Tres remedios caseros con jengibre para enfermedades respiratorias

Existen numerosas maneras se sanar este tipo de enfermedades, sin embargo no todas son efectivas o naturales para el cuerpo.

 Al año se reportan 893 mil casos de enfermedades respiratorias en el país, de los cuales, el 60 por ciento corresponde a niños menores de cinco años. Estas enfermedades se relacionan con afecciones en los bronquios, cavidades nasales, faringe, laringe, pleura, pulmón y tráquea; y entre las más populares se encuentran silicosis, asma, bronquiolitis y afecciones pulmonares derivadas de sustancias químicas aromatizantes; sin mencionar la gripa, tos y catarro. 
 
Existen numerosas maneras se sanar este tipo de enfermedades, sin embargo no todas son efectivas o naturales para el cuerpo. Por lo que hemos reunido tres remedios naturales que utilizan el jengibre como planta medicinal efectiva, saludable y deliciosa: 
 
– Infusión de jengibre y limón para bajar la fiebre, pues además es un gran analgésico y antibacteriano, es un remedio ideal para enfermedades como la gripa. Necesitas: 3 cucharaditas de jengibre fresco y una taza de agua hirviendo. Deja reposar por 10 minutos y añade 1 cucharada de zumo de limón recién exprimido. Endúlzalo con miel. 
 
– Té de jengibre para la garganta. Necesitas dos cucharadas de té negro en hierbas, trozo de jengibre, limón, un litro de agua y miel. Instrucciones: Corta en trozos el limón con su pulpa y miel, y el jengibre previamente pelada. Llévalos a una cacerola con el litro de agua y deja que hiervan durante cinco minutos. Apaga el fuego y añade dos cucharadas de té negro, y deja que repose durante quince minutos más. Cuela y listo. 
 
– Infusión de jengibre y ginkgo para la circulación. Al ser vasodilatadores, esta combinación es un remedio interesante y efectivo para mejorar la circulación sanguínea. Necesitas: una taza y media de agua, una cucharada de jengibre rayado, una cucharada de hojas de ginkgo biloba y miel. Instrucciones: Hierve la taza y media de agua, añadiendo el jengibre y la cucharada de hojas de ginkgo. Deja hervir durante cinco minutos, apaga el fuego y deja reposar durante unos 15 minutos. 


Descubre las maravillas que tiene el jengibre para tu organismo

Con el paso del tiempo, el jengibre se exportó al imperio romano, donde se volvió un fenómeno culinario con fines terapéuticos.

El jengibre ha fungido como medicina tradicional china desde hace más de 2 000 años, cuya especialidad era mejorar la digestión al reducir los síntomas de la diarrea, náuseas y problemas estomacales. Con el paso del tiempo, el jengibre se exportó al imperio romano, donde se volvió un fenómeno culinario con fines terapéuticos. Desde entonces, el Occidente se encargó de combinar, usar y fomentar el uso del jengibre en todas sus variantes.

Se comenzó a hacer un análisis riguroso de sus beneficios terapéuticos, donde se descubrió que el jengibre ayuda a la pérdida del apetito, a las náuseas, al vómito derivado de las cirugías y tratamiento para el cáncer, flatulencias, problemas intestinales, cólicos, mareos, entre otros. Hay quienes afirman que este rizoma, de la familia del cardamomo, la cúrcuma y galanga, reduce los síntomas asociados al tracto respiratorio como la bronquitis, la tos; los problemas menstruales, artritis y el dolor muscular.  

Por ello, en Ecoosfera, con ayuda de Medical News Today, te compartimos los beneficios terapéuticos que implica integrar el jengibre a tu dieta diaria:

Reduce la inflamación del colon. De acuerdo con un estudio en el periódico Cancer Prevention Research, la persona reduce el riesgo de desarrollar cáncer de colon al reducir la inflamación en el área.

Alivia el dolor muscular causado por el ejercicio. En la Universidad de Georgia (EE.UU.), se encontró que el consumo diario del jengibre ayuda a reducir el dolor derivado de la actividad física hasta el 25 por ciento. Cada participante del estudio sintió mejoría en el funcionamiento de los brazos, la inflamación y los niveles de dolor.

Náuseas derivadas por la quimioterapia. Reduce la sensación de vómito hasta un 40 por ciento. Esto sucede debido a que el jengibre absorbe tempranamente los químicos de la quimioterapia, fungiendo como un antiinflamatorio.

Ayuda a la lucha contra el cáncer de ovario al reducir hasta la muerte aquellas células cancerígenas a través de la apoptosis (se suicidan) o autofagia (se atacan entre sí).

Síntomas de asma. El jengibre puede funcionar como agonista beta, el cual ayuda a relajar el músculo liso bronquial.

El daño en el hígado causado por acetaminofeno (Tylenol, paracetamol, etcétera), el cual se le asocia con la hepatotoxicidad. El jengibre ayuda a prevenir daños hepáticos, aliviando el estrés oxitativo como si fuera una vitamina E.

Dismenorrea (menstruación dolorosa). Los investigadores de la Islamic Azad University encontraron que 82.85 de las mujeres del grupo de control que consumieron cápsulas de jengibre, reportaron mejoras en los síntomas de dolor.

 

 



Remedios con cítricos que podrían ayudarte con tu gripa

Recurrimos a las recetas ancestrales que nuestros padres o abuelos solían darnos cuando éramos pequeños

Estamos entrando en épocas donde el frío predomina en el ambiente, convirtiéndonos en seres vulnerables a infecciones tales como la gripa. En consecuencia sufrimos de un interminable dolor corporal y muscular, ardor en la garganta, fiebre, pérdida de apetito, conjuntivitis, tos e inclusive vómito.

Al visitar al doctor este nos receta un sinfín de antibióticos y desinflamatorios para los ganglios y, de paso, una alimentación rica en vitaminas C y D, hierro y magnesio, entre otros. Entonces recurrimos a las recetas ancestrales que nuestros padres o abuelos solían darnos cuando éramos pequeños:

– Un jugo fresco de limón para elevar los niveles de vitamina C. Exprime ½ limón en una taza con agua purificada. Bébelo tres veces (o más) al día. En caso de querer eliminar la mucosidad de la gripa, añade al jugo pimienta negra o jengibre en polvo.

– Té con limón y vapor. Coloca una olla con agua a hervir, añadiéndole dos cucharadas de ungüento de menta o hierbabuena. Una vez hervida, coloca una toalla encima de la olla para contener el vapor; de esa manera podrás sentir los beneficios del vapor conforme tomas el té. En cuanto a la bebida, necesitas té de hojas de naranja, miel y jugo de limón: haz el té hirviendo las hojas, agregándole una cucharadita de miel y otra de jugo de limón. Es recomendable hacer este remedio antes de dormir, y lo más caliente posible. Así, al entrar en cama, sentirás el calor recorrer el cuerpo (relajándolo).

– Jarabe de limón y miel. Coloca en una olla dos vasos de zumo de limón y seis cucharadas de miel. Deja la mezcla a fuego lento durante 1 hora y media. Toma tres veces al día para aliviar los síntomas.

– Jugo de cítricos. Necesitas dos naranjas, un limón y dos cucharadas de miel. Extrae los jugos de las naranjas y el limón, agregándole la miel al final. Tómalo en pequeños tragos.

 Fotografía principal: José Luis Ruiz