Conoce los 4 tipos psicotrópicos ancestrales de México

Cada una de ellas promueve tanto la biodiversidad de la región como el conocimiento de aquellas generaciones cargadas de chamanes, misticismo y conexión con la naturaleza.

Con una amplia diversidad en hierbas medicinales, numerosos pueblos mexicanos usan la sabiduría en la herbolaria como parte de su repertorio alimenticio y curativo. De alguna manera, estas plantas medicinales mexicanas han acompañado tanto a pueblos ancestrales como a nuestra actual cultura, como parte de la dieta cotidiana y paliativos mentales, corporales o espirituales.

Cada una de ellas promueve tanto la biodiversidad de la región como el conocimiento de aquellas generaciones cargadas de chamanes, misticismo y conexión con la naturaleza. Aunque las que gozan de una mayor popularidad son aquellas conocidas como “de poder”, aquellas que siempre se han caracterizado por su imponente alteración en la percepción visual y manifestado en las figuras geométricas intensamente coloreadas, los petroglifos, las tablas huicholas, entre otros. 

En otras palabras, estas plantas, de la familia de las drogas psicodislépticas, se distinguen en cuatro subfamilias: los alucinógenos, los cognodislépticos, los inductores de trance y los delirógenos. Con el fin de seguir promoviendo el conocimiento milenario mexicano sobre la medicina herbolaria, te compartimos una explicación de cada una de los tipos de psicotrópicos endémicos de México

 

Inductores de trance. Pese a ser usadas desde la prehistoria mesoamericana, este tipo de plantas difícilmente producen alucionaciones. En su lugar generan una sensación cargada de letargo y languidez, incrementando la percepción al grado de provocar irritación. Hay quienes reportan “una estimulación de la imaginación que se usa, de manera adivinatoria, en contextos rituales.” Una inductora de trance mexicana es la hoja de la pastora o pipiltzintzintli Salvia divinorum–; también, la marihuana –Cannabis sativa–. 

Salvia divinorum plantas medicinales mexicanas

Cognodislépticos. Al igual que los inductores de trance, estimular la imaginación pero no producen alucinaciones. Sus efectos se ven principalmente reflejados en la alteración de mecanismos de la memoria; es decir, aunque la memoria a corto plazo se puede “perder” en el Inconsciente, se avivan todas las sensaciones y la fantasía. El uso cotidiano de estas plantas es la oniromancia, la adivinación durante el sueño. Un cognodislépticos mexicano es el Manto de la Virgen o ololiuhqui –Turbina corymbosa–.

Turbina corymbosa plantas medicinales mexicanas

Delirógenos. Con efectos potentes que disminuyen la conciencia, el consumo excesivo de estas plantas provocan un delirio con desorientación e intensas alucinaciones que puedan confundir la realidad interna con la externa. Son conocidas por ser de “tradición oscura y secreta”, usadas principalmente en ritos de hechicería y para hacer daño a enemigos. Un delirógeno mexicano es el toloache o tolohuaxihuitl –Datura stramonium–.

Alucinógeno. Como su nombre indica, estas plantas producen alucinaciones. La quintaesencia de los alucinógenos es la mezcalina del peyote o la psilocibina de los hongos, además que ambas plantas son consideradas como sagradas por excelencia. 



El cuachalalate, una planta medicinal con propiedades anticancerígenos

Ahora, un estudio reciente de la UNAM confirma que la presencia de compuestos antiinflamatorios y anticancerígenos en la planta cuachalalate.

El cuachalalate, uno de los árboles más comunes de México, es una de las plantas medicinales más antiguas de este país. A lo largo de los últimos años, la Universidad Nacional Autónoma de México –UNAM– se ha dedicado a realizar estudios sobre sus múltiples beneficios para la salud; como por ejemplo: 

– Es ideal para reducir la fiebre, la calentura y la gangrena; 

– reduce los síntomas de los problemas circulatorios, pues ayuda a curar várices y úlceras variciosas; 

– la corteza del árbol endurece tus encías, aliviando fuegos y úlceras de la boca; 

– disminuyen las molestias urinarias y afecciones de los riñones;

– ayuda a cicatrizar heridas, en especial para situaciones cutáneas, granos o heridas profundas; 

– alivia la inflamación del estómago, gastritis crónica y úlcera gástrica.  

 

Ahora, un estudio reciente de la UNAM confirma que la presencia de compuestos antiinflamatorios y anticancerígenos en la planta cuachalalate. De acuerdo con el grupo de científicos del Departamento de Productos Naturales del Instituto de Química de la casa de estudios, el cuachalalate es capaz de inocular células cancerosas humanas en roedores de una manera menos tóxica y más efectiva que los medicamentos anticancerígenos convencionales. 

Para Mario Martínez Vázquez, líder de la investigación, planteó que ya cuentan con las pruebas preclínicas necesarias para comenzar a trabajar con personas. En palabras de la investigadora, “vimos que nuestros compuestos hacen que el crecimiento tumoral sea lento, con la ventaja adicional de que presentan baja toxicidad.” Estas plantas contienen altos niveles de triterpenos, sustancias antiinflamatorias y con una enorme capacidad de inhibir la proliferación de células cancerosas humanas.  

Los investigadores empezaron a estudiar sustancias puras obtenidas del cuachalalate, y así obtuvieron “una serie de derivados en los que buscamos las partes fundamentales de la molécula y elegimos el compuesto más activo.” Después aplicaron en animales con transplantes de cánceres humanos o de otros tejidos –modelos xenográficos– y compararon los compuestos de la planta con fármacos, como el cisplatino, y fue así que encontraron la efectividad de ambas sustancias. Se halló que el cuachalalate tiene la misma potencia para reducir el crecimiento tumoral: Sabemos que nuestros compuestos atacan preferentemente dos enzimas: la AKT y la NF-kappa, las cuales se sobrexpresan en diferentes cánceres. Trabajamos principalmente con la AKT porque se manifiesta en forma por demás clara en dos tipos de cáncer comunes: de próstata y mama.

 


¿Dolor de cabeza? Estas plantas medicinales te ayudarán

En caso que requieras de una solución, accesible y saludable, te compartimos las hierbas que ayudarán a combatir este malestar

Tan sólo un dolor de cabeza puede provocar que nuestro mundo desaparezca en una ilusión de martillazos de ultrasensibilidad. Su presencia se deriva de un nivel de estrés donde el cuerpo pide urgentemente un descanso, del efecto secundario de un fármaco o de alguna enfermedad. Por lo que, en caso que requieras de una solución, accesible y saludable, te compartimos las hierbas que ayudarán a combatir este malestar:

– La manzanilla es ideal para aliviar el dolor de cabeza. Tómala en una infusión, dos tazas diarias.

– El sauce, gracias a su compuesto químico, es una hierba con propiedades antitérmicas, analgésicas y antirreumáticas. Tiene el efecto similar de una aspirina.

– Melisa es la hierba indicada para migrañas, dolores de cabeza o de oído, estrés, insomnio y picaduras de insectos. Al fungir como calmante y analgésico, se puede beber dos tazas de agua caliente con dos cucharaditas de Melisa a lo largo del día. Cuela, agrega un poco de jengibre en polvo y otro de cúrcuma.

– La lavanda, además de ser una planta aromática, alivia los dolores de cabeza causados por la fiebre y el insomnio. Aplica un poco de aceite de lavanda en las sienes, mezclado con otro poco de aceite de oliva. Esto generará un efecto calmante y analgésico.

– Coloca una ramita de menta debajo de la almohada antes de dormir. También, a lo largo del día, inhala el aroma de otra ramita. Puedes incluso beber agua de menta.

– El laurel tiene compuestos partenólidos, los cuales previenen las migrañas.

– La onagra, que contiene fenilalanina, alivia el dolor crónico. De hecho, los nutricionistas recomiendan una dosis diaria de aceite de onagra.

– El ginkgo aumenta el flujo sanguíneo en el cerebro, lo cual puede aliviar el dolor de cabeza. Esto ayuda a mejorar la circulación de sangre en el cerebro y así alivia la sensación del dolor.