Ya no hay lugares vírgenes en el planeta, estudio

Tras una investigación a lo largo de tres décadas, esta investigadora encontró que “no hay un espacio en la Tierra que no haya sido afectado por la sociedad y actividad del humano, y probablemente no ha habido un sitio en los últimos siglos.”

México, por sí solo, es un país considerado como “megadiverso” al poseer la mayor cantidad y diversidad de animales y plantas. Tan sólo en él habita el 70 por ciento de la diversidad mundial de las especies –en plantas vasculares, mamíferos, reptiles, aves y anfibios–. Lo cual ha provocado que, desde antes de la colonia, el mexicano haya interpretado numerosos aspectos de la naturaleza como parte de sus distintas cosmovisiones y formas de conocimiento empírico, con el objetivo de comunicar sus ideas acerca del mundo vivo. Desde entonces, el contacto consciente y de respeto con la naturaleza ha sido de real importancia. 

Pero con el paso del tiempo y el desarrollo de la Revolución Industrial, la sociedad ha tenido un impacto negativo sobre la naturaleza. Se considera que desde el siglo XVII, al menos 717 especies animales y 87 especies vegetales se han extinguido; y si se incluyen las extinciones causadas por el ser humano antes de 1600, el número se eleva a más de 2 000 especies extintas; entre ellos se encuentra el dodo –Raphus cuculatus–, la vaca marina de Steller –Hydrodamalis gigas–, la quagga –Equus quagga quagga–, el lobo de Tasmania –Thylacinus cynocephalus– y el alca gigante –Pinguinus impennis–. Y actualmente, más de 17 000 plantas y animales se encuentran más de 17 000 plantas y animales en riesgo de desaparecer. 

Esto ha provocado que algunos especialistas se pregunten de la posibilidad de encontrar, en la actualidad, un santuario natural en la Tierra que no haya sido tocado por las manos de la humanidad. De acuerdo con la arqueóloga Nicole Boivin, de la Universidad de Oxford y de Max Planck Institute for the Science of Human History en Alemania, no hay un sólo espacio en el planeta que no haya sido tocado por el humano.

Tras una investigación a lo largo de tres décadas, Boivine encontró que “no hay un espacio en la Tierra que no haya sido afectado por la sociedad y actividad del humano, y probablemente no ha habido un sitio en los últimos siglos.” Para llegar a esta conclusión, Boivine y su equipo de investigadores, analizaron datos de ADN antiguo y microfósiles, entre otros modelos estadísticos. Su conclusión fue: 

El impacto de la humanidad en el planeta no inició con los masivos cambios tecnológicos y sociales de la Revolución Industrial, sino durante miles de años antes del Pleistoceno Tardío, mediante extinciones de especies asociadas con el crecimiento de la población humana de hace 195 000 años. El ejemplo más significativo de esta dramática reducción en la megafauna comenzó hace 50 000 y 10 000 años, lo cual tuvo efectos dramáticos en los ecosistemas en términos de las cosas como la dispersión de semillas.  

http://sandrashakespeare.com/
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Los investigadores creen que los orígenes de la agricultura provocó impactos en la distribución de especies sin precedentes, lo cual no sólo conllevó a la extinción de algunas de ellas, también desarrolló la domesticación de algunos animales como los perros, chivos, borregos, gallos y gallinas, y ganado. Esto quiere decir que, “simplemente al ir colonizando nuevas tierras y domesticando animales de granja que eventualmente se comerían, probablemente se generó un impacto en cada una de las regiones del planeta.”

La evidencia arqueológica ha demostrado que está en nuestra naturaleza alterar a el status quo de la naturaleza, por lo que es importante planificar en función de nuestras herramientas para salvar al planeta de las amenazas ambientales: 

Si queremos mejorar nuestro entendimiento acerca de cómo cuidar el medio ambiente y conservar las especies, quizá podríamos cambiar nuestra perspectiva, pensando cada vez más cómo salvaguardar el aire limpio y agua fresca para futuras generaciones, en vez de intentar regresar al planeta a su condición original. […] Deberíamos enfocarnos en lo positivo que podemos hacer para el bienestar del planeta tal y como es ahora, en vez de tratar de restaurar el antiguo oasis que ahora sólo existe en nuestras imaginaciones. […] La data arqueológica ha demostrado que los humanos son cada vez más capaces de restructurar y transformar dramáticamente los ecosistemas. Ahora la cuestión es acerca de qué tipo de ecosistemas queremos crear en el futuro.

¿Será suficiente para soportar la constante evolución de las sociedades y los ecosistemas? Quizá un proceso de readaptación podría generar una manera de contener los efectos del cambio climático, y para ello implica un esfuerzo de cada uno de los habitantes del planeta. O al menos, su conscientización. 

 
 


El planeta es nuestro hogar, cuidemos de él

La Organización Mundial de la Salud informó en 2012 que tan sólo 7 millones de personas murieron a causa de los efectos nocivos a la salud que provoca la contaminación.

De acuerdo con datos del INEGI, hasta el 2010 el país estaba ocupado por 112,336,538 habitantes. Este dato es relevante ya que cada 11 de julio, desde 1989, se celebra el Día Mundial de la Población, fecha en la que se estima la población alcanzó los cinco billones de habitantes. Se sabe que ahora esa cifra ha superado los siete billones. También con el aumento de la población se han aumentado los niveles de contaminación a lo largo del planeta, además de todas las consecuencias que ello acarrea.

La Organización Mundial de la Salud informó en 2012 que tan sólo 7 millones de personas murieron a causa de los efectos nocivos a la salud que provoca la contaminación. Y si hablamos de las consecuencias en el medio ambiente, el panorama no luce mejor. Cada año desaparecen más ecosistemas y especies naturales, debido a la caza indebida, la urbanización, la destrucción de sus hábitats o la misma contaminación.

Entonces ¿qué debemos tener presente y qué debemos hacer? El aumento exponencial de la población, en parte gracias a los avances en diversas áreas que han permitido que la esperanza de vida sea mayor; además las generaciones más jóvenes ahora están más informadas acerca de esos temas como tecnología, cultura, entre otros; sin embargo, existen áreas en las que aún hay huecos que se deben tratar, como el cuidado del medio ambiente o una cultura de desarrollo sostenible.

La importancia de recalcar que el aumento de la población repercute en el medio ambiente es la de puntualizar que si permitimos que la población aumente sin responsabilidad, en el futuro podríamos enfrentarnos a la escasez de agua, alimento, u oxígeno generado por la vegetación, además de que se perderían impresionantes y bellos lugares, que generaciones futuras no conocerían, si no fuera sólo a través de libros o fotos.

Podemos acercarnos o investigar acerca de cómo podemos contribuir con el desarrollo en armonía con el medio ambiente; implementar diversas estrategias, por pequeñas que parezcan pues todo puede ser útil a mediano y largo plazo. Separar los desechos, reciclar lo que tengamos en casa, o buscar alternativas amigables que consuman responsablemente los recursos naturales. Incluso existen organizaciones y fundaciones que nos pueden orientar. Más aún, podemos formar parte de sus diversos programas ya que mucha de esas organizaciones cuentan con ellos, y nos pueden capacitar sobre estos temas. Asimismo, a través de diversas estrategias, podemos restaurar hábitats destruidos o en peligro de desaparecer, que a su vez garantizarán la supervivencia de toda la flora y fauna que dependen de ellos.

Que el aumento de la población no signifique la destrucción del mundo en que vivimos, aprendamos a coexistir con la naturaleza; seamos responsables.

COLABORACIÓN DE EARTHGONOMIC MÉXICO, A.C. Nuestra misión es fomentar el desarrollo de la sociedad en armonía con el entorno natural y el respeto a los seres vivos. Para más información visita: www.earthgonomic.org @Earthgonomic y /Earthgonomic

Earthgonomic
Autor: Earthgonomic


La flora en México: una clave indispensable de la biodiversidad mundial

México es uno de los principales países productores de flores en el mundo y desde hace más de 40 años la industria de la floricultura mexicana se considera de las más exitosas.

Siempre le hemos dado distintos usos a las flores tanto como decoraciones, alimentos, regalos y muchos otros más, pero seguramente pocas personas se han preguntado de dónde provienen o cómo es que llegan a nuestro hogar.

México es uno de los principales países productores de flores en el mundo y desde hace más de 40 años la industria de la floricultura mexicana se considera de las más exitosas, con una generación de hasta 188 mil empleos permanentes, para 15 mil familias en 26 Estados de la República Mexicana.

En 2011 la producción florar alcanzó los cinco mil 646 millones de pesos a pesar de que nos son artículos de primera necesidad. En el año 2000 la producción de las flores pasó de 37 mil 338 toneladas en el año a cerca de 95 mil toneladas en 2009, debido a su gran demanda. Gracias a esto el mercado mundial de las flores está valorado en 44 mil millones de dólares americanos anuales.

En México existen cerca de 10 mil productores dedicados al cultivo de flores, además se cuenta con 22 mil hectáreas destinadas para ésta actividad, de las cuales el 52% son para el cultivo ornamental, es decir, 12 mil 884 y el 48% son para la cosmética e industria alimentaria.

De acuerdo con información aportada por asociaciones de floricultores, la producción se lleva a cabo principalmente en los Estados de México, Puebla, Morelos, Michoacán, Jalisco, San Luis Potosí y Baja California.

Las especies de flores que más se cosechan anualmente son:

· Nochebuenas – 12,885 toneladas

· Crisantemo – 12,757 toneladas

· Rosa – 9,479 toneladas

· Clavel 3,772 toneladas

· Gladiola, 3,457 toneladas

El 75% de las flores se producen a cielo abierto, principalmente la gladiola, girasol y el clavel, mientras que el otro 25% se produce en viveros e invernaderos.

Gracias a toda esta producción México ocupa el décimo lugar como país exportador a Estados Unidos y Canadá, principalmente de gladiolas, rosas y claveles.

Lamentablemente la industria de la flor en México no ha logrado una profesionalización y el trabajo de los obreros no es valorado como debería a pesar de ser una actividad intensiva que además de generar empleos y beneficiar a miles de familias genera recursos económicos para el país.

Apoya a los productores locales y consume flores de cosecha nacional.

COLABORACIÓN DE EARTHGONOMIC MÉXICO, A.C. Nuestra misión es fomentar el desarrollo de la sociedad en armonía con el entorno natural y el respeto a los seres vivos. Para más información visita: www.earthgonomic.org @Earthgonomic y /Earthgonomic

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Autor: Earthgonomic