El amor natural en el reino animal

Charles Darwin en su texto sobre El origen de las especies plantea el tema del amor en los animales.

Estamos seguros que por lo menos una vez en tu vida has tenido la oportunidad de ver algún animal mostrando su afecto hacia otro, sea este de su misma especia o no.

Contrario a lo que muchas personas creen, los animales son capaces de sentir amor y no está relacionado con la necesidad inmediata de copular. Algunos estudios demuestran que no es un sentimiento idéntico al que sienten los seres humanos, pero sí es una muestra de afecto. Después de todo, nadie puede definir qué es el amor y si es un sentimiento igual para todos, incluso en el reino animal.

Helen Fisher, investigadora del amor de la Universidad de Rutgers, reveló que las características del amor romántico como lo viven los seres humanos a nivel físico y de comportamiento también se encuentra en el mundo animal.

Un claro ejemplo es el cortejo, donde el macho exhibe sus cualidades. Estas demostraciones ante las hembras son diferentes de acuerdo a cada especie, pero todas representan un juego de seducción donde se destaca la agilidad y fuerza o caricias y gestos, cantos, vuelos y exhibiciones centradas en la belleza, todo para que la hembra lo escoja como su pareja ideal.

Charles Darwin en su texto sobre El origen de las especies plantea el tema del amor en los animales. Darwin sostenía que las aves se enamoran unas de otras y que animales de especies superiores comparten pasiones, afectos y emociones similares, incluso las más complejas, tales como los celos, la sospecha, la emulación o la gratitud.

En algunas especies la relación es tan profunda que cuando fallece uno de los dos miembros de la pareja el otro puede llegar a enfermar de pena, incluso hasta morir. Esto no pasa sólo a nivel de pareja, ocurre también entre hermanos y miembros de la manada.

Por ejemplo, los elefantes lloran la muerte de sus seres queridos. Cuando un elefante está muriendo, otros dentro y fuera de la familia realizan comportamiento de ayuda y apoyo.

Además, los humanos no son los únicos que saben besar. Los chimpancés, los zorros, las palomas y otras especies de animales también lo hacen, en varias ocasiones y con distintos significados.

Y si hablamos de fidelidad, podemos aprender mucho de las aves, ya que son la especie más fiel de la tierra. El cisne, los albatros, las tórtolas, las lechuzas, los gansos, el cóndor, la grulla, el águila y el buitre son algunos de los que se juran amor eterno.

No está de más aprenderte la táctica de amor que utiliza tu animal favorito y estrenar amor en este mes de febrero.

COLABORACIÓN DE EARTHGONOMIC MÉXICO, A.C. Nuestra misión es fomentar el desarrollo de la sociedad en armonía con el entorno natural y el respeto a los seres vivos. Para más in información visita: www.earthgonomic.org @Earthgonomic y /Earthgonomic

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Autor: Earthgonomic


El resultado de una hermosa amistad entre una niña y su becerro huérfano (FOTOS)

“Hasta que no hayas amado a un animal, una parte de tu alma estará dormida” Anatole France

 Cuando el escritor francés Anatole France llegó a decir en su época, “Hasta que no hayas amado a un animal, una parte de tu alma estará dormida”, generó una importante reflexión sobre el trato hacia los animales. Es decir que más que verlos como seres vivos que existen en función de las ambiciones humanas, son también seres con derechos y necesidades propias que requieren cuidados y atenciones. 

De alguna manera se les otorgó la capacidad de sentir emociones semejantes a los humanos: se desarrollaron y aceptaron derechos que protegerían a los animales de un trato cruel por parte de los humanos, así como de tratos excesivamente humanos –en el caso específico de los “hijoperros”–; se buscaron herramientas y métodos de entrenamiento éticos  que facilitaran su óptima vivencia dentro de una sociedad humana. Pero sobre todo, se aprendió a cultivar un vínculo de afecto y cuidado que trasciende con los límites entre especies. 

Un ejemplo de este cariño tan particular entre humanos y animales es el de la pequeña de dos años, Kinley Rae, y de su becerro. En el momento en que Lacey Rae Gray, madre de la niña, tomó la decisión de adoptar al becerro, nunca se imaginó que estaba “adoptando a un hermano menor” para su hija. Cuenta Lacey a The Huffington Post, que en el momento en que el becerro se quedó huérfano, aceptó cuidarlo pensando que rescataría a un animal para ser su “mamá”. Lo nombró Molly Moo Moo, y se convirtió en un integrante más de la familia. 

Kinley se acercó a Molly Moo Moo y en ese momento “Ella quería acariciarla. Salir a caminar con ella. Alimentarla. Leerle un libro la primera noche. Era un libro que hace ruidos sobre Dory y Nemo, en donde apretaba los botones y al escuchar los sonidos le hablaba a Molly: ‘Escucha. Es Dory’. Eso lo ha hecho por su cuenta. Pienso que serán mejores amigas, y estoy segura que ya lo son.” Desde entonces Kinley ha estado siempre cerca de Molley, intenta siempre caminar juntos, acariciarla y darle besos en sus orejas o nariz. 

Te compartimos las fotografías que son testigos de este hermoso vínculo entre especies:

 



Estas fotos muestran la maravillosa amistad entre un oso, un tigre y un león

De bebés, los tres estaban desnutridos, plagados de parásitos y atemorizados. Fue entonces cuando los encontraron y llevaron al santuario. Se curaron juntos.

¿Quién se hubiera imaginado que Baloo y Shere Kan, del Libro de la Selva, hubieran sido amigos inseparables? En el santuario animal Arca de Noé en Georgia, EE.UU., estos animales, más un león llamado Leo, han mantenido una amistado a lo largo de trece años.

Cuando eran cachorros, los tres fueron rescatados de un traficante de drogas que los mantenía como mascotas. Los tres llegaron de diferentes continentes, y los tres realmente buscaron el afecto de los otros. De acuerdo con Allison Hedgecoth, la gerente del santuario, “ellos siempre juegan juntos”.

De bebés, los tres estaban desnutridos, plagados de parásitos y atemorizados. Fue entonces cuando los encontraron y llevaron al santuario. Se curaron juntos. Desde entonces se forjó la quintaesencia de la amistad y el amor –que no implica barreras entre especies ni fuerzas–. Te compartimos unas fotografías de esta hermosa amistad: