1 de cada 5 plantas está en peligro según el mayor sondeo jamás hecho

Este estudio se hará anualmente por primera vez y contempla la totalidad de las plantas terrestres existentes.

El planeta, en la totalidad de su historia hasta ahora, jamás había estado poblado por tantas personas. Se calcula que hoy existen más de 7 mil millones de habitantes en el planeta, cuando, por ejemplo, hace solo 100 años, 1 650 millones de personas vivían en él.

Casi se ha cuadruplicado la población desde 1950; si a ello sumamos que el estilo de vida está basado ampliamente en el consumo, entonces la fórmula parece catastrófica, y de algún modo lo es.

Por ello es imprescindible cambiar el consumismo a nivel individual, que influye en el más remoto microorganismo. Una muestra de la transformación que hemos estado originando es el cambio climático que no solo ha hecho desaparecer islas enteras, también es el causante de que 1 de cada 5 plantas en el mundo estén en peligro de extinción.

Hasta ahora el sondeo más ambicioso de plantas en el mundo, llamado State of the World’s Plants, que se hará anualmente y que fue realizado por Royal Botanic Gardens, apunta a que 1 de cada 5 plantas en el mundo (no contempla las acuáticas) están en peligro de extinción.

Más que un documento alarmista, pretende ser una herramienta de estudio que ayude a los tomadores de decisiones a tomar medidas frente al cambio climático con información contundente y actualizada. El estudio presenta también una descripción del tipo de plantas con las que convivimos y desglosa la cantidad de plantas, y el tipo, que son empleadas por el hombre: solo 30 mil de las 391 mil existentes.

Quizá con esta información los tomadores de decisiones hagan algo al respecto, aunque también es útil para la ciudadanía, para que, informada, exija una transformación en la manera en que funciona el sistema económico hasta ahora…

 

 



“¡La naturaleza no nos necesita, nosotros necesitamos a la naturaleza!” El apasionado discurso de Harrison Ford sobre el cambio climático

El actor dio un memorable discurso durante la Global Climate Action Summit sobre las consecuencias de seguir negando el cambio climático.

El veterano actor de Hollywood y activista medioambiental, Harrison Ford, habló hace unos días en la Global Climate Action Summit en San Francisco, California. El papel de Ford como activista y conservacionista tal vez sea menos conocido que sus roles fílmicos como Han Solo en Star Wars o como el rostro de Indiana Jones. Sin embargo, Ford es vicepresidente de Conservation Internacional, una asociación no lucrativa que tiene el objetivo de proteger a la naturaleza.

En otras ocasiones, Ford ha utilizado su plataforma y visibilidad pública para advertir a la gente sobre el riesgo de darle poder a individuos que, como Donald Trump y sus seguidores, se consideran “escépticos” del cambio climático, y que mediante acciones y omisiones propagan la idea de que el cambio climático es una teoría de conspiración (mientras los científicos llevan 1/4 de siglo advirtiéndonos sobre sus terribles consecuencias). En este discurso, Ford no se refiere claramente a Trump pero, sin duda, si leemos entre líneas, figuras tan ominosas como él aparecen como el verdadero peligro para la supervivencia de la especie humana en el planeta.

¡Por el amor de Dios, dejen de denigrar a la ciencia! ¡Dejen de darle poder a la gente que no cree en la ciencia, o aún peor, que pretende no creer en la ciencia por su propio interés personal! Ellos saben quiénes son, nosotros sabemos quiénes son.

Todos nosotros, ricos o pobres, poderosos o indefensos, todos sufriremos los efectos del cambio climático y la destrucción de los ecosistemas. Y nos estamos enfrentando a lo que rápidamente está convirtiéndose en la mayor crisis moral de nuestra época: que aquellos con menos responsabilidad tendrán que cargar con las mayores consecuencias.

Así que nunca olviden por quién estamos peleando. Es por los pescadores de Colombia, los pescadores de Somalia, que se preguntan de dónde vendrá su próxima pesca y se preguntan por qué el gobierno no puede protegerlos. Es la madre de las Filipinas, preocupada de que la próxima gran tormenta vaya a arrebatarle a su hijo de los brazos. Es la gente de aquí mismo, en California, la gente de la Costa Este, la gente de California que está escapando de incendios sin precedentes. La gente de la Costa Este está enfrentándose a las peores tormentas registradas en la historia. Es nuestro propio país, nuestra propia comunidad, nuestras propias familias.

Les ruego, no se olviden de la naturaleza, porque hoy, la destrucción de la naturaleza es mayor que la de todas las emisiones de autos y camiones del mundo. Podemos colocar paneles solares en cada casa, podemos hacer que todos los vehículos sean eléctricos, pero mientras Sumatra siga ardiendo, habremos fallado. Mientras las selvas del Amazonas sean cortadas y quemadas, mientras permitamos que las tierras protegidas de los pueblos originarios, de los pueblos indígenas, sigan siendo usurpadas, nuestros objetivos climáticos seguirán siendo inalcanzables, y nosotros seremos cagados fuera del tiempo.

Esta es la única verdad de fondo: si hemos de sobrevivir en este planeta, el único hogar que cualquiera de nosotros habrá de conocer, por nuestro clima, por nuestra seguridad, por nuestro futuro, necesitamos a la naturaleza, hoy más que nunca. La naturaleza no necesita a la gente, la gente necesita a la naturaleza. Así que apaguemos nuestros teléfonos celulares, vamos a subirnos las mangas y vamos a patearle el trasero a este monstruo.

 

* Imagen principal: Global Climate Action Summit



Increíbles imágenes de la NASA nos muestran el cambio climático en los últimos 30 años (FOTOS)

Estas increíbles imágenes nos muestran la manera en la que el mundo se ha transformado por los efectos de fenómenos como el cambio climático

Como lo afirma la NASA, nuestro planeta está cambiando todo el tiempo. Trazar con certeza la línea entre los cambios “naturales” y aquellos provocados por las actividades humanas es mucho más difícil de lo que parece. Definitivamente, la forma en que estructuramos a nuestras sociedades y nuestros procesos económicos de producción y consumo masivos rearticula los ciclos de la Tierra. Uno de los efectos más evidentes —aunque lo niegue el presidente de Estados Unidos—  es el cambio climático, fenómeno cuyas consecuencias se manifiestan en todo el mundo, de formas diversas; algunas de ellas radicales y dañinas para la vida de múltiples especies, incluso la humana.

Pero el cambio climático no es lo único que está transformando al mundo. Como lo demuestra la serie de imágenes de la NASA “Images of Change”, los desastres naturales (como incendios, inundaciones, erupciones volcánicas y terremotos) y los efectos de la creciente urbanización también tienen injerencia en la configuración del paisaje y el curso de la vida en la Tierra.

Aunque la NASA no ha declarado que la serie fotográfica responda a las políticas  —o falta de—, de su país con respecto a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, que provocan el cambio climático, definitivamente piensan que es importante poder mirar desde su muy peculiar óptica la forma en que nuestro mundo está cambiando.

Aunque personalmente notamos algunas de las consecuencias, como el cambio de temperaturas o el incremento en las lluvias, mirarlas desde una visión tan amplia, a través de las imágenes que nos puede proveer la agencia espacial, nos permite entender la complejidad y las conexiones globales que hay entre todos estos cambios radicales. Es relevante saber qué procesos derivan de la actividad humana y cuáles están simplemente fuera de nuestro alcance. Se trata de asumir que, aunque el planeta siempre está cambiando, nuestras formas de vida no apuntan a la del equilibro con su entorno, o sustentabilidad, ni tampoco a la administración cuidadosa de los recursos, sino a su despilfarramiento. Hay procesos en los que aún tenemos injerencia directa y que pueden revertir algunas de las condiciones desfavorables en las que se encuentran algunas partes de nuestro mundo actualmente.

La colección de imágenes muestra cambios ocurridos en los últimos 30 años. Algunos son lentos y tomaron mucho tiempo; algunos son muy rápidos y a penas tomaron unas semanas; muchos de ellos son desfavorables para el entorno; otros son buenas noticias; algunos fueron provocados por movimientos humanos, y, los demás, eluden nuestros intentos de ser evitados.


Estas imágenes muestran un comparativo entre los niveles de deforestación cerca de Pucallapa, Perú, en el Amazonas, en los años de 1986 y 2016.

    

En esta comparación podemos apreciar que el recubrimiento de hielo del mar del Ártico alcanzó nivel más bajo en 2012. La primer imagen es de 1984.

    

En Argentina, las inundaciones afectan la plantación de soya. La primer imagen es de 2015 y la segunda de 2017.

   

El lago Trinity en California, tiene buenas noticias: después de 5 años de sequía, se recupera. Podemos observar el periodo de sequía en la primer imagen, de 2015 y la recuperación en abril 2017 en la segunda.