Cambio climático provoca la escasez del azúcar

El Niño ha afectado numerosas áreas del mundo, devastando campos de agricultura como los de la producción del azúcar.

En el último año, la producción del azúcar ha escaseado, provocando que sus precios aumenten hasta en un 45 por ciento. Y de acuerdo con un artículo publicado en The Independent, la causa de esta crisis azucarera se relaciona con las oleadas de calor de El Niño.

Los países en desarrollo que dependen de la agricultura y la pesca, son los principalmente afectados; principalmente aquellos que se encuentran al límite del Océano Pacífico. El Niño ha aumentado la presión acuífera en el océano Indico, Indonesia y Australia, ha disminuido el flujo aéreo en Tahití y el resto del océano Pacífico central y oriental, y han elevado las olas de calor cerca de Perú –provocando diluvios en los desiertos peruanos–. 

El Niño ha afectado numerosas áreas del mundo, devastando campos de agricultura como los de la producción del azúcar. Los países más afectados han sido India, Tailandia y China. De hecho, India, el segundo productor azucarero en el mundo, ha limitado el número de campos agricultores ante la reducción de las lluvias. Mientras que regiones como Brasil, han recibido las precipitaciones ideales para el crecimiento de la caña de azúcar.

un-trabajador-de-cana-de-azucar-en-un-campo-cercano-a-cienfuegos-reuters

Desgraciadamente, este año la cosecha de la caña de azúcar no es suficiente para saciar el consumo mundial. Es decir, la demanda de este endulzante natural excede a la capacidad de suministro mundial. Según un reporte de The Wall Street Journal, la demanda de 4.95 millones de toneladas de azúcar no son suficientes para los 7.6 millones de toneladas métricas para esta cosecha.

Mientras que durante los años pasados, la producción del azúcar podía costear los precios bajos, este año es la primera vez que existe un déficit significativo en la producción del azúcar. Esto no sólo implica repercusiones económicas, también afectaciones cíclicas ecológicas en el clima.

De acuerdo con la National Oceanic and Atmospheric Administration –NOAA–, “El término El Niño se refiere a una interacción a gran escala entre el clima atmosférico, el océano y las periódicas olas de calor en las temperaturas de superficies acuíferas a lo largo del Pacífico Ecuatorial central y oriental.” Esto significa que El Niño está afectando a numeras regiones a nivel mundial; es decir, en algunas áreas está lloviendo más, y en otras, menos. Este ciclo afectó la producción del azúcar y, en consecuencia, el suministro de este producto natural en el mundo.

En las últimas décadas, las olas de El Niño han afectado numerosas regiones del mundo como una consecuencia del cambio climático. Aquí te dejamos algunos consejos para combatir el cambio climático desde tu vida cotidiana.



Organizar tu día según la jornada de 8 horas te hace improductivo (y lo contrario te llena de energía)

Está demostrado que debemos tener muchos breaks durante la jornada.

La jornada de ocho horas de trabajo, por increíble que parezca, es el esquema en el que descansa el sentido que le damos al tiempo cada día. Pero, ¿por qué? Básicamente porque durante la Revolución Industrial, el galés Robert Owen concluyó que la fórmula “ocho horas de trabajo, ocho horas de recreo, ocho horas de descanso” era la mejor para fomentar tanto la calidad en el trabajo como la calidad de vida de los trabajadores.

Pero, ¿es esta división en tres todavía funcional? Algunas empresas contemporáneas creen que no…

En un estudio conducido por la compañía tech, Draugeim Group, un grupo de investigadores rastrearon los hábitos de trabajo de empleados de la oficina mediante una aplicación. Ésta midió cuánto tiempo pasaron las personas en varias tareas y lo comparó con sus niveles de productividad.

Descubrieron algo que servirá en el futuro para desmontar la idea anacrónica de que la jornada debe durar estrictamente ocho horas, y que ésta debe llevarse de a cabo de manera consecutiva. Y es que los investigadores pudieron observar que la duración de la jornada no importaba tanto como la manera como los empleados estructuraban su día.

Al parecer, lo mejor es trabajar 1 hora y descansar 15 minutos.

como-organizar-dia-aprovechar-tiempo-beneficios-procrastinar

Esta estructuración del tiempo dio mayor energía y enfoque a los empleados. Y ella implicaba que estuvieran totalmente concentrados en su tarea durante la hora de trabajo, así como totalmente desconectados durante los 15 minutos de descanso. Siguiendo este ciclo, cada hora de trabajo fue mucho más eficaz.

Así que las nuevas dinámicas de trabajo requerirán que esto se tome en cuenta, dejando de ser tan rígidas si lo que quieren las empresas es una mayor productividad, una mayor calidad y cuidar la psique de sus empleados. Se trata de no condenar la procrastinación, pues otros estudios han demostrado que cuando “perdemos el tiempo” en internet –buscando información sobre productos, leyendo o viendo videos– es porque nuestra mente lo necesita. Y es que, en promedio, nuestra concentración no puede durar más de 20 minutos a su máxima potencia.

Eso sí: no podemos disolvernos en el internet y en las nocivas formas que tiene para acaparar nuestra atención. Se trata de estructurar nuestro tiempo y de hacer las cosas cuando debemos hacerlas –y no hacerlas cuando no debemos hacerlas, es decir: saber tomar verdaderos descansos–.

¿Qué hacer en los breaks?

Lo más importante es que te relajes. Si tu trabajo no te permite navegar mucho en internet, y crees que ahí encontraras sosiego, ¡adelante! Pero recuerda no todo son las redes sociales, y que éstas te pueden ocasionar ansiedad. ¿Y si mejor observas la foto del universo del día, cortesía de la NASA? ¿O qué tal si escuchas sonidos naturales de todo el mundo en este mapa interactivo. O descubre más música de los artistas que más te gustan. El punto es que pierdas el tiempo con sentido.

Pero si quieres estar offline, puedes simplemente salir al parque más cercano y sentarte a observar lo que pasa a tu alrededor. O aprovechar para respirar profundo por cinco minutos y oxigenar tu cerebro. Incluso puedes ponerte metas: como aprender origami, o aprender a tejer, pues las manualidades tienen la capacidad de relajar la mente. Verás que esos 15 minutos son mucho más tiempo del que parece.

*Imágenes: Max Löffler