¿Cómo dejar de fumar? Las frambuesas tienen la respuesta

La frambuesa ayuda a desintoxicar al individuo de la nicotina y de otras sustancias tóxicas que se encuentran en el humo del tabaco.

La sabiduría de la naturaleza es vasta y casi infinita. Parecería que casi todos los males del humano, causados por un estilo de vida cargado de estrés y malos hábitos alimenticios o de sueño, pueden solucionarse y prevenirse con los beneficios de los frutos de la naturaleza. Esta hipótesis se ha vuelto a demostrar con un estudio realizado por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo –UAEH–, la cual ha usado a las propiedades de la frambuesa para atenuar los síntomas de la adicción y el síndrome de abstinencia a la nicotina. 

Para Santiago Filardo Kertstupp, profesor investigador del Área Académica de Química en Alimentos en la UAEH, todo comenzó cuando en un ocasión bebió una infusión de frambuesa y notó, casi inmediatamente, sus deseos por fumar.  Desde entonces, inició el desarrollo de un producto, un polvo con base en frambuesa, con pruebas de validación biológica contra el tabaquismo. Al proyecto se unieron Alfonso Atitlán Gil, profesor investigador del Área Académica de Odontología, y Ricardo Pérez-Pastén Borja. 

Fue así que durante siete días, los investigadores expusieron cierta dosis de nicotina a ratones para hacerlos adictos a la sustancia; después, se les suspendió la dosis para analizar los síntomas del síndrome de abstinencia. Comentan que cuando comenzaron a darles el tratamiento, “comprobamos que en el modelo animal podíamos controlar el síndrome de abstinencia.”

frambuesas

Este fenómeno, explican, se debe a que la frambuesa está compuesta de un ácido elágico, un comprobante activo, a lo largo del tallo, hojas y fruto; el cual se ha relacionado tanto con una mayor rapidez en la eliminación de la nicotina como su transformación en cotinina sérica. De modo que la frambuesa ayuda a desintoxicar al individuo de la nicotina y de otras sustancias tóxicas que se encuentran en el humo del tabaco. 

De acuerdo con los resultados que arrojaron las pruebas con humanos, algunos de ellos pudieron dejar de fumar en su totalidad; otros, disminuir considerablemente el número de cigarros al día. Todo esto a lo largo de 21 días –aunque el producto elaborado por los investigadores se usa por 14 días–. Según los investigadores, para dominar por completo la adicción se tendría que consumir  diariamente dos kilos de frambuesa: “Cualquier adicción tiene un componente emocional y psicológico muy importante, por lo que previo al tratamiento, preparamos por siete días psicológicamente a los pacientes para ayudarlos en el proceso de abandono del tabaco”. 

Además, gracias a que la fruta posee un efecto antioxidante, las personas tienen una mejoría significativa en numerosas áreas de su salud. De hecho este producto, explican sus creadores, es uno de los pocos que hay para combatir la adicción a la nicotina que posee un efecto importante en la desintoxicación en el organismo, mejorías notables en el control de la ansiedad, un registro mínimo de recaídas y un efecto antioxidante mayor. Y en caso que la persona requiera un refuerzo, el tratamiento se puede repetir tres veces al año. 



¿Por qué fumar poco es igual que fumar mucho?

En un estudio reciente se encontró que quienes dejan de fumar tienen menor riesgo de contraer alguna enfermedad pulmonar que los que fuman poco.

En relación con la salud pulmonar, no hay un umbral de seguridad a la hora de fumar; fumar menos puede ser un gran primer paso, pero dejar de fumar es la forma más efectiva de reducir el riesgo de contraer alguna enfermedad pulmonar.

En un estudio reciente de la Escuela Feinberg de Medicina, se encontró que aquellos que dejan de fumar tienen menor riesgo de contraer alguna enfermedad pulmonar que los fumadores empedernidos (aunque fumen poco), incluso si los primeros tuvieron una mayor exposición a los cigarrillos durante el tiempo que fueron fumadores.

fumar-mucho-fumar-poco-salud-dejar-de-fumar

Dejar de fumar es mejor que fumar poco

Los fumadores esporádicos o que ‘fuman poco’ son a menudo excluidos de las investigaciones clínicas sobre efectos del tabaco en la salud, y es muy poco lo que se sabe sobre las consecuencias del tabaquismo en la salud pulmonar en este grupo. 

Sin embargo, unos investigadores han analizado el impacto de la intensidad y la duración del hábito de fumar en la salud pulmonar en personas de diversos grupos de fumadores, a lo largo de un período de seguimiento de 30 años.

fumar-mucho-fumar-poco-salud-dejar-de-fumar

Los datos de 3,140 personas recogidos durante 3 décadas arrojaron que, en comparación con aquellos que nunca habían fumado, los que eran fumadores constantes o de forma continuada experimentaron el mayor declive en la función pulmonar.

Además, tenían una probabilidad 26 veces mayor de desarrollar enfisema y 8 veces mayor de desarrollar enfermedad pulmonar obstructiva.

En el estudio se comparó a fumadores empedernidos pero moderados con individuos que habían dejado de fumar. 

Pese a que el grupo de quienes habían abandonado el tabaco había fumado más cigarrillos diarios que aquellos que fumaban de forma moderada, los primeros resultaron tener una mejor función pulmonar, así como un riesgo menor de desarrollar enfisema, que los fumadores de baja intensidad.

 

Lo que ocurre cuando dejas de fumar

Frente a esto, AsapSCIENCE exploró los impactos inmediatos y a largo plazo de dejar de fumar, y este es el resultado de dicha investigación:

Pasados los primeros 20 minutos: la presión sanguínea y el ritmo cardíaco regresan al nivel normal.

Pasadas las primeras 2 horas: se pueden experimentar los primeros síntomas de ansiedad y de sentirse abrumado.

Pasadas 24 horas: es posible que se incremente la tos, ya que los pulmones están sacando toxinas del cuerpo.

Pasadas 48 horas: la lengua empieza a recuperar las habilidades gustativas.

Pasados los años: se reduce el riesgo de contraer enfermedades respiratorias y cardíacas. 



Aves de la CDMX comienzan a usar colillas de cigarros en sus nidos

Los científicos suponen que esto se debe a que la nicotina posee propiedades antiparásitas.

Si bien los cigarros no son una herramienta saludable para el ser humano ni el medio ambiente, la vida salvaje ha comenzado a reutilizar las colillas que encuentra en las calles como mecanismo de defensa. De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad Nacional Autónoma de México –UNAM–, las aves urbanas usan estos restos del cigarro como una “bomba” protectora contra insectos y pestes que puedan acercarse a sus nidos. 

Inteligencia o supervivencia, los pinzones Carpodacus mexicanus han empezado a agregar colillas de cigarro para protegerse en contra de las garrapatas, las cuales tienden a succionar sangre e incluso comerse las plumas de sus crías. De modo que al notar que estos parásitos se mantenían a distancia ante las colillas, las aves decidieron colocar las colillas en sus nidos. 

Los científicos suponen que esto se debe a que la nicotina posee propiedades antiparásitas, de lo contrario no hay razones sustentables para que las aves adquieran conductas distintas a su cotidianidad. Para asegurarse de su hipótesis, investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México –UNAM– comenzaron a analizar el comportamiento de 32 pinzones en donde la peste de garrapatas estaría controlada. e

De acuerdo con Constantino Macías García, líder de la investigación, los padres pinzones suelen agregar fibras de las colillas de cigarro a sus nidos cuando éste contiene garrapatas. Sin embargo, este mecanismo de defensa no es del todo positivo: “Las colillas causan daño genético a los pinzones, pues interfieren con la división celular, lo cual pudimos notar al analizar sus células rojas.” De modo que las aves en la Ciudad de México continúan estando bajo un riesgo en un periodo a largo plazo.