Figuras que hacen portales: el Land Art de Andy Goldsworthy (FOTOS)

Con piedras, hojas, ramas… Andy Goldsworthy nos regala la ilusión de que existen puertas tridimensionales a otro espacio-tiempo.

Fotos:goldsworthy.cc.gla.ac.uk

Los colores y materiales con los que el hombre ancestralmente ha elaborado su arte han venido de la naturaleza. También ella ha sido la principal musa: sus patrones, tonalidades, complejidad, nos ha inspirado y proveído de la materia prima para la creatividad.

Como un lienzo onírico el Land Art desde los años 6o del siglo pasado ha ido apareciendo, espontánea y efímeramente, para producir sensaciones plásticas y estéticas con un marco que ya de por sí explaya lo anterior, la naturaleza. Entre sus máximos iconos están Robert Smithson y Michael Heizer, y también un prodigio consolidado en este tenor lleva décadas encantando al mundo. Su nombre es Andy Goldsworthy y sobre todo a partir de hojas en distintas tonalidades (por su verdor o sequedad) va haciendo marcos de colores que dispone como un aura de poder en distintos paisajes.

Son como portales mágicos, pasadizos luminosos a otros submundos de la misma naturaleza.

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[BoredPanda] 



¿Por qué es importante enseñarle a los jóvenes el respeto a los animales salvajes? (VIDEO)

En las últimas horas se viralizado un video en que un grupo de jóvenes en la playa usando a un tiburón para abrir latas de cerveza.

En las últimas horas se viralizado un video en que un grupo de jóvenes en la playa usando a un tiburón para abrir latas de cerveza. En él se ve a un sujeto en traje de baño golpeando la lata con los colmillos del tiburón, el cual es agarrado por otro joven. Después de que el primer sujeto abre, triunfante, la lata de cerveza, se la bebe mientras en el fondo se escucha un alarido eufórico de “¡Vamos!”. 

Desde su publicación, el video se ha reproducido casi 600 mil veces, recibiendo comentarios mayoritariamente negativos; como por ejemplo, “Hay una diferencia entre ser estúpido y tener un desorden mental”. 

 

Este es un ejemplo de varias publicaciones en redes sociales en torno al maltrato animal: autoretratos con animales marítimos fuera de su hábitat natural –provocando su inminente muerte–, pintar o pegar chicles en las cortezas de los árboles, pelear a golpes con un canguro, entre otros. Son situaciones que podrían considerarse graciosas o ideales para publicarlas en las redes sociales; sin embargo, en el fondo, son actos que afectan tanto a la biodiversidad del planeta como a sus habitantes. Son, en otras palabras, actos de maltrato animal. 

Hay ocasiones que en el egocentrismo es difícil observar la serie de consecuencias que implican nuestros actos, en especial si se trata de otro ser vivo considerado “inferior” u objeto de divertimento. Por esta razón, la educación ambiental es importante para contemplar a la diversidad como un todo y parte de uno mismo. 

De alguna manera, la educación ambiental podría ser la encargada de brindar una mayor consciencia sobre las necesidades fisiológicas y emocionales de cada ser vivo –animal y vegetal– así como del impacto que tiene la naturaleza y su biodiversidad en uno mismo. Es decir que se requiere liberar al humano de su egocentrismo para darle el lugar que le corresponde a cada ser vivo; y el primer paso para ello es la información fehaciente sobre la importancia de la naturaleza en nuestra cotidianidad. 

 



En este pueblo fantasma de China sólo habita la naturaleza (FOTOS)

Este pueblo de la naturaleza, llamado Houtou Wan, gradualmente fue abandonado hace medio siglo, cuando ninguna bahía podía seguir pescando en la zona al haber consumido casi todos los recursos de la zona.

A las orillas del río Yangtze, en la costa este de China, hay un pueblo pesquero que parece haber sido olvidado por el tiempo excepto la naturaleza. A lo largo de densas enredaderas de hiedra, habitan las calles, paredes de edificios y numerosas zonas del pueblo como si el planeta reclamara su espacio que, por naturaleza, le pertenece. 

Este pueblo de la naturaleza, llamado Houtou Wan, gradualmente fue abandonado hace medio siglo, cuando ninguna bahía podía seguir pescando en la zona al haber consumido casi todos los recursos de la zona. Esto, junto con la urbanización y la el incremento de las actividades industriales, estos asentimientos chinos se convirtieron en pueblos fantasmas que la naturaleza  empoderadamente acogió: