Conoce por qué este pingüino viaja año con año a las playas de Brasil

Durante los ocho meses, Pereira alimenta a Dindim con una dieta especial, pasan el tiempo juntos y llevan un vínculo realmente afectivo.

Hay quienes consideran imposible un vínculo especial entre humanos y animales; sin embargo cada vez hay más pruebas –verídicas y científicas– que señalan la belleza sobrehumana de una amistad de este estilo. Como es el caso de Joao Pereira de Souza y un pequeño pingüino.

Hace ya cinco años que Joao Pereira de Souza, jubilado, exalbañil y pescador, le salvó la vida a un pequeño pingüino en las playas de Brasil. El hombre encontró al pequeño animal en medio de las rocas, cubierto de petróleo, por lo que decidió cuidarlo durante  una semana hasta que se recuperara del todo. De cariño, lo llamó Dindim.

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Estos cuidados lograron que el pingüino se recuperase pronto para volver al mar con los de su especie. No obstante, la sorpresa fue cuando Dindim aparecería unos meses después en las costas de Río de Janeiro esperando a Pereira de Souza. Desde entonces, el pequeño pingüino pasa ocho meses con su amigo humano, y los meses restantes del año viaja por las costas de Chile y Argentina con su manada. Se trata de una travesía de 8 000 km.

Durante los ocho meses, Pereira alimenta a Dindim con una dieta especial, pasan el tiempo juntos y llevan un vínculo realmente afectivo. En palabras del brasileño, “lo quiero como si fuera mi hijo, y creo que él también me quiere.”

 



Mira a estos adorables cerdos jugar después de haber sido rescatados del matadero 🐖 ✨

Verlos juntos es adorable e inspirador, porque su historia estuvo a punto de ser otra.

En Iowa, Estados Unidos, existe una granja peculiar: en lugar de criar animales para su explotación y sacrificio, el Iowa Farm Sanctuary se dedica a proteger a todo tipo de animales de granja que por una u otra razón hayan podido huir de su destino.

Este fue el caso del cerdo George, quien en enero de este año iba a ser llevado al matadero, pero que logró escapar del camión en el camino. Los trabajadores del Iowa Farm Sanctuary fueron avisados y rescataron a George, quien estaba gravemente herido y tuvo que ser llevado al hospital animal de emergencia.

Tras un tiempo, George encontró una buena razón para seguir adelante: cultivó una linda amistad con un cerdito de apenas 21 días de nacido, quien también huyó en el camino al matadero, y que llegó al santuario en marzo.

Guy, como se llama el pequeño cerdito, también estaba teniendo problemas para rehabilitarse… hasta que conoció a George.

Ahora ambos corretean por la granja y el pequeño cerdito molesta al gran George mientras éste duerme –o intenta dormir–.

Seguramente, ver la amistad entrañable de este par te hará comprobar que ver fotos de animales bebé nos hace más empáticos. ¿Te imaginas qué pasaría si convivieras con ellos? Lo bueno es que ese es el propósito de esta granja-santuario, que busca promover un mundo sin crueldad.

Si te animas a ir, seguro vuelves hecho un vegetariano de pies a cabeza. Aunque si no puedes acudir y este video te tocó el corazón, también puedes donar dinero para mantener a uno de sus animales –cerdos, vacas, cabras o gallos y gallinas– hasta por 1 año.



Conoce la improbable amistad del búho y el gato que se han vuelto inseparables (FOTOS)

En un café de Japón un búho y un gato han entablado una relación sorprendente.

Existe en Japón un sitio acogedor y popular llamado Hukulou coffee shop. En el lugar se venden alusiones a los búhos; una especie de tienda café donde también de hecho vive un búho real.

Este espacio se ha hecho cada vez más popular no solo por el encanto que generan los búhos en miles de personas; también porque ahí se ha formado un enternecedora historia amistosa entre un gato llamado Marimo y un búho, Fuku, que juegan, comen e incluso duermen juntos.

Una improbable amistad considerando que los gatos suelen no llevarse bien con las aves, o al menos eso creíamos.