Miles piden arrebatar a México la sede de la Diversidad Biológica por Tajamar

Que el país sea la sede del evento más importante de la biodiversidad en el mundo, luego de la atroz devastación del manglar, resulta, cuando menos, cínico.

Foto: revistahorizontal.com

Cuando los gobiernos conceden permisos privilegiando los intereses de las corporaciones por sobre el medio ambiente y las personas, las repercusiones políticas debieran ser a lago plazo. Y eso es precisamente lo que está intentando la sociedad civil organizada en torno a la devastación del manglar Tajamar en México.

El gobierno del municipio de Cancún, en mancuerna con las autoridades federales a través de SEMARNAT, otorgaron los permisos para la devastación de más de 50 hectáreas de manglar. El proyecto se llama “Malecón Tajamar”, y la acción civil con protestas en el sitio y miles de firmas en contra en plataformas digitales, consiguieron la suspensión, al menos temporal, del proyecto.

Esta semana, para seguir con esta serie de protestas, los Supercívicos entregaron más de 125 mil firmas en la sede de la ONU en México para evitar que en diciembre de este año, el país, y de hecho, Cancún (lugar donde ocurrió la devastación) sea la sede de  la Conferencia de las Partes (COP13) de la Convención sobre la Diversidad Biológica (el evento más importante del mundo por la biodiversidad), por la paradoja que implica.

Dados los hechos, ni el gobierno del estado de Quintana Roo que encabeza Roberto Borge Angulo, ni el gobierno de México son aptos para ser anfitriones del evento más relevante a nivel internacional para la defensa de la biodiversidad, y la sede debe ser otra. Los hechos lo demostraron: no tienen ningún interés en la protección de los derechos humanos, incluyendo a contar con un medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado, ni en cumplir con los compromisos internacionales en la materia. Se lee en la petición dirigida al Secretario Ejecutivo de la Convención sobre Diversidad Biológica, ONU Braulio Ferreira de Souza.

Si te suena, puedes unirte aquí a la petición.

 



Otorgan amparo y protección judicial al manglar Tajamar

La viralización en redes sociales del ecocidio del manglar Tajamar provocó la atención de numerosas instituciones para frenar la ambición de las empresas turísticas sobre la biodiversidad de la región. Ahora, de acuerdo con el periódico La Jornada, el tercer tribunal del vigesimoséptimo circuito otorgó un amparo y protección de la justicia federal a grupos […]

La viralización en redes sociales del ecocidio del manglar Tajamar provocó la atención de numerosas instituciones para frenar la ambición de las empresas turísticas sobre la biodiversidad de la región. Ahora, de acuerdo con el periódico La Jornada, el tercer tribunal del vigesimoséptimo circuito otorgó un amparo y protección de la justicia federal a grupos ambientalistas que se opusieron a la construcción del complejo inmobiliario –el cual causó la devastación de 59 hectáreas de manglares–. 

Frente a esto, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos  Naturales –Semarnat– se abstendrá de ejecutar la autorización del impacto ambiental otorgada al Fondo Nacional de Turismo –Fonatur–, prohibiendo la remoción del manglar para llevar a cabo el complejo inmobiliario. Fue así que tanto el Grupo Ecologista del Mayab –Gema–, Centro para la Diversidad Biológica, Centro Mexicano de Derecho Ambiental –Cemda– y Greenpeace México y otras organizaciones ambientales han solicitado que la Semarnat se vea obligado a abstenerse de emitir una nueva autorización y de restaurar la zona afectada. 

Todas estas organizaciones ambientales aclaran que el tribunal fundó su sentencia para prevenir, promover tanto la responsabilidad como el desarrollo sustentable, y asegurar el reconocimiento de derechos colectivos que prevalecen sobre la propiedad privada en torno a la lucha por la protección y el respeto dle medio ambiente. Para ellos, es indispensable la resolución del tribunal para “identificar cómo se debe restaurar o reforestar la porción del manglar afectada.” Las organizaciones ambientalistas motivan a la resolución del tribunal colegiado en Quintana Roo para convertir el precedente ambientalista en una gran trascendencia y un referente para el derecho ambiental en México. 

Para las organizaciones ecologistas, aplaudimos del mismo modo que el tribunal reconozca el interés legítimo de las quejosas al identificar su residencia en Cancún y principalmente destacando el beneficio social que se hizo valer al querer proteger los manglares del malecón Tajamar. Esto es para combatir la autorización de impacto ambiental del proyecto Anteproyecto malecón Cancún, los trabajos de tala y la remoción del manglar con maquinaria pesada, por violar el derecho humano a un ambiente sano. 

El tribunal evidenció que no existe constancia de que la urbnación y edificación del malecón estuviese terminada, por lo que no son actos consumados de forma irreparable, como er la intención de hacer valer el Fonatur: “Con este amparo ya no hay nada que pueda hacer algún desarrollador inmobiliario y al parecer es la última palabra legal. No obstante, la Suprema Corte de Justicia de la Nación todavía no ha resuelto el tema del derecho a un medio ambiente sano que demandaron 113 niños por la devastación ocurrida en Malecón Tajamar.”

 


Ecocidio en Tajamar para construir una basílica de la diócesis de Cancún-Chetumal

Antes de que las excavadoras hicieran su trabajo, el obispo mexicano de Cancún, Pedro Pablo Elizondo, celebraba su próximo proyecto espiritual.

A principios del 2016, los mexicanos nos indignamos con el ecocidio en el malecón de Tajamar, en Cancún. La biodiversidad de la región se vio fuertemente afectada por la deforestación, lo cual desató una serie de manifestaciones y la sentencia del juez a favor de frenar la destrucción de la naturaleza.

Sin embargo, Tajamar sigue en lucha. Ahora, cocodrilos, iguanas y garzas fueron exiliadas o aplastadas para construir una nueva basílica en el balneario de Cancún. De acuerdo con el periódico local Maya Politikon, más de 57 hectáreas de un ancestral manglar se vio devastado con el uso de grúas, excavadoras y camiones. De belleza natural a masa hedionda de plantas destruidas y mínima cantidad de reptiles arrastrándose por la zona.

Hace más de diez años, el expresidente Vicente Fox prometió parte de ese terreno a la diócesis de Cancún-Chetumal. Y en enero del 2016, los planos arquitectónicos de una basílica con la cruz más alta de Latinoamérica, comenzaron a materializarse.

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Antes de que las excavadoras hicieran su trabajo, el obispo mexicano de Cancún, Pedro Pablo Elizondo, celebraba su próximo proyecto espiritual. Sin embargo, “[a]hora está todo en silencio otra vez por causa de los ambientalistas, que han interpuesto una demanda”. ¿Qué pasa entonces con las palabras del papa Francisco que predica en su Encíclica Laudato acerca de la necesidad de proteger la naturaleza, o que todos los manglares fueron declarados en 2007 por México como áreas protegidas?

De acuerdo con Margarita Campuzano, portavoz del Centro Mexicano de Derecho Ambiental –CEMDA–, el papa Francisco ha centrado su atención en México y las regiones indígenas ahogadas en sangre: “Espero que también será informado sobre esta propuesta basílica”, y así se pueda revertir la continuación de este ecocidio. Mientras que para el obispo Elizondo, la futura basílica de color arena como las playas blancas de Cancún, será “la única atracción turística de Cancún”. ¿Será que el obispo no habrá tenido la oportunidad de conocer la biodiversidad ni la diversión que este paraíso ofrece a los turistas que llegan anualmente?