Mexicali respira aire peligroso

La población mexicalense no conoce los riesgos reales a los que se expone por contaminación atmosférica, así como el deterioro ambiental y numerosos cuadros clínicos de asma, alergias, cáncer de piel, entre otros.

William E. Rees1, en su idea nos dice que “la historia contemporánea ilustra hasta qué punto la humanidad está dispuesta a engañarse a sí misma ante pruebas que indican todo lo contrario”. El paradigma económico dominante, que centra el bienestar humano en la práctica equiparable a un creciente bienestar material, como él indica a lo más que llegan los economistas sería en tratar el problema como un ejemplo de “fracaso de mercado”, por tanto, el agotamiento de los recursos y la polución son “externalidades” o “accidentales”, un fruto de ese pensamiento es la contaminación del aire, que es una amenaza para la salud pública a nivel mundial y que a partir de las últimas dos décadas del siglo pasado, grandes urbes como China, Nueva York y la Ciudad de México, sobrepasan los niveles tolerables a la seguridad de la salud por exposición a partículas contaminantes.

La aplicación de políticas públicas ambientales para combatir la generación de contaminantes atmosféricos, tiene como referente histórico a la propia Ciudad de México, donde se aplicaron medidas como el Hoy no circula, la cual obtuvo logros pero también desaciertos. Este referente paso sin trascendencia por varias décadas, quizá esa falta de previsión en diversas entidades del país, y claro en Mexicali, es por lo que actualmente la Organización Mundial de la Salud (OMS), la considera la tercera ciudad más contaminada del mundo, al superar los límites de partículas suspendidas con diámetro aerodinámico menores de 2.5 μg/m (MP2.5), que en 2013 alcanzó 316 dentro de los puntos AQI (Índice de la Calidad del Aire)2, donde la buena calidad oscila entre 0-50 AQI.

Ante este breve antecedente, se aborda un análisis con diversos puntos importantes sobre el problema de la contaminación del aire para Mexicali, que basados en los propósitos del desarrollo sostenible para las futuras generaciones: salud y derecho a un ambiente sano; las buenas prácticas administrativas en la aplicación de herramientas legales ambientales, la participación ciudadana activa como vía de acción y cambio, y un apartado de conclusiones.

La contaminación del aire es un fenómeno mundial, heredado de la revolución industrial (siglo XVII), y se define y trata según el contexto socioambiental que lo contenga y del tipo de emisiones que existan, el no considerar los factores internos y externos del problema limita las soluciones. En el caso de Mexicali se ve afectado por factores antropogénica: fábricas, vehículos, quemas agrícolas, entre otras. Es importante señalar que México ̶ acatando protocolos internacionales como el Tratado de Kioto3 (1997), que reglamentó la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero permitidos a la atmósfera ̶ en su legislación garantiza la salud y el derecho ambiental, resguardado por el Artículo 4to. Constitucional “toda persona tiene derecho a un medio ambiente sano para su desarrollo y bienestar”, así como finca responsabilidades jurídicas a quien cause daño al ambiente, decreto que fue reformado y publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF, 2012)4.

En tanto, al igual que la economía global, la acción política atraviesa por una crisis en la definición de sus objetivos y resultados (Alfie, et al., 2011)5, esto no exime al área ambiental, y la falta de datos, que huelga decir que los instrumentos de la gobernanza: estatutos, planes estratégicos, reconocimiento legal y documentos informativos, que es la manera transparente de transferir la información (Barriga, et al., 2007)6, al no estar impulsados, provoca que la población no conozca los riesgos reales a los que se expone por contaminación atmosférica, persista el deterioro ambiental y la precaria salud en los mexicalenses se refleja en cuadros clínicos de asma, alergias, cáncer de piel, entre otros y las padecen mayoritariamente los menores de edad y adultos mayores por sobre exposición y da como resultado decesos anuales, por polución.

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Según el Instituto Mexicano para la Competitividad, A. C. (IMCO)7, en la medición de la calidad del aire, reporta: 283 muertes prematuras, 697 hospitalizaciones y 28 472 consultas al año, para este instituto los niveles de contaminación de Mexicali es inaceptable con (+80), y donde el parámetro de buena calidad oscila en (0-20). Se están aplicando políticas públicas de salud, y como el propio Bardach8 puntualiza, la suboptimización, permite encontrar el óptimo local pero no el global, entonces, hace pensar a los analistas de soluciones que el problema se minimiza con más consultas abiertas y no con la disminución de índices de contaminación atmosférica, la aplicación de gobernanza resultaría en una vía para reorientar este problema, entendiendo a esta como que debe responder a principios mayores, entre estos la legitimidad del ejercicio del poder y arraigo de buenas prácticas, democracia y ciudadanía, capacidad para concebir instituciones que buscan objetivos específicos, manejar las relaciones entre los problemas, generar políticas satisfactorias transversales a las distintas administraciones; cooperación entre actores y la articulación de lo local y lo global…(Calame, 2006:2-13)9

Es en todo caso un proceso integral que abarca desde la aplicación rígida de las reglamentaciones ya existentes para esos fines, como la Ley del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LGEEPA), Reglamento de protección al ambiente para el municipio de Mexicali, B. C. y la Ley de protección al ambiente del Estado de Baja California y el Bando de Policía y Buen Gobierno, a través de su área de ecología, hasta las buenas prácticas administrativas y la participación ciudadana activa de la que se habla a continuación.

Este último eslabón, es fundamental, aunque en Mexicali, es reciente, la presencia de colectivos, organizaciones de gestión o instituciones privadas, se han hecho visibles en foros ambientales, espacios públicos, con la presentación de proyectos de ciudadanos para ciudadanos han formado redes de trabajo que presionan respuestas de los tres niveles de gobierno, y su fortaleza radica en la diversidad de actividades pero enfocan sus esfuerzos y objetivos en combatir los altos índices de contaminación del aire, por ejemplo: MexicaliBiCi (ONG), que promueve el uso de la bicicleta en lugar del vehículo; Bionero, reforesta y dona árboles en conjunto con Conafor, estos tres grupos hacen paseos ciclistas familiares dando a conocer sus campañas y proyecto. De igual manera se gestionan los otros grupos.

Como conclusión, se reconoce que el problema es complejo, que la diversidad de consideraciones que se deben promover para al menos acertar a una política pública sostenible e integral y dar una solución o al menos el andamiaje para iniciar ese proceso de combatir la contaminación del aire, es un proyecto a largo plazo, que debe incentivar la transparencia y acceso a la información sobre la problemática, fomentar la toma de decisiones sobre justicia ambiental y desarrollar programas de educación ambiental focalizados con temas de interés local apegados a los diversos documentos emitidos por la Organización de Naciones Unidas (ONU) para el desarrollo sostenible.

Una colaboración de México Sostenible, para más información: http://mexicosostenible.org.mx/

Denisse Aguilar 



Amor, vulnerabilidad y masculinidades alternas: entrevista con el poeta Jericho Brown

“Creo que especialmente para los hombres es difícil salir al mundo a decirles a todos ‘Estoy buscando intimidad. Estoy buscando ser vulnerable.'”

Jericho Brown, nacido en Louisiana en 1973, es uno de los poetas más interesantes de la escena literaria estadounidense actual. Con Please, The New Testament y The Tradition, tres breves pero contundentes libros, Brown ha cimentado una sensibilidad muy particular, donde se unen la rabia y el dolor de la violencia policial que sufren las comunidades afroamericanas, con los propios episodios de la vida del autor lidiando con temas como el racismo, la homosexualidad, la autoimagen corporal y lo que significa ser una persona sensible en un mundo que parece castigar la sensibilidad.

Portada de “The New Testament”

En una entrevista reciente, Brown comparó la creación artística con el enamoramiento. Según él, se trata de actos en donde nos ponemos en situación vulnerable, y que eso es precisamente lo que nos atrae del arte.

“Es como cuando estás enamorado. No te puedes enamorar sin ser vulnerable (…) Todo en nuestra cultura nos entrena para no ser vulnerables, para evitar la intimidad. Y la poesía nos pide que seamos de una forma en la que normalmente no estamos entrenados para ser. La poesía puede entrenarnos para ser así. No estamos entrenados para hacerlo. Creo que es difícil admitirlo para la gente. Creo que especialmente para los hombres es difícil salir al mundo a decirles a todos ‘Estoy buscando intimidad. Estoy buscando ser vulnerable.’”

Y es que, para Brown, los poetas siempre se escudan en ocupaciones secundarias cuando se les pregunta a qué se dedican: responden que dan clases o editan libros, pero no se nombran a sí mismos “poetas”, es decir, seres vulnerables.

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Jericho Brown (Imagen: AJC.com)

¿Pero qué significa exactamente ser vulnerable, y por qué eso debería ser importante?

Para Brown, se trata de que la poesía nos permita observar dentro de nuestros propios abismos sin sucumbir al vértigo. En sus propias palabras,

“Cuando empiezas a observarte a ti mismo encuentras un montón de mierda fea. ¿Sabes a qué me refiero? Así que, cuando hablo de ser vulnerables, me refiero a la habilidad para observar esa mierda fea. Transformar la mierda fea en lenguaje que va a convertirse en algo que esperamos que sea hermoso (…), pero no significa que creas que es hermoso. Puedes ver lo feo que es.”

La vulnerabilidad nos permite observarnos a nosotros mismos y a los demás sin voltear el rostro. Cuando hablamos de intimidad en aspectos emocionales, se trata de poder acercarnos a nuestros rasgos menos atractivos sin tratar de estetizarlos, ni hacer como que no están ahí.

El trabajo creativo (aunque, desde cierto punto de vista, cualquier trabajo, así como la vida misma, comportan un ingrediente de creatividad) es especialmente exigente a este respecto: la obra de arte le pide al artista su vulnerabilidad, y a su vez el artista debe estar atento para reconocer que esa vulnerabilidad que lo lastima puede nutrir su relación con el mundo.

“Escribir más allá de las líneas que salieron fácilmente. La gente llega a la línea fácil y creen que ya terminaron. Pero ese es solo el comienzo. Ahí es cuando te dices, ‘¡Mierda, ahora voy a tener que decir la verdad porque acabo de mentir!” (…) Para mí, eso es lo que quiero decir al hablar de ser vulnerables frente a la obra. Me refiero literalmente a sentarte y hacerla y tomar lo que te ofrezca. Y si no te está dando nada, entonces insistir en ella hasta que lo haga.”

Aquí puedes leer y escuchar algunos poemas de Jericho Brown en español.



México ya no es un país petrolero: ¿debería volverse superpotencia en energía renovable?

Quizá sí, pero lo más importante está en pensar cómo reorganizaremos la vida en colectividad más allá del petróleo.

¿Te imaginas una vida sin petróleo? Cuesta trabajo pensar en un futuro que no gire alrededor de esta sustancia. Desde hace más de un siglo somos una auténtica sociedad del petróleo, y hoy este sigue siendo omnipresente. El petróleo, como una esencia, se encuentra en todos lados: en tu computadora, tu teléfono y tus gadgets; pero también en tu ropa, en los envases y hasta en la goma de mascar.  

Y es que ha sido gracias al petróleo que hemos podido producir y reproducir la existencia a ritmos vertiginosos. Gracias a este líquido podemos cosechar alimentos y transportarlos a las tiendas, así como poner a funcionar las fábricas donde se produce todo aquello que consumimos. 

Como todos los países, México también depende del petróleo.

En 1930, México se consagró como un país petrolero. El “oro negro” es lo que ha sustentado a la economía mexicana desde entonces, aunque tras la crisis de 1982 comenzó el lento declive de Pemex y el desmantelamiento de sus diversas ramas. No obstante, el nuevo gobierno está sosteniendo tanto sus promesas como sus esperanzas en este combustible, así como en la endeudada paraestatal.

No obstante, el petróleo ya no es una opción…
ni para México ni para el planeta.

La era de los combustibles fósiles está llegando a su fin –en especial porque cada vez es más difícil extraerlos–. Esto nos ha dejado inmersos en un predicamento ambiental y social, pues nos hemos vuelto tan dependientes del petróleo que no podemos ni imaginar una vida sin él, pese a que su uso desmedido nos tenga a borde de la extinción. Pero ahora, la creciente escasez de esta sustancia, junto con la crisis ambiental en aumento, nos coloca bajo un imperativo ineludible: debemos transitar hacia otro modelo energético.

Por eso, Jeffrey Sachs, profesor de economía de la Columbia University, cree que México debe –y puede– convertirse en una superpotencia en energía renovable: un camino por el cual ya han comenzado a transitar importantes potencias como la India, cuya producción energética pronto vendrá únicamente de fuentes sustentables.

Este experto dijo estar reuniéndose con funcionarios del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador para hacer de México una superpotencia en energías renovables. Y es que Sachs afirma que México tiene la posibilidad de invertir en un futuro más sustentable.

Según dijo para el periodista Justin Villamil:

 ¿Por qué invertir en Pemex cuando lo que México realmente necesita es un Solarmex?”

La cuestión radica en que las energías renovables o limpias no representaron más que el 25% del total de la energía producida, según el último informe de la Secretaría de Energía hecho para el primer semestre de 2018, mientras que los combustibles fósiles siguen abarcando el 75%.

No obstante, y según el mismo informe, durante 2017 el 36% de las nuevas inversiones realizadas en Latinoamérica para el desarrollo de proyectos de energías renovables se realizó en México, lo que hace del país uno de los 12 lugares más atractivos en donde invertir. Aunque esto tuvo que ver, por supuesto, con la Reforma Energética, lo cual pueden no ser muy buenas noticias.

Pero entonces, ¿puede ser México una superpotencia en energía renovable?

Según Juan Arellanes, profesor de Geopolítica y especialista en temas de seguridad energética de la Universidad Anáhuac México, con quien tuvimos la oportunidad de charlar, el problema para el sector energético en México es más profundo:

La energía no es un bien económico como una hamburguesa o un automóvil. La energía es el precursor de toda actividad económica. Y es el sector energético el que entrará en crisis a nivel mundial.

El problema es que la producción de petróleo convencional esta en descenso, mientras que sólo está creciendo la producción de petróleo no convencional, que requiere más energía para su producción.

Como este experto recalca, la cuestión no está en la escasez de petróleo, sino en que no podrá aumentar la producción de éste combustible más que, si a caso, a costa del planeta. Y esto es un problema muy grave para el actual gobierno:

Si sumamos los dos factores (la inelasticidad de la demanda de petróleo y el encarecimiento de su extracción) tenemos un problema muy grave: invertir en petróleo y gas es absolutamente necesario, pero no es rentable.

Es aquí donde entra la oportunidad –y quizá la necesidad – de invertir en energías renovables. La gran pregunta es:

¿Las renovables sí son rentables, financieramente hablando?

En algunos casos sí, en otros no. Se requiere del mejor diagnóstico posible para responder con precisión. Las opiniones técnicas están divididas y es muy posible que la estimación del potencial, en muchos casos, esté inflado. Hay mejores localizaciones que otras para el viento y el sol, para el calor interno de la tierra, para las plantas hidroeléctricas, etc.; pero esas mejores localizaciones son las primeras en ser ocupadas.

Conforme la industria de la energía renovable vaya creciendo, las localizaciones más rentables ya no estarán disponibles y el sector experimentará lo mismo que le está pasando al petróleo: rendimientos decrecientes. De hecho, aún si todo el planeta tuviera condiciones adecuadas, las renovables tendrían rendimientos decrecientes. Porque las renovables son una extensión del sistema energético fósil, es decir: necesitamos de petróleo para construir la infraestructura de la energía renovable.

De modo que, ¿quién debería desarrollar las energías renovables? 
¿el sector público o el sector privado?

Para el profesor Arellanes, no hay que olvidar que cuando Lázaro Cárdenas expulsó a las empresas petroleras extranjeras e hizo de la industria del petróleo un bien común de todos los mexicanos, fue cuando el país pudo desarrollarse más velozmente y salir de las diatribas en que se había metido las décadas anteriores.

Ahora, López Obrador aseguró –y de hecho “decretó”– que México ya no será un país neoliberal –lo que económicamente hablando significa abandonar el paradigma del puro y omnipotente libre mercado–. De ello se deduce que cualquier tipo de manejo de energía renovable debería plantearse también en términos de gestión pública y estatal, ya que adema´s se trata de un sector estratégico del que depende la soberanía ambiental.

Y más aún porque, según el profesor Arellanes:

La iniciativa privada [de energías renovables] sólo estará interesada en invertir mientras las inversiones sean rentables y generen beneficios. Pero el problema es que el nuevo gobierno ni siquiera está discutiendo esto. La prioridad es rescatar a la industria petrolera nacional, construir refinerías e impulsar el fortalecimiento de Pemex.

Según este experto, nuestro predicamento energético no se solucionará sólo combatiendo la corrupción –por ejemplo, haciendo la guerra al huachicol–, ni intentando enmendar el pésimo manejo que sufrió Pemex en años anteriores…

Ello, sin duda, servirá. Por una razón: necesitamos del petróleo, necesitamos de Pemex para realizar la transición energética a renovables. Pero es importante que el gobierno tenga claro que el rescate de la industria petrolera es sólo un medio, no un fin en sí mismo.  

Debemos pensar colectivamente en como reorganizar la vida social más allá del petróleo.

Para terminar esta reflexión, el profesor Arellanes hizo hincapié en que debemos rediseñar por completo nuestras ciudades, las formas en que nos transportamos, en que producimos. e incluso las formas cómo interactuamos.

Se requiere renunciar al paradigma del crecimiento y encontrar una alternativa de sentido civilizatorio que sustituya a la idea moderna de progreso. Un desafío tan importante no puede dejarse en manos del mercado.

¿Tú qué opinas?

Sandra Vanina Greenham Celis
Autor: Sandra Vanina Greenham Celis
Colaboradora del proyecto político Colectivo Ratio. Le gusta potenciar la depresión en su psique consumiendo productos culturales de las postrimerías del siglo XX. Cree teleologicamente en el arribo de la humanidad al comunismo.