El agua de rosas proviene de la especie Rosa Damascena, una planta reconocida mundialmente por ser la “reina de las flores”. Su extracto, el damasco de la rosa, es sumamente útil tanto para perfumar ambientes como para brindar beneficios para la salud, en especial porque sus componentes, terpenos, glucósidos, flavonoides y antocianinas, son conocidos por ser poderosos analgésicos, broncodilatadores, anticonvulsivos, animicrobióticos y antinflamatorios.

Si bien la rosa es usada como símbolo de amor y pureza, estudios clínicos muestran que el agua de rosas puede ser usado como jarabe para la tos, reflujo, laxante y reductor de glucosa en la sangre, tratamiento de apoyo para la depresión, duelo, estrés, heridas, alergias, dolores de cabeza y enfermedades de la piel. Inclusive, de acuerdo con la medicina ayurvédica, basta con rociar un poco de agua de rosa sobre el rostro para recuperar el brillo, tonificación y pureza en la piel.

A continuación te compartimos otros beneficios de beber agua de rosas

– Ayuda a hidratar la piel desde el interior, mejorando la apariencia de la piel, uñas y cabello. 

– Gracias a sus propiedades antioxidantes, reduce los efectos de la vejez, tales como puntos oscuros y poros abiertos. 

Mejora el estado de ánimo, reduciendo los síntomas de la depresión, el estrés y el desánimo. 

– Fortalece el funcionamiento del sistema digestivo, disminuyendo la inflamación y constipación.

– Es un tratamiento natural para la gripa, resfriados y tos, ya que posee propiedades broncodilatadoras que ayudan a respirar con mayor facilidad.

– Disminuye los síntomas de la ansiedad y la angustia. 

Refresca e hidrata en momentos de deshidratación. 

– Alivia la sensación de retención de líquidos e inflamación. 

Puedes preparar agua de rosas en casa si agregas en una jarra de agua unos cuantos pétalos de rosa y la dejas reposar al sol durante dos días. En caso que desees una alternativa más caliente, puedes preparar té de agua de rosas hirviendo agua y pétalos de rosa durante 10 minutos.