10 sitios que funcionan con energía renovable de Tesla y que seguramente no sabías

Tesla, empresa fundada en 2003 en honor al famoso ingeniero croata, comenzó con el incentivo de probar que los coches eléctricos no sólo funcionan mejor que aquellos que se alimentan con gasolina, también son increíblemente más poderosos, económicamente asequibles y ecosustentables. En otras palabras se trata de una empresa cuya misión es ayudar a la transición […]

Tesla, empresa fundada en 2003 en honor al famoso ingeniero croata, comenzó con el incentivo de probar que los coches eléctricos no sólo funcionan mejor que aquellos que se alimentan con gasolina, también son increíblemente más poderosos, económicamente asequibles y ecosustentables. En otras palabras se trata de una empresa cuya misión es ayudar a la transición del planeta hacia la energía sustentable. 

Actualmente Tesla se encuentra invirtiendo en una división de energía renovable, y el resultado es tanto la batería para el hogar, Powerwall, y la batería comercial, Powerpack. Con el paso del tiempo, la empresa ha lanzado versiones cada vez más modernas de ambas baterías, así como productos solares para los techos y una planta, la Gigafactory, en Sparks –Nevada, EE.UU.– para operar energía limpia para la región. Sus productos han tenido una fuerte resonancia en los 18 países que se encuentran funcionando en el día a día. 

Conoce 10 ejemplos en que el Powerpack brinda energía de manera ecosustentable y asequible para las necesidades de varios habitantes: 

– Singita Lodge en el Kruger National Park, en Sudáfrica. Es un hotel que se ostenta entre 33 000 ocres del parque nacional, en donde también habitan bufalos, leopardos, chitas, elefantes y otras especies. Este sitio opera tan sólo con páneles solares del sistema Powerpack de 3,150 kilowatt-horas. Además, Singita Lodge practica el ecoturismo, reduciendo considerablemente el impacto en la biodiversidad de la zona. 

– Vunabaka, en Mololo Island, en Fiji. Se trata de otro hotel genera electricidad vía un panel solar de 1 megawatt, el cual se alimenta por 20 Powepacks de Tesla. 

– Southern California Edison, en EE.UU. Es una subsidiaria de electricidad que solicitó a Tesla Company construir un sistema de batería de 20 mega-watt para proveer electricidad a 2 500 hogares al día. Actualmente se trata del proyecto de almacenamiento de batería con iones de litio más grande del planeta, brindando una solución energética a este condado de Los Angeles. 

– Vector, en Nueva Zelanda. Así como la Southern California Edison, esta compañía no usa energía solar pero un sistema Powerpack de Tesla capaz de almacenar 2 megawatt-horas para un vecindario residencial. 

– La isla Ta’u, en EE.UU. Para energizar a toda la isla, Tesla proporcionó 60 baterías Powerpack y páneles solares usando SolarCity. Con una capacidad de 1.4 megawatts para generar energía solar, las baterías se recargan con sólo siete horas de luz solar. 

– La isla hawaiana Kaua’i. Tesla instaló 54 978 páneles solares y 272 baterías Poweback para brindar energía a toda la isla. Esto da en total una capacidad de 13 megawatts para generar energía solar. 

– Vinatería La Crema, en EE.UU.. En el corazón se Sonoma County, en California, una vinatería optó por usar energía solar mediante un sistema de 1, 200 kilowatt-hour con Powerpack. La Crema es una de las varias vinaterías que forman parte del Jackson Family Wines, los cuales poseen 8.4 megawatt-hora de energía solar para brindar electricidad a seis diferentes vinaterías. 

– La isla Dent, en Australia. Entre la isla Vancouver y British Columbia, en la isla Dent se encuentra un Powepack de Tesla que captura la energía de una turbina marina. Con cinco Powerpacks se provee 500 kilowatt-horas de energía. 

– College of Marin, en EE.UU. Un colegio comunitario en California usa un sistema de Powepack de 3.2 megawatt-horas. Este sistema eléctrico ayuda a ahorrar entre 100 000 y 150 000 dólares anuales en electricidad tradicional. 

– La isla Ocracoke, en EE.UU. Considerado como parte de Carolina del Norte, esta isla sustituyó la energía de diesel por energía del sistema Powerpack de Tesla. Con un sistema de 1 megawatt-hora mediante dos baterías, este sitio almacena energía solar para brindar electricidad a la población. 



Una flor para la naturaleza: minas de carbón abandonadas serán ahora fuente de energías limpias

En una vuelta de tuerca asombrosa, minas abandonadas se transformarán en granjas de energía solar para suplir a la anticuada industria energética del carbón.

Las minas de carbón abandonadas están siendo transformadas en granjas de energía solar alrededor del mundo. En ellas –y en sus alrededores– se instalarán cientos de paneles fotovoltáicos, los cuales se beneficiarán de ventajas adicionales que la infraestructura de las minas les proveerán. Se trata de un gran salto hacia el cambio de mentalidad, que comienza por deconstruir la idea de los lugares que más contaminación ejercen en el planeta, como es el caso de las minas, y termina por dotar a estos espacios de un novedoso significado, que en esencia devuelve a las civilizaciones un concepto fundamental para la supervivencia: la sustentbilidad.

No deja de ser paradójico –y hasta cierto punto, poesía a partir de la decadencia–: de donde se extraía la materia prima del combustible más contaminante (la cual produce la menor cantidad de energía y la mayor cantidad de contaminación por kilogramo) se producirán ahora miles de watts de energías limpias.

minas-carbon-abandonadas-energia-renovable-granjas-solares-china

Países como China, Alemania y Gran Bretaña están realizando proyectos de granjas solares para reactivar los terrenos abandonados de las minas, donde no obstante el fin seguirá siendo el mismo: dotar de energía eléctrica a las ciudades. En Huainan, China, la más grande de estas nuevas granjas solares ha echado a andar, y se espera que para mayo de 2018 brindará electricidad a casi 100 mil hogares.

Alemania, que ocupa el tercer lugar en instalación de paneles fotovoltáicos en el mundo, también está trabajando para convertir una mina de carbón con medio siglo de historia en una planta de energía renovable. La planta alimentará 40,000 hogares con energía de paneles solares y turbinas eólicas. La mina de carbón, ubicada en el noroeste del país, se cerrará el próximo año para dar seguimiento a este proyecto sustentable. 

En Estados Unidos –que ocupa el cuarto lugar en instalación de estos mismos paneles–, Berkeley Energy Group planea convertir una mina a cielo abierto en una planta de energía solar que podría producir entre 50 y 100 MW de energía para 2018.

Así, estos países transforman las lúgubres minas abandonadas, aprovechando su profundidad y sus túneles para volverlos gigantescos dispositivos de almacenamiento para contener energía renovable.

Estas minas no dependen sólo de los días despejados

minas abandonas granjas solares carbon

La energía solar depende, sobra decirlo, del Sol. Pero las minas resultan una insospechada solución a la dependencia de éste para proveer electricidad, haciendo posible acumularla para brindar electricidad las 24 horas. Esto es gracias a que los profundos pozos de las minas serán aprovechados por plantas de bombeo hidráulico, lo que permitirá almacenar la energía recolectada por los paneles. En el caso de la granja solar de Huainan, se han instalado paneles fotovoltaicos flotantes en el lago artificial contiguo a la mina, lo que supone ventajas adicionales, como menor evaporación y un mantenimiento más sencillo, así como el la utilización de agua que de otra forma no podría reciclarse.

Aunque todavía en 2012 estaba en cuestionamiento si estos proyectos funcionarían, las iniciativas alemanas, chinas e inglesas han mostrado ser fructíferas. Muy pronto, estas granjas solares podrían reemplazar a toda producción contaminante de energía, como la del gas shale.

 

Un dato interesante es que, para 2022, se planea que las fuentes de energía renovable crezcan en un 43% en todo el mundo. Esto equivale a la mitad de capacidad energética necesaria para revertir el uso de carbón.

La industria de la energía solar está creciendo en todo el mundo, con esfuerzos paralelos de países como la India, donde se encuentra el parque solar más grande del planeta. Además, se sabe que ha crecido en un 50% desde principios de siglo hasta ahora, y se espera que crezca mucho más, con iniciativas como las de estas “minas solares” que, más allá del futuro favorable que le depara a cientos de ciudades, está  acordando con la naturaleza un propósito bellísimo, la sustentabilidad de todos los seres vivos. 

 



La CDMX abrirá planta que transforma basura en energía: ¿qué implicaciones podría tener?

Transformar basura en energía, ¿es realmente sustentable?

Plantas de termovalorización es como se le llama al proceso mediante el cual se transforman los desechos en energía, mismos que de otra forma irían a parar a los rellenos sanitarios. El gobierno de la CDMX anunció su convenio con la empresa Veolia para construir en Bordo Poniente una de estas plantas; y no cualquiera, sino la más grande del mundo. Esta planta abastecerá de energía a las 12 estaciones del Metro con un costo de 2 mil 350 millones de pesos anuales durante 30 años.

Pero, aunque los rellenos sanitarios están lejos de ser una solución y han comprobado su nocividad, tampoco parecen serlo las plantas de termovalorización, cuya tecnología fue tachada por la Comisión Europea como limitada y como una opción poco favorable para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Sustentabilidad y energías renovables: temas fundamentales en la agenda de cualquier gran ciudad

El aprovechamiento de todo tipo de recursos, e incluso de desechos, se ha vuelto una práctica común en muchos países ante la catástrofe ambiental que enfrentamos a escala planetaria. Pero, cabe preguntarnos si estas acciones, que se llevan a cabo bajo el modelo económico neoliberal —el cual ha demostrado estar más preocupado por otras cosas que por el medio ambiente— serán realmente sustentables o no.

Basura-dependientes y sociedad de consumo

Una de las desventajas de este modelo de energía sustentable es que nos hace dependientes a una determinada producción de… basura. En Dinamarca y otros países nórdicos, estos convenios con empresas trasnacionales han implicado que se tenga que importar… sí: basura, lo cual sigue siendo visto como algo positivo, quizás porque han perdido de vista el problema de fondo y se han quedado sólo en la forma.

¿Por qué?

El problema va más allá de la sustentabilidad y nos conduce a un viejo concepto de la sociología: sociedad de consumo, que se define como “el conjunto de procesos socioculturales en que se realiza la apropiación y los usos de los productos o servicios”. Dicho término se puede aplicar a las consecuencias que la tecnología de producción del fordismo (producción en serie) ha ocasionado, pues la producción tan desmesurada de mercancias nos ha hecho ir de una crisis de sobreproducción a otra, lo que a su vez ha supuesto la profundización de la crisis ambiental.

Así, el reciclaje de basura parece ser una apología a la sociedad de consumo, o por lo menos una adaptación y normalización de algo que ha demostrado ser insustentable: nuestro nivel desaforado de consumo. Y quizás ese sea realmente el problema, el cual el gobierno de la CDMX está omitiendo, amarrándose —a ellos y a nosotros— a un convenio de 30 años que tal vez sea de por sí insustentable.

Además, no está comprobado el nivel de riesgo ambiental y a la salud que las plantas de termovalorización suponen. Se sabe, no obstante, que la quema de basura emite diversas sustancias a la atmosfera y que sus partículas afectan seriamente la salud. Frente estas cuestiones, ¿será que debió haber un debate más amplio e informado al respecto?

¿Cuál es la solución?

Quizás el proceso de aprovechamiento de la basura no sea del todo malo, tomando en cuenta que no nos podemos poner tan exigentes cuando el problema es tan grande; pero ciertamente no es una solución a largo plazo.

La cuestión está en pensar si es realmente necesario que cada mexicano genere más de medio kilo de basura al día, como asegura el INEGI, o si es posible reducir esta cifra con otras iniciativas que aboguen por una sociedad que genere la menor cantidad de basura posible. Sin duda es algo que puede pasar por nuestra mente cada vez que pedimos un atole y nos dan un vaso de unicel, o cuando usamos platos desechables por la pereza de lavar.

¿Es realmente necesario que individuos y empresas generemos tanta basura? 

*Imágenes: 1)Posta 2)Peter Nicholls 3) Renueva