¿Quieres vivir una vida sin basura? Este curso gratuito te puede interesar

El curso será totalmente en línea, facilitando la información a cualquier persona interesada de habla hispana que quiera aprender a reducir y reciclar su basura.

Existen múltiples maneras de cuidar al medio ambiente con el objetivo de proteger la biodiversidad del planeta así como de reducir los efectos del cambio climático; sin embargo hacerlo desde la cotidianidad podría parecer un proyecto ambicioso que requeriría muchas modificaciones en nuestro estilo de vida. En especial si no contamos con la información suficiente para comenzar una vida más ecosustentable…

Frente a esta situación, la Embajada de Canadá en Chile patrocinó un proyecto educativo para combatir el cambio climático, forjando entre la empresa B Certificada TriCiclos, la granja agroecológica Huellas Verdes, la aplicación AllGreenUp y la ONG TOKI, un curso gratuito para aprender a vivir sin basura. El curso será totalmente en línea, facilitando la información a cualquier persona interesada de habla hispana que quiera aprender a reducir y reciclar su basura en pos a una sociedad social y ambientalmente sustentable. 

De acuerdo con Macarena Guajardo, Directora Ejecutiva de la Fundación Basura, “la basura es una de las problemáticas de mayor impacto a nivel mundial. Una vez que nos deshacemos de ella, termina en vertederos, rellenos sanitarios e incluso en el mar, impactando al medio ambiente y su biodiversidad; además de deteriorar nuestra calidad de vida.” Por esta razón invita a tomar el curso como un aporte para solucionar parte del problema relacionado con la generación de basura; ya que el enfoque será sobre los aspectos básicos de la sustentabilidad. Como por ejemplo, qué objetos evitar en la vida diaria, cómo reciclar y compostar, etcétera. 

En otras palabras, se trata de un curso en búsqueda de un estilo de vida sin basura a través de la toma de consciencia, actividades que prevengan la generación de residuos y que éstos terminen en micro basurales, vertederos o incineraciones. Principalmente mediante cuatro sencillos pasos: 

 

  1. Rechazar y reducir. Al preguntarse si realmente se necesitan los productos con todas sus variedades a la hora de consumir. De esta manera se estará reduciendo considerablemente el consumo y así, a su vez, se empezará a vivir un “estilo de vida menos desechable”. Además, es recomendable elegir productos biodegradables o por lo menos reciclables, tratando de reducir tanto el plástico como otros productos que demoran años en descomponerse; así como productos de calidad para que dure toda la vida y reduzca la producción de basura. 
  2. Reutiliza y repara. Antes de tirar un producto, pregúntate si puedes darle otro uso. Si realmente ya no sirve, puedes donarlo a organizaciones caritativas. En caso que el producto se rompa, trata de repararlo antes de tirarlo. 
  3. Composta de desechos orgánicos. Compostar en casa significa echar los desechos orgánicos en un lugar que se pueden convertir en tierra de hojas naturalmente. Haciendo esto, se reduce la cantidad de basura hasta un 50 por ciento, evitando que los residuos produzcan gas metano en los vertederos. 
  4. Recicla. Aplica este proceso cuando no puedes evitar, reutilizar o compostar. Investiga en dónde hay centros de reciclaje cerca de tu hogar. 

El curso consta de dos módulos en una duración de diez semanas. Dado que se trata de un formato en línea, cada clase consiste en una cápsula audiovisual de tres minutos y un documento de apoyo. Además que al final de cada semana, se realizará una pequeña evaluación de diez preguntas. Se cuenta con valor curricular. 

Para más información, dale click aquí. 



El #CambioClimático es migración: ONU en la COP24

Sí: el cambio climático y la migración se relacionan más de lo que crees.

Estos últimos días, la COP24, o 24ª Conferencia de las Partes de la Convención sobre el Cambio Climático, ha estado en boca de todos, y no es un asunto menor. ¿De qué va?

Desde el 2 de diciembre, cientos de expertos reunidos en Polonia se han partido la cabeza discutiendo un asunto urgente: hay que frenar el calentamiento global, ahora o nunca. 

Las naciones del mundo tienen ya bastante en qué pensar sólo con esto, pero no es todo. A la par de las negociaciones en Polonia, varios países por la ONU están firmando un tratado en Marrakech que los compromete a encontrar soluciones para la crisis migratoria global. 

Los expertos en cambio climático de hecho han dedicado varias sesiones a tratar el conflicto  migratorio en la COP24, pero a ver, ¿qué tiene que ver una cosa con la otra?

Países inhabitables

La gente se desplaza por muchas razones. Algunos buscan una vida mejor, otros huyen de la violencia y ahora muchos lo harán debido al calentamiento global, según detalló la responsable del área de migración en la COP24: 

El clima cambiante, las inundaciones y las sequías amenazan cada vez más la seguridad y los medios de vida de las personas en muchos lugares del planeta. Esto está llevando a muchas familias a tener que considerar si pueden quedarse donde están o tratar de vivir en otro lugar.

Actualmente se cuentan 258 millones de personas que viven fuera de su país de origen y la cifra sólo aumentará cuando los estragos del cambio climático alcancen su punto máximo.

Pensémoslo así: si una persona se dedica a la agricultura y constantemente es víctima de sequías, ¿qué otra opción le queda más que irse? Ante terremotos destructores y huracanes que arrasan con poblaciones enteras, ¿por qué no buscaríamos otro lugar? 

¿Por qué importa? 

 La movilidad humana no se reserva a unas cuantas fronteras o un par de países. La noticia de la Caravana Migrante no se quedó sólo en México u Honduras, sino que recorrió el mundo. Esto se debe a que el fenómeno migratorio es tan global como el cambio climático.

El planeta está en riesgo, pero también los derechos humanos.

El sufrimiento generalizado de las personas que buscan refugio en otros países es el argumento principal de líderes como Angela Merkel, presidenta de Alemania y Charles Michel, primer ministro de Bélgica.

Merkel incluso llegó a comparar la crisis de la migración con el final de la Segunda Guerra Mundial, evento que desencadenó la creación de la ONU en primer lugar. Aun así, hay varias naciones (como Estados Unidos) que no tienen esa perspectiva. 

Empiezan los retos 

La magnitud global de la migración ha causado temor en algunos países. Estados Unidos continúa en debacle mientras que Australia, Chile, Italia, Polonia, entre otras se han negado a firmar el acuerdo.

En donde algunos ven una crisis de derechos humanos, otros ven un problema de soberanía. ¿Cómo permitir el libre paso de personas por sus fronteras? ¿Y los límites? 

En la COP24 se toma una posición pacífica. La prioridad está en evitar y minimizar el sufrimiento totalmente innecesario del que hablamos. 

Cuando entra el cambio climático a la mezcla los retos son aún mayores. La ONU ha propuesto la financiación de proyectos que tomen en cuenta los pronósticos meteorológicos, así como un análisis de los riesgos del calentamiento global que además incluya las rutas de movimiento humano.

Es casi obvio que estas soluciones requieren de la cooperación internacional, pero el celo de algunas naciones por sus fronteras es un problema grave. Detrás de las declaraciones de líderes como Donald Trump hay suposiciones que el Secretario General de la ONU ha identificado como falsas.

Para él, los compromisos internacionales no atacan la soberanía de los países, son un paso adelante hacia la resolución de problemáticas que traspasan continentes. Quizá la crisis del calentamiento global sirva para recordarnos que ninguna nación es una isla. Esta problemática nos incumbe a todos. 

¿Cómo participar del cambio? Toma acciones reales con esta guía.

 

 

 



Las mujeres duermen mejor al lado de sus perros que con su pareja

Una curiosa investigación que nos pone a reflexionar sobre las relaciones contemporáneas.

Tener una mascota es maravilloso. Pero en nuestros tiempos se ha vuelto un síntoma de suplencia, es decir: muchos tienen mascota para sustituir el cariño humano, o para evitar la soledad.

Por eso llama la atención el estudio que recientemente realizaron científicos del Canisius College, quienes encontraron que las mujeres duermen mejor al lado de sus perros. Para llegar a esta conclusión, los investigadores observaron a 962 mujeres de los Estados Unidos para saber cuánto y cómo descansaban durante la noche. El factor común que todas compartían era el de dormir al lado de una mascota.

55% de las mujeres dormía con su perro, y 31% con su gato.

Y 57% dormía, además, con su pareja

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Comparados a las parejas humanas, los perros perturbaban menos el sueño de las mujeres, y estaban más asociados a fuertes sentimientos de tranquilidad y seguridad por parte de las participantes. En cambio, los gatos eran tan molestos como las parejas humanas. Además, las mujeres que dormían con perros tenían un mejor ciclo circadiano, es decir: se iban a dormir temprano y amanecían más temprano.

Esto tiene que ver con los hábitos concretos de cada mascota –y cada humano–, ya que los perros requieren de una mayor disciplina por parte de sus dueños. En cambio, los gatos suelen ser más independientes, mientras que una pareja… bueno, las variantes de cómo una relación pueda impactar nuestra rutina son casi infinitas.

Es cierto que a partir de este estudio, que sólo se basó en encuestas, no es posible saltar a conclusiones. Pero demuestra que, si las mascotas han sido el nuevo blanco de nuestro afecto, es por algo: sobre todo porque los perros nos dan su cariño y lealtad sin pedir nada a cambio, y su ritmo de vida nos llena de energía.

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De cierta forma, el tipo de relaciones que mantenemos con ellos –más honestas, sin tantas mediaciones ni exigencias mutuas– son un ejemplo de cómo debemos mantener nuestras relaciones personales. Quizá que nuestra pareja no nos deje dormir bien se deba a que ronca o a que se mueve mucho; pero también puede que sea porque estamos inmersos en una relación tóxica donde no existe verdadero afecto ni respeto (y ni siquiera nos hemos dado cuenta).

Habrá que pensar en cómo podemos tener el mismo nivel de descanso, ya sea que durmamos al lado de nuestro gato, nuestro perro o nuestra pareja. Lo que significa también: ¿cómo podemos tener relaciones más respetuosas?