Recetas sencillas para preparar tu propio champú casero ecosustentable

Para escoger el mejor champú, es recomendable uno que no contenga alcohol, fragancias o conservantes.

De acuerdo con el director de la Maison, Eduardo Sánchez, el cabello y cuero cabelludo requieren de un lavado cada tres días, durante seis minutos. Basta con aplicar champú, masajear el cuero cabelludo para favorecer la circulación, rociar agua poco a poco para emulsionar el producto y continuar masajeando el cuero cabelludo.

Para escoger el mejor champú, es recomendable uno que no contenga alcohol, fragancias o conservantes. En otras palabras, champús neutros, los cuales reducen el riesgo de irritar el cuero cabelludo, producir alergia e inclusive contaminar tanto el agua como el planeta. Si bien la clave está en controlar las dosis del productos en caso del uso diario: “No es necesario aplicar champú ni frotar el resto de la melena: con el champú que cae sobre medios y puntas desde la raíz es más que suficiente. Y una sola aplicación de champú, con un aclarado a fondo. ¡No se necesita más!”.

En caso que desees desarrollar champús caseros, a continuación te compartimos dos recetas que te funcionarán:

Champú casero con bicarbonato, vinagre de manzana y aceite de oliva

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Ingredientes: 1 taza de bicarbonato, 3 tazas de agua, 1/2 taza de vinagre de manzana y 1/4 de taza de aceite de oliva o de almendra. Aceites esenciales opcionales.

Instrucciones: Mezcla el bicarbonato, agua y el aceite esencial. En otro recipiente, mezcla el vinagre y el aceite de oliva o de almendras. Aplica la primera mezcla en el cuero cabelludo y masajea suavemente. Deja que el producto se deslice sin frotar, mientras rocías con agua tibia. A continuación, utiliza la segunda mezcla –la del vinagre– rebajada con agua como acondicionador para el pelo. Enjuagar el cabello o inclusive puedes dejarlo tal cual.

 

Champú casero receta con huevo, yogur y limón

 
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Ingredientes: 1 huevo, 1 yogur natural y el zumo de 2 limones. 

Instrucciones: Mezcla el huevo y el yogur,  aplica la mezcla sobre el cuero cabelludo durante diez minutos. Enjuaga y listo.



¡No apartes la vista del cielo! Lluvia de estrellas Oriónidas el 21 y 22 de octubre

Este mes, el cielo será escenario de una lluvia de estrellas. ¿Cómo, cuándo y dónde ver el espectáculo de las Oriónidas?

Los meteoros que adornarán el cielo nocturno del 21 al 22 de octubre son de los más veloces en su tipo. Si alzas la vista este fin de semana podrás observar la caída de entre 15 y 20 estrellas fugaces por hora. 

Lo que hace más especiales a las Oriónidas es que realmente son trozos del famosísimo Cometa Halley, que pasa por la Tierra cada 76 o 76 años. Deben su nombre a la constelación Orión, punto desde el cual irradian. 

¿Quieres aprovechar al máximo este regalo del cielo? Aquí va todo lo que necesitas saber:

¿Dónde verlas?

No necesitas vivir en otro país para admirar esta magnífica lluvia de luces: las Oriónidas son visibles en cualquier parte del mundo. Como ocurre con todos los fenómenos nocturnos, lo ideal es alejarse lo más posible de las luces artificiales. Si vives en una gran ciudad, lleva tu manta o silla hacia un punto apartado en el que el cielo se vea completamente oscuro. 

¿Cuándo?

Aunque se predice que los días con más estrellas serán el 21 y 22 de octubre, será posible admirarlas desde la noche del 20. No olvides que el mejor horario para verlas es en la madrugada. Es posible que el brillo de la luna obstaculice la visión, por lo que se recomienda salir poco antes del amanecer entre 2 y 3 am, cuando la luna se haya ocultado. 

Sobre todo…ten paciencia

Tómate unos 20 minutos para que tus ojos se ajusten a la oscuridad y dedica por lo menos una hora a tu cita con el cielo. No desesperes: los rastros de luz que las Oriónidas pintarán en el firmamento son la mejor recompensa



¿Realmente qué tan seguido necesitas una ducha?

Bañarse todos los días no es tan necesario como pensamos. Incluso puede ser dañino para la piel y sus aceites naturales. Aquí te explicamos por qué.

Siguiendo los pasos de no lavarse el pelo tan seguido porque lo reseca, muchas personas están tomando el siguiente paso lógico: si reducir el shampoo resulta en un cabello más sano y más brilloso, ¿qué sucede si dejas de enjabonarte?

Muchísimas personas se bañan todos los días y piensan que hay algo inherentemente malo y dañino en no hacerlo. Es asumido que las personas que no se bañan regularmente huelen mal o están grasosas y quizás hasta se ven físicamente sucias. Lo cierto es que ello no es verdad.

Considerando que sólo han pasado aproximadamente cien años desde la gente empezó a bañarse más de una vez por semana (los baños de los sábados por la noche eran la norma para muchos en Norteamérica), bañarse diariamente no es objetivamente más sano o mejor; de hecho, una de las principales razones por la que la gente deja de bañarse tan seguido es por razones de salud de la piel, no flojera. Y en cuanto a estar físicamente sucios, aquellos que no trabajan con la tierra o en un taller mecánico permanecen bastante limpios a lo largo del día.

Las personas con problemas de piel como eczema, alergias o simple resequedad pueden beneficiarse mucho de reducir su uso de regaderas. Los aceites naturales de la piel que lubrican y protegen los tejidos se van con el jabón y con las esponjas de baño. Sin esos aceites, la piel es más vulnerable a la bacteria y a los virus, y también puede sentirse muy seca e incómoda. Ya que la piel quiere conservar la piel sana, el lavado constante puede incluso estimular al cuerpo a sobre-producir estos aceites, y esto lleva a un círculo vicioso de lavado y producción de aceites. Muchas personas han encontrado que, después de un periodo de ajuste de dejar de lavar su cabello y su cuerpo tan seguido, el cuerpo naturalmente reduce la cantidad de aceite que produce y requieren menos lavado.

Todo depende, por supuesto, de qué tanta actividad física hagas, qué tan sano estés y qué hagas para vivir. Pero lo más importante es saber que la piel sí agradece que no le quitemos sus recursos naturales para estar sana y protegida. Esto no quiere decir que no nos lavemos ciertas partes del cuerpo como las axilas o los genitales, o que no podamos tomar baños de pura agua, que son inmensamente revitalizantes. Pero el uso excesivo del jabón, al igual que uso excesivo del shampoo, es en detrimento de la salud del cuerpo.