Pingüinos en peligro de extinción por cambio climático

Megan Cimino, autora principal del estudio, explica que los modelos del “nuevo clima” han vaticinado que la región continuará ejerciendo cambios, los cuales representarán una persistente amenaza para los pingüinos.

Numerosas colonias antárticas de pingüinos de Adelia –Psygoscelis adeliae– están desapareciendo debido a las crecientes y graves consecuencias del cambio climático. Por el momento, de acuerdo con un estudio publicado en National Science Foundation, casi 2/3 de la población de esta especie se desvanecerá hacia finales del siglo, principalmente debido a una constante de altas temperaturas que evitará que las aves críen polluelos. 

Muchas regiones de la Antártida se han calentado demasiado, provocando que los pingüinos Adelia no puedan sobrevivir al calor. Esto, en consecuencia, ha traído un descenso en toda la Península Antártica Occidental, uno de los lugares de la Tierra que se está calentando más rápido. La región se ha tenido que adaptar al “nuevo clima”, mermando casi en un 80 por ciento la población de pingüinos –entre otras especies–. 

Megan Cimino, autora principal del estudio, explica que los modelos del “nuevo clima” han vaticinado que la región continuará ejerciendo cambios, los cuales representarán una persistente amenaza para los pingüinos. Gracias a una amplia gama de datos de satélite y proyecciones del clima global, los científicos lograron predecir que en toda la Antártida, 30 por ciento de las actuales colonias de pingüinos Adélie podrían desaparecer hacia 2060; y para el 2099, la cifra podría elevarse hasta el 60 por ciento. 

Existen lugares en donde el cambio climático es menos rápido, por lo que los pingüinos Adelia se encuentran migrando hacia esas zonas. Esto hará que estos sitios se vuelvan refugios –áreas donde se concentren poblaciones antes muy extendidas–; como por ejemplo Cabo Adare, en la península de la Antártida Oriental, en donde los cambios climáticos son menos dramáticos. 

Para Cimino, La región de Cabo Adare, en el Mar Ross, alberga la primera ocupación de pingüinos de la que se tuvo noticia y tiene la mayor colonia de pingüinos Adélie conocida en el mundo. Aunque allí se espera que el clima se caliente un poco, parece que podría convertirse en un refugio en el futuro, y si retrocedemos en el tiempo geológico, es probable que lo haya sido en el pasado.” Por ello se cree que la población sobreviviente de los pingüinos se concentrará en el sur en los próximos 100 años. 

 



Descubre aquí cómo puedes ayudar a los pingüinos en peligro de extinción

El proyecto, a cargo de la Association of Zoos & Aquariums –AZA–, resulta en una plataforma que ayudará a reducir los riesgos que se enfrentan frente a las catástrofes del cambio climático.

Desde hace más de una década se advirtió sobre las significativas consecuencias del cambio climático: desastres naturales, sequías, inundaciones, guerras, hambruna, desaparición de hábitats, de ecosistemas y de numerosas especies tanto animales como vegetales. Ambos polos y su biodiversidad se encuentran entre las principales preocupaciones de científicos y ambientalistas; por lo que prevenir una catástrofe, como la extinción de los pingüinos, se ha convertido en prioridad de varios proyectos. 

Un ejemplo de ello son los nidos artificiales para pingüinos que un proyecto en Kickstarter está tratando de implementar para fortalecer su hábitat y reducir los impactos del cambio climático en su medio ambiente. Este proyecto pretende salvar a 25 000 pingüinos de África en riesgo de extinción al crearles un refugio privisional;  ya que, de acuerdo con los investigadores del proyecto, estos pájaros son incapaces de forjar sus propios hogares a base de guano –excremento– pues los humanos lo ocupan como fertilizante. Sin olvidar, por supuesto, que los animales están en constante riesgo de depredación, hambruna, cambios en el hábitat, entre otros. 

El proyecto, a cargo de la Association of Zoos & Aquariums –AZA–, resulta en una plataforma que ayudará a reducir los riesgos que se enfrentan frente a las catástrofes del cambio climático. Para llevarlo a cabo, AZA propuso el proyecto para volverlo ecosustentable mediante el apoyo de la comunidad: mediante la plataforma Kickstarter han reunido 95 000 dólares, aunque están tratando de alcanzar 150 000 dólares para volverlo real. Dale click aquí para apoyar a este proyecto. 



Las Cataratas de sangre: ¿Por qué el Antártico se tiñe de rojo?

El flujo de agua salada está rica en hierra, abriendo paso al interior del glaciar y oxidando la entrada al contacto con el aire.

Blood Falls, o las Cataratas de sangre, tiñen de rojo la blancura de uno de los acantilados de la Antártida, en el Polo Sur. Se trata de una mancha que recuerda al flujo sanguíneo recorriendo las venas sobre una piel blanca de la Naturaleza. El origen de este fenómeno perteneció desconocido desde 19911, cuando unos exploradores lo avistaron por primera vez, hasta ahora: las causantes, parecen ser, unas algas rojas. 

Un grupo de científicos de la Universidad de Alaska Fairbancks realizó una expedición en las profundidades del glaciar Taylor, ubicado al este de la Antártida. Fue así que descubrieron un camino que sigue la salmuera roja a 300 metros debajo del glaciar. El flujo de agua salada está rica en hierra, abriendo paso al interior del glaciar y oxidando la entrada al contacto con el aire. De acuerdo con los registros, el glaciar solía extenderse por la Antártida hace más de un millón de años atrapando un pequeño lago de agua salada , que al contener grandes cantidades de salinidad no pudo congelarse. 

En palabras de uno de los investigadores, Erin Pettit, “aunque suene contraintuitivo, el agua libera el calor a medida de que se congela, y ese calor calienta el hielo más frío que la rodea. El calor y la temperatura de congelación más baja del agua salada hacen posible el movimiento del líquido, por lo que el glaciar Taylor es ahora el glaciar más frío conocido que tiene agua que fluye constantemente.” Esto ha indicado que es un hábitat vivo, que es hogar de bacterias extremadamente resistentes y que han conseguido sobrevivir atrapados durante milenios alimentándose de sulfato, dando como resultado el flujo oxidativo hacia el exterior.