En 2017 los habitantes de Kamchatka, al este de Rusia, fueron testigos de la conjunción de un fenómeno natural y uno astronómico: a mitad de una erupción volcánica, apareció un cometa que alumbró los cielos. Se trató de una maravilla natural que muy pocos han logrado fotografiar en cuestión de segundos, como lo hizo un fotógrafo de Tomas VdW Photography que se encontraba a bordo de un camión Kamaz visitando la región. 

Cambiando el ángulo con un lente de 35 mm, el fotógrafo tomó una imagen que consiguió retratar la sorprendente iluminación de la lava durante el proceso en que la niebla inundaba el espacio. De alguna manera, estos 15 segundos fueron perfectos para el paisaje del invierno ruso debajo de los cometas. Un fenómeno único en la vida, y aquí está el testigo que lo evidencia: