticos de la Tierra. Sin embargo, un grupo de físicos de la University of Caligary comprobó, a través de la observación vía satelital del cielo que rodea a “Steve”, que éste no cuenta con partículas cargadas.

Los estudios vía satelital también arrojaron otros curiosos e inesperados resultados. Según dijo el físico Eric Donovan para la Europe Space Agency, los datos revelaron que la temperatura atmosférica sube hasta los 3 mil grados Celsius, y que una cinta de gas de 25 kilómetros de ancho fluye hacia el oeste durante el evento, que dura aproximadamente 20 minutos.

Los físicos que estudian actualmente a “Steve” ya tienen algunas hipótesis sobre qué ocasiona el fenómeno. Aún así, el misterio es tal que la NASA está pidiendo a todo el que vea al forajido cósmico que le tome fotos y videos para compartirlos con la comunidad astronómica a través de la página Aurorasaurus, para así abonar a las investigaciones.

En lo que se develan los misterios que rodean a “Steve”, te dejamos algunas de las mejores fotos de este espectáculo. Un auténtico regalo de la naturaleza para nosotros.

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*Imágenes: 1 y 3) Paulo Fedozzi  2) Flickr Northern Lights Graffiti; 4) james_stone76; 5) Megan Hoffman; 6) Ryan Sault; 7) wikimedia; 8) Catalin Tapardel; 9) Dave Markel