Francia es el primer país en prohibir oficialmente el tráfico de marfil

La compra venta de marfil está estrictamente prohibida, incluso como antigüedades.

En el mundo de hoy, uno de los actos más revolucionarios que podemos alcanzar como individuos y sociedad, es el acto de compra. Las decisiones políticas están enormemente influenciadas por los intereses económicos, sin embargo, los consumidores tenemos la opción de hacer caer ciertas corporaciones o mercados dañinos.

En el mundo, según cifras de International Fund for Animal Welfare, cada 15 minutos un elefante es muerto por cazadores con el fin de obtener su marfil. Ello conlleva que cada año entre 25 mil y 35 mil ejemplares mueran por esta causa. Sin embargo la ecuación es sencilla: si existe este tipo de caza es porque hay un mercado dispuesto a comprar productos de marfil, o bien, marfil directamente.

En Francia, un país que abiertamente lleva la batuta en este tema, desde 1990 existen normas para regular la compra y venta de marfil, sin embargo estas no contemplaban las antigüedades a base de este material. Ahora,una nueva ley, es más estricta que nunca para regular la compra-venta de marfil.

Esta nueva ley se centrará sobre todo en las subastas y es una medida que de una vez por todas terminará con la legitimidad cultural de este material como uno de lujo. Su aplicación supone en cambio de mentalidad en el que, culturalmente, este tipo de artículo ser verá finalmente como un tipo de crimen.

Esta medida es parte de la Ley de la Biodiversidad que contempla una serie de decisiones tomadas desde enero de 2015.

[konbini]

 



Los elefantes merecen ser tratados como personas (aquí te explicamos por qué)

Como nosotros, los elefantes sienten, se comunican de forma compleja y forman lazos sociales.

Según un ensayo publicado por el doctor Don Ross en la revista Aeon, los elefantes tienen todo el potencial para ser considerados personas; si no lo expresan, es porque carecen de las herramientas para hacerlo. Esta aseveración no surge de la mente de algún romántico o de un loco: está basada en décadas de estudios científicos.

Al igual que un puñado de otros animales (entre ellos los cuervos, delfines, chimpancés y gorilas), los elefantes poseen una sensibilidad impresionante que los separa del resto del reino animal. Aunque claramente no pertenecen a la especie humana ni escribirán tratados filosóficos pronto, sí que cumplen con las características que los hace merecer el respeto y la empatía que conferimos a las personas.

 

 

¿Por qué podrían ser como personas? 

Si todo esto parece un poco absurdo, tal vez serviría considerar la definición de persona. Legalmente, se trata de quien puede adquirir derechos y contraer obligaciones. Bajo esa idea, ni los niños ni los humanos con capacidades intelectuales diferentes son considerados personas según la ley.

La legalidad no es lo único que define a quiénes tratamos con el cuidado que merece una persona. ¿Cuál es la clave, entonces? 

Los atributos principales de una persona que menciona el doctor Ross, basándose en la antropología y la filosofía, son el uso del lenguaje y la hipersocialidad. Para ser considerados personas, los elefantes deben poseer un lenguaje complejo, además de la capacidad (y necesidad) de utilizarlo en sociedad. 

 

Los elefantes se comunican de forma compleja

Usan una serie de bufidos, golpes en el suelo y caricias para transmitir mensajes variados. Su habilidad comprensiva es impresionante: pueden entender las reglas de la lotería (y jugarla) y saben distinguir entre las tribus de humanos que los cazan y aquellas que los dejan vivir en paz. 

Según lingüistas como Charles F. Hockett, estas cualidades no son suficientes para considerar que su forma de comunicación clasifica como un lenguaje tan complejo como el humano, pero los elefantes sí podrían cumplir con una importante característica: son capaces de hablar sobre eventos que no han ocurrido todavía.

El doctor Ross relata que los elefantes planifican sus viajes a través de manadas diferentes: le comunican a otros elefantes los peligros que podrían encontrar una vez que crucen ciertas fronteras. 

Esta manera de comunicarse tiene que ver con el fenómeno de la evolución. Los elefantes saben comunicarse tan bien porque han crecido en conjunto y se han visto en la necesidad de crear lazos sociales. Esto nos lleva al siguiente punto…

 

Ellos también padecen traumas (y los superan)

Como nosotros, los elefantes parecen tener cierta conciencia de sí mismos: incluso se reconocen en los espejos. Esto podría apuntar a que tienen el potencial de actuar más allá de su instinto. 

Se ha demostrado que los elefantes pueden padecer traumas que afectan su modo de actuar. Cierto grupo de machos, después de ver como asesinaron a sus padres enfrente de ellos, atacaron con violencia inexplicable a un grupo de rinocerontes. Las hembras, también huérfanas, sufrieron síntomas de estrés postraumático y se volvieron más retraídas.

Ambos comportamientos mejoraron ante la presencia de una figura adulta que se insertó de manera natural en sus manadas, lo cual revela que los elefantes elefantes forman entre sí lazos sólidos de cooperación que los ayudan a sanar.

 

¿Son como nosotros?

Aunque pueden ser entrenados para delinear diseños predibujados, los elefantes no cuentan con una producción creativa que perdure a través del tiempo. Según Ross, esto podría deberse a dos factores: no tienen las herramientas para hacerlo, o simplemente no les interesa.  

Se podría objetar que tampoco razonan en el mayor sentido de la palabra, pero hacer esta afirmación es más difícil de lo que parece. Los humanos tampoco racionalizamos cada una de nuestras actividades.

Según algunos filósofos de Harvard, muchas de las grandes decisiones de nuestra vida no las tomamos tras una extensa deliberación metafísica, sino porque se adhieren a lo que nuestras sociedades esperan de nosotros. Esta manera de actuar no se aleja tanto de la de los elefantes.

Estamos de acuerdo en que no hay forma de saber qué es lo que ellos harían si pudieran razonar. Tal vez aún haya dudas sobre qué tan parecidos son a nosotros, pero está clarísimo que son seres sensibles, conscientes de sí mismos, capaces de comunicar un amplio espectro de cariño y de experimentar dolor psicológico.

Esto quizá arroja una luz sobre una cuestión muy relevante para la vida: ellos merecen la bondad y la empatía que le debemos a todos los seres, aunque no sean humanos

 

* Imagen 2): Haut de Gamme



Primeras noticias del 2017: China prohíbe venta de marfil

De acuerdo con la declaración del gobierno, China comenzará a regular y cerrar los espacios que usan este material precioso en joyería, muebles e inclusive medicina tradicional china.

El gobierno de China ha anunciado que para finales del 2017 desaparecerán las actividades comerciales relacionadas con el marfil en su país. Esto con el objetivo de cumplir con los acuerdos establecidos entre World Wildlife Fund, Natural Resources Defence Council y el país asiático, los cuales ponen como objetivo reducir el mercado de marfil y sus impactos en el medio ambiente. 

De acuerdo con la declaración del gobierno, China comenzará a regular y cerrar los espacios que usan este material precioso en joyería, muebles e inclusive medicina tradicional china. Se trata de una noticia importante para el mercado del marfil de elefantes, pues eso significa que se frenará el abuso hacia estos animales que se encuentran ahora en vulnerabilidad de la extinción.  En otras palabras, se dejará de matar a 20 000 elefantes al año para vender su marfil en China, Hong Kong y Estados Unidos. 

China se comprometió a tomar control sobre el asunto, principalmente en lo que se refiere al procesamiento y comercialización del marfil –o sus productos–. En palabras de Zhao Shucong, director de la Administración estatal de los bosques de China, esto forma una parte de un plan de 10 pasos que intentarán erradicar la venta y distribución del marfil en el país, lo cual incluye campañas educativas y un incremento de supervisión en línea. 

El esfuerzo de China ha demostrado que el control sobre la importación de productos de marfil ayudó a reducir significativamente su demanda, facilitando el cese de actividades de varias fábricas y outlets relacionadas con este material tan preciado en la región asiática. Ahora en caso de querer adquirir algún producto con material de marfil se requerirá una autorización especial por parte del gobierno, hasta alcanzar la prohibición total ante su uso doméstico y comercial. 

Desgraciadamente gran parte de la comercialización del marfil es ilegal, por lo que el reto ante su control es realmente alto. Sin embargo, el gobierno de China confía que tomando control sobre las actividades comerciales legales se podrá encontrar un método viable para proteger a los animales en vulnerabilidad por la caza ilegal.