– Usa aceite de oliva. Vierte unas gotas de aceite de oliva en un algodón y aplícalo sobre la zona reseca después de lavar tu cara con agua tibia. 

– Integra germen de trigo a tu dieta. Agrega dos cucharadas de germen de trigo a tu desayuno todas las mañanas. Esto elevará el contenido de vitamina E en el cuerpo, hidratando el cutis seco. 

– Mezcla aceite de oliva, yogurt natural y papa. Aplica esta mezcla en el cutis limpio, deja actuar durante 15 minutos y ¡listo! En caso de que la piel esté agrietada, no es recomendable usar el yogurt. 

– Toma un baño de avena. Vierte una taza de avena en uno de los bordes de las medias de vestir. Cierra bien el borde y echa las medias en el agua de la tina. 

– Exfolia con suavidad. Esto ayudará a eliminar las células muertas de la piel y a suavizarla. Procura usar un exfoliante no agresivo y de origen natural. Por ejemplo, en lugar de utilizar un exfoliante facial, usa una toalla de bebé para masajear el cutis con suavidad y en pequeños círculos. Recuerda hidratar siempre la piel después de exfoliarla. 

– Bebe mucha agua. Así se eliminan las toxinas del sistema y se llevan los nutrientes a las células, por lo que tu piel se mantendrá hidratada y cuidada. 

– Cambia los productos de higiene y belleza que estés usando. Quizá son muy agresivos para tu tipo de piel. 

– Reduce la cantidad de comidas saladas y fritas. En su lugar, come grasas saludables, como por ejemplo, aguacate, aceitunas, mantequilla de cacahuate, salmón, nueces y tofu. 

– Aplica aguacate sobre la piel reseca. Aplástalo y añádele 50 gramos de miel. Aplica la mezcla sobre tu cara y cuello, deja reposar la mascarilla durante 10 minutos y lávala con agua fría. 

– Ponte una mascarilla de plátano. Aplasta medio plátano y aplícalo sobre tu rostro y cuello, deja reposar la mascarilla durante 5 minutos y lávala con agua tibia. Puedes añadir un poco de miel. 

– Lava tu rostro con leche. Hidrata la piel y reduce las manchas poniendo 85 gramos de leche en una taza, y utiliza una toalla suave para masajear. Evita que sea leche descremada y usa la que tiene un 2% de grasa o leche entera. 

– Utiliza aloe vera. Frota una penca de aloe vera sobre la piel limpia. Deja reposar durante 15 minutos y lava. 

– Hielo. Frota un cubo de hielo por todo el rostro para mejorar la circulación sanguínea.