¿Cuántos productos consumirás a lo largo de tu vida? (LISTA)

Ser consciente de lo que se consume y desecha implica una serie de pequeñas decisiones día con día: ¿beber café en vaso de unicel?, ¿reutilizar o no el papel?, ¿qué envoltura usar para envolver un regalo?

Todos los días consumimos, ya sea alimentos, ropa, tecnología, papelería, agua o cualquier otro artículo que nos resulte necesario para sobrevivir. El planeta nos brinda todos estos elementos con la materia prima para transformarlos a nuestra conveniencia.

Sin embargo, actualmente se consumen recursos naturales más rápido de lo que se pueden volver a generar y se desechan residuos más rápido de lo que pueden ser degradados. Se calcula que, actualmente, el medioambiente tarda 18 meses en recuperarse de lo que los humanos gastan y desechan en 1 año.

Ser consciente de lo que se consume y desecha implica una serie de pequeñas decisiones día con día: ¿beber café en vaso de unicel?, ¿reutilizar o no el papel?, ¿qué envoltura usar para envolver un regalo?, etcétera.

A lo largo de toda una vida habremos consumido una gran lista de productos naturales y manufacturados, mismos que se traducen en enormes cantidades de residuos; por ejemplo, se calcula que en México existen 65,000,000 de teléfonos celulares y cada año se desechan 15,000,000 de los mismos.

Para hacernos una idea de cuánto consume una persona en toda su existencia, la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) hizo el cálculo promedio de una vida de 65 años.

Los resultados son los siguientes:

* 13,345 huevos

* 5,272 manzanas

* 400 cremas

* 5,800 pañales

* 4,280 barras de pan

* 15 cerdos

* 845 latas de alimentos

* 190 shampoos

* 78 cepillos de dientes

* 35 geles para el cabello

* 270 desodorantes

* 2,450 periódicos

* 16 teléfonos celulares

* 1,200 pollos

* 7,550 litros de leche

* 10,866 zanahorias

* 276 pastas de dientes

* 5.6 bronceadores

* 21 borregos

* 4 vacas

* 4,500 litros de cerveza

* 5,600 litros de refrescos de cola

* 4,000 rollos de papel higiénico

* 11,000 toallas sanitarias o tampones

* 10,000 barras de chocolate

A cada habitante del planeta nos corresponde un promedio de 1.8 hectáreas para satisfacer nuestras necesidades, el equivalente a 2.5 canchas de fútbol; sin embargo, actualmente cada persona consume 2.7 hectáreas, es decir, 3.6 canchas.

Sin duda, estas cifras nos hacen considerar integrar prácticas a favor del consumo responsable que pueden resultar muy sencillas, como consumir productos locales y frutas de temporada y elegir productos ecoamigables. Con pequeñas acciones, se pueden crear grandes resultados. Y tú, ¿cuánto consumes?

 

COLABORACIÓN DE EARTHGONOMIC MÉXICO, A.C. Nuestra misión es fomentar el desarrollo de la sociedad en armonía con el entorno natural y el respeto a los seres vivos. Para más información visita: www.earthgonomic.org @Earthgonomic y/Earthgonomic

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Autor: Earthgonomic


La gratitud puede cultivarse (y es mejor si se siembra desde la infancia)

La gratitud nos hace encontrar valor en el acto de reflexionar sobre lo mucho que tenemos, y evita que sintamos el vacío del consumo permanente (que nos hace buenos consumidores).

Las redes sociales y el panorama digital en el que ocurre gran parte de la vida de los más jóvenes a menudo los deja sintiendo una sensación de vacío, como si el resto del mundo fuera feliz excepto ellos, o enciende necesidades materiales que los vuelven consumidores irreflexivos, y a la larga, infelices. La depresión y la ansiedad, así como múltiples problemas de imagen corporal, también se han ligado al uso obsesivo de redes sociales.

Incluso Facebook ha reconocido que pasar demasiado tiempo en Facebook puede ser nocivo.

Y es que la trampa del consumo consiste en hacernos excavar un pozo sin fondo en nuestro interior: desde niños aprendemos a desear objetos o bienes materiales, los cuales pierden su interés al poco tiempo de ser obtenidos. Esto se vuelve un ciclo a lo largo de la vida, en donde nos “premiamos” con el nuevo gadget de moda, con una compra costosa o un viaje, luego de lo cual sentimos que alguien en Instagram tiene un gadget más nuevo, hizo una compra más afortunada o viajó a un lugar al que ahora queremos ir.

 

La riqueza de desear menos

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La profesora de marketing Lan Nguyen Chaplin realizó un experimento para probar diversas estrategias para analizar el consumismo en adolescentes (de 11 a 17 años), frente a la hipótesis de que el materialismo extremo puede tener un vínculo con una alta ansiedad y tendencia a la depresión, así como con el comportamiento adictivo y comportamientos egoístas en la vida adulta.

La profesora Nguyen encontró una relación directa entre los bajos niveles de gratitud y un alto deseo de objetos materiales; inversamente, quienes expresaron mayores niveles de gratitud por lo que tenían en sus vidas mostraron menores niveles de deseos materiales, y menos apego a éstos.

El estudio consistió en responder un cuestionario sobre qué tan agradecidos estaban los 870 participantes, y cuál era su relación con el apego a las personas y las posesiones materiales. Posteriormente, los participantes se dividieron en dos grupos. Uno de ellos llevó un “diario de gratitud”, mientras el otro grupo llevó un diario de actividades diarias (grupo de control).

 

La gratitud en la práctica

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Luego de 2 semanas con esta práctica, los investigadores analizaron los diarios y los evaluaron de acuerdo a los resultados del primer experimento. Cada participante recibió diez billetes de 1 dólar, y se les advirtió que podían conservar el dinero o donarlo a una asociación de caridad de manera anónima, utilizando un sobre que se le entregó a cada uno. Después, el investigador inventaba una excusa para salir de la habitación, y de este modo los participantes tenían la opción de echar el sobre con la donación en una caja (de manera anónima) o conservar el dinero, sin que aparentemente los investigadores pudieran vigilar su decisión.

Los resultados fueron consistentes con el primer experimento: los adolescentes de los grupos que llevaron un diario de gratitud donaron hasta un 60% más que el grupo de control, lo que sugiere una relación directa entre la práctica de la gratitud y el desapego material.

 

¿Cómo fomentar la gratitud?

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Los científicos concluyeron que la gratitud es un rasgo del comportamiento de las personas que tiene múltiples beneficios en la vida, pues infunde sentimientos de vinculación a la comunidad y de conexión con uno mismo. Pero los beneficios de la gratitud no aparecen de la nada. Los investigadores sugieren que el diario de gratitud es solamente un ejercicio, de entre muchos, para fomentar la gratitud.

En las familias religiosas, agradecer antes de la comida, el ejercicio de la plegaria o la asistencia a servicios religiosos pueden tener un papel similar. Para quienes no siguen formas de religión organizada, la gratitud puede hacerse llevando el mencionado diario de gratitud y enseñando a los niños a hacer listas o pósters donde reconozcan las cosas por las que están agradecidos (“counting blessings“, algo así como “llevar la cuenta de las bendiciones”), así como fomentando el trabajo voluntario en asociaciones caritativas. 

La gratitud es tan mágica que incluso puede cultivarse en contra del conocido refrán: esta niña crió cuervos y ellos le llevaron pequeños tesoros durante años.

Por último, los adultos pueden fomentar el agradecimiento en sus hijos si a su vez los involucran en actividades filantrópicas o desinteresadas. De esta forma, la vinculación con los demás y el desarrollo de la empatía no están directamente relacionados con las recompensas de un nuevo teléfono inteligente o un juguete.

Aprender a sentirnos agradecidos por el simple hecho de estar vivos puede ser una poderosa práctica espiritual, independientemente de nuestras creencias religiosas, que nos conecta al presente y que, según otros estudios, puede hacernos más proactivos para alcanzar nuestras metas, incluso en el corto plazo.



La huella humana como nunca la habías visto en estas bellas pero perturbadoras imágenes

La masificación del consumo está mermando la salud del planeta, eso la sabemos, pero quizá nunca lo habías visto de esta manera.

A veces resulta inconcebible cómo puede apreciarse cierta estética en los fenómenos menos afortunados… En el planeta, jamás habían existido tantas personas habitándola; también, ninguna otra época había hecho del consumismo su premisa de “calidad de vida”. El conjunto anterior ha generado un sobre consumo de los recursos naturales. 

Los desechos electrónicos, las manchas urbanas, el fracking, la minería, vistas desde un ángulo panorámico, pueden hacernos una idea de todo aquello que estamos haciendo con el planeta mientras vivimos en las ciudades, sin enterarnos de ello en su cabalidad. 

Las siguientes imágenes hacen unos patrones alucinantes, y nos recuerdan la masificación del consumo. Son parte de un acervo logrado por la  Foundation for Deep Ecology. Excelentes composiciones como imágenes, y simultáneamente, un recordatorio de que actos aparentemente indefensos, como comprar algo que no necesitas, son los causantes de un deterioro de tal magnitud…