¿Por qué el guardaparque es importante en las áreas naturales protegidas en México?

Se requieren más de 200 mil millones de dólares para que los guardaparques resguarden y operen las ANP de forma adecuada

El fortalecimiento del sistema de áreas naturales protegidas (ANP) debe de incluir el fomento de las capacidades y herramientas para los guardaparques, ya que representan un nexo entre la conservación y las comunidades. A pesar de que las ANP son una de las estrategias implementadas en la política pública ambiental para conservar los ecosistemas, su biodiversidad y sus servicios ambientales fomentando el desarrollo sustentable, la figura del guardaparque no ha sido valorada de una forma sobresaliente en la gestión estos espacios en México.

La gobernanza ambiental internacional ha sido severamente criticada por haber sido ineficiente ante la problemática global (Alfie-Cohen et al., 2011), y México no es la excepción de esta realidad. Si bien, la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA) no considera a las ANP como un instrumento en la política ambiental, son la mejor herramienta que tiene el país para conservar la biodiversidad (Bezaury-Creel y Gutiérrez-Carbonell, 2009). El fortalecimiento del sistema de ANP es una de las tareas más importantes y fundamentales para poder mantener la representatividad y funcionalidad de los ecosistemas de México, y este fortalecimiento debe de incluir el fomento de las capacidades y herramientas de los guardaparques.

El objetivo de este ensayo es analizar las fortalezas y las debilidades de los guardaparques que laboran en México. Como ellos son la primera imagen que tienen las comunidades que habitan en las ANP, deben de generar un estrecho vínculo con estas. Su visión tiene que ser amplia para que abarque aspectos socio-culturales, económicos y ambientales de los recursos naturales porque son el nexo entre la comunidad y la conservación; así que su función es fundamental. Las actividades prioritarias que en general realizan los guardaparques son (Paz-Barreto, 2009):

1. Extensionismo y educación ambiental

2. Control y vigilancia

3. Atención al visitante

4. Monitoreo y apoyo a la investigación científica

5. Relación con las comunidades y resolución de conflictos

Reserva de la Biosfera Volcan Tacana

A partir de la última década del siglo XX es cuando verdaderamente se empieza a consolidar la atención y manejo de las ANP en México (Bezaury-Creel y Gutiérrez-Carbonell, 2009). Desde entonces se han realizado avances significativos, sin embargo, las ANP se enfrentan a problemas por decretos antiguos e imprecisos, conflictos de tenencia de la tierra, pobreza y marginación de sus habitantes (Brenner, 2010; Campos y Boada, 2008), así como de falta de presupuesto, infraestructura y personal suficiente para llevar a cabo las diversas líneas de conservación. Aún queda mucho para cuidar efectivamente el patrimonio

natural dentro de las ANP, y para ello, es necesario primeramente un análisis de las políticas públicas ambientales para buscar un resultado que apunte la solución de esta necesidad (Merino y Cejudo, 2010). Quiero remarcar una falta considerable de personal y de financiamiento para la realización de acciones de conservación enmarcadas en los programas y estrategias de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP).

Las actividades fundamentales de los guardaparques están claramente implicadas en los objetivos específicos del Programa Nacional de Áreas Naturales Protegidas 2014-2018, aunque para realizarlas solamente se cuenta con 500 guardaparques para atender las ANP que cubren más de 25 millones de hectáreas, esto equivale a que cada guardaparque es responsable de una superficie igual a la isla de Cozumel, Quintana Roo. Se sabe que la CONANP reconoce en discurso que la figura del guardaparque es el primer contacto con las comunidades. En la Estrategia 2040 (CONANP, 2014) se establece dentro del eje “Administración para la Conservación” como línea de trabajo el aseguramiento de suficiencia presupuestaria para garantizar la operación de las diferentes áreas y el fortalecimiento de la plantilla del persona en número, remuneración y capacidades, y dentro del eje “Capacidades Institucionales” como línea de trabajo, asegurar la suficiencia del personal con plazas acordes con responsabilidades, contar con programas de fortalecimiento y capacitar al personal en las diferentes herramientas. En la realidad, es bien sabido que esta situación pasa desapercibida.

Si bien, dentro de la CONANP existe el “Programa Formando para la Conservación” y la “Iniciativa Guardaparque” para profesionalizarlos con herramientas que les permita orientar su trabajo y mejorar sus conocimientos técnicos, no es suficiente para lograr un correcto alcance para la capacitación de todos los guardaparques en las ANP. La formación en México es poco sólida, a diferencia de otros países donde están preparados en botánica y zoología, ecología, pedagogía, resolución de conflictos, adiestramiento policiaco, primeros auxilios, legislación, entre mucho otros temas, e incluso existen programas académicos que avalan y profesionalizan la figura del guardaparque como en Argentina, Ecuador o Costa Rica.

Reserva de la Biosfera Zicuiran-Infernillo

En estos tiempos, aún la forma de contratación de los guardaparques y los técnicos responsables de programas de conservación es poco institucionalizada, pues no tienen plazas permanentes, y además de ello el personal actualmente en la CONANP resulta insuficiente para todas las actividades colocadas en el Programa Nacional de Áreas Naturales Protegidas y en la Estrategia 2040. Sumado a esto, el salario va de seis mil pesos a 12 mil pesos mensuales, y en muchos casos, no cuentan con condiciones óptimas de seguridad, servicios médicos y equipo necesario.

Ahora bien, el presupuesto asignado a la CONANP de parte del gobierno federal es insuficiente, pues se requieren más de 200 mil millones de dólares para que los guardaparques resguarden y operen las ANP de forma adecuada (Escobedo, 2015). Esta institución recibe aproximadamente una cantidad que sobrepasa un poco más de 1,000 millones de pesos mexicanos al año (CONANP, 2010); por mucho un valor inferior al deseado. Justamente el año pasado la Secretaría de Hacienda y Crédito Público recortó el presupuesto de la institución, afectando considerablemente la operatividad de la misma con más de 100 despidos en todo el país. A razón de eso, los avances y esfuerzos que se venían acumulando desde su creación se han visto perjudicados por esta decisión, incluyendo el limitado presupuesto que siempre ha tenido. Además de esto, México tiene ANP incluidas como Patrimonio Mundial de la Humanidad, en el Programa El Hombre y la Biosfera, y en la Convención Ramsar. También nuestro país se comprometió a aumentar la superficie protegida de acuerdo con las Metas de Aichi, y otros convenios internacionales. Todo esto se traduce en la necesidad de un mayor presupuesto y un mayor número de personal capacitado y con las herramientas necesarias para completar estos objetivos.

Reserva de la Biosfera Archipielago de Revillagigedo

En conclusión, las ANP podrían constituir la base para la conservación de la biodiversidad y para fomentar un desarrollo sustentable en las comunidades y del país, pero para ello se necesita resaltar y fortalecer la labor del guardaparque. A pesar de esta situación, el personal de la CONANP tiene una identidad y un sólido compromiso con la institución y con el trabajo de conservación, aunque no reciba el valor que se merece, derivado principalmente por el desconocimiento de su importancia por parte de la sociedad. Por consiguiente es necesaria una política que genere una marcha hacia el desarrollo sustentable junto con la conservación del patrimonio natural y, que de igual forma, integre en esta política la formación de personal capacitado para poner en marcha un manejo efectivo de las ANP.

Autor: 

Leonardo Noriel López Jiménez, Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. 

Referencias bibliográficas

Alfie-Cohen, M., L. Díaz-Abraham y R. Castañeda. (2011). Una ventana de oportunidad: la gobernanza ambiental, un nuevo instrumento de política. En: Alfie-Cohen (ed.). Comprometidos para negociar: conflicto y gobernanza ambiental (pp. 25-84). Universidad Autónoma Metropolitana, México, D.F.

Bezaury-Creel, J. y D. Gutiérrez-Carbonell. (2009). Áreas naturales protegidas y desarrollo social en México. En Shaha y haha, (Eds.), Capital natural de México, vol. II: Estado de conservación y tendencias de cambio. (pp. 385-431). México, D.F.: CONABIO.

Brennet, L. (2010). Gobernanza ambiental, actores sociales y conflictos en las áreas naturales protegidas mexicanas. Revista Mexicana de Sociología, 72(2), 238-310.

Campos, M. y M. Boada. (2008). Integración de diferentes modelos de protección para el diseño de un área natural protegida en Michoacán, México. Document d’Analisi Methodologic en Geografia., 51:39-57.

CONANP. (2010). Logro 2010. México, D.F.; Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

CONANP. (2014). Estrategia hacia 2040: una orientación para la conservación de las áreas naturales protegidas de México. México, D.F.: Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

CONANP. (2016). Indicadores de programas presupuestarios. Recuperado de http://www.conanp.gob.mx/

Escobedo, M. (2015). Áreas naturales protegidas, entre el abandono y la conservación. Crónica Ambiental, 12: 18-27.

Merino, M. y G. Cejudo. (2010). Introducción. En: Merino, M., G. Cejudo, D. Arellano-Gault, T. Bracho, M. Casar, R. Gil-García, C. Maldonado, J. Mariscal, L. Santibáñez y L. Sour (Eds.), Problemas, decisiones y soluciones. Enfoques de política pública. (pp 9-25). México, D.F.: Fondo de Cultura Económica.

Paz-Barreto, D. 2010. Capacitación para guardaparques en América Latina. Revista Parques.

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Autor: México Sostenible
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La participación ciudadana en el rescate de un Área Natural Protegida en abandono

Un Área Natural Protegida de gran importancia en Guanajuato: la quinta ciudad más contaminada de México.

* Por: Raquel Vázquez Rivera

 

El Área Natural Protegida Cerro de Arandas está localizada en el municipio de Irapuato, Guanajuato, y en el 2005 fue catalogada dentro de la categoría de Uso Sustentable, con una superficie de 5,240 hectáreas.

El área ha tenido modificaciones y omisiones en los últimos años que la han llevado a tal deterioro que podría perder dicho estatus. En este ensayo revisaremos cuáles han sido estos cambios y bajo qué contexto se han dado, daremos algunos datos que nos ayudarán a valorar y comprender la importancia del ANP y después se expondrá parte de la problemática para, finalmente, discutir posibles acciones de rescate, las cuales surgieron de mesas de diálogo con ciudadanos sensibles al tema. ¿Cómo podría la participación ciudadana actuar en la recuperación y conservación de un área con estas características? Recordemos que los ciudadanos, organizados en colectivos o en asociaciones civiles, son actores importantes para una buena gobernanza, debiendo comprender derechos, marcos legales, responsabilidades y transparencia, buscando un equilibrio y apoyo constante (1).

cerro de arandas guanajuato areas netuarales-ecoosfera

Una de las justificaciones para la declaratoria del ANP fue el beneficio que aportaba a la recarga de mantos acuíferos, pues se tenía ya la visión del problema inminente de sobreexplotación (2).

En el 2012, se pide una modificación. En este decreto se asegura que después de hacer una consulta ciudadana, realizar estudios y teniendo siempre la intención de la conservación del patrimonio ambiental, se concluye quitar la denominación de ANP a 423.9 hectáreas bajo el argumento de que, por el crecimiento de la mancha urbana, era necesario poner barreras que limitaran y desalentaran el crecimiento urbano, lo cual dejaba ver, entre líneas, la planeación del proyecto de una vialidad (3).

En el 2013, para obtener el cambio de uso de suelo, el municipio entrega a la Semarnat un Estudio Técnico Justificativo en el que se mencionaba en específico la vialidad. La Semarnat pide comprobar que el proyecto no afectará la captación de agua en el cerro o que de alguna manera compensará esa pérdida. Después del análisis, la Semarnat resuelve desechar la solicitud por varias cuestiones; algunas eran que no cumplía con la documentación legal que pidió de los dueños de la zona y, sobre todo, porque el proyecto nulificaría la captación de agua(4).

En diciembre del 2014, el municipio envía a la Semarnat un Estudio de Impacto Ambiental para insistir con el permiso del proyecto vial. Básicamente, el estudio dice que ya no existe flora ni fauna en el área, así que el impacto ambiental ya no será representativo. Sin embargo,  en el mismo documento, el municipio menciona que para remediar el daño dará pasos faunísticos, lo cual la Semarnat señala como incongruente. Esta vez, el estudio es aceptado. Cabe resaltar que en ninguna parte del documento se menciona la importancia de la filtración a acuíferos (5), que fue una fuerte razón de su declaratoria y por lo que en primera instancia se desechó la solicitud.

Cerro de Arandas ANP
Naturalista

Esta área es de suma importancia para la ciudad de Irapuato ya que, según el estudio Global Urban Ambien Air Pollution Database realizado por la OMS, es la quinta ciudad más contaminada de México, con 26 PM. Respecto a esto, el director general del Instituto de Ecología del Estado de Guanajuato (IEEG) declaró en una entrevista que las ANPs en el estado no alcanzan para absorber el CO2 generado (cerca del millón 300 mil toneladas) y serían necesarias diez veces más para que realmente se tenga un impacto (6).

La importancia del ANP también es histórica: las zonas arqueológicas en el cerro de Arandas son cuatro, registradas ante la Dirección de Registro Público de Zonas y Monumentos Arqueológicos (DRPMZA) del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), situación que lo convierte en un lugar con alto potencial arqueológico (7).

El ANP tiene una fuerte problemática que ha llevado a su abandono. Por un lado, tenemos el desinterés de las instituciones gubernamentales, que en este caso son las más representativas en cuanto a toma de decisiones y procuración de fondos, aunado a una fuerte corrupción, evidente en los documentos de modificaciones y permisos para hacer vialidades en un ANP.

Ese desinterés se refleja en un programa de manejo obsoleto (8), que no tiene fecha para ser actualizado, programa que ha sido calificado como un fracaso por el mismo IEEG por el deterioro, la deforestación, el crecimiento de mancha urbana, la pérdida de territorio, etc., que ha provocado. Recordemos que el programa de manejo es el principal instrumento de planeación de un ANP y está descrito en la LGEEPA. No tener un programa de manejo vigente a la última modificación del decreto se presta a que diferentes actores quieran llevar a cabo proyectos que ellos consideran adecuados, lo cual muchas veces es tomado como bandera política en época de elecciones. Un programa de manejo legitimado facilita su exigencia y participación en el cumplimiento de la planeación (9).

Por otro lado, tenemos el problema del crecimiento de las actividades no permitidas, como descargas de aguas residuales sin tratamiento, tiraderos clandestinos de residuos urbanos sólidos y erosión severa, que son parte de la omisión y corrupción de las autoridades y la falta o desconocimiento de protocolos de denuncia e insuficiencia de brigadas de vigilancia para observar toda el área.

Cerro de Arandas-ecoosfera

Quizá, lo más apremiante sería presionar a la autoridad para la actualización y publicación del programa de manejo. Legalmente puede solicitarse al Instituto de Ecología del Estado de Guanajuato y al ayuntamiento en su comisión de reglamentos. De igual manera, debe realizarse un protocolo de denuncia para los diferentes tipos de actividad no permitida; esto facilita el seguimiento de reportes, para que a su vez puedan ser difundidos y visibilizados a través de las redes, lo cual incentiva la participación ciudadana y ayuda a ejercer presión sobre un tema que requiere de inmediata atención.

Para lograr todo esto será imperativa la conformación de un consejo asesor que invlucre a la academia, las organizaciones civiles y la iniciativa privada; esto daría sustento a las propuestas, además de confianza. Así pues, también son importantes las campañas permanentes de información y educación ambiental; éstas pueden llevarse a cabo igualmente por redes sociales y eventualmente, por proyectos específicos, se pueden realizar campañas en campo.

Podemos concluir que no es tarea sencilla y que se necesita un grupo fuerte de interesados para su rescate. Por eso se propusieron acciones que estuvieran dentro de las posibilidades y alcances de un grupo de ciudadanos conscientes, esperando que, en un período corto, se logre contagiar y despertar la misma pasión por la conservación en la mayoría de la población, que sin saberlo, goza de los servicios ambientales de su ANP y que, así como son beneficiados, deben ser comprometidos.

 

Referencias:

(1) Borrini-Feyerabend G., Dudley N., Jaeger T., Lassen B., Pathak N.,Philips A. y Sandwith T. Gobernanza de Áreas Protegidas De la comprensión a la acción. 1-57.

(2) Periódico Oficial del Gobierno del Estado, Número 26, Decreto Gubernativo 197, tercera parte, 25 de noviembre del 2005.

(3) Periódico Oficial del Gobierno del Estado, Número 188, Decreto Gubernativo 248, cuarta parte, 14 de febrero del 2012.

(4) Subsecretaría de Gestión para la  Protección Ambiental, Dirección General de Gestión Forestal y de Suelos. Oficio SGPA/DGGFS/712/876/13, 19 de abril de 2013.

(5) Subsecretaría de Gestión para la  Protección Ambiental, Dirección General de Gestión Forestal y de Suelos. Oficio SGPA/DGIRA.DG 2378, 27 de marzo del 2015.

(6) http://periodicocorreo.com.mx/iee-necesarias-10-veces-mas-anps-para-absorber-carbono/.

(7) Centro INAH Guanajuato. Oficio No. 8111/568-5/2015.

(8) Periódico Oficial del Gobierno del Estado, Número 176, tercera parte, 2 de noviembre del 2007.

(9) http://www.voltairenet.org/article194530.html.

Escobedo L., Hernández E. y Leyte A. (2015). Inventario de los vertebrados terrestres del Área Natural Protegida Cerro de Arandas, Irapuato, Guanajuato. 3.

Lozoya E. (2009). Inventario de la fauna del Área Natural Protegida “Cerro de Arandas”. 22.

Reglamento de la Ley para la Protección y Preservación del Ambiento del Estado de Guanajuato en materia de Áreas Naturales Protegidas.

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Autor: México Sostenible
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Los hijos del Tentzo: guardianes de la biodiversidad en Puebla

Una región habitada por pueblos originarios mantienen una relación con la eminencia montañosa que distingue su territorio.

* Por: Irais Romero Escobar

 

Por motivos de interés político, se cometen actos en contra de los intereses comunes. Bajo este argumento, al inicio de la administración de Moreno Valle (2011-2017), y durante su rendición de protesta, se señala que el Tentzo será uno de sus proyectos más importantes en materia ambiental (Llaven, 2011). Por este motivo, Moreno presta atención a esta serranía que señala la entrada hacia la vasta Mixteca poblana, una región habitada por pueblos originarios asentados en pequeñas comunidades, las cuales mantienen una relación característica con la eminencia montañosa que distingue geográficamente su territorio (Fagetti, 2008).

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En este contexto, el gobierno del estado de Puebla da resolución a la propuesta que emitió el gobernador en su toma de protesta, al declarar el área conocida por sus pobladores como Tentzo o Tentzon como territorio protegido y de reserva ecológica, quedando declarada como Área Natural Protegida (ANP) de jurisdicción estatal, en su modalidad de Reserva Estatal, la zona denominada “Sierra del Tentzo”, ubicada en 13 municipios del estado (Declaratoria ANP, 29 de abril del 2011). Esta declaratoria concerniente a esta ANP tiene la finalidad de generar acciones encaminadas hacia los ambientes que requieren ser conservados, preservados, restaurados o aprovechados en forma sustentable debido a su importancia biótica o abiótica, (LPANDSEP, 2002, art. 4).

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El presente ensayo tiene la finalidad de aproximarnos a la situación actual por la que transita el ANP de la Sierra del Tentzo, mostrándonos primeramente algunas características que distinguen a esta ANP. En segundo lugar, se busca acercarnos a la percepción ideológica de las comunidades respecto de su territorio y, por último, conocer la importancia de la gobernanza ambiental en el desarrollo sustentable e integral de estas comunidades.

El ANP de la Sierra del Tentzo posee 58 mil hectáreas distribuida dentro de 13 municipios, que representan el 1.6% de la superficie del estado de Puebla. Por su ubicación geográfica, variación climática y diferencias de altitud, alberga un gran número de especies animales y vegetales, endémicas y de importancia económica para sus habitantes, con al menos 91 especies de plantas medicinales, 18 especies de mamíferos, 153 especies de aves y 21 de anfibios y reptiles. Está ANP muestra un variado ecosistema lleno de paisajes naturales únicos, complementado por diversas expresiones culturales de sus habitantes, muchos de ellos de origen indígena (INEGI, 2010). Esta mezcla nos muestra la gran riqueza cultural originada por toda esta biodiversidad que convive en un mismo espacio, lo que hace posible que las comunidades se provean habitualmente a través de su territorio inmediato de interacción, y obtengan los recursos imprescindibles que les permiten realizar sus actividades cotidianas. Los habitantes señalan que desde hace 70 años el área ha estado bajo resguardo de la asociación civil Tehuan Tekati Ikan Huehuetzin (en náhuatl “Estamos con el viejito”), originaria de la comunidad de Atoyatempan, sin el apoyo de las autoridades estatales (Llaven, 2011).

Tentzo biodiversidad areas naturales protegidas puebla
Flickr Murcidrea

En el caso de esta ANP, es lamentable el desempeño que ha tenido la administración pública del estado de Puebla, ligada a la gestión del territorio, en los rubros, ambiental y rural, donde se relega el bienestar social de las comunidades sólo por el hecho de no representar una centralidad o un atractivo de alto impacto económico. En consecuencia, es importante señalar cuál es la atención que se les debe procurar, pues son depositarias y pieza medular en el resguardo del legado biodiverso del estado (Merino, 2006), motivo por el cual deben ser ellos los primeros beneficiarios de este patrimonio natural que los rodea, bajo la premisa de que allí se manifiesta la existencia de una enigmática conexión entre lo natural y lo humano (Badillo, 2014). 

Esta expresión ideológica consiste en que los pobladores poseen una cosmovisión en la que personifican a esta eminencia montañosa como un ser vivo de grandes barbas y conocido como “Tentzonhuehue”, “viejo barbado”, un anciano, o más bien un abuelo, apelativo con el que ahora se conoce a esta área, a la cual se le atribuyen un sinnúmero de mitos y leyendas contados por los pobladores, quienes sienten un gran respeto por el “viejo barbado”, pues les ofrece sus beneficios por ser sus hijos (“así lo mencionan ellos”). Quizá ello “sea metáfora del reclamo que hace hoy esta serranía para no seguir abandonada” (Fagetti, 2008).

sierra del Tentzo puebla biodiversidad ANPEl territorio ahora transformado en objeto de preservación confina las actividades de las comunidades a un espacio definido por “la ciencia académica biológica, manejada como verdad autocontenida y que no requirió considerar las percepciones o conocimientos distintos a ella, sin tener que rendir ningún tipo de cuentas fuera de su ámbito” (Merino, 2006), y sin que hubiese un consenso donde fuese tomada en cuenta su opinión sobre los planes a realizar. Por si fuera poco, no se vislumbraron los impactos relacionados con la declaración del territorio, ahora con vocación de preservación, y mucho menos el crecimiento natural de la población respecto a todos aquellos factores que suponen un desarrollo integral para garantizar la habitabilidad de las comunidades y sus pobladores. Así pues, nos preguntamos: ¿cuál es el papel que le toca desempeñar a los pobladores de la Sierra del Tentzo en este dilema entre conservación y desarrollo?, ¿cuáles son las obligaciones y beneficios conferidos para ellos ahora que su territorio ha sido declarado Área Natural Protegida?

Mediante asociaciones civiles como Tehuan Tekati Ikan Huehuetzin, donde los esquemas de conservación comunitaria son un buen elemento que vincula las acciones orientadas a la administración de las ANP con el desarrollo local, bajo estos modelos se pretende fortalecer la participación de las comunidades locales en la toma de decisiones y la gestión del territorio protegido, generando formas más legítimas y equitativas de conservación (Durand, 2014).

De la interrelación del área y sus comunidades, así como de las condiciones preexistentes, a partir del decreto el plan de manejo se convierte en una herramienta inadecuada e inoperante, dejando de lado el bienestar social y los instrumentos que les permitan crecer ordenada y armónicamente bajo un plan estratégico y fortalecido desde la “gobernanza”, pues estas comunidades rurales “requieren atravesar procesos de redignificación política y cultural y de construcción institucional, para convertirse en sujetos viables del resguardo de la diversidad biológica, a la vez que cumplir esta función alimente los procesos de resignificación” (Merino, 2006).

En conclusión, todos los esfuerzos enfocados en la protección del ambiente y recursos naturales, si se abordan desde un enfoque gubernamental, estarán siendo afectados por todos los costos de transacción que tiene el aparato burocrático: déficits de desempeño, falta de capacidades y corrupción, de tal forma que los recursos no alcanzan a bajar a las áreas requeridas para la protección del patrimonio a nivel local. Se necesita generar nuevos modelos de gobernanza que permitan un aprovechamiento sostenible de los recursos y que legitime las acciones por medio de la participación de la población, la transparencia y la rendición de cuentas.

 

Referencias:

Badillo, G. (2014). Relatos sobre el Tentzo y otros seres sobrenaturales de la tradición oral de la región centro-sur del estado de Puebla. Tesis, Colegio de San Luis A. C. Recuperado de: http://biblio.colsan.edu.mx/tesis/BadilloGamezGabrielaSamia.pdf.

Bezaury-Creel, J., D. Gutiérrez Carbonell et al. (2009). “Áreas naturales protegidas y desarrollo social en México”. Capital natural de México, vol. II: Estado de conservación y tendencias de cambio. Conabio, México, pp. 385-431.

Durán, C. A. (2009). “Gobernanza en los Parques Nacionales Naturales colombianos”. Revista de Estudios Sociales, no. 32.

García, A. (8 de febrero del 2016). “Morenovallistas se preparan a fraccionar 200 has. protegidas de la Sierra del Tentzo”. La Jornada de Oriente. Recuperado de: http://www.lajornadadeoriente.com.mx/2016/02/08/morenovallistas-se-preparan-a-fraccionar-200-has-protegidas-de-la-sierra-del-tentzo/.

Gobierno Constitucional del Estado de Puebla (29 de abril del 2011). Periódico Oficial. Declaratoria de Área Natural Protegida de la Sierra del Tentzo. Recuperado de: http://conacyt.gob.mx/cibiogem/index.php/anpl/puebla.

Honorable Congreso del Estado de Puebla, LIX Legislatura (18 de septiembre del 2002). Art. 4 [Titulo 3]. Ley de protección al ambiente natural y desarrollo sustentable de estado de Puebla. Recuperado de: http://www.ordenjuridico.gob.mx/Documentos/Estatal/Puebla/wo96710.pdf.

Llaven Anzures, Y. (1o de marzo del 2016). “Área protegida de la Sierra del Tentzo en riesgo por la construcción de fraccionamiento”. La Jornada de Oriente. Recuperado de: http://www.lajornadadeoriente.com.mx/2016/03/01/area-protegida-la-sierra-del-tentzo-riesgo-la-construccion-fraccionamiento/.

Llaven, Y. (18 de marzo del 2011). “Edil de Atoyatempan pidió al gobierno se declare al Tentzon como zona protegida”. La Jornada de Oriente. Recuperado de: http://www.lajornadadeoriente.com.mx/2011/03/18/puebla/pue310.php.

Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura [UNESCO] (16 de noviembre de 1972). Instrumentos Normativos. Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural 1972. Recuperado de: http://portal.unesco.org/es/ev.php-URL_ID=13055&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html.

Red de nacional de sistemas estatales. (s.f.). Áreas Naturales Protegidas. Recuperado de: http://www.anpsestatales.mx/legislacion.php?estado=23.

Reserva estatal sierra del Tentzo Molcaxac. Recuperado de: http://puebla.travel/es/ver-hacer/sitios-de-interes/espacios naturales/item/reserva-estatal-sierra-del-tentzo.

Tentzon, el viejo de las barbas (18 de agosto del 2008). Matria, nuestro territorio. Recuperado de: http://www.lajornadadeoriente.com.mx/2008/08/04/puebla/matria.pdf.

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Autor: México Sostenible
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