Pensar en ese fenómeno inmaterial en el que dos individuos son capaces de comunicarse a través de los pensamientos, aun encontrándose a distancia y sin intervención de agentes físicos como la oralidad, puede parecer inverosímil o algo que surge en una dimensión holística. No obstante, de acuerdo con la teoría del entrelazamiento cuántico, investigado primero por Albert Einstein y recientemente comprobado por un grupo de investigadores del National Institute of Standards and Technology –NIST– de Estados Unidos, este fenómeno metafísico es posible. 

La teoría del entrelazamiento cuántico, comúnmente conocido como spooky action at a distance, describe el curioso comportamiento de pequeñas partículas de materia y luz. Einstein creía que dos partículas físicamente separadas estaban “entrelazadas” a través de propiedades correlacionadas, con valores inciertos hasta el momento de sus mediciones. 

Esto ha permitido extrapolar esta teoría en términos de la comunicación telepática entre dos personas, y hay quienes aseguran que también es aplicable entre especies –humanos y animales–. De alguna manera, se trata de un puente entre especies de la naturaleza, cuya principal base es la intuición de un diálogo por metamensajes entre los participantes y el medioambiente. Y dado que este es un tipo de comunicación, significa que todo ser vivo capaz de codificar, transmitir y decodificar información, puede aprender a hacerlo

A través de la conexión con la vida y la naturaleza, es posible comprender y honrar la comunicación entre diferentes especies. Este tipo de intercambio de información es una oportunidad única para aprender, clarificar y sanar: “incrementamos la comprensión mutua para poder desarrollar soluciones frente a los problemas de vínculos y compañía”. Hay quienes lo llaman comunicación psíquica de los animales, confiriéndole a todos los animales la capacidad de comunicar a través de la intuición: “El lenguaje universal de la telepatía nos permite usar nuestra intuición natural y las habilidades para comunicarnos con otras especies”.

comunicacion telepatica entre humanos y animales
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Para empezar a comunicarnos telepáticamente con los animales, es necesaria una preparación energética y una conexión afectiva con ellos. Sólo así la información que se recibe puede ser decodificada en pensamientos, ideas, palabras, imágenes, sensaciones en el cuerpo, sonidos en la mente, emociones, conocimientos, etc. Y es que los pensamientos y emociones tienen también una consecuencia energética electromagnética que puede ser percibida y recibida intencionalmente a través de la conexión entre mente y cuerpo: “Como una comunicación interespecial es un fenómeno energético, que ocurre sin importar la cercanía física de ambas partes. Es una forma de comunicarse a distancia que no necesita la presencia de un otro”.

Anatole France solía decir que sólo hasta el momento en que se ama a un animal, el alma de una persona se despierta. La comunicación con los animales necesita de una cercanía tanto física como emocional –e inclusive espiritual–, pues se trata de una puerta que recibe mensajes de lenguajes que desconocemos y aun así somos capaces de decodificar a nuestro lenguaje y entendimiento. Gracias a ello, la conexión sensorial y profunda entre especies ha proveído numerosos beneficios como la disminución del abuso de los animales, el uso de este vínculo como apoyo para tratamientos psiquiátricos o psicológicos para personas con algún trastorno mental o físico, e incluso para los presos, etcétera. 

Cuando la mascota o el animal está fuertemente vinculado con el dueño, el vínculo persiste incluso cuando ambos miembros están separados –y esa es la base de la comunicación telepática–. Y esto es lo que permite la fortaleza del sistema inmunológico y el bienestar emocional para ambos; pues, sin exagerar, esta comunicación telepática es capaz de salvar vidas.