¿Por qué la tundra de Siberia está llenándose de burbujas subterráneas?

Una de las burbujas contenía aire con 200 veces más metano que el aire normal, y 20 veces más dióxido de carbono.

Hace una semana, Siberian Times publicó un video en donde un investigador pisaba un terreno de pasto aparentemente normal, hasta que empezó a moverse de manera ondulatoria –como si fuese un pedazo de gelatina terrestre–. Este descubrimiento, sin saber si era verídico, llamó la atención de numerosos investigadores ambientales, como Alexander Sokolov y Dorothee Ehrich. 

 

Ambos investigadores analizaron 15 burbujas subterráneas con alrededor de 1 metro de diámetro, ubicadas en la isla del mar de Kara. Durante la expedición, Sokolov y Ehrich abrieron una de las burbujas de pasto y suciedad y descubrieron que el aire que escapaba contenía 200 veces más metano que el aire normal, y 20 veces más dióxido de carbono. Son cantidades desorbitantes de tóxicos que están impactando en el ecosistema de esta isla, la cual se encuentra en un constante monitoreo en relación con el cambio climático debido a su gran población de osos polares.  

Una de sus hipótesis es que la reciente ola de calor que impactó en Europa causó que la permafrost de la tundra se deshielara, liberando gas metano justo debajo de la superficie: “Es probable que durante los diez días de calor extraordinario, el permafrost pudo haberse derretido y haber liberado una cantidad extraordinaria de gases”. Esta idea se apoya con que debajo de las burbujas hay un permafrost sólido. 

De hecho, esta no es la primera vez que sucede algo similar. En 2011 Igor Semiletov,  científico ruso de la Academia Rusa de Ciencias en el Lejano Oriente, encontró que: 

Sin hielo y con altas temperaturas en el verano el metano atrapado es liberado, lo que conduciría a un cambio climático veloz. Estos puntos de inflexión, como producto del calentamiento global, aceleran el calentamiento asimismo este fenómeno.

Lo preocupante de este fenómeno es realmente la cantidad del metano que está impactando en el planeta y, en consecuencia, empeorando los efectos del calentamiento global. Sokolov enfatiza que las burbujas de la tierra de Siberia podrían parecer no ser una alarma seria, sin embargo considera que valdría la pena realizar estudios a profundidad sobre este fenómeno.

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Esto es lo que pasaría en el mundo si se dejara de consumir carne roja

De acuerdo con el análisis de Mimi Bekhechi, director asociado PETA de Reino Unido, el mundo se enfrentaría a una serie de impactos ambientales y de salud.

El ganado, responsable del 18 por ciento de los gases invernadero, libera alrededor de 32 millones de toneladas de dióxido de carbono –CO2–, y consume 76 billones de galones de agua al año. Además, según los datos de la Food & Agriculture Organization –FAO–, las vacas liberan el 65 por ciento de las emisiones de óxido nitroso –un gas invernadero 296 veces más potente que el dióxido de carbono–y 150 miles de millones de galones de metano al día. 

No obstante, ¿qué pasaría si las personas dejáramos de consumir carne de res? De acuerdo con el análisis de Mimi Bekhechi, director asociado PETA de Reino Unido, el mundo se enfrentaría a una serie de impactos ambientales y de salud

1. El mundo dejaría de sufrir de hambruna. El 97 por ciento de la producción total de granos y soya está dirigido para la alimentación del ganado, lo cual equivale a 40 millones de toneladas de comida que podrían reducir la tasa de hambruna en el mundo. Si tan sólo se dejara de consumir carne de res, entonces dejarían de gastarse 2 500 galones de agua para producir 500 gr, y se usarían para alimentar a 850 millones de personas que sufren de hambruna. 

2. Habría más terreno disponible para la expansión de la biodiversidad y los ecosistemas. Si se dejara de consumir grandes cantidades de carne de res, probablemente se reducirían los campos de granos que sirven como su alimentación. Por tanto, habría más espacio para el desarrollo de terrenos agricultores, reforestación e incluso espacio habitacional. 

3. Miles de millones de animales reducirían su sufrimiento. La mayoría de las granjas industriales mantienen a los animales en condiciones insoportables, sin la capacidad de reproducirse ni vivir en un hábitat natural y libre: “No hay mejor manera de ayudar a los animales y prevenir su sufrimiento que escoger no comerlos.” 

4. Disminuiría la resistencia a antibióticos peligrosos. Los puercos, pollos y otros animales son alimentados con drogas que los mantienen vivos en condiciones estresantes e insalubres, aumentando el riesgo de resistir a supervirus. Esto provoca que la persona que consuma esta carne, se vuelva resistente a antibióticos necesarios para la salud y el desarrollo. 

5. Habría menos casos de enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes e incluso cáncer. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud –OMS–, las carnes procesadas forman parte de la sección de cancerígenos.

 



China es responsable del 10% del calentamiento global

Tras realizar un análisis biogeoquímico según los modelos atmosféricos, se descubrió que no sólo el dióxido de carbono de los combustibles fósiles contribuyen al cambio climático, también el metano y los aerosoles de carbón negro.

China parece ser el responsable del 10 por ciento del calentamiento global desde la era preindustrial, de acuerdo con un artículo publicado en Nature. El estudio estuvo a cargo de Bengan Li y su equipo de la Universidad de Pekín, quienes concluyeron que este país asiático no sólo es el responsable, también el pivote de cambio para mejorar la calidad del aire y así reducir los efectos del calentamiento global.

Tras realizar un análisis biogeoquímico según los modelos atmosféricos, se descubrió que no sólo el dióxido de carbono de los combustibles fósiles contribuyen al cambio climático, también el metano y los aerosoles de carbón negro. Son contaminantes de aire que interactúan complejamente con los ecosistemas, y que “enmascaran” las altas temperaturas que enfrenta el planeta. Desgraciadamente, los planes de limpieza sólo acelerarían los efectos de la contribución china en el calentamiento global.

En palabras de Dominick V. Spracklen de la Universidad de Leeds, el cambio del uso de suelo altera tanto la calidad de aire, la contaminación y el crecimiento de bosques: “Mitigar el cambio climático y la calidad del aire sin consecuencias involuntarias requerirá un mejor entendimiento de estas interacciones complejas.” Estudios recientes han demostrado que las plantaciones de rápida reforestación en Europa almacenan menos biomasa y absorbe más luz solar que los bosques naturales: “Es posible que otro enfoque que el actual permita proteger y restaurar los bosques naturales en China, y así brindar mejores beneficios para el clima global.”

[Science Alert]