¿Ciruelas pasas para combatir la osteoporosis?

Las ciruelas pasas han demostrado ser una excelente alternativa en esta área: proporcionan cantidades importantes de fibra, potasio, vitamina K, rutina, boro y diversos compuestos antioxidantes.

En las últimas décadas se ha acumulado evidencia científica suficiente para considerar a las ciruelas pasas como el mejor alimento para el tratamiento de la osteoporosis.

La osteoporosis es una de las grandes pandemias actuales, afecta a personas mayores, sobretodo a mujeres y a pesar del desarrollo de diversos tratamientos farmacológicos, muchas veces costosos y/o riesgosos, continúa siendo una enfermedad de difícil tratamiento, como lo señala el Dr. Halloran, uno de los líderes de estas investigaciones. Además, el cambio demográfico a nivel mundial apunta a un incremento de la proporción de población mayor de 50 años, de suerte que la búsqueda de terapias alternativas, útiles para la prevención y el tratamiento de esta enfermedad y que no resulten lesivas, reviste una enorme importancia.

Las ciruelas pasas han demostrado ser una excelente alternativa en esta área: proporcionan cantidades importantes de fibra, potasio, vitamina K, rutina, boro y diversos compuestos antioxidantes, todos ellos potencialmente benéficos para los huesos. Tanto en estudios con animales como en estudios clínicos con humanos las ciruelas pasas han demostrado su utilidad para prevenir y tratar la osteoporosis.

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LOS ESTUDIOS CON ANIMALES.

En modelos con animales se ha demostrado que la suplementación con ciruelas pasas protege al tejido óseo. Básicamente se han desarrollado estudios en tres áreas:

1. Protección de la pérdida de hueso generada por la extirpación de los ovarios o de los testículos de los animales,

2. Recuperación del tejido óseo perdido a consecuencia de dicha extirpación,

3. Prevención y tratamiento de la pérdida ósea asociada con el envejecimiento.

Uno de los estudios pioneros fue publicado por el Dr. Bharam H. Arjmandi, profesor y Director del Departamento de Ciencias de la Nutrición, la Alimentación y el Ejercicio de la Universidad Estatal de Florida, y su equipo de colaboradores. Dicho estudio demostró que las ciruelas pasas detenían el deterioro del tejido óseo en ratas a las cuales se les habían extirpado los ovarios. Y lo más interesante fue que las ciruelas pasas no sólo mejoraban la densidad mineral de los huesos sino también el tejido fibroso (*). Este estudio también demostró que el consumo de dicha fruta incrementaba la presencia en sangre de un compuesto llamado IGF-1 que, entre otros efectos, estimula la formación del hueso (1). Posteriormente estos investigadores demostraron el mismo efecto protector de las ciruelas pasas sobre los huesos de ratas machos que habían sufrido la extirpación de los testículos.

En otro estudio publicado en 2005, el Dr. Arjmandi y su equipo de colaboradores demostraron que una dieta rica en ciruelas pasas contribuía no sólo a prevenir la pérdida del tejido óseo sino que podía revertir la pérdida de hueso en ratas a las cuales se les habían extirpado los ovarios. Las ciruelas pasas produjeron incremento en el volumen del hueso, mejoraron el tejido fibroso y generaron cambios microestructurales favorables (2). Este equipo de investigadores ha confirmado y ampliado estos hallazgos en varios estudios con modelos animales de osteopenia y ha demostrado que en el tratamiento de ratas que pierden densidad ósea al ser inmovilizadas, las ciruelas pasas muestran una eficacia cercana al tratamiento con hormona paratiroidea; también han encontrado que las ciruelas pasas son superiores a las isoflavonas de soya para tratar la osteopenia en ratas a las cuales se les han extirpado los ovarios y que su efecto se incrementa al combinar ciruelas pasas con fructooligosacáridos, un tipo de fibra que regenera la flora intestinal.

Mermelada Ciruelas Pasas y Pedro Jiménez4

Otro grupo de investigadores que ha contribuido en esta investigación es aquel encabezado por el Dr. Halloran, del Departamento de Medicina de la Universidad de California . En 2010, publicaron un estudio basado en un modelo animal, para investigar si la suplementación con ciruelas pasas podía prevenir la pérdida de masa ósea asociada con la edad y/o revertir la pérdida de hueso una vez que ésta ya se había presentado. El estudio demostró que las ciruelas pasas ayudaban no solo a prevenir la pérdida de hueso concomitante al envejecimiento sino también a recuperar el hueso perdido. En las conclusiones de su estudio los investigadores señalan que: “Las ciruelas pasas contienen factores que pueden incrementar dramáticamente el volumen del hueso y restaurar la pérdida ósea que ya se ha producido debido al envejecimiento” y consideran que a la vista de este y otros estudios, las ciruelas pasas pueden ser consideradas “como un agente efectivo para la prevención y el tratamiento de la osteoporosis” (cursivas mías). Para que el lector pueda comprender mejor estas contundentes afirmaciones, me permito compartir algunos otros datos de este interesante estudio. Los animales que no recibieron ciruelas pasas perdieron un 24% de masa ósea (entre los 6 y los 12 meses de edad, ratas adultas) y hasta un 28% de pérdida se registró (entre los 18 y los 24 meses de edad, ratas viejas), cifras normales en este modelo animal.

prunesssssssssssssssssssssssssssssssssssssssEn contraste, los animales que recibieron ciruelas pasas experimentaron un incremento muy notorio de la densidad del hueso: 48% en las ratas adultas y 34% en las ratas viejas. Estos cambios se observaron al 3er mes y se mantuvieron constantes a lo largo de los 6 meses que duró el estudio (3). Mas recientemente este equipo de investigadores demostró, en un estudio con animales, que las ciruelas pasas protegen a los huesos del efecto deletéreo de las radiaciones ionizantes, a las cuales se ven expuestos algunos grupos humanos como los pacientes sometidos a radioterapia, los trabajadores de unidades de radiografías, los astronautas, las víctimas de accidentes nucleares, etc. Al comparar las ciruelas pasas contra otros agentes potencialmente protectores para estos casos, las ciruelas pasas resultaron ser más efectivas. De nuevo los resultados sólo pueden ser calificados como espectaculares: mientras que las ratas sometidas a radiación presentaron una deterioro de diversos parámetros de medida de la densidad del hueso ( del 32% al 13%, de disminución según el parámetro) aquellas sometidas a radiación pero que consumían ciruelas pasas no experimentaron ningún daño del tejido óseo. Se trata de resultados muy interesantes, dado que algunos de los daños producidos por la radiaciones en el tejido óseo son irreversibles. Vale la pena comentar que si bien estos resultados no se han confirmado en humanos, el hecho de que ya han sido demostrados los beneficios de las ciruelas pasas para combatir la osteoporosis en mujeres, permite suponer que también puedan protegernos de los daños óseos generados por las radiaciones (4).

Paralelamente se han realizado diversos estudios en tubos de ensayo que, por un lado, han demostrado cómo los antioxidantes (polifenoles) de las ciruelas pasas mejoran la producción del tejido óseo al inhibir procesos de oxidación y/o de inflamación que pueden disminuir dicho crecimiento y, por el otro, han observado que dichos polifenoles también actúan disminuyendo la reabsorción del tejido óseo(**).

Tarta de Ciruela Pasa

ESTUDIOS CON HUMANOS CONFIRMAN LOS BENEFICIOS DE LAS CIRUELAS PASAS PARA LA SALUD ÓSEA.

Para los investigadores involucrados en esta apasionante indagación, el paso crucial era averiguar si los mismos resultados obtenidos con animales podían replicarse en estudios con seres humanos; por fortuna, varios estudios realizados con mujeres han demostrado que las ciruelas pasas ejercen un efecto benéfico para la salud de los huesos también en los seres humanos.

El primer estudio realizado en esta área fue dirigido por el ya citado Dr. Arjmandi (5). En este estudio 58 mujeres postmenopáusicas, que no estaban tomando hormonas, fueron divididas en dos grupos: uno recibió 100 gr al día de ciruelas pasas ( 10 o 12 ciruelas pasas) y el otro 75 gr de manzana deshidratada al día, durante 3 meses. Ambos suplementos representaban una cantidad igual de calorías, grasas, carbohidratos y fibra. Los investigadores midieron al inicio y al final del estudio los niveles de algunos marcadores biológicos de la salud ósea en orina y en sangre. Sólo las mujeres que habían consumido las ciruelas pasas presentaron una elevación de dichos marcadores, lo cual indica una mayor formación de tejido óseo.

En otro estudio, más amplio y de mayor duración, este grupo de investigadores confirmó los resultados obtenidos anteriormente. El estudio incluyó 160 mujeres postmenopáusicas que presentaban osteopenia y que no tomaban ningún tipo de medicación para los huesos. Fueron divididas en 2 grupos: uno que consumía 100 gr de ciruelas pasas al día y otro que consumía 75 gr de manzana deshidratada por día, durante 12 meses. Todas las participantes recibieron también 500 mg de calcio, y 400 UI de vitamina D al día. Al inicio y al final del estudio se midió la densidad mineral de los huesos de las pacientes en la columna lumbar, la cadera y el antebrazo. También se checaron marcadores biológicos de la densidad ósea en sangre al inicio del estudio y a los 3, 6 y 12 meses y se tomaron en cuenta otras variables que pudieran afectar la densidad ósea como el ejercicio y la dieta. Las ciruelas pasas mostraron un efecto marcadamente superior al de las manzanas: generaron un incremento significativo de la densidad mineral del hueso a nivel de la columna lumbar y del cúbito, en comparación con la manzana deshidratada y disminuyeron también significativamente los niveles sanguíneos de marcadores biológicos de la pérdida del tejido óseo. En las conclusiones de su estudio los autores señalan que su investigación confirma la capacidad de las ciruelas pasas para combatir la osteopenia en mujeres posmenopáusicas (cursivas mías).

Tarta de ciruelas y Pedro Ximénez 003

En otra rama del mismo estudio, los investigadores avanzaron en la dilucidación de los mecanismos bioquímicos a través de los cuales las ciruelas pasas mejoran la densidad de los huesos y encontraron que esta fruta ayuda tanto al activar la producción del hueso como también al inhibir la reabsorción del tejido óseo (6). Posteriormente, este equipo de científicos indagaría los efectos de una dosis menor de ciruelas pasas: 50 gr al día. El estudio incluyó 48 mujeres de 65 a 79 años de edad, que presentaban osteopenia. Fueron divididas en 3 grupos: uno consumía 50 gr por día de ciruelas pasas, el segundo consumía 100 gr al día y el tercero 75 gr al día de manzana deshidratada, durante 6 meses. Al igual que en el estudio anteriormente citado, se midió la masa ósea al inicio y al final del estudio y se checaron diversos marcadores de la salud ósea a lo largo del estudio. Se demostró que ambas dosis de ciruelas pasas (50 o 100 gr al día) ayudaron a prevenir la pérdida de masa ósea en las mujeres y mejoraron algunos marcadores de la salud ósea (7).

¿CÓMO ACTUAN LA CIRUELAS PASAS SOBRE LA SALUD ÓSEA?

El mecanismo de acción de las ciruelas pasas no ha sido dilucidado claramente. Por un lado, se ha subrayado que la ciruelas pasas son una de las frutas más ricas en polifenoles (180 mg/100gr). Mencionemos los más importantes (hasta ahora identificados): ácidos cafeíco, ácido clorogénico y neoclorogénico, ácido cumárico, ácido cafeolquínico y rutina. Se han reportado algunos mecanismos de acción de estos compuestos, según lo señala el Dr. Halloran: el ácido clorogénico protege de los daños causados por el estrés oxidativo a los osteoblastos, las células encargadas de la producción del hueso, la rutina ayuda a incrementar los niveles sanguíneos de la osteocalcina (una proteína que ayuda a la fijación del calcio en los huesos) y mejora la densidad mineral del hueso, se sabe que de conjunto estos polifenoles ejercen una actividad antinflamatoria y antioxidante que puede contribuir a mejorar el metabolismo óseo y, como ya dijimos, se ha observado que los polifenoles de las ciruelas pasas ayudan a mejorar la producción del tejido óseo y a disminuir su reabsorción. Por otra parte las ciruelas pasas aportan otros nutrientes que también contribuyen a la salud ósea, como el potasio, el boro y la vitamina K. Todo parece indicar una actividad simultánea de los diversos compuestos de esta fruta.

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CONSEJOS PRÁCTICOS.

De acuerdo con estas investigaciones podemos consumir de 6 a 12 ciruelas pasas al día, a largo plazo (6 meses o más) como parte esencial de la prevención y/o tratamiento natural de la osteoporosis. Las investigaciones han demostrado que el consumo regular de ciruelas pasas no altera negativamente los niveles de glucosa, ni tampoco nos hace subir de peso; por el contrario genera sensación de saciedad, de suerte que si las consumes entre comidas te pueden ayudar a combatir el apetito compulsivo. Lo mejor sería remojarlas antes de consumirlas y cuidar que estés ingiriendo suficiente agua si comienzas a consumirlas regularmente. Vale la pena recordar los demás beneficios para la salud que puede darnos el consumo de las ciruelas pasas, todos ellos confirmados por el conjunto de las investigaciones realizadas en los últimos 15 años: mejoran la salud cardiovascular, protegen al hígado, por su riqueza en polifenoles combaten la oxidación crónica y la inflamación silenciosa (que son, digamos de paso, la raíz común de todas las enfermedades crónico degenerativas), combaten el estreñimiento y ayudan a prevenir el cáncer de colon.

Por si fuera poco: ¡Saben deliciosas y no tienen efectos secundarios nocivos!

NOTAS.

(*) Hay que recordar que el tejido óseo se compone de minerales y un entramado de fibras sobre las cuales se depositan los minerales. En la osteopenia y la osteoporosis disminuye no solo la densidad mineral del hueso sino que también se empobrece el tejido fibroso.

(**) El tejido óseo es dinámico, de manera permanente se genera y se reabsorbe (destruye), en la osteoporosis ocurre que se altera el balance entre ambos procesos de suerte que se destruye mucho más de lo que se produce.

BIBLIOGRAFÍA.

1. Journal of the American Nutraceutical Association 4 (2001): 50–56 Arjmandi, B.H., Lucas, E.A., Juma, S., Soliman, A., Stoecker, B.J., Khalil, D.A., Smith, B. J.

2. DP Prevents Bone Loss in an Osteopenic Rat Model of Osteoporosis, Menopause (2005)12:755-762.Deyhim F, Stoecker BJ, Brusewitz GH, Devareddy L, and Arjmandi BH and Wang, C.

3. Dried Plum Restores Bone in Aging Mice, J. Nutr. October 1, 2010 vol. 140 no. 10 1781-1787.Halloran BP et al.

4. Schreurs, A.-S. et al. Dried plum diet protects from bone loss caused by ionizing radiation. Sci. Rep. 6, 21343; (2016).

5. Arjmandi BH, Khalil DA, Lucas EA, Georgis A, Stoecker BJ, Hardin C, et al. Dried plums improve indices of bone formation in postmenopausal women. Journal of Women’s Health and Gender-Based Medicine. 2002;11:61–68.

6. Br J Nutr. 2011 Sep;106(6):923-30. E pub 2011 May 31, Arjmandi BHComparative effects of dried plum and dried apple on bone in postmenopausal women.Hooshmand S1, Chai SC, Saadat RL, Payton ME, Brummel-Smith K, Arjmandi BH.

7. Osteoporos Int. 2016 Feb 22, The effect of two doses of dried plum on bone density and bone biomarkers in osteopenic postmenopausal women: a randomized, controlled trial, Hooshmand S1, Kern M, Metti D, Shamloufard P, Chai SC, Johnson SA, Payton ME, Arjmandi BH.

Autor: Andres Sierra
Andrés Sierra es licenciado en Etnología. En 1983, por necesidades de cuidado de su propia salud, se acercó a las Medicinas Alternas. Desde entonces se ha dedicado al estudio, la práctica y la enseñanza de la Medicina Natural, con especial énfasis en el uso curativo de los alimentos. Ha participado en numerosos programas de radio, y ha impartido múltiples cursos y diplomados en la materia. Actualmente funge como subdirector académico de la Licenciatura en Medicinas Alternativas y Complementarias, impartida en la Escuela de Estudios Superiores en Medicinas Alternativas y Complementarias MASHACH en la ciudad de Puebla, y dirige el Centro Naturista “Naturalmar” en esa misma ciudad.


El tratamiento natural de la osteoporosis: La leche y el calcio (IV/IV)

Andrés Sierra comparte con los lectores de Ecoosfera algunas claves para entender la relación entre consumo de leche y otros lácteos, metabolismo del calcio y desarrollo o prevención de la osteoporosis.

En la cultura occidental hablar sobre el aporte de calcio es hablar sobre la  leche y sus derivados. Este es sin embargo otro de los mitos de la nutrición moderna promovido por los intereses de la industria lechera.

ANTE TODO ALGUNAS NOCIONES DE SENTIDO COMÚN

-Somos el único mamífero que sigue tomando leche después de la dentición.

– No sabemos de ninguna otra especie dentro de los mamíferos que sustituya la leche materna por la leche de otra especie.

-Un ternero nace y se pone de pie lo más pronto posible, en el primer año de vida alcanza un peso 180 Kg. ; para ese fabuloso desarrollo musculo esquelético la naturaleza ha dotado a leche de vaca de los nutrientes apropiados: calcio y proteínas en abundancia. Precisamente por eso, la leche de vaca ha sido exaltada por la nutrición moderna; pero la cría humana no necesita en su primer año de vida semejante desarrollo, lo prioritario es la maduración de su sistema nervioso y de su sistema inmunológico, para eso son la leche y la lactancia maternas.

LAS VENTAJAS DE LA LECHE COMO FUENTE DE CALCIO

Podemos mencionar 3 razones por los cuales la leche ha sido exaltada como buena fuente de calcio:

1) La leche contiene cantidades importantes de calcio: aporta 119mg por cada 100gr.

2) El calcio de la leche se presenta bajo la forma de sales de calcio (caseinatos y fosfatos) lo cual lo hace más absorbible.

3) La lactosa (azúcar) de la leche mejora la absorción del calcio.

Por estas razones la leche ha sido ampliamente exaltada como buena fuente de calcio. Sin embargo existen diversas evidencias en contra de esta afirmación.

LAS DESVENTAJAS DE LA LECHE COMO FUENTE DE CALCIO

1) El calcio de la leche está ligado a sus proteínas lo cual dificulta la absorción del mismo.

2) La proteína láctea genera acidificación sanguínea que debe ser neutralizada mediante la extracción de minerales alcalinizantes de los huesos, incluido el calcio, mismos que posteriormente son eliminados a través de la orina.

3) Este proceso es regulado por la hormona tirocalcina, misma que a su vez inhibe la absorción del calcio.

4) La lactosa de la leche, en las personas con intolerancia intestinal a la misma, genera irritación  intestinal y problemas de absorción.

5) El calcio es asimilado mejor cuando el alimento que lo contiene presenta una proporción de calcio/fósforo  de 2:1; la leche y sus derivados tienen un contenido de fósforo relativamente alto en correlación con el calcio: 119mg. de calcio/93,4mg de fósforo por cada 100gr.

6) La leche es pobre en magnesio y en vitamina C, que mejoran la absorción del calcio.

ALTO CONSUMO DE LÁCTEOS Y MAYOR INCIDENCIA DE OSTEOPOROSIS

El principal efecto de la deficiencia de calcio en la dieta es la osteoporosis, pero contra todas las previsiones estudios recientes han demostrado que, paradójicamente, la osteoporosis es mucho más frecuente entre las poblaciones que tienen alto consumo de leche y lácteos (y  en general un elevado aporte de calcio en su dieta).

Por ejemplo, los Bantúes una etnia sudafricana, que lleva una dieta baja en proteínas y una ingesta de calcio discreta (de 200/300 mg. de calcio al día, cerca de la mitad o un tercio de lo que consume un norteamericano promedio) no presentan casi osteoporosis, a pesar de que las mujeres usualmente son multíparas y amamantan a los niños por varios años. Pero cuando estas mujeres migran a los Estados Unidos y adoptan la dieta norteamericana desarrollan osteoporosis, aunque no tanto como las mujeres caucásicas ó asiáticas.

Los esquimales, por el contrario, llevan una dieta rica en proteína y en calcio (2500mg. al día) y sin embargo presentan uno de los niveles más altos de osteoporosis en el mundo.

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Otro caso bien conocido es el de los chinos: cuando los chinos introducen  la leche en su dieta se genera un aumento en la incidencia de la osteoporosis, esto ocurre a pesar de que los chinos que beben leche tienen una ingesta mayor de calcio que aquellos que no toman leche.

Esta paradoja puede ser explicada por la pérdida  de calcio generada por la acidez que produce la ingesta de las proteínas lácteas y cárnicas: el cuerpo contrarresta la acidez liberando minerales de los huesos en el torrente sanguíneo y el riñón los expulsa posteriormente por la orina. Este efecto se ha observado para todas las personas que sin haber tomado nunca leche, de repente comienzan a tomarla, como lo demostraron los trabajos de los doctores Hsiu y Fun, de las universidades de Taipei y de los Ángeles.

Por su parte, los estudios con poblaciones vegetarianas han mostrado que las personas consumidoras de carne de 65 años de edad tienen 5 a 6 veces mayor pérdida de hueso que los vegetarianos de esa edad. Esto puede deberse tanto a una elevada ingesta de proteína animal (acidificante) cuanto a una baja ingesta  de vegetales.

El Dr. William Ellis, médico norteamericano, afirma basándose en la realización de más de 25000 análisis de sangre, que los niveles más bajos de calcio fueron hallados entre quienes consumían 4 o 5 vasos de leche al día.

Por último, digamos que los bebés alimentados con leche materna desarrollan su estructura ósea de mejor manera que aquellos alimentados con fórmulas a base de leche de vaca, a pesar de que la dieta de estos últimos es más rica en calcio. La explicación estriba en la relación calcio fósforo en la leche humana (2:1), en con comparación con la de la leche de vaca (2:1,6),  lo cual dificulta la absorción, pues  el fósforo se liga al calcio e impide la absorción del calcio.

El asunto es pues el metabolismo del calcio y no simplemente el aporte cuantitativo del mismo. La preocupación por el aporte de calcio como supuesto vector determinante para la prevención y / o tratamiento de la osteoporosis, es un concepto que se ha aplicado de manera mecanicista y errónea en la actualidad.

En la actualidad el verdadero problema lo constituye no tanto el aporte como la pérdida del calci, es decir, que la dieta moderna aporta calcio en abundancia pero genera una mala absorción y una elevada pérdida del mismo.

LA ABSORCION DEL CALCIO

Normalmente absorbemos solo del 20 al 30 % del calcio de nuestros alimentos.

LA ABSORCIÓN DEL CALCIO SE DIFICULTA CON:

-Los antiácidos (inhiben la acidez estomacal lo cual disminuye la absorción del calcio).

-El exceso de fibra (los fitatos de la fibra atrapan el calcio).

-Los fosfatos de los aditivos químicos presentes en los embutidos, quesos fundidos, papas fritas, crema de leche, frutas enlatadas, bebidas carbonatadas, etc. (los siguientes aditivos contienen fosfato: e-442, e450,  e338 al e-343).

-Los carbonatos (inhiben la acidez gástrica, lo cual disminuye la absorción del calcio).

-Los oxalatos, presentes en algunas verduras como la espinaca, se ligan al calcio e impiden su absorción.

-El uso prolongado de laxantes empeora la absorción del calcio.

MEJORA LA ABSORCION DEL CALCIO:

-La buena acidez estomacal que ayuda a solubilizar el calcio.

-La presencia de vitamina D que ayuda a absorber el calcio (tomar sol mejora los niveles de vitamina D).

-La vitamina C incrementa en un 100% la absorción del calcio.

-El magnesio mejora la absorción de la vitamina D, lo cual a su vez optimiza la absorción de calcio y su retención en los huesos.

-El consumo del calcio junto con una gama amplia de minerales como (magnesio, boro, manganeso, fluor, sílice, cobre etc.) optimiza su absorción y su utilización. Para asegurar un amplio aporte de minerales en la dieta es fundamental el consumo de vegetales.

-Los complementos de calcio tan usuales en la actualidad en verdad  no solucionan el problema  y pueden generar depósitos de calcio en las arterias, los riñones y otros órganos.

INCREMENTAN LA EXCRECION DE CALCIO POR VIA RENAL Y OTRA VÍAS:

-Los alimentos que contengan azúcar refinada (acidificante)  incrementan la expulsión urinaria del calcio.

– La  dieta acidificante (alta consumo de   proteínas animales y bajo consumo de vegetales).

-La ingesta elevada de sal. La dieta normal contiene unas 10 a 20  veces más  sodio del necesario lo cual altera el metabolismo del calcio.

Un estudio realizado con estudiantes holandeses, por ejemplo, observó que eliminaban un  20%  más de calcio cuando comían  6000mg. de sodio  al día que cuando sólo comían  3000mg.

-La  elevada ingesta  de fósforo a través de los refrescos  embotellados,  las carnes y los  agroquímicos dificulta la absorción intestinal del calcio.

-El café y las bebidas alcohólicas: el consumo de bebidas alcohólicas  dificulta la absorción del calcio, y el consumo excesivo de café  (8 tazas al día) genera pérdida de calcio.

¿QUÉ HACER ENTONCES RESPECTO DEL CACIO PARA EVITAR Y/O COMBATIR LA OSTEOPOROSIS?

De acuerdo con lo expuesto hasta aquí resulta evidente que la recomendación común, actualmente dominante, para combatir la osteoporosis resulta equivocada y lesiva. En efecto, consumir muchos lácteos y tomar complementos de calcio, no sólo no resuelve el problema sino que puede agravarlo, pues según vimos una dieta rica en lácteos genera acidez sanguínea y contribuye a incrementar la expulsión del calcio y otros minerales a través de la orina. Por su parte, el calcio de los suplementos  es mal absorbido y puede fijarse en las arterias o taponar los riñones.

El asunto en realidad estriba en comprender el metabolismo del calcio y actuar en consecuencia. La dieta moderna aporta cantidades enormes de calcio pero la epidemia de osteoporosis sigue creciendo. Recordemos que la leche aporta 125mg de calcio por cada 100gr., y que a largo plazo el consumo abundante de lácteos genera un balance negativo del calcio: es mayor la pérdida urinaria de calcio generada por la acidificación sanguínea que producen los lácteos, que el aporte de calcio ofrecido por los mismos.

almondsOTRAS FUENTES DE CALCIO

Existen numerosas fuentes de calcio, y muchas de ellas mejores que la leche:

 Las fuentes más ricas en calcio son las algas de mar, que además, contienen poco fósforo, son ricas en minerales, y contienen casi  todos los oligoelementos que el cuerpo necesita, lo cual favorece la absorción del calcio.

El alga hiziqui contiene 1300mg de calcio, y el alga wakame 1250mg. por cada 100gr., lo cual representa unas 14 veces más que la leche.  Puede conseguirlas en tiendas de productos japoneses, y consumirlas remojadas añadiéndolas a las ensaladas, o cocinadas en sopas o guisos de verduras u otros platillos.

Otra fuente interesante de calcio son las semillas oleaginosas:

El ajonjolí contiene 1000mg. de calcio por cada 100gr., las almendras 266mg de calcio por cada 100gr. pero son ricas en fósforo lo cual disminuye la absorción del calcio.

El alga espirulina también es rica en calcio: 100mg por cada 100 gr., aunque también es rica en fósforo. Sin embargo, aporta también cantidades importantes de magnesi, manganeso, complejo B y otros diversos nutrientes valiosos para la salud ósea.

La otra fuente importante son los vegetales de color verde como el brócoli, el perejil, el berro, la ortiga, el diente de león, la berza, todas ellas contienen entre 100 y 200mg. de calcio por cada 100 gramos y son ricas en vitamina C y  magnesio, lo cual mejora enormemente la absorción del calcio (las espinacas y el ruibarbo por su alto contenido de oxalatos dificultan la absorción del calcio.)

Por otra parte, los vegetales verdes son la principal fuente nutricional de vitamina K, de cuya importancia para la salud ósea hablé en una entrega anterior.

Resulta muy importante señalar que la vitamina K no tienen efectos coagulantes en las personas que no presentan déficit de dicha vitamina, es decir, que usted puede consumir cantidades importantes de vegetales verdes sin temer que por un consumo elevado de dicha vitamina se incremente el riesgo de formación de coágulos sanguíneos.

Otras fuentes de calcio (entre paréntesis su aporte de calcio x cada 100gr.):

acelgas (119mg.), tortillas (175mg), alubias (240mg), soja (277mg.), melaza de caña (860mg), yogurt natural descremado (199mg), sardina (240mg), queso camembert (388mg), queso gruyere (1.011mg).). 

En este enlace, las entregas anteriores de la serie “El tratamiento natural de la osteoporis”, además de otras colaboraciones de Andrés Sierra en Ecoofera.


Andrés Sierra es licenciado en Etnología. En 1983,  por necesidades de cuidado de su propia salud, se acercó a las Medicinas Alternas. Desde entonces se ha dedicado  al estudio, la práctica y  la enseñanza de la Medicina Natural, con especial énfasis en  el uso curativo de los alimentos.

Ha participado en numerosos programas de radio, y ha impartido múltiples cursos y diplomados en la materia.

Actualmente funge como subdirector académico de la  Licenciatura en Medicinas Alternativas y Complementarias, impartida en la Escuela de Estudios Superiores en Medicinas Alternativas y Complementarias MASHACH en la ciudad de Puebla, y dirige el Centro Naturista “Naturalmar” en esa misma ciudad.

Autor: Andres Sierra
Andrés Sierra es licenciado en Etnología. En 1983, por necesidades de cuidado de su propia salud, se acercó a las Medicinas Alternas. Desde entonces se ha dedicado al estudio, la práctica y la enseñanza de la Medicina Natural, con especial énfasis en el uso curativo de los alimentos. Ha participado en numerosos programas de radio, y ha impartido múltiples cursos y diplomados en la materia. Actualmente funge como subdirector académico de la Licenciatura en Medicinas Alternativas y Complementarias, impartida en la Escuela de Estudios Superiores en Medicinas Alternativas y Complementarias MASHACH en la ciudad de Puebla, y dirige el Centro Naturista “Naturalmar” en esa misma ciudad.


El tratamiento natural de la osteoporosis: los minerales (III/III)

Tercera entrega de este recuento sobre la manera de prevenir naturalmente la osteoporosis, esta vez con la recomendación de incluir en nuestra dieta diaria el consumo de minerales como el zin, el manganeso o el cobre, fundamentales para la conformación del tejido óseo.

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(Jussi Mononen / flickr)

El calcio y el fósforo son los minerales más abundantes en nuestros huesos, se conjugan para formar cristales que se distribuyen en una forma ordenada sobre una matriz conformada por carbohidratos y proteínas. Una exquisita combinación de materiales (minerales, carbohidratos y proteínas, principalmente)  y formas (cristales minerales y redes tridimensionales de la matriz) resultan en la conformación del tejido óseo: resistente para sostener el peso corporal y al mismo tiempo flexible para resistir la tensión de los esfuerzos físicos.

Durante años la atención para el cuidado de nuestros huesos fue puesta en los macro nutrientes (calcio y fósforo) debido a su preponderancia cuantitativa. Pero poco a poco la investigación científica ha ido demostrando que existen todo un conjunto de micronutrientes minerales de crucial importancia para la salud del tejido óseo.

En esta entrega hablaré de algunos de ellos y en unas próxima abordaré el tema del calcio y la salud ósea.

 

EL MANGANESO

Este mineral es un oligoelemento en la nutrición humana; es decir que se requiere en muy pequeñas cantidades,  pero resulta de vital importancia para el organismo.

El manganeso es vital para la salud y la reproducción celular, para el crecimiento y la reproducción de los tejidos, para el control del azúcar y el mantenimiento de niveles adecuados de  colesterol, así como también para la salud ósea y articular,  de los ojos y del sistema nervioso.

Es importante señalar que los suplementos de calcio, de los cuales se abusa en el tratamiento de los pacientes con osteoporosis,  pueden tener efectos antagónicos sobre el manganeso: disminuyen la absorción intestinal del mismo pudiendo  crear déficit de manganeso.

Para la salud ósea el manganeso es esencial: participa en la producción y regeneración de los cartílagos y es útil para ayudar a la mineralización del hueso. Su deficiencia genera un desarrollo anormal de los huesos.

La doctora Jeanne Ireeland Graves, profesora de nutrición de la  Universidad de Texas, en Austin, Estados Unidos, ha investigado el papel del manganeso en el metabolismo óseo.

De acuerdo con sus estudios,  animales con déficit de manganeso  enferman de osteoporosis, y en las mujeres con menopausia ha encontrado niveles de manganeso un tercio menores que en los de las mujeres sanas. Además, al aportar el mineral, las mujeres con deficiencia lo absorben mejor, (el doble de lo normal), lo cual confirma la necesidad del mismo por parte del cuerpo. Algunos estudios han encontrado que en las mujeres con osteoporosis los niveles de manganeso en sangre son más bajos en comparación con los niveles de las mujeres que no sufren de osteoporosis.

En los Estados Unidos, la ingesta promedio es de 2,1 mg al día para los hombres y de 1,6 mg para las mujeres. Pero las personas que siguen una dieta rica en vegetales, como los vegetarianos o las personas con dietas orientales, consumen mucho más:10,9 mg/día. El empobrecimiento de los suelos,  el alto consumo de cereales  y azúcar refinados y la baja ingesta de vegetales, permiten suponer que el aporte promedio de manganeso en la dieta moderna está muy por debajo de lo que aportaban  las dietas del Neolítico y del Paleolítico. Una dieta rica en frutas, verduras y cereales mejora el aporte  de manganeso.

La Dra. Graves recomienda tomar el jugo de piña, (buena fuente de manganeso), para aportar el mineral.

Otras fuentes son: la avena, las semillas oleaginosas, los cereales integrales, los frijoles, las espinacas,  el té y las frutas secas.

Dosis y efectos secundarios nocivos.

La inhalación de manganeso produce efectos neurotóxicos generando un padecimiento similar a los síntomas del Parkinson. La ingesta de cantidades elevadas de manganeso puede generar también neurotoxicidad. Se han reportado casos de excesiva ingesta de manganeso a través de suplementos, pero es muy raro que el consumo de cantidades altas de manganeso a través de los vegetales de la  dieta genere efectos lesivos.

BORO

El boro es un oligoelemento de vital importancia para nuestro organismo. La deficiencia nutricional de boro se ha asociado con un déficit de la memoria y de los procesos cognitivos, con problemas del aparato locomotor, con una disminución de la sensibilidad a la insulina y una mala recepción de otros estímulos hormonales a nivel celular, y con varios tipos de cáncer ( de próstata, de mama, cérvicouterino y de pulmón). Los niveles bajos de boro (estudios con ratas) generan incremento de los niveles de homocisteína y disminución de los niveles hepáticos de SAM ( S-adenosilmetionina, un compuesto a base de azúcares y el aminoácido metionina, del cual forma parte importante el boro y que constituye el substrato para numerosas enzimas),una condición que ha sido asociada a múltiples enfermedades crónico degenerativas incluyendo: ateroesclerosis, osteoporosis, artritis, cáncer, diabetes y fallas del funcionamiento cerebral.

Solo recientemente, de 1960 a la fecha, se ha descubierto que el boro juega un papel esencial en el metabolismo del calcio y el magnesio. El Dr. Forrest H. Nielsen del Centro de Investigación Sobre Nutrición Humana, del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos en Dakota del Norte, es uno de los  principales investigadores sobre el mineral a nivel mundial.

La deficiencia de boro en las mujeres postmenopáusicas provoca incremento de la excreción urinaria de calcio y de magnesio, y bajos niveles sanguíneos de estrógenos y de testosterona.

El boro ayuda no solo en la osteoporosis, sino también en la osteoartritis, pues contribuye a la salud de los huesos y  de los cartílagos.

El Dr. Nielsen, encontró que las mujeres postmenopáusicas que presentaban déficit de boro, expulsaban más calcio y magnesio de su organismo, pero cuando se suplementaba su dieta, con 3 mg de boro, la pérdida disminuía en 40%.

EL BORO ACTÚA DE VARIAS FORMAS:

  1. Incrementa los niveles de hormonas en la sangre. El Dr. Nielsen ha encontrado que el boro aumenta al doble los niveles de la forma más activa del estrógeno, el estradiol b17, haciendo que llegue a niveles semejantes a los de las mujeres que toman hormonas sintéticas. También aumentaron los niveles de testosterona al doble (lo cual es importante para restablecer la libido en la mujer durante la menopausia).
  2. El boro, al parecer, interviene en el proceso a través del cual los riñones trasforman la vitamina D en su forma más activa.
  3. El boro también interviene en la activación de ciertas formas del estrógeno.
  4. En mujeres jóvenes (de 18 a 25 años de edad) la suplementación con dicho  mineral, ayudó a disminuir los niveles sanguíneos de fósforo, cuya elevación puede contribuir a la osteoporosis.

Dada su importancia, el Dr. Nielsen adelanta la hipótesis de que la deficiencia de boro puede ayudar a explicar la paradoja de los norteamericanos, quienes a pesar de consumir cantidades de calcio importantes y muchos productos lácteos, presentan una tremenda epidemia de osteoporosis. También el boro puede ayudar a entender por qué los vegetarianos presentan menores índices de osteoporosis. En efecto, la principal fuente  de boro son los alimentos vegetales, y su consumo es escaso en la dieta norteamericana.

FUENTES:

Manzanas, peras, uvas, dátiles, pasitas, duraznos, almendras, avellanas, cacahuates (maní),  soya y  miel.

uvas

DOSIS Y FECTOS SECUNDARIOS: de 1 a 3 mg al día, es muy seguro a esas dosis.

Dosis de 500 mg. pueden producir diarreas, nauseas y vómitos. En estudios con animales se ha encontrado que la toxicidad aparece cuando la ingesta de boro excede los 100mg/kg; los signos de toxicidad (estudios con animales) incluyen: poco apetito, pérdida de peso,  baja actividad sexual, disminución del volumen seminal, de la cuente espermática y de la motilidad del esperma.

ZINC

Tenemos unos 2 gr. de zinc en el cuerpo distribuido en varios órganos.

El zinc juega un papel crítico en la síntesis de proteínas y es necesario para la formación de osteoblastos y los osteoclastos.

Algunos investigadores consideran la deficiencia de zinc como marcador del riesgo de sufrir osteoporosis en las mujeres postmenopáusicas, que por lo general  presentan déficit de este mineral. La presencia  de dicha deficiencia hace a la mujer más susceptible a sufrir la osteoporosis.

El zinc es importante para:

  • La producción de los osteoblastos y los osteoclastos.
  • Ayuda a la reparación del hueso
  • Ayuda a la función de la vitamina D.
  • Ayuda a la excreción de las hormonas.
  • Ayuda a metabolizar las proteínas, algo básico para la matriz del hueso.
  • Ayuda a controlar el stress.
  • Interviene en numerosas reacciones enzimáticas de vital importancia.

DOSIS: 50 a 100 mg por día.

EFECTOS SECUNDARIOS:  dosis mayores de 150 mg. al día generan déficit del sistema inmunológico pérdida de cobre, anemia y disminución del colesterol bueno.

FUENTES: ostras, mariscos de concha, pescado, carnes rojas; cereales integrales, semillas oleaginosas, y legumbres (aunque es menos absorbible de fuertes vegetales pues se presenta adherido a la fibra de los alimentos lo cual dificulta su absorción). Las personas vegetarianas y veganas deberían consumir regularmente suplementos de zinc .

MAGNESIO

Este mineral está presente en todas las células del cuerpo y participa en numerosas reacciones enzimáticas. El 60% del magnesio está en nuestros huesos (1gr de Mg x cada 8gr. de hueso). Este mineral es indispensable para la salud, numerosos trastornos están asociados con un bajo aporte de Mg.

El magnesio es tan importante como el calcio para la salud ósea.

En la dieta moderna es frecuente un bajo aporte de magnesio. Es importante para la síntesis de proteínas, interviene en la producción de la hormona paratiroidea,  mejora la absorción del calcio y ayuda a la activación de vitamina D en los riñones. También participa en la activación de las vitaminas del complejo B, algunas de las cuales según vimos en una entrega previa, son de gran importancia para la salud del hueso. El magnesio ayuda a la regeneración de los huesos.

Las mujeres que sufren de osteoporosis presentan niveles bajos de magnesio.

DOSIS: 400 mg dos veces al día.

EFECTOS SECUNDARIOS: Es muy seguro.

FUENTES: vegetales verdes, legumbres, semillas, leche, yogurt y cereales integrales.

COBRE

El cobre es un oligoelemento presente en todos nuestros tejidos. Es esencial para la producción de los glóbulos rojos, para la salud cardiovascular, de los nervios y del sistema inmunológico, también participa en el transporte del hierro, en el metabolismo de la glucosa y en el desarrollo cerebral y forma parte de numerosas enzimas en nuestro organismo. El organismo de un adulto puede tener aproximadamente 100mg de cobre.

La investigación reciente ha demostrado que una dieta baja en cobre genera osteoporosis. La Dra. Leslie M Klevay, del Centro de Investigación en Nutrición Humana del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, reporta la existencia de evidencia desde los años 50 del siglo XX en torno a esta correlación entre el cobre y salud ósea: en un artículo publicado en 1958 se presentaban fotos de de perros con los pies deformes a causa de una dieta baja en cobre, y otros artículos de esos años reportaban los mismos resultados en experimentos con puercos. La Dra. Klevay comenta que en su centro de investigación se han reconfirmado dichos efectos: se ha medido la resistencia del hueso en animales con deficiencia de cobre encontrándose que el hueso es débil en dichos ejemplares. La Dra. Klevay menciona también los buenos resultados obtenidos en  algunos estudios llevados a cabo en California y en Irlanda con suplementos de cobre en mujeres con osteoporosis. Digamos por último que la Dra. Klevay llama la atención sobre un punto controvertido: la asociación entre dietas ricas en lácteos y su correlación con la osteoporosis. De acuerdo con la Dra.  Klevay la clave de dicha correlación estaría en el cobre: los lácteos no contienen cobre, de suerte que un elevado consumo de lácteos que  desplaza otros alimentos en la dieta , puede llevar a déficit de cobre. De echo, comenta la Dra. En los experimentos con animales se logra producir déficit de cobre al alimentarlos con una dieta a base de lácteos.

Por su parte, la Dra Judith R. Turlund, del Centro Oriental de Investigación en Nutrición Humana, que también forma parte del departamento de Agricultura de los Estados Unidos, ha investigado con detalle la función del cobre en los huesos y el metabolismo de dicho mineral en nuestro organismo, algo poco conocido hasta hace unos años. Sus trabajos han confirmado que la deficiencia de cobre bloquea la función de algunas enzimas, lo cual a su ves puede afectar de manera decisiva la salud del corazón, la piel y los huesos

El cobre también protege la integridad del tejido óseo al bajar de peso. Las personas obesas pierden calcio al someterse a dietas para bajar de peso. El fisiólogo Henry C. Lukaski, del Centro de Investigación de Nutrición Humana,  del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos,  en Dakota del Norte, llevó a cabo un estudio en el cuál demostró, que la suplementación con 3 mg de cobre durante un tratamiento para adelgazar, se reflejaba en una menos pérdida de calcio óseo a lo largo de dicho tratamiento.

FUENTES:

Hígado, riñón, alimentos marinos, nueces y semillas, germen de trigo y cereales integrales, legumbres, la levadura de cerveza, las verduras de hojas verdes, las frutas secas, los crustáceos , los moluscos, la pimienta y el cacao.

frutas

DOSIS Y EFECTOS SECUNDARIOS:

La dosis terapéutica ( 3000 mcg/día) utilizada en algunos estudios con adultos, aunque  es un 300% mayor a la dosis diaria recomendada ( 900 mcg/día) es una dosis segura, pues la ingesta máxima tolerable  para los adultos es de 10000mcg/día.

El consumo de altas cantidades de cobre puede producir cirrosis, pero es raro que esto ocurra. Se han documentado casos en comunidades que utilizaban utensilios de cobre para preparar los alimentos. La enfermedad de Wilson, un trastorno genético muy raro, genera depósitos de cobre en el hígado, el cerebro y otros órganos, lo cual conduce a lesiones y daño de los mismos.

SÍLICE

En su forma orgánica el sílice se presenta como uno de los mas importantes elementos para la salud ósea: en experimentos con animales se ha demostrado que el sílice es fundamental para la formación del tejido conjuntivo, para el desarrollo pleno de las articulaciones y para la formación de los huesos.

Esto se explica por varias  funciones del sílice:

  1. Es básico para la síntesis de la colágena, la proteína más abundante del cuerpo y que constituye las estructuras básicas de sostén en el organismo, como son cartílagos, tendones, ligamentos, huesos, etc.
  2. El sílice orgánico actúa como un fijador del calcio y el fósforo en los huesos.
  3. El sílice contribuye a la absorción de otros minerales fundamentales para la salud ósea como el cobre y el magnesio.

De suerte que un aporte adecuado de sílice orgánico asegura una buena salud osteoarticular, fortalece las articulaciones y previene su degeneración, además de que da fortaleza y flexibilidad a los huesos disminuyendo su porosidad e incrementando la fijación de los minerales en los huesos, al mismo tiempo que fortalece la matriz ósea al regenerar la colágena.

En experimentos realizados en la Universidad Estatal de Letonia, en el centro de Bioquímica Experimental, se ha observado que tras la administración de sílice a ratas y pollos en edad de crecimiento, este aumenta en un 25 a un 50%.

Por otra parte, diversos estudios con gallinas han demostrado que en estos animales una dieta baja en sílice genera problemas de los huesos.

También se ha demostrado que en los huesos en crecimiento o en fracturas en consolidación se presenta una alta concentración de sílice. De acuerdo con la  experiencia acumulada por Norbert  Dufaut y Löic Le Ribault,  dos investigadores franceses que trabajaron ampliamente con el sílice orgánico, este oligoelemento constituye un fabuloso instrumento mejorar la salud ósea.

FUENTES:

El agua de manantial era una importante fuente de este mineral en la dieta humana. Los cereales integrales y las semillas proporcionan pequeñas cantidades del mismo.

DOSIS Y EFECTOS SECUNDARIOS:

Este mineral es muy seguro pues se excreta por vía urinaria. La dosis fluctúa de 10 a 20 mg/día.

 

BIBLIOGRAFÍA.

Manganese, Jane Higdon, Linus Pauling Institute, Oregon State University, Agosto 2001.

– Forrest H. Nielse,  GASTROENTEROLOGY,  2009;137:S55–S60, Micronutrients in Parenteral Nutrition: Boron, Silicon, and Fluoride.

– Marcia Wood, “Investigating Minor Nutrients of Major Importance”, March 2001 issue of Agricultural Research magazine.

-Rosalie Marion Bliss, “Adequate Copper Saves Bones During Weight Loss” , March 2001, issue of Agricultural Research magazine).

– Löic Le Ribault, G5, Sílice Orgánico, Historia y Aplicaciones Terapéuticas, traducido y editado por Andrés Sierra, Puebla , México, 2004.


Andrés Sierra es licenciado en Etnología. En 1983,  por necesidades de cuidado de su propia salud, se acercó a las Medicinas Alternas. Desde entonces se ha dedicado  al estudio, la práctica y  la enseñanza de la Medicina Natural, con especial énfasis en  el uso curativo de los alimentos.

Ha participado en numerosos programas de radio, y ha impartido múltiples cursos y diplomados en la materia.

Actualmente funge como subdirector académico de la  Licenciatura en Medicinas Alternativas y Complementarias, impartida en la Escuela de Estudios Superiores en Medicinas Alternativas y Complementarias MASHACH en la ciudad de Puebla, y dirige el Centro Naturista “Naturalmar” en esa misma ciudad.

Autor: Andres Sierra
Andrés Sierra es licenciado en Etnología. En 1983, por necesidades de cuidado de su propia salud, se acercó a las Medicinas Alternas. Desde entonces se ha dedicado al estudio, la práctica y la enseñanza de la Medicina Natural, con especial énfasis en el uso curativo de los alimentos. Ha participado en numerosos programas de radio, y ha impartido múltiples cursos y diplomados en la materia. Actualmente funge como subdirector académico de la Licenciatura en Medicinas Alternativas y Complementarias, impartida en la Escuela de Estudios Superiores en Medicinas Alternativas y Complementarias MASHACH en la ciudad de Puebla, y dirige el Centro Naturista “Naturalmar” en esa misma ciudad.