La medicina Ayurveda recomienda usar aceite de mostaza para un cabello hermoso

Según la constitución y el equilibrio de la persona, el masaje en la cabeza con aceite de mostaza puede brindar numerosos beneficios para el cabello

En la medicina Ayurveda, el cabello es un producto secundario de la estructura ósea; por lo que cuidar tanto al sistema óseo como al cabello son efectos dependientes uno del otro. Existen terapias de purificación, como una especie de purgación, como la terapia de nasya –aplicación de aceite medicado en la nariz– o la aplicación de pastas herbales en la cabeza, como amalaki, miel o aceite de mostaza. 

Según la constitución y el equilibrio de la persona, el masaje en la cabeza con aceite de mostaza puede brindar numerosos beneficios para el cabello: 

Estimula el crecimiento del cabello, pues incrementa la circulación de la sangre en el cuero cabelludo. Gracias a que contiene grandes cantidades de vitaminas y minerales, esta beta-carotina facilita la absorción de hierro, ácidos grasos, calcio y magnesio, promoviendo el crecimiento del cabello. 

Previene las canas. 

Reduce la caída del cabello y otros problemas del cuero cabelludo. Previene la caída del cabello y el surgimiento de caspa, ayuda a revitalizar y nutrir cuando está seco y dañado, así como lo vuelve fuerte y con luz. 

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Brinda grandes cantidades de antioxidantes, vitaminas y minerales; tales como vitamina A, D, E y K, hierro, zinc, ácidos grasos esenciales, antioxidantes, selenio, beta-caretina, calcio y magnesio. 

Para conseguir los beneficios del aceite de mostaza, te compartimos una receta sencilla. Instrucciones para usar el aceite de mostaza para el cabello

– Si el cabello está seco, una regularmente el aceite de mostaza a lo largo del cabello y cuero cabelludo. Da masajes con las puntas de los dedos y sin usar uñas para rascar, comenzando desde la raíz hasta las puntas. Para mejorar los efectos, puedes dar un masaje y después colocarte un turbante durante toda la noche; a continuación lava tu cabello con abundante agua y un shampoo. Repite este paso una vez a la semana.  



Haz de tu hogar un nicho resiliente (aprende aquí muy fácil)

Algunas propuestas para que tu hogar sea sustentable (y más acogedor que nunca).

No tienes que dejar tu hogar para volver a la naturaleza. Aunque algunos se han fugado de la ciudad para reconectar con el mundo natural –y ha pasado que un viaje se convierte en una odisea–, lo cierto es que tenemos que plantearnos objetivos realizables si queremos tener una vida más natural. Si queremos dejar de ser una carga para el planeta y aspiramos, más bien, a convertirnos en agentes de cambio, podemos hacerlo desde nuestra casa, volviéndola un hogar sustentable.

Por supuesto que no todo termina ahí. Más bien, es donde debe empezar. Y en esto estarían de acuerdo los monjes zen, pues para ellos poner en orden la mente y el espíritu es un trabajo que comienza en casa. Por eso, implementar algunos cambios en nuestro espacio vital debe ser la primera de muchas transformaciones que motiven una revolución de conciencia cotidiana.

 

 Pero, ¿cómo hacer un hogar sustentable?

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Justina Blakeney

Lo primero que tienes que saber es que no será ningún sacrificio. Al contrario: al implementar algunas mejoras a tu nicho, orientadas al ahorro de recursos y a la reutilización, lo más seguro es que ahorrarás dinero. Además, nunca tu hogar habrá sido más acogedor: ¿quieres apostar?

Entendido esto, debes saber otra cosa: será un proceso que pondrá a prueba tu creatividad. Por lo tanto, será una excelente terapia que seguro te reanimará. Y si no vives solo, ¡mejor aún! Será la excusa perfecta para afianzar lazos familiares, de pareja o con tus roomies.

Pero antes de continuar, ¿sabes por qué es necesario volver sustentable tu hogar?

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Sólo piensa en todo lo que nuestra forma irresponsable de vivir está provocando en las ciudades: inundaciones, escasez de agua, ambientes tóxicos, altas temperaturas… O como sucede en la Ciudad de México, el paulatino hundimiento de la urbe entera. Cosas que nos están afectando directamente, haciéndonos más difícil la vida de lo que de por sí es.

Por eso, hacer cambios en tu hogar es contribuir a una urgente causa común: detener el cambio climático y su impacto en las ciudades –y sobre nosotros–. Así que manos a la obra.

 

Empezar por microcambios

No por ser pequeños son insignificantes. Hacer microcambios, modificando algunos pocos hábitos, es fundamental para tener un hogar sustentable. Aquí algunas ideas.

 

Usa servilletas no desechables

Tal como lo hacían nuestros padres o abuelos: usa servilletas de tela que puedas lavar. Quizá las prisas en la calle te obliguen a usar servilletas, pero en casa no hay excusa. Sólo necesitas comprar un metro de tela suficientemente gruesa y cortar cuadros de 25×25 centímetros. El dobladillo es opcional, si quieres que luzcan bien. Pero lo importante es utilizarlas para evitar el uso de servilletas en casa, y sólo lavarlas y secarlas al sol después de algunos usos.

 

Lava con menos frecuencia

No hagas rituales de lavado del tipo “debo lavar cada sábado”. Es probable que ni siquiera sea necesario. Si lavas menos no sólo ahorras agua, electricidad y detergente; también estarás evitando el deterioro de tu ropa. Así que piénsalo bien antes de lavar y revisa que no te falten prendas para evitar otra carga si es posible. Para eso también puedes separar sólo por colores, y no temerle a lavar una sabana o una toalla con el resto de tu ropa (siendo honestos, ¿cuál es la diferencia?).

Y por favor, ¡no utilices secadora! Deja que la ropa se seque al sol.

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Usa el fuego con sabiduría

Si no sabes usar olla exprés, ¡aprende! Es un must para poder ahorrar gas, y de paso puedes cocinarte cosas deliciosas y nutritivas mucho más rápido. Y no olvides emplear tapas, pues esto facilita la cocción de los alimentos. También puedes aprovechar el calor residual apagando el fuego o el horno unos 5 minutos antes, y dejando reposar tus alimentos… ¡quedarán igual de deliciosos!

 

Limpia sin tóxicos

Menos tóxicos, sin olores abrasivos e igual de efectivos: los productos de limpieza hechos a base de sencillos ingredientes como el bicarbonato de sodio, son lo mejor. Toma menos tiempo hacerlos que ir al supermercado por los líquidos convencionales.

 

Desconecta lo que no estés usando

Y sobre todo, no dejes monitores prendidos si no los vas a utilizar: gastan mucha energía.

 

Ten muchas plantas

Está comprobado por la NASA que las platas –y algunas más que otras– ayudan a oxigenar el ambiente. ¿Te imaginas si todos tuvieran más plantas en su hogar? Habría micropulmones en toda la ciudad. Además, ayudan a reforzar la conexión con el entorno y a relajarnos.

Ten muchas plantas  Está comprobado por la NASA que las platas –y algunas más que otras– ayudan a oxigenar el ambiente. ¿Te imaginas si todos tuvieran más plantas en su hogar? Habría micro-pulmones en toda la ciudad. Además ayudan a reforzar la conexión con el entorno y a relajarnos.

 

Separa la basura

Orgánica, inorgánica y reciclable. Sólo necesitas tres botes distintos… no es nada del otro mundo. Y con la basura orgánica puedes hacer tu propia composta.

 

Recoleta agua

Usa cubetas para almacenarla y utilízala en tareas de limpieza o para regar las plantas.

 

Seguir con macrocambios

Estos pueden ser un poco más difíciles, o por lo menos exigir mayor tiempo o inversión. Pero con el tiempo, estos cambios te ayudarán a ahorrar dinero. Y harán de tu hogar un espacio 100% sustentable.

 

Haz un recolector de agua

Si ya recolectas el agua de lluvia, sabrás la enorme cantidad de agua de la que te puedes hacer en una sola noche de tormenta. Muchas veces ésta rebasa por mucho lo que algunas cubetas pueden recolectar. Por eso te recomendamos instalar un recolector de agua, que a la larga es mucho más práctico. Aquí te decimos cómo.

 

Instala paneles solares

No es tan difícil y te puede ahorrar un 90% de la tarifa eléctrica. Sólo busca en tu país empresas que los instalen (y emancípate). Aquí puedes consultar algunas en México.

Instala paneles solares  No es tan difícil y te puede ahorrar 90% de la tarifa eléctrica. Sólo busca en tu país empresas que los instalen (y emancípate). Aquí puedes consultar algunas en México.

 

Instala aireadores en los grifos de la cocina y el baño.

Éstos son filtros que se enroscan en el grifo y que al abrirlos permiten que salga un chorro de agua a presión, porque mezclan el agua con el aire. Así podrás ahorrar hasta un 50% de agua.

 

Si vas a construir, usa ladrillos de botellas PET

Esto consiste en utilizar botellas en lugar de ladrillos. No sólo es un material de gran resistencia y firmeza, sino que además genera mejores condiciones térmicas, tanto en climas fríos como calurosos. Y claro, implica darle un uso a las contaminantes botellas de plástico. Puedes utilizar también materiales de construcción alternativos.

 

Cultiva tu propia comida

Es imposible que cultives todo lo que necesitas. Pero puedes empezar por algunos cultivos fáciles de germinar, y haciendo un huerto casero paso a paso como ya te hemos mostrado.

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Haz un jardín comunitario

Esta es otra opción para hacer tu propia comida, que además empodera a la comunidad y te conecta con otros. Sólo necesitas encontrar un espacio: un camellón es lo ideal, pero puede que incluso sea un espacio compartido en tu edificio –si vives en departamento–, en un parque cercano o en una jardinera lo bastante grande.

 

Construye tus propios muebles

La industria de muebles es una de las culpables de la deforestación a nivel mundial. Así que mejor dale una nueva vida a esa maleta vieja, a una llanta o a ese cajón de madera para frutas. Aquí hay algunas increíbles ideas que te motivarán.



Expulsar a las grasas trans del mundo ¡ya! El llamado de la OMS

Son responsables de 500 mil muertes al año en el mundo. La OMS propone que desaparezcan para 2023… ¿será viable?

La experimentación que se hace sobre nuestros cuerpos ya no es novedad. Desde hace más de medio siglo, las grandes industrias han experimentado con nuevos ingredientes, sin importarles lo que a largo plazo podían provocar sobre la humanidad o la naturaleza. Lo que les interesaba, como sucede hoy día con Monsanto, era la inmediatez de la ganancia.

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Quizá uno de los primeros experimentos de la industria fue el de la sustitución de las grasas trans naturales por grasas trans artificiales.

Las primeras son de origen animal, y están presentes en pequeñas cantidades dentro de lo que se conoce como “grasa saturada”, la cual podemos encontrar en productos como los aceites, las carnes y los lácteos. Las segundas son elaboradas a partir de la hidrogenación: un proceso químico que transforma los aceites en grasas sólidas, mediante la adición de hidrógeno a altas presiones y temperaturas.

En la década de los 90 fue cuando se descubrió que hay pocas cosas peores que las grasas trans artificiales. Según han comprobado numerosos estudios, las grasas trans están relacionadas al aumento del colesterol malo (LDL), a la disminución del colesterol bueno (HDL), a un riesgo 21% más elevado de padecer enfermedades cardiovasculares, e incluso al desarrollo de diabetes tipo II.

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Expulsar a las grasas trans del mundo ¡ya! El llamado de la OMS

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se podrían evitar medio millón de muertes por enfermedades cardiovasculares al año si se prohibieran las grasas trans. Y eso es precisamente lo que esta organización quiere fomentar con el plan que publicaron en mayo de 2018, y con el cual pretenden sacar a las grasas trans del mercado mundial para 2023.

Según el director general, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus:

La OMS llama a los gobiernos a usar el paquete de acción de reemplazo para eliminar las grasas trans industriales de los alimentos […] Las grasas trans son un químico tóxico innecesario que mata, y no hay razón para que la gente alrededor del mundo siga expuesta a ellas.

Esta acción global de la OMS va acompañada de distintas consultas que se han realizado para saber el estatus actual de las grasas trans en el consumo de la población mundial. Pero sobre todo, es necesaria para presionar a muchos gobiernos que no han implementado ningún tipo de política para que se deje de usar este nocivo ingrediente en la producción de cientos de alimentos.

Aunque parece que la tarea no será tan fácil, pues grandes productores de alimentos en África, el sur de Asia y en países de América Latina como México se resisten, sin importarles que, cuando Dinamarca prohibió las grasas trans, las muertes por enfermedades cardiovasculares se redujeron dramáticamente.

 

Pero es que hay que educar sobre las grasas…

Las grasas trans deben ser definitivamente expulsadas del mundo –y de nuestro cuerpo–. No obstante, la mala fama de las grasas trans artificiales, y de otras muy nocivas como la del aceite de palma, ha originado un mito: el de que todas las grasas son malas. Pero no es así: tanto las grasas saturadas –con sus pequeñísimos aportes de grasas trans naturales– como las grasas poliinsaturadas son sumamente necesarias. Según la FAO, el consumo total de ácidos grasos debe ser de un 20% del total de la dieta.

Las grasas transportan vitaminas liposolubles esenciales y prolongan la sensación de saciedad.

Como consumidores responsables, debemos saber de dónde obtener ese tipo de grasas. Una buena fuente de grasas saturadas es la mantequillaun alimento condenado por años, pero que en realidad es fundamental en la dieta–, así como el aceite de coco y los mariscos.

Y si queremos grasas poliinsaturadas, debemos consumir los alimentos más deliciosos: salmón, aguacate, nueces… las delicias que se ha comprobado que nos hacen más longevos.

Por eso, una de las acciones estratégicas de la OMS consiste en  desmontar algunos mitos en la industria alimentaria y promover nuevas formas de consumo a partir de la información. Además, así estaremos lidiando con el problema no sólo a escala global, sino que podremos curarnos del daño que las grandes industrias nos han hecho durante décadas.