Déjate hipnotizar por las fantasmagóricas luciérnagas de Waitomo (Time-lapse)

La bioluminiscencia de las luciérnagas ha hipnotizado a sus visitantes desde 1889. 2 siglos después, esto incluye los documentales de turistas y artistas.

Entre las maravillas naturales de Nueva Zelanda se encuentra la cueva Waitomo, un sitio tan hipnotizante que ha llamado la atención desde hace más de 2 siglos. Cuenta la leyenda que fue apenas en 1887 cuando el jefe maorí Tane Tinorau, acompañado por el inglés Fred Mace, exploró el interior de la cueva mientras flotaban clandestinamente en una balsa iluminada por velas.

Conforme fueron introduciéndose a la cueva, descubrieron una gruta con una miríada de destellos azulados reflejados en el agua en su techo. Al subir la mirada hacia el techo, se dieron cuenta de que la oscuridad estaba siendo iluminada por la sorprendente alquimia de las luciérnagas. Pese a que troncos y escombros inundaban el camino, los primeros visitantes lograron explorar los niveles más bajos de la cueva…  

Desde entonces (1889), la bioluminiscencia de las luciérnagas ha hipnotizado a sus visitantes. 2 siglos después esta fascinación incluye los documentales de turistas y artistas, tal como el trabajo de Jordan y Jenna de Adventures Blog, para cuya realización fue necesario alrededor de 8 meses y 60 horas de estar dentro de la cueva. ¿El resultado? Un time-lapse que reúne no sólo la belleza de la naturaleza, sino también la inmensidad de la perfección. 

  

La cueva tiene tres niveles, vinculados por el Tomo: un eje vertical de 16m de piedra caliza; un segundo eje en el que, cuando hay exceso de visitantes, se acumula monóxido de carbono; y el tercero, “La Catedral”, es un área cerrada con superficies rugosas y una gran acústica. Y mientras las personas recorren el sitio, se pueden ver hilos tendidos de la larva que producen una luz fantasmal en el extremo de su cola, y así atrae a todo mosquito o pequeño insecto que deambula por la cueva. 

luciernaga de nueva zelanda



¿Por qué las luciérnagas están desapareciendo?

Si bien se desconoce la causa principal de esta gradual extinción, existen algunos factores que están poniendo en riesgo a esta especie y a su hábitat.

Imagen: http://www.posta.com.mx/

Como las abejas, las luciérnagas han empezado a desaparecer. Si bien se desconoce la causa principal de esta gradual extinción, existen algunos factores que están poniendo en riesgo a esta especie y a su hábitat. De hecho, de acuerdo con firefly.org, entre las principales causas de su desaparición, se encuentran:

  • La pérdida de hábitat,
  • el uso excesivo de químicos –en ecosistemas acuáticos–, 
  • y la contaminación de luz. 

La mayoría de las luciérnagas prosperan en zonas como madera podrida y residuos de los bosques en los márgenes de los estanques y arroyos, pues realmente un medio ambiente más cálido, húmedo y cerca de zonas acuáticas –como estanques, arroyos y ríos, o incluso depresiones poco profundas que retienen el agua más largo que el terreno circundante–. Sin embargo, con la expansión de la población humana en medidas más industriales, las luciérnagas han ido perdiendo sus hogares a lo largo del tiempo; esto quiere decir que conforme nosotros, humanos, continuemos interrumpiendo el espacio de la naturaleza, convirtiendo prados en pavimentos, se reducirá cada vez más la población de las luciérnagas. 

Tanto las hembras como los machos, usan sus luces para comunicarse el uno con el otro, ya sea para aparearse o mantenerse alejados de intrusos en sus territorios; e inclusive, los destellos de sus luces pueden estar coordinados para comunicar ciertos mensajes entre sus grupos. No obstante, las luces artificiales –de la calle, los hogares e inclusive de los automóviles– han provocado que este tipo de comunicación entre las luciérnagas se haga cada vez más difícil, y esto a su vez reduce la posibilidad de aparearse y continuar con la especie. 

Frente a esta alarmante situación, cada vez hay más sitios que están convirtiendo los santuarios de luciérnagas como centros o parques urbanos que permitan reestablecer la colonia de los insectos. La mayoría de ellos, empresarios que pretenden convertir a estos sitios en centros de atracciones y así revivir la población de los insectos bioluminiscentes. Según Josh Lew, para MNN, uno de estos parques es el Wuhan en la provincia china de Hubei, o inclusive el Santuario de luciérnagas en Nanacamilpa de Mariano Arista –Tlaxcala, México–. 

 



Consejos para atraer luciérnagas a tu jardín

El espectáculo que nos dan es único en su especie; atráelas y con ellas, a sus beneficios para la biodiversidad

Las luciérnagas son, quizá, los insectos luminiscentes más conocidos. Según la latitud del planeta, suelen llegar más en verano o en invierno. En las partes más nórdicas lo hacen en las noches de verano, mientras en los países que más se acercan al ecuador, lo hacen en las noches de invierno.

Las luciérnagas aman la humedad; por ello, viven en sitios cercanos a pantanos o en zonas boscosas. Su poética intermitencia lumínica es una danza hermosa en busca de pareja, y encontrarlas es siempre una experiencia estética importante.

Hoy te compartimos algunos consejos para atraerlas a tu jardín:

  • Una fuente o un estanque: a las luciérnagas les gusta el agua; suelen vivir en lugares donde hay estanques, arroyos, ríos, pantanos, o incluso sitios donde hay poca agua, como charcos.
  • Deja el lodo: a las larvas les es muy útil para inmovilizar a sus presas.
  • Siembra flores: aunque hay más de 2 mil variedades de luciérnagas, diversificar el polen y néctar del que se alimentan es muy atinado.
  • Árboles, madera o leña cerca de una fuente de agua: en estos espacios les encanta colocar sus huevecillos.
  • Pasto crecido: lo prefieren así, para poder esconderse de sus depredadores.
  • Los lugares altos, como arbustos y árboles, son deseables
  • Poca luz en tu jardín: mientras menos luz artificial haya, más se acercarán.
  • Usa los menos pesticidas posibles.