Investigadora de la UNAM crea croqueta anticonceptiva para perros callejeros

Tan sólo en la CDMX, hay 1 200 000 perros callejeros, de los cuales 70 por ciento fueron abandonados por sus dueños. 

El control de natalidad resulta en un derecho sexual para las personas; sin embargo, para los animales, ¿se trata de un derecho u obligación?

 México, en comparación con otros países de Latinoamérica, es uno de los países con mayor número de perros callejeros.  Con más de 23 millones, esta población de perros que viven en la calle crece aproximadamente un 20 por ciento al año, según la Asociación Mexicana de Médicos Veterinarios Especialistas en Pequeñas Especies. Son animales que aprenden a sobrevivir con los restos de comida que encuentran en la calle, a recibir golpes y maltratos por parte de transeúntes e incluso a vivir con una serie de enfermedades hasta su fallecimiento.

Frente a esto, Sheila Irais Peña, estudiante de doctorado de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Nacional Autónoma de México –UNAM–, desarrolló una croqueta anticonceptiva para el control de la reproducción en perros. Esto con el fin de proponer una alternativa al problema de una creciente población de perros callejeros; el cual tiene un fuerte impacto tanto en la salud de habitantes como del medio ambiente, ya que un perro sin hogar defeca 400 gramos y orina 800 mililitros al día. Por ejemplo, tan sólo en la Ciudad de México, los perros producen diariamente media tonelada de materia fecal; un total de 182 toneladas al año. En caso de no tener un control al respecto, estas cantidades pueden resultar en contagios de enfermedades infecciosas, gastrointestinales, dermatológicas y respiratorias. 

Las croquetas cuentan con progestinas y andrógenos, hormonas sexuales que inhiben la capacidad reproductiva tanto de humanos como animales. Es decir, las croquetas hará que los perros inhiban uno o dos celos al año. Actualmente las croquetas continúan bajo estudios y pruebas, ya que están analizando el tiempo de su funcionamiento, efectos a corto y largo plazo así como reducir su nocividad y invasión biológica para el animal.  

 

 



De cómo un barco de guerra abandonado se convirtió en un bosque flotante

Destinado a oxidarse y hundirse como tantos barcos antes que él, el SS Ayrfield cobró vida súbitamente creciendo un bosque en su interior.

En la bahía australiana de Homebush Bay, destinada a ser un cementerio para los barcos fuera de servicio, el SS Ayrfield se convirtió en un auténtico bosque flotante. Los evidentes signos de oxidación del barco solamente sirven como contraste para hacer más imponente la verde vegetación que desborda su cubierta.

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Imagen: Steve Dorman

La nave de 1,140 toneladas de acero sólido y más de 100 años de edad se ha llenado de árboles de manglar, brindando un espectáculo inesperado e irrepetible para los turistas.

El carbonero flotó por primera vez entre 1911 y 1912 en Sidney, antes de cambiar de giro y servir para llevar provisiones a los soldados estadunidenses en la región del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial.

Imagen: Andy Brill

Otros barcos también flotan en Homebush Bay, pero extrañamente ninguno de sus cuerpos metálicos se ha llenado de vegetación de esta manera tan extraordinaria, la cual evoca una suerte de renacimiento de una máquina de guerra devenido manglar de hierro.

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Imagen: Google Earth
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Imagen: Louis Evangelique

 

*Imagen principal: Reddit



México abandona a sus mascotas: el 70% están en la calle

La mayoría de las mascotas mexicanas no tienen hogar.

En México, casi todas las mascotas se encuentran en la calle. Esta es una noticia grave para un país donde el número de habitantes casi iguala al de perros y gatos. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), hay 23 millones de mascotas en México. Estos animales podrían repartirse en los hogares de los 24.4 millones de mexicanos, pero no es así. El 70% de los perros y gatos se encuentran abandonados.

Eso significa que sólo 5.4 millones de las mascotas mexicanas tienen hogar; el resto son callejeras. Así, México se ha convertido en el país con más abandono de animales en toda América Latina. Si se añade que 60,000 de estos animales fallecen al año debido al maltrato, queda claro que tenemos un grave problema en este aspecto.

Estas cifras figuran en un comunicado del Senado mexicano que exhorta a tomar medidas ante la problemática. Se piensa que la gran tasa de abandonos se asocia con que la esterilización aún no es una práctica generalizada. Pero no es la única razón: la falta de conciencia sobre las necesidades de los perros y gatos también entra en juego. 

En entrevista con la Agencia EFE, la asociación civil Defensoría Animal declaró que el número de mascotas abandonadas aumenta durante las festividades. ¿La razón? Los perros y gatos son vistos como un regalo estético. Una vez que los cachorros crecen, la gente tiende a retractarse del compromiso que implica cuidarlos, obviando que cuidar una mascota implica adquirir una responsabilidad. 

Una posible solución se halla en preferir la adopción a la compra de mascotas. Sin embargo, se requiere un cambio más profundo. La decisión de tener una mascota debe ser tomada con seriedad. Antes de adoptar un perro o un gato, es recomendable considerar si mantenerlo está dentro de nuestras posibilidades económicas y si contamos con el tiempo suficiente para darle una buena vida. Esa es la manera de quebrar con el ciclo de maltrato y abandono que tiene a nuestras mascotas en las calles.