Esta noche, la primera lluvia de estrellas de las Cuadrántidas del 2017

El mejor horario para verlas será entre media noche y el amanecer del 3 al 4 de enero del 2017.

Como bienvenida al 2017, el cielo se iluminará con una lluvia de estrellas durante esta noche del 3 de enero. Se trata de las estrellas Cuadrántidas, nombradas en honor de la constelación que les dio origen, Quadrans Muralis, y que ahora se iluminan como polvos cósmicos del cuerpo 2003 EH1. 

Se dice que la constelación Quadrans Muralis, descrita por el astrónomo francés Jerôme Lalande en 1795, se encontraba entre las constelacion Boötes de Hersman y Draco, el Dragón. Por ello, en 1839, la lluvia de estrellas derivadas de la constelación se nombró oficialmente. Desde entonces se  les ha considerado como parte de las 88 constelaciones modernas.

Ahora, este año, se podrá ver la lluvia de estrellas de una constelación que dejó de existir. Por lo que basta con encontrar un lugar lejano de las luces de la ciudad y ver, en la oscuridad, más de 100 estrellas fugaces por hora. En especial en este día que la luna estará parcialmente iluminando, facilitando la visibilidad de las Cuadrántidas. El mejor horario para verlas será entre media noche y el amanecer del 3 al 4 de enero del 2017, aunque no se sabe específicamente cuándo será su pico –aunque se calcula que sea a las 14h00 UTC–. 

 

Tras las Cuadrántidas, habrá un eclipse penumbral de Luna en la noche del 10 al 11 de febrero así como un eclipse anular el día 26. Mientras que el 22 de abril estarán las Líridas, una lluvia de meteoros –de 18 meteoros por hora–; y el 23 se darán las Pi-Puppidas, con 40 meteoros/hora, haciéndose visibles en el momento en que estén del hemisferio sur. 

 



Una pequeña variación en este número podría revolucionar la física (y la realidad) como la conocemos

Una constante con la que los científicos se han topado a lo largo de la historia podría demostrar que la naturaleza también evoluciona a través del tiempo.

Para las ciencias exactas, las constantes representan valores confiables para entender el mundo a nuestro alrededor. La velocidad de la luz, la aceleración con la que la gravedad terrestre atrae los cuerpos en caída libre y muchos otros aspectos de la naturaleza se consideran invariables a través del tiempo.

¿Pero cómo podemos estar seguros de que la naturaleza no cambia? O dicho de otra manera, ¿cómo sabemos que una constante no evoluciona a través del tiempo?

Una de las constantes más misteriosas de la ciencia aparece en los cálculos astronómicos, en el funcionamiento de la química e incluso en la manera en que los átomos se forman. Es un número con el que científicos de diversas disciplinas se topan una y otra vez a lo largo de la historia: 1/137. Descrito por el radical físico Richard Feynman como “uno de los misterios malditos más grandes de la física: un número mágico que aparece sin que podamos entenderlo”, este número aparece en áreas como la relatividad, el electromagnetismo y la mecánica cuántica.

La Constante de Estructura Fina del Universo, también conocida como constante de Sommerfeld, es una constante que caracteriza la interacción electromagnética entre las partículas elementales cargadas. La importancia de esta constante, representada por la letra griega “alpha” (α), es que dependiendo de su valor es posible descartar o no la existencia de una estructura interna del electrón. Se compone de tres constantes: la velocidad de la luz, la carga electromagnética de un electrón y la constante de Planck. 

Por ejemplo, durante mucho tiempo se creyó que los neutrones, protones y electrones eran las partículas elementales de la materia. Pero tiempo después se descubrió que los protones y neutrones aún pueden descomponerse en elementos más pequeños, llamados quarks.

Actualmente los científicos creen que los electrones sí son partículas elementales y en esa suposición se basa el Modelo Estándar de la física de partículas elementales, la física mediante la que nos explicamos la mayor parte de los fenómenos macroscópicos a nuestro alrededor. Pero si la constante alpha presentara variaciones, significaría que la física tal y como la conocemos podría dar un giro inesperado.

El pasado 13 de abril, se realizó la medición más precisa de esta constante por científicos de la Universidad de Berkeley, California. Por primera vez se utilizaron pulsos láser en lugar de cálculos indirectos para llevarla a cabo. Los resultados confirmaron que partículas hipotéticas que habían sido nombradas como “fotones oscuros” en realidad no existen.

Si la medición hubiera revelado la existencia de los fotones oscuros, el electrón hubiera dejado de considerarse una partícula elemental, revolucionando por completo la física. Debido a la importancia de esta constante, los científicos no han dejado de realizar pruebas para encontrar variantes en su comportamiento.

Este mismo año entró en operaciones ESPRESSO (por sus siglas en inglés Echelle Spectrograph for Rocky Exoplanet and Stable Spectroscopic Observations), un instrumento instalado en el Observatorio Astronómico de Paranal con la capacidad de medir velocidades radiales con una precisión de 10 cm/s.

ESPRESSO también es capaz de medir variaciones en escalas de giga años (una unidad de tiempo equivalente a mil millones de años) de algunas constantes físicas, como la Constante de Estructura fina del Universo o la relación de masas entre el protón y el electrón.

Los encargados del programa esperan que para 2019, ESPRESSO revele información inesperada que podría revolucionar toda nuestra concepción del universo.

Imagen principal: Richard Feynman en acción



¿Estás listo para la lluvia de estrellas de las Perseídas en Agosto 2017?

Cada año, las Perseídas iluminan el cielo veraniego –principalmente entre julio y agosto–.

Del 9 al 13 de agosto del 2017 habrá una lluvia de estrellas, la más representativa a lo largo del año. Se trata de la lluvia de las Perseidas, la cual será la más luminosa y prolija en toda la historia de la Humanidad; pues de acuerdo con los astrónomos, la oscuridad de la noche se verá dilucidada con el paso de las estrellas. Se estima que la siguiente ocasión en que la lluvia de estellas sea así de intensa será en los próximos 96 años. 

Cada año, las Perseídas iluminan el cielo veraniego –principalmente entre julio y agosto–. Ahora, en el 2017, la lluvia empezará el 9 de agosto, terminará el 13 y su pico será el 12. Si bien depende de la fase de la Luna y la ubicación geográfica, los astrónomos recomiendan dirigir la mirada hacia el cielo justo antes del amanecer en el caso de que uno se encuentre en el hemisferio norte. Pues se podrá ver un cielo radiante, más claro en la dirección noreste como si estuviese haciendo un camino directo al cenit. 

Si estás en México te compartimos aquí una lista de lugares para disfrutar al máximo de la lluvia de estrellas de este 12 de agosto.