En litigio predio de Bosque de Chapultepec para la construcción de inmuebles

Dado que el Bosque de Chapultepec nos pertenece a todos, nos corresponde su conservación.

Los manantiales de Chapultepec solían proveer de agua potable a la antigua México-Tenochtitlán, los cuales llevaban el agua al centro de la ciudad hasta que el venero se secó a finales del siglo XIX. A las orillas del manantial, los mexicas construyeron jardines, palacio y baños; sin embargo, durante la Conquista, Cortés se apropió del lugar donándolo a la perpetuidad por Carlos V. 

Fue así, a lo largo de la construcción de la ciudad, el bosque de Chapultepec se convirtió en fuente y pulmón de la enorme metrópoli. Los ahuehuetes y otras 42 especies vegetales, como fresnos y truenos, cedros, sequoias, álamos, palmeras, ailes, pinos, gingkos, sicomoro, liquidámbar,  representan una parte importante del monumento vegetal de la ciudad. 

Dado que el Bosque de Chapultepec nos pertenece a todos, nos corresponde su conservación. A pesar de ser un área verde importante dentro de la capital, no opera su máxima eficacia, principalmente cuando se encuentra en litigio. De acuerdo con el gobierno capitalino, se llevará ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación –SCJN– el predio de Montes Apalaches 525, en Bosque de Chapultepec, con el fin de se que se le reconozca como un área de valor ambiental. Este terreno tiene una extensión de 4 799 metros cuadrados, los cuales poseen fundamentos para preservar su carácter de área verde. 

 Manuel Granados Covarrubias, consejero jurídico y de Servicios Legales capitalino, explica que el predio fue expropiado en 1992 por el gobierno capitalino, pero la inmobiliaria Trepi inició un litigio en 1999 para que le fuera devuelto argumentando que hubo incumplimiento con la causa de utilidad pública. El Tribunal de lo Contencioso Administrativo capitalino falló a favor de la empresa en 2008, pero como el gobierno no cumplió con el mandato judicial, la empresa se amparó ante ese desacato. Y a finales de 2015, el juez volvió a conceder la razón y ordenó al gobierno devolver el predio, y a la ALDF y a la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda local cambiar el uso de suelo “por mandato judicial”. 

En una reunión con vecinos de la zona, se aseguró que la dependencia que llevará el caso a la Corte, será mediante un incidente de inejecución de sentencia para que revise los fundamentos jurídicos que le permitan preservar su carácter de área verde. 

 



Un día en la vida de los niños monje (Video)

Un breve cortometraje en silencio relata un día entero en la vida de estos niños que se preparan para ser monjes.

Si lo que se quiere es extraer aprendizaje valioso de una vida, hay que buscar más allá de los libros; hay que dirigirnos a la experiencia cotidiana y observar. Concretamente, aquella que aún resguarda los pilares de un origen, por ejemplo, la experiencia que nos regala la tradición y la cultura.  

El caso de los niños preparados para ser monjes budistas, en lugares como el Tíbet, Tailandia o Sri Lanka, es un ejemplo, y uno muy único. Para muchos loable, para otros habitual, pero todos concuerdan con que sin duda es un acto férreo. Durante semanas, meses y algunos casos toda la vida, estos niños adquieren hábitos como la meditación, la oración y sobre todo la disciplina de madrugar. Costumbres tan simples se transforman en un ritual con la frecuencia, transformando no sólo la manera de concebir el mundo desde pequeños, también su destino.

Si bien esta tradición puede parecernos asombrosa en otros lugares de la orbe, la sorpresa que para este texto interesa no es el acto de convertirse en monjes desde pequeños, sino eso que podemos ver como un “sacrificio“, pero que para ellos es un acto natural en la vida cotidiana. Dicho de otra forma, un sacrificio que destila simplicidad, o encuentra asombro en las cosas más sencillas de la vida. Muchos de estos niños, por ejemplo, se vuelven mojes para hacer méritos por su madre, un sacrificio bastante noble. 

Como una especie de cortometraje, los siguientes videos nos muestran un poco de esa cotidianidad fresca que viven los niños monje (pirivena) durante su preparación. Se mira a un grupo de muchachos de Sri Lanka, levantarse de madrugada para asearse y comenzar a orar antes del amanecer, mientras otro monje mayor les prepara el té. Vemos cómo ofrecen a Buda Pūjā en uno de los principales santuarios, realizan breves sesiones de meditación y siguen sus estudios, que incluyen temas como las matemáticas.

Sin mencionar una sola palabra el día a día de estos niños budistas continua, y se desliza por la simplicidad de actos como barrer y limpiar el templo. 

Aunque a muchas personas no les gusta la idea de que los niños se conviertan en monjes, de hecho sus vidas usualmente suelen ser muy ordenadas, pacíficas y educativas. Durante su preparación también aprenden autodisciplina, el complejo acto de vivir con los demás y cómo enriquecer sus propias vidas y servir a las comunidades en las que viven.



Descubre aquí cómo podrás ayudar a detener el proyecto inmobiliario en el Bosque de Chapultepec

Para enfrentar esta injusticia tanto ciudadana como ambiental, numerosos habitantes de la CDMX han decidido formar parte de una petición en la plataforma Change.org con el objetivo de salvar al Bosque de Chapultepec.

La tercera sección del Bosque de Chapultepec en la CDMX es un  área de alrededor 686 hectáreas que albergan tanto la residencia presidencial, Campo Marte, el Castillo de Chapultepec, la Estela de Luz, el zoológico, la Casa del Lago, el Auditorio Nacional, siete museos, seis teatros como oficinas gubernamentales. Es una zona importante no sólo por razones políticas o ejecutivas, también de preservación ecológica ya que fue decretada en 1992 como Área Natural Protegida

Desafortunadamente, la Secretaría de Medio Ambiente capitalina –Sedema– pretende convertir un predio abandonado de la tercera sección del Bosque de Chapultepec en un proyecto recreativo cultural. A través de una convocatoria publicada el 28 de octubre de 2016 en la Gaceta oficial de la Ciudad de México, se comenzó la violación al derecho a un medio ambiente sano, a la participación ciudadana y la información.

Se trata de un predio ubicado en José María Velasco #130, en la colonia Lomas Altas, el cual pretende convertirse en una ““zonificación de equipamiento recreativo y cultural” pese a no tener criterios muy específicos sobre su rehabilitación y reestructuración del lugar. Es decir, la convocatoria no aclara ni especifica: 

– el número de metros que ocupará el espacio recreativo cultural ni la extensión de la obra; 

– las técnicas ni facultades sobre la propiedad que se le otorgará al ganador; 

– detalles sobre las características del proyecto inmobiliario ni de los requisitos conservacionistas –ni sustentables–. 

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Pese a que el jefe de gobierno de la CDMX, Miguel Ángel Mancera, no consultó con la ciudadanía si estaba de acuerdo con el proyecto, la convocatoria continuó estando abierta. Y de acuerdo con la investigación de Iván Restrepo, periodista para el periódico mexicano La Jornada, los interesados sólo tenían 30 días para presentar propuestas con cada uno de los requisitos, lo cual “es imposible presentar en el tiempo establecido un espacio recreativo-cultural que cumpla con las mínimas normas de sustentabilidad ambiental, lo que lleva a pensar que la citada convocatoria es un traje a la medida para favorecer los intereses de alguien previamente elegido.

Para enfrentar esta injusticia tanto ciudadana como ambiental, numerosos habitantes de la CDMX han decidido formar parte de una petición en la plataforma Change.org con el objetivo de salvar al Bosque de Chapultepec. Hasta el momento se han logrado reunir 3 853 firmas de 5 000, para apoyar a este movimiento ciudadano y ambiental dale click aquí.  

Mientras tanto el diputado del grupo parlamentario de Morena, José Alfonso Suárez del Real y Aguilera, invitó a solicitar que en este proyecto “se instruyan a la Secretaría del Medio Ambiente y al Oficial Mayor para que rindan un informe pormenorizado que sustente la convocatoria del presente año.”; así como integrar a las secretarías de Cultura, Ciencia y Tecnología y a la de Educación, ya que son dependencias facultadas a emitir un juicio de contenido cultural, científico y educativo.  De alguna manera, en caso que se realice el proyecto, que sea de manera ecosustentable y segura.