Manglares en Baja California podrían ayudar a capturar carbono de la atmósfera

De acuerdo con la investigación, los manglares que se mantienen en zonas desérticas de Baja California poseen una capacidad hasta cinco veces mayor de capturar carbono que la misma vegetación en áreas tropicales.

En los últimos meses, México ha sido testigo de ecocidios e injusticias hacia el medio ambiente. Desde la destrucción del manglar Tajamar en Cancún hasta la invasión de Monsanto en los campos agricultores mexicanos. Sin embargo, hay ocasiones en que la reinvindicación social permite unir herramientas a favor del desarrollo ecológico en el país. Como sucedió con el estudio de Octavio Aburto, Paula Ezcurra y Exequiel Excurra,investigadores del Instituto Scripps de Oceanografía de la Universidad de California en San Diego, Manglares y secuestro de carbono publicado en la revista “Proceedings of the Natural Academy of Sciences”. 

De acuerdo con la investigación, los manglares que se mantienen en zonas desérticas de Baja California poseen una capacidad hasta cinco veces  mayor de capturar carbono que la misma vegetación en áreas tropicales. Las zonas de manglar poseen una diversidad floral cuyas pequeñas extensiones son raíces que tienen unos 2 000 años sin descomponerse. Sin embargo, debido al incremento de actividades humanas a lo largo de la costa, las zonas de manglar han ido disminuyendo a un ritmo de 3 por ciento. 

En palabras de los investigadores, la eliminación del manglar implica suprimir un ecosistema natural capaz de capturar carbono producido por actividades humanas, lo que acentúa el cambio climático y libera el gas que estuvo almacenado por miles de años: 

Los manglares desérticos restringidos a las ensenadas rocosas de la costa de Baja California han crecido sobre sus propios restos de raíces por miles de años, para compensar el aumento del nivel del mar, acumulando una capa gruesa de turba bajo sus raíces. La turba se comporta como una esponja para el carbono atmosférico almacenado y aporta una crónica de la historia del aumento del nivel del mar en la región.

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Esta es la primera investigación que estima el carbono acumulado en la capa sedimentaria de turba del manglar, por lo que ayudará al mejor entendimiento de las condiciones de la historia natural de los sitios en donde crecen los manglares. Esto ayudará entonces a calcular con mayor exactitud su capacidad global de almacenamiento de carbono: “los manglares desérticos, que sólo representan 1 por ciento del área terrestre del noroeste de México, almacenan casi 30 por ciento del carbono bajo tierra de la región.”

Los resultados muestran, según Aburto, cómo estos ecosistemas están adaptándose al cambio climático y al aumento del nivel del mar por miles de años. Los manglares han acumulado una capa de turba más delgada con el tiempo que han migrado conforme el nivel del mar aumentaba, esto provocó el incremento en la sedimentación aportada por los ríos desplazados de la línea de costa: “a partir de entender la relación entre la historia natural y la capacidad de almacenamiento de carbono en los ambientes de manglares se puede tener mejor comprensión del cambio climático y del incremento del nivel del mar en el futuro.”

 


La belleza de lo efímero: masivos grabados en la arena que sólo duran hasta la próxima ola

Estos intrincados diseños parecieran ser hechos para la eternidad, y sin embargo motivan una reflexión sobre la importancia del instante.

La arena es un tesoro natural que desde que somos pequeños nos encandila, desatando en nosotros una creatividad sin límites y unas ganas irrefrenables por descubrir el mundo a través del juego. Así, cuando un niño hace un castillo de arena, lo último que le importa es cuánto tiempo va a durar; se encuentra enganchado en el proceso, disfrutando el tiempo presente y la oportunidad de jugar.

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Quizá es por eso que a Marc Treanor la vida lo acabó por llevar a realizar una original forma de arte: masivos grabados en la arena. Porque él buscaba algo de sentido en la vida, y lo encontró realizando obras de arte que sólo duran hasta la próxima ola. En una entrevista para The Outdoor Adventure, Treanor sintetizó estas reflexiones:

El propósito de los grabados en la arena es sólo ser por el tiempo que tienen… como todo.

Existe en su obra una especie de conciencia melancólica sobre la naturaleza transitoria de todo. Pero en lugar de frustración, esa impermanencia genera una suerte de paz y de quietud –quizá un legado de su iluminación a partir de la filosofía hindú. Sus grabados son una poética y gráfica manera de expresar la importancia del aquí y el ahora.

Además, los grabados en la arena son una forma como este artista ha conseguido conectarse con la naturaleza. Para la realización de cada círculo, Treanor tiene que acoplarse a las condiciones de cada playa: a los ritmos y movimientos de ese peculiar lienzo.

Desde el comienzo de este viaje decidí inconscientemente que estas obras debían coexistir con el paisaje en lugar de dominarlo.

Su arte no se disocia de la naturaleza, pero tampoco del espectador: al contrario. Treanor ha hecho grabados en la arena en forma de laberintos, los cuales invitan a los espectadores a recorrerlos. También ha realizado grabados para recibir el equinoccio de primavera, así como pedidos especiales para honrar a personas fallecidas. Incluso deja a los transeúntes colaborar con él en el proceso de hacer los masivos círculos.

De esta forma, su trabajo invita a reflexionar sobre muchos temas. Pero sin duda todos convergen en una sola cuestión primordial: vivir el aquí y el ahora. Porque como dijo J.D. McClatchy, “el amor es la calidad de la atención que le ponemos a las cosas”.

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Encuentros entre el aire y el mar: la comunidad huave en la costa oaxaqueña

Las técnicas de pesca tradicionales de la comunidad Huave en Oaxaca podrían ayudar a generar planes de gestión holísticos de estas zonas costeras.

*Por: César Sixto

La comunidad huave vive en una región ubicada sobre la vertiente del Océano Pacífico, en la parte continental más angosta de México, que es testigo de la gran fuerza del viento y del mar. Esta región pertenece a la Planicie Costera Istmica-Chiapaneca. Se trata de un pueblo mayormente pesquero que conserva tradiciones y prácticas artesanales y que requiere la atención del gobierno y de la ciudadanía para que emerjan proyectos con beneficio social y ambiental.

El objetivo de este ensayo es hacer un análisis de su cultura, la manera en que aprovechan sus recursos naturales así como una proyección de lo que podría llegar a ser su potencial como destino con base en su gran abundancia de aves.

La particularidad de esta zona es la discontinuidad topográfica de la Sierra Madre del Sur que permite que las diferentes presiones barométricas entre los golfos de México y de Tehuantepec originen los vientos “Tehuanos” o “Nortes”, los cuales alcanzan hasta 120 km/h, siempre perpendiculares a la costa y en dirección al mar. Los Nortes moldearon la cultura de todos los pueblos del Istmo, particularmente la de los huaves, o como ellos se autodenominan, mero ikooc”, es decir, verdaderos nosotros. Los huaves se han distinguido desde épocas prehispánicas por su alto sentido de pertenencia étnica y un fuerte arraigo a la cultura pesquera (Signori 1979).

Aunque la extensión de su territorio ha variado históricamente, las barreras geográficas y las fuertes fronteras lingüísticas han propiciado que los huaves permanezcan aislados en una porción costera extremadamente árida y poco apta para la agricultura y la ganadería. De manera que las cuatro principales comunidades: Santa María del Mar, San Francisco del Mar, San Dionisio del Mar y San Mateo del Mar siguen basando su subsistencia en la pesca artesanal, en las lagunas Superior e Inferior, a través del comercio del camarón, la lisa, la mojarra y la corvina; así como frente a las olas del Océano Pacífico utilizando chinchorro y papalote. Distribuyen sus productos en los mercados zapotecas regionales de Salina Cruz, Juchitán y Tehuantepec (Espinoza-Tenorio, 2009).

 Fue en la década de los ochenta que el camarón ocupó el tercer lugar en la lista de productos con mayor demanda, después del petróleo y el café. A partir de entonces, las técnicas modernas de pesca ganaron un terreno considerable, desplazando por completo las formas de organización tradicional de los distintos grupos de pescadores. Los huaves, apoyados en buena medida por las agencias gubernamentales, desarrollaron nuevas estrategias productivas, que hacia 1968 cristalizaron en la primera cooperativa pesquera de la región. Para 1990, siete organizaciones productivas, distribuidas desde San Mateo hasta San Francisco del Mar, conforman una organización comunal hasta entonces inédita en la región huave: la Unión Regional de Cooperativas Pesqueras, conocida también como “Las siete Huaves”. Con la introducción de nuevas embarcaciones y motores fuera de borda, al igual que de redes más extensas y resistentes, la capacidad de captura se incrementó a niveles semejantes a los de la demanda.

Los huaves viven cotidianamente los efectos de un litoral que se caracteriza actualmente por breves precipitaciones pluviales y largas temporadas de sequía. Entre estos dos extremos, han hecho del agua, en sus distintas manifestaciones, un centro de reflexión en torno del cual giran la economía y la mitología. Mientras otros pueblos indígenas de Mesoamérica han convertido al maíz en un centro de referencia, sobre el que gira gran parte de sus creencias, los huaves han hecho del agua el punto de articulación que conecta a los santos, los vientos y los naguales. La palabra yow (“agua”) no sólo está en la raíz de numerosas condiciones climáticas y eventos rituales, sino también es el centro de las narraciones mitológicas. De ahí que las alteraciones del ciclo pluvial incidan en el ritmo y la intensidad de las actividades económicas, y justifiquen para los huaves la existencia de un ciclo ceremonial cuyo objetivo es suscitar la lluvia. El régimen de las lluvias ha terminado por conformar el tema central de la actividad ceremonial, de tal manera que “las principales actividades rituales se dirigen en forma más o menos explícita a propiciar las precipitaciones que, llenando los estanques y las lagunas, favorecen la reproducción del camarón, pero al mismo tiempo intentan conjurar los peligros” (Millán, 2003). Es bajo este esquema de una relación fuerte entre la cultura y el ambiente como se llega a promover una identidad costera, que la Dra. Carmona considera como eje fundamental para promover la creación políticas sustentables en regiones costeras (IIJUNAM, 2013).   

Esta zona tiene un enorme potencial  como área de conservación considerando que el Istmo de Tehuantepec es un centro de endemismo de vertebrados, y ha sido clasificado como un Área de Aves Importantes (IBA por sus siglas en inglés) por la BirdLife international (BirdLife international, 2014). Esta región es importante para aves acuáticas tanto locales como transitorias, dándoles refugio tanto en la laguna como en el océano. La zona comprende pastizales inundables, manglares y  bosque seco; esto da lugar a una amplia variedad de hábitats. Sin embargo, aún se cuestiona el efecto de los parques eólicos en la diversidad regional de aves, por lo que se requiere constante monitoreo; además de ser necesario el establecimiento de mecanismos de conservación que permitan el mantenimientos de ingresos alternativos a nivel local, así como asegurar la permanencia de la diversidad avifaunal (Rioja, 2014). Para desarrollar un sistema que incorpore a los distintos niveles de la sociedad huave podrían aplicarse los principios que define Pérez-Cayeiro  para determinar metas estratégicas para dar inicio a planes de gestión costera como son: el vínculo con los tomadores de decisiones, el vínculo entre la academia y la promoción de la participación ciudadana (Perez-Cayeiro, 2014).

  En esta zona se han realizado estudios que definen las características propias de la comunalidad que muestran el potencial para generar proyectos ecoturísticos. Por lo que cualquier proyecto de desarrollo, como es el caso del turismo alternativo, debe garantizar la participación de los habitantes nativos; el turista puede convivir con los habitantes y estos participar directamente en la prestación de los servicios turísticos (Velázquez, 2015).

A manera de conclusión hago referencia a Eleonor Ostrom quien dice que la corrección o creación de instituciones, en esta caso tradicionales, puede dar lugar a procesos de autogestión exitosos, donde se fortalezca el proceso de comunicación entre sus integrantes (Ostrom, 1990).  Así, el conocimiento tradicional, en comunión con el alcance de la ciencia, puede ser da gran utilidad para la generación de planes de gestión en zonas costeras desde un enfoque holístico.

Referencias:

BirdLife international. (07 de enero de 2018). Endemic Bird Area facts-heet: isthmus of Tehuantepec. Recuperado de: http://www.birdlife.org/

Espinoza-Tenorio, A. (2009) Necesidad, conocimiento y creatividad: La pesca con papalote en Santa María del Mar, Oaxaca. Ciencia y Mar, XII (38), 47-50

Instituto de Investigaciones Jurídicas [IIJUNAM] (07 de enero del 2018). Coloquio Protección y Regulación de Costas-Parte 3. [Archivo de video]. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=v4qJ–qw7ss&index=6&list=PLeT-Fchj2xe8vxITE-A9tGuNaPAY3iOMf

Millán, S. (2003). Huaves. D.F., México: CDI-PNU

Ostrom, L. El gobierno de los bienes comunes. La evolución de las instituciones de acción colectiva.D.F., México: UNAM-CRIM-FCE

Perez-Cayeiro. M. L. Gestión Integrada de Áreas Litorales. Análisis de los fundamentos de la disciplina. Madrid, España: Tebar

Rioja-Paradela, T., Carrillo-Reyes, A., y Espinoza-Medinilla, E. (2014). Effect of temporal lakes on avifaunal composition at the Southeast of Isthmus of Tehuantepec, Oaxaca, Mexico. Revista de Biología Tropical, 62 (4), 1523-1533.

Signorini, I. (1979). Los Huaves de San Mateo del Mar. D.F., México: Instituto Nacional Indigenista. Consejo Nacional para la Cultura y las Artes

Velázquez, R. (2015). La sustentabilidad comunitaria en un proyecto de turismo alternativo en San Mateo del Mar, Oaxaca. Revista Iberoamericana de las Ciencias Sociales y Humanísticas, 4 (8), 1-13

  

*Fotografía 1): El País

México Sostenible
Autor: México Sostenible
Somos una organización de jóvenes comprometidos con la conservación de la riqueza natural y cultural del país. Integramos un equipo interdisciplinario capaz de analizar diferentes temas de la agenda ambiental, con el fin de generar acciones para fortalecer la capacidad de adaptación de las sociedades frente al cambio climático e incentivar su desarrollo sostenible.