David Attenborough y Björk documentan el origen de la música desde la naturaleza

Recientemente se estrenó en el Reino Unido “The Nature of Music”, documental que explora la compleja evolución de este arte desde la natura.

La música es para muchos de nosotros una fuente de inspiración continua, algo que nos lleva de la mano en nuestra vida cotidiana y que tiene el potencial de transformar un instante común en un momento sublime. Ya sea que se trate del casi imperceptible canto de algún ave, de Mozart o de Brian Eno acompañándonos mientras caminamos por la calle, sonorizar nuestra vida nos regresa al ahora, al momento presente. Para retomar esta fascinación por la música, Sir David Attenborough y Björk se han unido en un proyecto para explorar las muchas facetas de la música.

El documental abarcará las diferentes formas de la música, desde los cantos de la ballena azul, el carricero y el ave lira, hasta los avances tecnológicos que derivan en las formas más innovadoras de este arte. Protagonizado por el singular carisma y amplísimo conocimiento de Attenborough, un reconocido naturalista y pionero en documentales sobre naturaleza, y Björk, cuyo talento fluye sin esfuerzo hacia el campo de la ciencia, este documental realizado por la improbable pareja nos llevará por un viaje para entender la evolución de la música. Producido por el Canal 4 de la BBC, Attenborough and Björk: The Nature of Music nos “contará la historia de cómo la música ha evolucionado, nuestra singular relación con ella, y cómo la tecnología puede transformar la manera en la que nos relacionaremos en el futuro con ella”.

Este proyecto, que promete fascinar a nuestros sentidos, fue inspirado por un revolucionario proyecto de Björk, Biophilia, un álbum que combina deliciosamente diversas apps interactivas. La pieza, recién estrenada en el Reino Unido, fue dirigida por Louise Hooper y todo parece indicar que se reafirmará como un detonante reflexivo en torno a los orígenes, el presente y el futuro del ‘arte de los sonidos’.

Aquí el tráiler del documental:



Esta mujer tocó una pieza de Bach a 3,000 metros de altura

Ruth Boden llevó su pasión por la música de Bach al punto más alto… literalmente.

Ruth Boden se toma muy en serio su pasión por la “música de altura”. Tan es así, que decidió escalar los más de 3,000 metros de altura que tiene la montaña Wallowa en Oregon con su violonchelo amarrado a la espalda. ¿Su propósito? Tocar música de Johann Sebastian Bach desde la cima; y más allá de sobrevivir al intento, esta mujer logró una improbable fusión: música clásica + adrenalina.

“Quiero trascender los lugares comunes de la música”: precisamente este es el espíritu del documental Andante, que sigue a Ruth en su curiosa travesía. El título juega con el término musical y la extenuante caminata que esta mujer emprendió, acompañada de su preciado instrumento y del director Gavin Carver, quien dio más de una pirueta para proteger su cámara del viento. 

Hay que admitir que Ruth logró su cometido de ir más allá de lo común. En el entorno de la música clásica, que a veces puede resultar algo rígido, su aventura es un giro refrescante y una muestra de que no hay límites para llevar más lejos aquello que nos apasiona. Mira un fragmento aquí: 



Un time-lapse completo de la historia del universo: 13 mil 800 millones de años en 10 minutos (VIDEO)

Este poderoso video narrativo resume 22 millones de años en 1 segundo: sumérgete en la historia del universo

Comprimir 22 millones de años del universo en 1 segundo no debe de ser fácil. Aunque si quisiéramos ver toda la trayectoria universal en solo 10 minutos, lo anterior es un requisito. Por suerte existe Time-lapse of the Entire Universe, un video creado por Melody Sheep –en el que participan Morgan Freeman, Brian Cox, Carl Sagan y David Attenborough–, que precisamente logra esta vertiginosa síntesis.

Sin duda vale la pena dedicar 10 minutos de vida a recorrer la historia del cosmos, pues no sólo es una experiencia didáctica y estética; también conlleva un par de recordatorios fundamentales. Por un lado, somos absolutamente insignificantes; es decir, nuestros minúsculos dramas y fugaces éxtasis son más o menos nada, si nos contextualizamos dentro del universo entero y de su historia. Por otro, somos absolutamente milagrosos, innegablemente un lúcido atisbo del propio universo (para confirmarlo, basta darnos cuenta de que siendo una ínfima parte de él, al mismo tiempo somos capaces de contemplar o reproducir, de manera consciente, su virtual historia).  

En una escala cósmica, la historia humana es tan breve como un parpadeo. Al comprimir 13 mil 800 millones de años a una escala de 10 minutos, este video nos demuestra lo jóvenes que en realidad somos y cuán antiguo y vasto es nuestro universo.