¿Por qué deberías dormir después de comer?

De Frutos Gameros afirma que dormir la siesta es una costumbre aconsejable “siempre y cuando la persona esté cansada y la necesite”, de lo contrario, no tiene esas funciones reparadoras.

El mal del puerco, esta sensación de dormir después de comer, es uno de los males más agobiantes. En especial cuando se está en el trabajo o la escuela. Esa sensación de buscar un lugar cómodo, seguro y caliente, como una cama, para tomar esa siesta. Sin embargo, tendemos a negarle ese placer a nuestro organismo pese a su urgente demanda. ¿Estamos haciendo lo correcto?

De acuerdo con la fisioterapeuta Henar de Frutos Gameros, cada persona requiere de una siesta de 30 minutos después de ingerir alimentos. Esto le ayudará a disminuir el riesgo de padecer enfermedades relacionadas con el estrés, tales como enfermedades del sistema cardiovascular, endocrino, sexual y hasta mental.

Durante el sueño, el cerebro comienza a regular la energía usada en la vigilia y por tanto entra en un estado “de ahorro de energía”. Esto no sólo ayuda a darle un reinicio al cuerpo, también estimula la imaginación y la creatividad para mejorar el desempeño profesional.

De Frutos Gameros afirma que dormir la siesta es una costumbre aconsejable “siempre y cuando la persona esté cansada y la necesite”, de lo contrario, no tiene esas funciones reparadoras.

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El descenso de energía ocurre entre las 13h y las 15h, por lo que sobre las 14h hay una necesidad fisiológica del sueño para recuperar energías: “Lo recomendable es realizar la siesta unos 30 minutos después de comer para que el estómago esté a pleno funcionamiento pero parte del contenido en proceso, de forma que el aporte necesario de sangre sea elevado pero no total.”

Si bien el tiempo ideal es de 30 minutos, una “recarga rápida de energía” es suficiente con diez o 20 minutos. En caso que se quiera mejorar a capacidad cerebral, se puede dormir hasta 60 minutos, y, para aumentar la creatividad, unos 90: “La distribución de esas horas de sueño pueden hacerse en un sólo ciclo o en varios, sin perjuicio para el cuerpo. La siesta tan sólo perjudica al sueño cuando es demasiado prolongada (más de una hora) o demasiado tardía (cercana al sueño nocturno).”



10 citas de Alan Watts para reencontrarte en el aquí y ahora

Divulgador del zen en Occidente y maestro laico del asombro, Alan Watts es un árbol abundante cuyos frutos nos invitan a sumergirnos en el momento presente.

Alan Watts es una de las figuras más fascinantes y controversiales del pensamiento del siglo XX. A pesar de que se le conoce como un gran divulgador de la filosofía oriental (especialmente el zen) en Occidente, Watts dejó una vasta obra filosófica, así como charlas, conferencias y programas radiales en temas como filosofía de la ciencia, historia de las religiones, taoísmo, ecologismo y la música de vanguardia.

Resumir su pensamiento en un puñado de frases sería imposible. Sin embargo, como todo gran pensador, el germen de sus enseñanzas puede encontrarse también en sus fragmentos.

Esta breve compilación de frases ofrece no sólo un abanico de los intereses de Alan Watts, sino también una miríada de ventanas a través de las cuales podemos observarnos a nosotros mismos y reencontrar el asombro de ser sencillamente quienes somos, en el aquí y el ahora.

10 citas para reencontrarte en el aquí y el ahora

Alan Watts

1

El hombre aspira a gobernar la naturaleza, pero mientras más estudiamos la ecología, más absurdo parece hablar de cualquier característica de un organismo, o de un organismo/terreno medioambiental, como si este gobernara sobre los otros.

2

El verdadero esplendor de la ciencia no es tanto que esta designe y clasifique, archive y haga predicciones, sino que observa y desea conocer los hechos, cualesquiera que resulten ser.

3

Nosotros no ‘llegamos’ a este mundo; salimos de él, como las hojas de un árbol. Como el mar ‘hace olas’, el universo ‘hace personas’. Cada individuo es una expresión del ámbito completo de la naturaleza, una acción única del universo total.

4

El agua enfangada se aclara mejor dejándola reposar.

5

Uno se siente mucho menos ansioso si se siente perfectamente libre de estar ansioso, y lo mismo puede decirse sobre la culpa.

6

Si no puedes confiar en ti mismo, entonces tampoco puedes confiar en tu desconfianza sobre ti mismo; de modo que, sin esta confianza subyacente en el sistema completo de la naturaleza, simplemente estás paralizado.

7

Encuentro que la sensación de mí mismo como un ego dentro de una bolsa de piel en realidad es una alucinación.

8

El zen es una liberación del tiempo. Pues si abrimos los ojos y observamos claramente, se vuelve evidente que no existe otro tiempo que este instante, y que el pasado y el futuro son abstracciones sin ninguna realidad concreta.

9

Pues nunca existe otra cosa que el presente, y si uno no puede vivir en él, no puede vivir en ninguna parte.

10

No estás bajo ninguna obligación de ser la misma persona que fuiste hace cinco minutos.

Bonus track

La paz sólo puede hacerse por aquellos que son pacíficos, y el amor puede mostrarse sólo por aquellos que aman. Ninguna obra de amor surgirá a partir de la culpa, el miedo o la vacuidad de corazón, así como ningún plan válido para el futuro pueden hacer aquellos que carecen de la capacidad de vivir en el ahora.

 

*Imagen principal: Ecoosfera



Tomar la siesta podría salvarte la vida; un estudio

No solo te da alivio mental; también tiene compensaciones cardiovasculares extraordinarias.

En numerosas culturas, desde la totalidad de las hispanohablantes hasta en Oriente Medio, India y algunos sitios de Asia como China o Taiwán, la siesta, un remanente también de la cultura romana, es una costumbre añeja.

Asociada con la palabra romana de sexta, era la hora en que se hacía pausa en el día para reponer la energía (alrededor de las 14 hrs). Esta costumbre permitía hacer un “receteo” de la mente y el organismo; y si eres una persona que la acostumbra, sabrás que verdaderamente pareciera que a tu cerebro le inyectan una fresca dosis de oxígeno.

Más allá de los mitos, numerosos estudios prueban cómo la siesta tiene efectos muy positivos para tu vida; no solo en el tema psicológico, también con efectos físicos contundentes. Un estudio de Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism mostró como la siesta puede ayudarte a compensar tu déficit de sueño en las noches malas, con resultados positivos para tu sistema inmunológico y neuroendocrino.

Por su parte, otro estudio reciente, encabezado por el doctor Manolis Kallistratos, cardiólogo del Hospital General de Asklepieion Voula en Atenas, ha comprobado que el hábito de la siesta podría salvarte la vida pues esta reduce la presión en la sangre en los niveles suficientes, en comparación con personas que no la toman, como para evitar un ataque cardíaco, por ejemplo.

[Treehugger]