6 plantas medicinales para prevenir las alergias respiratorias

Para prevenir las crisis desencadenadas por un alergeno, es importante contemplar una dieta que fortalezca el sistema inmune y depurar el organismo.

La hipersensibilidad o alergia a un estímulo es una respuesta del cuerpo al defenderse de sustancias, ambientales, alimentarias o tópicas, que pueden estar afectando al sistema inmunológico. Se trata de un proceso en el que las células, en contacto con la sustancia que provoca la alergia –llamado alergeno-, producen grandes cantidades de histamina, dando como resultado una reacción adversa. 

Pese a que a veces puede confundirse la alergia con reacciones psicosomáticas, la enfermedad del sistema inmunológico es principalmente por causas biológicas –la defensa de nuestro cuerpo ante ataques de bacterias y microbios–, resultando en estornudos, fatiga, rinitis, asma, eccemas, urticaria, lacrimeo, urticaria, tos, conjuntivitis, fiebre, etcétera. 

En caso de sufrir recurrentemente todos los síntomas, es indispensable visitar primero a un especialista que identifique el elemento causante de la alergia, como polvo, ácaros, humedad, humo de cigarros, polen de flores, productos de limpieza, perfumes, pelaje de mascotas etcétera; contener los síntomas para evitar que se presenten dificultades respiratorias importantes, convulsiones, problemas cardíacos, presión arterial considerable, náuseas y vómitos… 

Para prevenir las crisis desencadenadas por un alergeno, es importante contemplar una dieta que fortalezca el sistema inmune y depurar el organismo. No dejes de preguntarle al médico si es posible consumir los siguientes ingredientes: 

Té verde. Gracias a sus propiedades, alivia alergias, evita gripas y resfriados. 

– Árbol de té. Es ideal para trastornos del aparato respiratorio, ya que es un fuerte preventivo de bacterias. 

– Albahaca. Posee propiedades antibacterianas. 

– Té de limón. Gracias a su alto contenido de vitamina C, ayuda a fortalecer nuestras defensas, aliviando los síntomas de trastornos respiratorios. 

– Té de manzanilla. Ayuda a disminuir las mucosas de las alergias. 

– Eucalipto, malva y jengibre. Fortalecen el sistema inmune, ayudando a depurar el organismo de sustancias que pueden perjudicar. 

 

Por su lado, evita alimentos como mariscos, pescado, huevos, leche, productos lácteos, nueces, chocolate, maíz, cacahuates, fresas, jitomates, cítricos, trigo y soya. 



La vergüenza tiene una sorprendente (y humillante) función social

La vergüenza que sentimos frente a la devaluación social asegura la cohesión y unidad del grupo (pero también impide la innovación).

¿Has soñado que estás de pie frente a toda tu escuela sin ropa? ¿Has hecho algo que te ha provocado vergüenza? Según un nuevo estudio realizado en 15 sociedades distintas del planeta, esa incómoda sensación de deshonra y humillación podría ser un rasgo importante para mantener la cohesión social.

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Anna Dunn

Daniel Sznycer y un equipo de investigadores de la Universidad de Montreal, en Canadá, analizaron las concepciones de la culpa y la vergüenza de 899 participantes de 15 sociedades distintas, del Ecuador a Siberia. Aplicaron un cuestionario de 12 situaciones hipotéticas sobre cuánta vergüenza sentirían por otra persona de su mismo género si estos fueran flojos, feos o cometieran actos ilegales, como robar.

Los participantes también debían evaluar estas situaciones hipotéticas en una escala de cuatro puntos, según qué tan devaluada socialmente estaría una persona que incurriera en ellos. Como grupo de control, los investigadores le preguntaron a otro grupo de participantes de cada comunidad cómo se evaluarían a sí mismos si incurrieran en dichas situaciones hipotéticas.

Los investigadores encontraron una conexión importante entre el nivel de vergüenza que despertaron los comportamientos hipotéticos y el grado de devaluación social con que se penalizaría a quienes incurrieran en ellos. Para efectos del estudio, esto tiene la implicación de una “selección natural” al interior de una sociedad.
Y no se trata solamente de una sociedad, sino de un rasgo compartido. En el estudio puede leerse: 

El hecho de que el mismo patrón se encuentre en comunidades tan mutuamente remotas, sugiere que la coincidencia de la vergüenza con la devaluación pública es un rasgo inherente producido por la selección [natural], y no un producto del contacto cultural o de evolución cultural convergente.

Esto quiere decir que la vergüenza es, de alguna manera, necesaria para mantener la cohesión e identidad del grupo; una forma en la que los individuos son señalados por incurrir en prácticas que pongan en peligro la identidad del grupo, y en muchas ocasiones, también un motivo de expulsión del grupo mismo.

Como mecanismo para la toma de decisiones, la vergüenza busca prevenir nuestra expulsión del grupo al advertirnos del sentimiento de devaluación que podemos experimentar al romper una regla, así como para llevarnos a actuar de acuerdo a los intereses de largo plazo del grupo.

Habría que pensar, sin embargo, que en la era actual en la que vivimos, la culpa y la vergüenza también funcionan como mecanismos de control al interior de cada individuo. Y después de todo, ¿los grandes inventores y artistas no han tenido que remontar la vergüenza y padecer la “letra escarlata” de la humillación con el fin de innovar?

 

 

*Ilustración principal: © Eleonor Davis



Elimina los alérgenos de tu casa con estos consejos

Sencillos tips pueden mantener a tu hogar y la salud de sus miembros lejos de las incómodas alergias

Como su nombre alude, los alérgenos son los agentes que pueden causar alergias. Suelen ser tan comunes como el polen, el moho, el polvo, la humedad, etc. De esta manera, prácticamente todas las estaciones del año son propicias para las alergias.

Las alergias son causadas por sustancias a las que algunos organismos reaccionan desproporcionadamente desde su sistema inmunológico, causando algunas reacciones molestas, desde dificultad para respirar hasta hinchazón y erupciones dermatológicas. Se cree que su principal causa es la transmisión genética, pero hay algunas otras teorías que apuntan a que también bullen por experiencias traumáticas o bloqueos energéticos.

Por ser un sitio cerrado, tu casa puede albergar muchos alérgenos, según la temporada de año: lo que es seguro es que aunque siempre hay riesgo de toparlos, hay algunos tips básicos para mantener alejado tu medio hogareño de las molestas alergias. 

Aquí algunos consejos para enviarlas fuera de tu casa:

Elimina la humedad: esta es una de las principales causas de alergia en millones de personas, causando picazón en la garganta, dificultad para respirar, estornudos, tos y lagrimeo, entre otros fastidiosos síntomas. Para eliminar la humedad debes hacer desde lo más básico como asegurarte de que no exista ninguna fuga de agua en tu casa, hasta algunas milenarias técnicas como colocar recipientes con sal en los sitios más húmedos, para que esta la absorba. También un plato con harina de mostaza hará una tarea similar. La impermeabilizada de tus techos es básica.

Remueve o limpia continuamente tus alfombras: aunque suelen ser decorativas y acogedoras, absorben el polen y el polvo del medio ambiente. Una buena idea es sacudir tus zapatos al entrar a la casa y limpiarlos, pues al pisar las alfombras los alérgenos del ambiente suelen instalarse en ellas. Procura lavarlas y limpiarlas continuamente y, en el mejor de los casos, evítalas si eres muy propenso a las alergias.

Resístete a las ventanas abiertas todo el día: sobre todo en días de brisas, es muy probable que entre polen y polvo. Ábrelas, pero procura hacerlo cuando haga muy poco viento y por momentos esporádicos.

Elimina el polvo; es el alimento de los ácaros: los ácaros son unos pequeños artrópodos que viven en el polvo, generalmente de los sillones, alfombras, sábanas y colchas. Suelen causar alergias de tipo respiratorio y su hogar más frecuente es al interior de las casas. Lava las sabanas y cubrecamas semanalmente, en agua caliente y con detergente o jabón. Sacude cada dos días tu casa entera, trapea los pisos periódicamente y aspira las alfombras cada semana como mínimo.

Aleja a las cucarachas: además de espantosas, las cucarachas pueden causar alergias respiratorias y asma. A la par de la limpieza usual debes asegurarte de eliminar la humedad porque ellas se alimentan, entre otras cosas, de esta.