El amaranto ha sido considerado por la ONU como el mejor alimento de origen vegetal para consumo humano. Ha sido uno de los pilares, junto con el maíz y el frijol, de la dieta mesoamericana, pues aporta los niveles ideales de nutrientes y proteínas necesarias para el cuerpo.

De acuerdo con las investigaciones de México Tierra de Amaranto, el consumo constante del amaranto brinda numerosos beneficios para la salud: 

  • Aporta la cantidad y calidad necesaria de proteínas, lípidos, almidones, carbohidratos, minerales y vitaminas A, C, D y K;
  • es una fuente importante de lisian, un aminoácido que favorece la ejecución de las funciones cerebrales
  • facilita el proceso digestivo
  • ayuda a reducir los niveles de colesterol en la sangre gracias a sus grasas insaturadas; 
  • es libre de gluten
  • contiene escualeno, ideal para el cuidado de la piel y enfermedades como el cáncer y estreñimiento
  • tiene altos niveles de calcio, hierro y vitamina C, lo cual ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, previniendo enfermedades como anemia y osteoporosis
  • es rico en ácido fólico, reduciendo el riesgo de contraer enfermedades neurodegenerativas

amaranto

Dado su bajo costo en comparación con otras fuentes de proteína como la leche, carne y huevo, el amaranto puede ser usado en tortillas, tamales, repostería y otros guisos. 

Su consumo es recomendable principalmente en pacientes con cáncer, pues tiene sustancias activas antioxidantes y anticancerígenas, como por ejemplo el escualeno y lunasin. De hecho, se estima que la actividad antioxidante de estas sustancias es tres veces superior al poder antioxidante de la vitamina C. 

Además, el amaranto resulta ser un delicioso tratamiento preventivo para enfermedades cardiovasculares, pues su contenido en carbohidratos de lenta absorción libera con mayor facilidad ácidos grasos esenciales, fibra, calcio y magnesio. De acuerdo con un estudio del Functional Foods Center de Dallas y la Universidad Estatal de Vorónezh, el amaranto disminuye los niveles de colesterol total, de triglicéridos y de colesterol LDL.

Otro beneficio del amaranto es su acción diurética, la cual se facilita gracias a los altos niveles de calcio, fibra y potasio que contiene. Incluso resulta benéfico para los vasos sanguíneos y, por lo tanto, para enfermedades como la hipertensión.

El amaranto puede usarse en platillos como sopas, atoles, tamales o postres –en México se les conoce como “dulce de alegría”- decoración de panes, elaboración de helados y turrones; en salsas con tomate, tortitas, ensaladas y como harina para galletas, crepas y bechamel, también como aceite e, inclusive, en bebidas alcohólicas –en Bolivia se le conoce como chicha–. 

 

* Imagen principal: Pinterest