Descubre cómo hacer un suplemento proteico casero

Los suplementos proteicos implican una serie de beneficios para la salud.

Los suplementos proteicos –o hiperproteicos– son complementos alimentarios que aportan una dosis extra de proteínas a la dieta. Esto es con la finalidad de aumentar la ingesta de proteínas en dietas reducidas en calorías, por lo que se usa principalmente como un complemento en la alimentación durante temporadas de ejercicios de fuerza y potencia, en régimenes vegetarianos, en personas con problemas digestivos e inclusive con ansias por comer. 

Los suplementos proteicos implican una serie de beneficios para la salud: 

Estimula el sistema inmunológico. Actúan como antioxidantes y antibacterial, ayudando a proteger el cuerpo de enfermedades. 

– Mejora el rendimiento en los entrenamientos. Ayuda a maximizar el esfuerzo durante un entrenamiento intenso reconstruyendo el músculo. 

Baja el colesterol. Pero no remplaza a los medicamentos para la presión arterial. 

Reduce la presión arterial –y por tanto, el riesgo de una enfermedad cardíaca–. 

Existen dos tipos de suplementos proteicos; los suplementos proteicos de origen animal, que aportan una concentración alta de proteínas como la caseína y el suero lácteo; y los suplementos proteicos de origen vegetal, principalmente de harina de soya. Y aunque existen numerosos tipos de suplementos proteicos en el mercado, te compartimos una receta casera de origen vegetal. 

Ingredientes: 1 1/2 tazas de proteína pura de cáñamo, 1 taza y 2 cucharadas de linaza en polvo, 1/2 taza de algarrobo tostado, 1/2 taza de cacao crudo, 4 cucharaditas de polvo de vainilla, 1 cucharadita de stevia, 4 tablas de chlorella en polvo, 1/4 taza de maca en polvo. 

Preparación: Mezcla todos los ingredientes en un bowl, y una vez que sea una pasta homogénea, colócalo en el refrigerador en un contenedor térmico. 

 



México quiere avanzar al futuro, pero invierte 300% menos en sus estudiantes de lo que recomienda la OCDE

A su vez, es el país que más invierte en educación respecto a su presupuesto…. ¿qué está pasando?

La educación es un arma contra la incertidumbre. Es la herramienta más importante con vistas a un futuro incierto, el cual necesita de que dotemos a las nuevas generaciones con una nueva conciencia acorde a los tiempos –y a los retos.

En ese sentido, no hay nada más importante para las naciones que la educación de sus niños y jóvenes; pero en México parece que esto no ha hecho suficiente eco. Lo que se invierte para educar a las nuevas generaciones en este país está muy por debajo del promedio, según dio a conocer la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en su último informe Panorama de la Educación 2018.

Misael Valtierra

Según el estudio, México invierte sólo 29 mil dólares por estudiante a lo largo de casi 10 años de educación –es decir, entre la primaria y el bachillerato–, mientras que el promedio de los países miembro de la OCDE es de 90 mil 500 dólares, un 300% más.

México es el país que menos invierte por estudiante.

Paradójicamente es el que más invierte en educación de acuerdo a su presupuesto.

México es de los países que más invierte en la educación: 17% de su presupuesto total, mientras que el promedio en la OCDE es de 11%. Pero esta cantidad no se invierte en los alumnos, sino en gasto corriente.

85% del presupuesto se invierte en nóminas, mientras que sólo el 4% se invierte en becas.

Sin embargo, esto no significa que el sueldo de los docentes sea alto. En la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), más del 80% de maestros son de asignatura, es decir que no se les paga un salario fijo, sino que se les paga un aproximado de 90 pesos por hora trabajada, un salario francamente paupérrimo.

Así que, ¿a dónde se va el presupuesto en educación?

mexico-educacion-inversion-ocde

Como lo ha señalado el portal SinEmbargo, de los 34 programas dirigidos a la educación, muchos no ejercieron su presupuesto, lo que significa que casi toda la inversión que debiera permear a la educación termina por diluirse en la corrupción.

Las soluciones a las paradojas de la educación en México no están en cuánto se invierta, sino en cómo y en qué se invierta, así como en asegurar la transparencia de los recursos ya asignados.

De hacerse así, podría haber un aumento significativo en la inversión por estudiante sin tener que incrementar el presupuesto, y se podría combatir el rezago de México en cuanto a calidad y promoción de la educación –ya que el egreso de secundaria representa apenas un 22% respecto al total de la población adulta.

A la par hará falta ampliar la visión de la educación en México: necesitamos un modelo educativo alternativo, construido sobre nuevas bases tanto materiales como espirituales. Dotar la educación de nuevos contenidos, de una mayor conciencia humanista, de mayor participación de los propios alumnos y, en síntesis, de una visión futurista a partir de las herramientas tecnológicas que están revolucionando el presente.

Esta nueva educación debe tomar en cuenta los problemas medioambientales –pues una educación sin conciencia ecológica tiene ya poco sentido–, y permear a las nuevas generaciones con una nueva sensibilidad. Incluso, ¿por qué no?, deberíamos proponernos como meta enseñar sobre felicidad antes que nada, como ya se hace en la India.

Alternativas hay muchas, y la inversión ya existe. Lo que se necesita, entonces, es voluntad.

 

 

 



¿Los suplementos para el ejercicio son realmente saludables?

“Contienen ingredientes que aumentan el flujo sanguíneo, elevan el ritmo cardiaco y generan un ligero hormigueo”.

Al introducirse poco a poco al mundo del ejercicio, uno va descubriendo dinámicas que impactan en el estilo de vida. Desde cambios en la dieta diaria hasta en nuevos patrones de sueño. Hay quienes deciden empezar a consumir suplementos para potencializar los efectos del ejercicio, incrementar los niveles de energía a lo largo del día, etcétera.

No obstante, ¿qué tan saludables son estos suplementos preentreno que gozan de los beneficios de la cafeína, guarana o creatina? En palabras de Jordan Moon, un fisicoculturista y nutriólogo del deporte del United States Sports Academy, la mayoría de los ingredientes de los suplementos para ejercicio están hechos para brindar la apariencia que el ejercicio trae mejoras más rápido que lo normal: “Contienen ingredientes que aumentan el flujo sanguíneo, elevan el ritmo cardiaco y generan un ligero hormigueo”.  Sin embargo, ninguno de estos efectos físicos provoca que las personas sean más fuertes, más grandes o más rápidas.

Si bien los ingredientes de estos suplementos –como la cafeína, creativa y beta-alanina– tienen un  modesto impacto en el desempeño de los atletas extremos y fisicoculturistas, lo que realmente causan es la sensación de atravesar el límite que anteriormente los detenía. Se trata, en la mayoría de las ocasiones, de aditivos peligrosos e ilegales, como la anfetamina, que tienen la potencialidad de provocar adicciones al producto. Te compartimos estos ingredientes que será mejor que conozcas a profundidad antes de consumirlos:

– Cafeína. Si bien ofrece un boost en el cuerpo, también tiene efectos secundarios que impactan en el corazón. Varios estudios han demostrado que la cafeína aumenta la adrenalina antes del ejercicio, mejorando así la capacidad física para cualquier dinámica. Sin embargo, en estos estudios se notó que las personas también desarrollaban una especie de tolerancia a la cafeína –provocando la necesidad de elevar las dosis–, aumentando el riesgo de sufrir arritmia cardíaca, entre otras enfermedades del sistema cardíaco. Moon explica que, “a menos que estés tomando dos veces la dosis o cuatro veces la dosis, realmente estás a salvo tomando la cantidad máxima recomendada de cafeína”.

– Creatina y aminoácidos. La mayoría de los suplementos contienen creatina, el cual parece ser uno de los principales productores de energía en las células de los músculos y así permitiendo un mejoramiento en el desempeño del ejercicio. La realidad es que este ingrediente, si se consume una o dos veces a la semana antes de hacer ejercicio, no tendrá un efecto real sobre el cuerpo; sólo funciona en personas que realmente realizan ejercicio de manera extrema y dura. Sin embargo, se trata de un ingrediente que produce cambios momentáneos, los cuales están acompañados de calambres y deshidratación. 

– Combinación de propiedades como vitaminas y suplementos. Si bien ayuda a tener un importante boost para el entrenamiento atlético, un estudio demostró que los atletas que consumen una combinación de proteína, carbohidratos y creatina, no tienen un mejor desempeño que aquellos que toman el suplemento SizeOn Maximum Performance.

En caso que desees tomar suplementos, considera que no contengan precursores de anfetamina como el 1,3-dimetilamilamina –o DMAA– o beta-metilfenetilamina –BMPEA–, pues estos agentes pueden provocar graves consecuencias en el corazón. Si bien los suplementos alimenticios para hacer ejercicios no son dañinos, se debe tener una atención –a la medida– con su uso y consumo: “Los suplementos no hacen mucho a menos que estés consumiendo en exceso sin una supervisión médica”.