Yoga para niños, ¿cuáles son las posturas para iniciarlos en esta práctica ancestral?

Yoga para niños es una especie de terapia ideal para niños, ya que fomenta la actividad física y el bienestar emocional.

Yoga es una de las prácticas que fusionan mente y cuerpo, más antiguas de la Humanidad. Gracias a esta práctica, es posible mantener la línea basal lejos del estrés y emociones que afectan al estado de ánimo; pues de hecho, ayuda a dominar dichos estímulos sin eliminarlos ni rechazarlos. Por ello es una especie de terapia ideal para niños, adultos jóvenes y adultos de la tercera edad, ya que fomenta la actividad física y el bienestar emocional. 

En caso que te interese a ti y a tus hijos comenzar a practicar yoga, a continuación te compartimos cuatro posiciones que a tus hijos los divertirán y ayudarán a su salud plena: 

– Saludo al sol.

Esta postura ayuda a mantenerse en forma, estirando todo el cuerpo y jugando un poco con el cuerpo. Puede ser una forma divertida de no sólo introducirlos al yoga, también de conocer la elasticidad y flexibilidad de su cuerpo.

 

– La vela. 

Es una postura que representa confianza y equilibrio en el cuerpo. Es ideal que el niño esté acompañado de un adulto para trabajar este ejercicio, y así evitar caídas o dolores incómodos. Esta posición ayuda a mejorar el estado de ánimo, confianza y fuerza, descansan los pies y las piernas. 

la vela yoga para ninos

– Pinza.

Esta postura ayuda a reducir los trastornos digestivos, pues ayuda a estirar la musculatura posterior del cuerpo. Ayuda a ganar flexibilidad, fortaleza y confianza. 

pinza yoga para ninos

 

– La rueda.

Este ejercicio fortalece piernas y brazos, expandiendo el tórax y aumentando, en consecuencia, la capacidad pulmonar. 

la rueda yoga para ninos

 

– Postura de la relajación o savasana. 

Ayuda a calmar tanto el cuerpo como la mente, facilitando el prestar atención a la respiración, al movimiento y la imaginación. 

savasana yoga para ninos



5 posiciones de yoga para niños que abrirá la mente y el corazón

El yoga canaliza la energía reafirmando su autoestima, aprendiendo a relajarse, dominando la concentración y abriéndose al universo que nos rodea.

El yoga es una actividad recomendada para adultos –jóvenes y mayores– y niños, ya que su objetivo es la búsqueda del equilibrio y la armonía como base de una vida saludable y alegre. Esto con el objetivo de canalizar la energía reafirmando su autoestima, aprendiendo a relajarse, dominando la concentración y abriéndose al universo que nos rodea. Y es que, sin darse cuenta, el yoga comienza a impactar en: 

– la rapidez de los movimientos; 

– la regularización de las funciones fisiológicas, como sueño, hambre, etcétera; 

– la reacción a experiencias nuevas; 

– la expansión de la energía hacia sus emociones, estados de ánimo, deseos, etcétera; 

– el mantenimiento de atención central sin interrupciones hacia actividades simples y complejas; 

– el encuentro del estímulo necesario para llamar la atención para realizar una actividad nueva;

– la recurrencia de una actitud positiva;

– entre otros…

En caso de querer introducir a los niños o incluso a un adulto al mundo del yoga, estos son las cinco posiciones ideales que sólo requieren unos minutos para mejorar tanto postura como abrir el cuerpo y la mente.

–  Posición del gato a la vaca. Comenzando con poner manos y rodillas sobre el suelo, lo único que se tiene que hacer es arquear hacia arriba la espalda metiendo el mentón hacia el pecho como si fuera un gato; y luego, arquear hacia abajo la espalda abriendo el pecho y el mentón. Esta es una manera para fortalecer la espina dorsal y empezar con la sensación del corazón abierto. 

 

– Posición del perro mirando hacia arriba. Colocando el estómago contra el piso y las palmas de las manos a un lado de los hombros, elevarás la parte superior del cuerpo mirando hacia arriba. Esto fortalecerá los brazos y abrirá el pecho. 

– Posición del puente. Se trata de una posición que abre ampliamente el corazón, en donde lo primero que se tiene que hacer es poner la espalda contra el piso, la planta de los pies bien puestos en el suelo, los brazos inversos a la altura de los hombros y el mentón hacia el pecho. Con esta preparación ayudará a levantar la espalda del suelo para dar la forma de un puente. 

– Posición del camello. Esta posición ayuda a abrir el corazón mientras se arrodilla sobre el piso, echando el cuerpo y la cabeza atrás lentamente y colocando las manos sobre los tobillos. Inclina tu cabeza hacia arriba, abre tu pecho y respira.

– Posición del arco. Acuéstate boca abajo, dobla las rodillas y levanta el pecho. Lleva las manos hacia atrás, apuntando los dedos de los pies. Deja que tu corazón se abra. 

 



La yoga libera dosis de DMT al estimular la glándula pineal

Los investigadores encontraron que el DMT, derivado natural del amino ácido triptofano, está estrechamente relacionado con la segregación natural de la serotonina.

La yoga es una práctica milenaria que ha adquirido una mayor popularidad en el mundo occidental como método para reducir el estrés de la vida cotidiana. Uno de sus principales objetivos del yoga es aprender a regular la energía que fluye tanto en el espíritu como el cuerpo, y así expandir el ser con la unidad del todo. Se trata de una experiencia mística que trasciende la lógica de la ciencia y farmacología.

De acuerdo con un estudio realizado en la Universidad de Wisconsin-Madison, la yoga estimula cada glándula del cuerpo, principalmente la pituitaria y la pineal. Esto provoca una experiencia similar al alucinógeno dimetiltriptamina –DMT, por sus siglas en inglés– de la ayahuasca.

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Los investigadores encontraron que el DMT, derivado natural del amino ácido triptofano, está estrechamente relacionado con la segregación natural de la serotonina. Esto significa que el proceso biológico de las moléculas naturales pueden estar conectadas a una actividad alucinógena como un método autoregulatorio frente al estrés.

A pesar de que el estudio se encuentra a niveles preliminares, esto abre la oportunidad de comprender, a profundidad, la asociación entre la mente y el cuerpo a través de la yoga y la consciencia. ¿Será que el DMT liberado por la yoga se vuelva la clave para nuestro peregrinaje espiritual en la búsqueda de una realidad superior al agobio y estrés cotidiano?