¿Por qué deberías dormir después de comer?

De Frutos Gameros afirma que dormir la siesta es una costumbre aconsejable “siempre y cuando la persona esté cansada y la necesite”, de lo contrario, no tiene esas funciones reparadoras.

El mal del puerco, esta sensación de dormir después de comer, es uno de los males más agobiantes. En especial cuando se está en el trabajo o la escuela. Esa sensación de buscar un lugar cómodo, seguro y caliente, como una cama, para tomar esa siesta. Sin embargo, tendemos a negarle ese placer a nuestro organismo pese a su urgente demanda. ¿Estamos haciendo lo correcto?

De acuerdo con la fisioterapeuta Henar de Frutos Gameros, cada persona requiere de una siesta de 30 minutos después de ingerir alimentos. Esto le ayudará a disminuir el riesgo de padecer enfermedades relacionadas con el estrés, tales como enfermedades del sistema cardiovascular, endocrino, sexual y hasta mental.

Durante el sueño, el cerebro comienza a regular la energía usada en la vigilia y por tanto entra en un estado “de ahorro de energía”. Esto no sólo ayuda a darle un reinicio al cuerpo, también estimula la imaginación y la creatividad para mejorar el desempeño profesional.

De Frutos Gameros afirma que dormir la siesta es una costumbre aconsejable “siempre y cuando la persona esté cansada y la necesite”, de lo contrario, no tiene esas funciones reparadoras.

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El descenso de energía ocurre entre las 13h y las 15h, por lo que sobre las 14h hay una necesidad fisiológica del sueño para recuperar energías: “Lo recomendable es realizar la siesta unos 30 minutos después de comer para que el estómago esté a pleno funcionamiento pero parte del contenido en proceso, de forma que el aporte necesario de sangre sea elevado pero no total.”

Si bien el tiempo ideal es de 30 minutos, una “recarga rápida de energía” es suficiente con diez o 20 minutos. En caso que se quiera mejorar a capacidad cerebral, se puede dormir hasta 60 minutos, y, para aumentar la creatividad, unos 90: “La distribución de esas horas de sueño pueden hacerse en un sólo ciclo o en varios, sin perjuicio para el cuerpo. La siesta tan sólo perjudica al sueño cuando es demasiado prolongada (más de una hora) o demasiado tardía (cercana al sueño nocturno).”



Gobierno de Bolsonaro llama “mala brasileña” a modelo por defender la Amazonía

…y con esta sofisticación respondió la defensora ecologista.

Sabemos que Jair Bolsonaro es un peligro para la Amazonia. Pero también lo es para la libertad de expresión.

La supermodelo y activista medioambiental, Gisele Bündchen, es una de las primeras víctimas mediáticas del gobierno de Bolsonaro. Se le intentó callar aunque –por ahora– sólo con sutiles amenazas. La ministra de Agricultura del nuevo gobierno, Tereza Cristina Dias, realizó un acto de censura camuflada al declarar en una entrevista que la modelo no debería “andar por ahí criticando a Brasil sin conocer los hechos”, pues la supermodelo se ha pronunciado en contra de los planes del nuevo gobierno en temas de agricultura y conservación.

Cristina Dias llamó a Bündchen una “mala brasileña” 
y afirmó que Brasil es una “vanguardia de la conservación”.

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Lo cierto es que ninguna vanguardia ecologista que verdaderamente lo sea podría tener un presidente que piense que el cambio climático es producto de un “mala planificación familiar y no de, por ejemplo, la deforestación en la Amazonía ocasionada por la tala legal e ilegal. Ni mucho menos aún un “país vanguardia” podría salirse de los Acuerdos de París.

Pero Gisele Bündchen respondió en su cuenta de Twitter con una gran sofisticación. Nos recordó que, ante los arranques de gobernantes como Trump y Bolsonaro –y de sus colaboradores–, nosotros tenemos la cortesía:

Me causó sorpresa ver mi nombre mencionado de forma negativa por defender y manifestarme a favor del medio ambiente. Desde el 2006 vengo apoyando proyectos y me he volcado a causas socioambientales, lo que siempre he hecho con mucha responsabilidad.

Siempre estoy buscando el conocimiento a través de lecturas y el contacto con científicos, pescadores, agricultores, organizaciones corporativas y ambientales, de forma que en mi camino he podido aprender mucho y sigo aprendiendo todos los días. Estoy de acuerdo en que la producción agropecuaria y la conservación ambiental deben juntarse, estar lado a lado. Nuestro desarrollo, prosperidad y bienestar dependen de ese equilibrio y la agricultura, tan importante para nuestro país, también depende de las condiciones climáticas adecuadas para su crecimiento.

Brasil tiene todo para liderar el movimiento en pro de un desarrollo más sustentable, capaz de suplir las necesidades de la generación actual sin comprometer a las futuras generaciones. Hago un llamado a divulgar acciones positivas en este sentido.

Necesitamos entender que los recursos naturales son finitos, que los bosques tienen un papel fundamental en el equilibrio del clima y la tierra. Y, consecuentemente, también en nuestras vidas.

Preservar la naturaleza, por tanto, significa preservar la vida.

Por cierto, Giselle recibirá un premio por su activismo ecologista en febrero, por parte del UCLA Institute of the Environment & Sustainability. Así que mejor que Bolsonaro y su gobierno se preparen. Porque esta agente de cambio cuenta con mucho respaldo y censurarla no será cosa fácil.



Tomar la siesta podría salvarte la vida; un estudio

No solo te da alivio mental; también tiene compensaciones cardiovasculares extraordinarias.

En numerosas culturas, desde la totalidad de las hispanohablantes hasta en Oriente Medio, India y algunos sitios de Asia como China o Taiwán, la siesta, un remanente también de la cultura romana, es una costumbre añeja.

Asociada con la palabra romana de sexta, era la hora en que se hacía pausa en el día para reponer la energía (alrededor de las 14 hrs). Esta costumbre permitía hacer un “receteo” de la mente y el organismo; y si eres una persona que la acostumbra, sabrás que verdaderamente pareciera que a tu cerebro le inyectan una fresca dosis de oxígeno.

Más allá de los mitos, numerosos estudios prueban cómo la siesta tiene efectos muy positivos para tu vida; no solo en el tema psicológico, también con efectos físicos contundentes. Un estudio de Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism mostró como la siesta puede ayudarte a compensar tu déficit de sueño en las noches malas, con resultados positivos para tu sistema inmunológico y neuroendocrino.

Por su parte, otro estudio reciente, encabezado por el doctor Manolis Kallistratos, cardiólogo del Hospital General de Asklepieion Voula en Atenas, ha comprobado que el hábito de la siesta podría salvarte la vida pues esta reduce la presión en la sangre en los niveles suficientes, en comparación con personas que no la toman, como para evitar un ataque cardíaco, por ejemplo.

[Treehugger]