¿Fumigar o no fumigar? He ahí la cuestión de la salud (VIDEO)

En los últimos años, han crecido exponencialmente los casos de alumnos con afecciones respiratorias, adormecimiento en los labios, cefaleas e irritabilidad en la vista que se vinculan con la exposición a agroquímicos.

Autor: Candela Arocena de la Asociación por la Justicia Ambiental (AJAM)

En la Argentina, aproximadamente un millón de niños (cerca del 10% del alumnado del país) concurren a alguna de las 15.596 escuelas rurales y se estima que cerca de 700.000 de ellos se encuentran en zonas de alta proximidad y exposición a fumigaciones aéreas o terrestres. En estos casos los campos están literalmente pegados a los establecimientos educativos y las escenas de tractores fumigando mosquito mientras los niños juegan en el patio resulta una escena no poco común.

En los últimos años, han crecido exponencialmente los casos de alumnos con afecciones respiratorias, adormecimiento en los labios, cefaleas e irritabilidad en la vista que se vinculan con la exposición a agroquímicos. Según informes de la Red de Pueblos Fumigados y de la Universidad de Córdoba (como la investigación realizada por estudiantes de Medicina en Monte Maiz) se afirma que en menos de una década en zonas rurales los casos de cáncer en niños se triplicaron, crecieron un 400 % los abortos espontáneos y las malformaciones en recién nacidos.

Pablo Pirovano realizó un registro fotográfico y audiovisual sumamente elocuente al recorrer zonas rurales de las provincias de Entre Ríos, Chaco y Misiones retratando a las familias afectadas por las fumigaciones con agroquímicos. En las fotografías pueden verse personas de todas las edades con malformaciones, afecciones en la piel, hidrocefalias y otras discapacidades producto de accidentes en la manipulación de agroquímicos, fumigaciones cercanas o padres trabajando en campos regados por tóxicos. El nombre de su trabajo foto periodístico — que ya ha ganado dos premios internacionales — es “El costo humano de los agrotóxicos”, y te compartimos un video al respecto: 

 

El costo humano de los agrotóxicos – por Pablo Ernesto Piovano (Subtitulado: inglés) from Pablo Ernesto Piovano on Vimeo.

Aunque las discusiones científicas son muy disidentes, el resultado de los debates ha llevado a que países como Francia, Dinamarca, Canadá restrinjan o prohíban el uso de glifosato y otros herbicidas, a la vez que la Unión Europea ha prohibido desde 2009 las fumigaciones aéreas: «La pulverización aérea de plaguicidas” -dice la Directiva 2009/128/CE- “puede causar efectos negativos significativos en la salud humana y el medio ambiente, sobre todo por la deriva de la pulverización»”.

En tanto, en la Argentina, producto de la movilización y preocupación en torno a este tema, han surgido a lo largo del país ordenanzas municipales y leyes provinciales, pero se evidencia la ausencia de una Ley a nivel Nacional que regule la aplicación de agroquímicos. La ultima Ley de alcance Nacional respecto al tema data de 1956 (Decreto-Ley Nº 3489/58 y su correspondiente Decreto Reglamentario Nº 5769/59), la cual necesita de una pronta adecuación debido al crecimiento de las áreas cultivadas, la intensificación de las prácticas agrícolas, el nuevo contexto tecnológico, social, los recientes informes científicos y las consecuencias que se han evidenciado en la salud de las poblaciones.

Por lo tanto, es imperante abordar la problemática llevando adelante políticas públicas sostenibles, entendiendo a estas como todas acciones del Estado que tienen como objetivo solucionar problemas del presente contemplando a las futuras generaciones, buscando un equilibrio entre las necesidades actuales y las de largo plazo, pensándonos como una especie integrada a un conjunto mayor conformado por diversos modos de vida y elementos abióticos enlazados, a los cuales se tiene el deber de considerar al momento de llevar adelante acciones que puedan suponer un riesgo para alguna parte del conjunto. Este tipo de políticas buscan resolver problemas de insostenibilidad —como estos problemas derivados de la agroindustria— los cuales son situaciones que afectan las posibilidades de mantener el bienestar social y de los ecosistemas a causa de procesos humanos que tienen una escasa capacidad adaptativa a las dinámicas del entorno social y ecológico dentro de los cuales estos procesos se gestan y desarrollan (Salas-zapata y Ríos-Osorio, 2013).

Para poder obtener cambios duraderos en la corrección de la insostenibilidad es necesario que estos cambios posean una dimensión participativa. (Lobera, 2008). Para abordar la complejidad de la temática logrando medidas eficientes, es fundamental el debate y la participación de una ciudadanía informada junto a los actores directamente involucrados. Según Kooiman (1993), citado por Aguilar Luis F. (2010, p.17) “ ningún actor, público o privado, tiene la información y el conocimiento requerido para resolver problemas complejos, dinámicos y diversificados, ni tiene el mirador suficiente para seleccionar los instrumentos eficaces y menos aún el poder suficiente para dominar unilateralmente” (1993: 4; 251) Siguiendo esta dirección, es alentadora la iniciativa de la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano a que recientemente ha convocado a una serie de “Jornadas de estudio sobre la problemática de aplicación de Agro-químicos en la Argentina”. En ellas están invitados a participar a legisladores, asesores, miembros de ONG’S, investigadores, universidades, empresas agroindustriales, productores, médicos y demás actores que se relacionan a la temática de las fumigaciones desde distintos enfoques, tanto complementarios como opuestos. Los ejes que se van a tratar son:

Foto: Natacha Pisarenko
Foto: Natacha Pisarenko

* Sustancias químicas que se utilizan en la actividad agropecuaria como fitosanitarios. Presente y futuro del sector.

* Prácticas actuales para las distintas producciones, en todas las regiones y provincias del país.

* Tecnología disponible o necesaria para la correcta aplicación de agroquímicos, en el país y en el orden internacional.

* Riesgos e impactos que producen dichas sustancias en el ambiente en general, en cada uno de los recursos naturales y en la salud de los seres vivos, en especial en la salud humana -Normativa vigente a nivel nacional, provincial o municipal y rol de las autoridades de aplicación. -Visión de la población, sus problemáticas y reclamos. -Desafíos del sector productivo hacia el logro de la sustentabilidad de la actividad agropecuaria. -Últimas investigaciones disponibles en el ámbito académico u otros organismos de referencia.

Este tipo de instancias discusión e intercambio resultan imprescindibles y urgentes para construir gobernanza, la cual es un “ejercicio directivo que nos recuerda que la sociedad en que queremos vivir es una realidad pública que a todos nos abarca, concierne, responsabiliza y que es el resultado de una obra pública, un trabajo en común” en el cual “sectores, grupos, personalidades…definen sus objetivos de convivencia y supervivencia, las acciones específicas que habrán de llevar a cabo a fin de realizar los objetivos de importancia social y las formas como organizarán y coordinarán sus acciones” (Aguilar L., 2010); buscando alcanzar medidas con buenas cuotas de legitimidad y participación. Es imprescindible una ciudadanía que exija información y se mantenga activa frente a estos temas que deben ser abocados de manera transversal ya que aúnan intereses y necesidades diversas.

Debemos tener en claro que la contaminación, la degradación, los daños en la salud, las poblaciones desprotegidas, no son un mal necesario, sino la elección de un mal camino entre otros posibles. Hay que apostar y alentar los debates amplios para que puedan tomarse desde el Estado medidas inmediatas, fundamentalmente sacando de la invisibilidad a quienes hoy accediendo a su derecho a la educación padecen de un modelo productivo que los enferma. Usando como guía la actual Ley General del Ambiente (Ley 25.675), es propicio tener presente el principio de equidad intergeneracional: “Los responsables de la protección ambiental deberán velar por el uso y goce apropiado del ambiente por parte de las generaciones presentes y futuras”.

Referencias:

Bernardia , N., Gentilea N. , Mañasa F., Méndeza A., Gorlaa N. y Aiassa D. (2015) Evaluación del nivel de daño en el material genético de niños de la provincia de Córdoba expuestos a plaguicidas. (Archivos de Pediatría, UNCR).Pág. 6. Recuperado de: http://www.sap.org.ar/docs/publicaciones/archivosarg/2015/v113n2a06.pdf ii Testa, H. (17 de marzo 2010).

Tres de cada diez escuelas rurales están aisladas.  La Nación. Recuperado de http://www.lanacion.com.ar/1244149-tres-de-cada-diez-escuelas-rurales-estan-aisladas 

Fuente: Relevamiento Escuelas Rurales (RER). Ministerio de Educación. 2009. Recuperado de http://www.mapaeducativo.edu.ar/rers/pagina.php?p=universos

Evaluación de la SALUD COLECTIVA SOCIO-AMBIENTAL de Monte Maíz.(UNC). 2015. Recuperado de http://www.reduas.com.ar/wp-content/uploads/downloads/2015/03/%C3%BAltimoMMM.pdf

 Cordero Heredia, D. y Sánchez F. Boletín 245 de la red por una América Latina libre de transgénicos. 2013. Recuperado de http://www.msal.gob.ar/agroquimicos/pdf/Regulaciones-internacionales-del-glifosato.pdf vi Agenda de comisiones. (2016). Recuperado de http://www.parlamentario.com/noticia-94406.html

Salas-zapata, W. A., & Ríos-osorio, L. A. (2013). Ciencia de la sostenibilidad, sus características metodológicas y alcances en procesos de toma de decisiones. Revista de Investigación Agraria Y Ambiental UNAD,4(1), 101–112. Lobera J., (2008).

Insostenibilidad: aproximación al conflicto socioecológico. Universidad Politécnica de Cataluña. Aguilar L., (2010). Gobernanza: el nuevo proceso de gobernar. Ciudad de México: Fundación Friederich Naumann para la Libertad. 

México Sostenible
Autor: México Sostenible
Somos una organización de jóvenes comprometidos con la conservación de la riqueza natural y cultural del país. Integramos un equipo interdisciplinario capaz de analizar diferentes temas de la agenda ambiental, con el fin de generar acciones para fortalecer la capacidad de adaptación de las sociedades frente al cambio climático e incentivar su desarrollo sostenible.


Esta iniciativa digital está plantando árboles con tus clics

Navega sin contaminar con este motor de búsqueda ecológico y, de paso, planta algunas semillas para el futuro.

Es probable que si un árbol cae en un bosque, pero no hay nadie para escucharlo, no emita ningún sonido. Eso según un experimento mental de la filosofía zen. ¿Sucede lo mismo con la deforestación? Si no somos nosotros quienes deforestamos las 13 millones de hectáreas de bosques que desaparecen al año, ¿significa que esto no produce daños irreversibles?

ecosia-motor-busqueda-ecologico-reforestar-plantar-arboles

Lamentablemente, no es así: el árbol emite ruido aunque no haya nadie para escucharlo, al igual que la desaparición de los bosques provoca daños a la biodiversidad que afectan a toda la vida en el planeta. Y nosotros, con nuestro consumismo exacerbado, somos parte del problema. Incluso una inocente búsqueda en Google contamina de maneras impensables: este servidor es responsable del 40% de emisiones del CO2 que genera el Internet en todo el mundo.

Pero existen originales iniciativas que están promoviendo el uso de las herramientas digitales para combatir problemas ambientales, como la deforestación. Una de ellas es Ecosia, un motor de búsqueda ecológico que, contrario a Google, no contamina. Pero no sólo eso: este servidor, a partir de nuestros clics y nuestras búsquedas, pretende reforestar al planeta. 

Ecosia, el motor de búsqueda ecológico, ha plantado más de 40 millones de árboles.

ecosia-motor-busqueda-ecologico-reforestar-plantar-arboles

¿Cómo reforestar mediante clics? Fácil: Ecosia dona el 80% de los ingresos que percibe por publicidad a organizaciones que se dedican a la reforestación en todo el mundo. De esta forma, Ecosia neutraliza sus propias emisiones de CO2, pero además contribuye a repoblar los territorios que la deforestación ha dejado desolados. Adicionalmente, este motor de búsqueda ecológico cuenta con un ecoalgoritmo que muestra enlaces afiliados a su causa, los cuales permiten a los usuarios donar dinero al hacer sus compras en línea.

Si tú también crees que un árbol talado emite sonido aunque no haya nadie para escucharlo caer, puedes añadir Ecosia a tu navegador con unos cuantos clics y de manera gratuita. Además lo puedes descargar como app para Android, iOS y Windows.

ecosia-motor-busqueda-ecologico-reforestar-plantar-arboles-5 copia

Si aún no estas tan seguro, sólo consulta la deforestación en tiempo real para darte una idea de cuánto daño está ocasionando. Y toma en cuenta que estamos agotando la tierra a tal grado que 75% de las áreas de cultivo ya no son fértiles. Eso, entre otras cosas, está acelerando aún más la deforestación de bosques y selvas en todo el mundo, como sucede en la Amazonia, donde la tala ha crecido más del 80% en los últimos años.

¿Convencido? Ahora puedes hacer las búsquedas que quieras sin contaminar y, de paso, plantar algunas semillas para el futuro.

Añade aquí Ecosia, el motor de busqueda ecológico, a tu navegador.



La ideología a la hora de comer: ¿qué significa ser reducetariano?

¿Quieres terminar el sufrimiento animal pero no puedes renunciar a la carne? Disminuye tu consumo gradualmente: vuélvete reducetariano.

¿Has considerado las ventajas éticas y de salud de una dieta vegetariana, pero también has caído en la tentación de una hamburguesa de vez en cuándo? No eres el único: Brian Kateman, un activista neoyorquino a favor del reciclaje y las prácticas en pequeña escala a favor del medioambiente, se encontró muchas veces con ese dilema: ¿carne o no carne?, ¿se trata de todo o nada?, por lo que terminó acuñando el término “reducetariano” para referirse a otros como él. 

“Reducetarianismo” es una palabra que sirve para abarcar distintos tipos de acercamientos al vegetarianismo, y que toma en cuenta tanto la necesidad de terminar con el sufrimiento animal, como los factores culturales y sociales que hacen tan difícil evitar al 100% el consumo de carne.

que-es-reducetarianismo-consumo-etico-carne-vegetarianos

Disminuir tu ingesta de carne, pedir la hamburguesa pequeña en lugar de la doble, dejar de comer productos animales 1 día a la semana, son pequeñas acciones reducetarianas.

El reducetarianismo es un gran tema para generar debate en cualquier grupo, pues, ¿no se supone que los vegetarianos no pueden consumir ningún tipo de producto derivado de animales? ¿Está bien infligir “sólo un poco” de sufrimiento animal, con tal de obtener “sólo un poco” de placer? ¿Y en realidad adoptar una dieta vegetariana individualmente puede terminar con el sufrimiento derivado del consumo masivo de productos animales? ¿No es una tremenda contradicción?

reducetarianismo

Las consideraciones son tantas y tan variadas que este año se llevó a cabo el primer Congreso Reducetariano en Nueva York. Estas son algunas de las recomendaciones más generales. 

 

1. No todo es blanco y negro

El estadounidense promedio consume unos 125 kilos de carne al año. Una pequeña reducción en la ingesta de carne, a nivel masivo, podría tener grandes impactos a la larga. Aun con los mejores argumentos éticos, exigir que los carnívoros dejen de comer carne de la noche a la mañana sólo genera resentimiento y división: ¿por qué no empezar con un movimiento más realista hacia un mundo sin carne animal en la mesa?

 

2. Cambiar de a poco

Incluso a nivel individual, no todos los que lo intentan logran hacer la transición de una dieta carnívora a una vegetariana. ¿Qué hacer durante las fiestas familiares? ¿Transformar las cenas navideñas en mesas de debate sobre las condiciones de vida de los pavos? Si bien el vegetarianismo como postura política es fundamental, es posible efectuar una revolución alimentaria, duradera y a gran escala, poniéndonos metas que seamos capaces de cumplir, como no comer carne una vez a la semana o antes de cierta hora del día, así como fomentando ese cambio en otros.

 

3. Todas las motivaciones son importantes

No importa si tu motivación para dejar de comer carne proviene de un argumento ético, por razones de salud o por buscar una dieta distinta, lo que importa es que la lleves a cabo. De la misma manera, las motivaciones de otras personas no tienen por qué ser necesariamente las tuyas.

 

4. Reducetarianismo como el fin de los opuestos

Las diferencias entre veganos, vegetarianos, ovolactovegetarianos, paleodietistas y omnívoros, por nombrar sólo algunos de los espectros alimentarios humanos, comparten la necesidad de alimentarse. De entre éstos, quienes buscan (por la razón que sea) reducir su consumo de carne y productos de origen animal, comparten el objetivo último de acabar con la industria de la explotación animal. En lugar de concentrarnos en nuestras diferencias, pensemos en el objetivo último que nos hace semejantes, aunque no iguales.

 

¿Estás de acuerdo con estas ideas? ¿Estarías dispuesto a dejar de comer carne al menos por un breve período? ¿Crees que se trata de un nicho de mercado más dentro de la industria alimenticia? Nos encantaría leer tus opiniones en los comentarios y seguir ahondando en el debate.