La última ola de calor que azotó a la Tierra fue hace 130 000 años (cuando los hipopótamos vivían en Gran Bretaña)

Los reportes señalan que el último periodo de calor tuvo lugar durante la época medieval, el cual duró alrededor de tres siglos.

Expertos aseguran que el 2015 fue el año más siente en los últimos siglos del planeta; sin embargo, ¿cuándo fue la última vez que la temperatura de la Tierra se elevó de manera similar a la que se experimenta en la actualidad?

Los reportes señalan que el último periodo de calor tuvo lugar durante la época medieval, el cual duró alrededor de tres siglos. Esto trajo como consecuencia una serie de cambios en el estilo de vida de las civilizaciones a lo largo del planeta; incluyendo el colapso de la civilización Tiwanaku en Sudamérica así como la colonización de Groenlandia por los Vikingos.

Si bien algunas regiones eran más calientes que en la actualidad, también había otras zonas significativamente más frías. Inclusive se ha llegado a decir que la temperatura promedio era en realidad algo más fresco que ahora; principalmente en la época mejor conocida como Eemian –alrededor de 130 000 años–.

hot-weather-1

A lo largo de 1.8 millones de años, el planeta ha estado fluctuando entre una serie de olas de congelamientos y calores –mejor conocidas como interglaciares–. Eemian fue uno de los interglaciares más recientes, y el cual duró alrededor de 15 000 años. En esta época, la temperatura promedio era alrededor de 1 y 2ºC más cálido que en los tiempos preindustriales, en regiones con una latitud alta. Esto quiere decir que la nieve se derritió, provocando que Groenlandia reduciera su tamaño y el hielo de la Antártica de occidente colapsara, lo cual, a su vez, aumentó 6 m de agua del mar; en Asia y América del Norte, los bosques se extendían más al norte de lo que actualmente se conoce; y los elefantes –ahora extintos– e hipopótamos procuraban vivir en lo que actualmente es Inglaterra.

Esto quiere decir que Eemian fue una época donde el calor azotó con mayor fuerza que el calor en la actualidad, generando el mecanismo mejor conocido como los gases de efecto invernadero. Si bien en aquellas épocas, los niveles de CO2 eran similares a los de la actualidad, tanto la temperatura promedio del planeta y el nivel del mar provocaba un equilibrio en el ambiente. Por lo que, ¿cuáles serán las consecuencias geográficas ante estos cambios ambientales? Quizá necesitemos de otra era de hielo para descubrirlo



El #CambioClimático es migración: ONU en la COP24

Sí: el cambio climático y la migración se relacionan más de lo que crees.

Estos últimos días, la COP24, o 24ª Conferencia de las Partes de la Convención sobre el Cambio Climático, ha estado en boca de todos, y no es un asunto menor. ¿De qué va?

Desde el 2 de diciembre, cientos de expertos reunidos en Polonia se han partido la cabeza discutiendo un asunto urgente: hay que frenar el calentamiento global, ahora o nunca.

Las naciones del mundo tienen ya bastante en qué pensar sólo con esto, pero no es todo. A la par de las negociaciones en Polonia, varios países de la ONU están firmando un tratado en Marrakech que los compromete a encontrar soluciones para la crisis migratoria global. 

De hecho, los expertos en cambio climático han dedicado varias sesiones a tratar el conflicto  migratorio en la COP24. Pero a ver, ¿qué tiene que ver una cosa con la otra?

 

Países inhabitables

La gente se desplaza por muchas razones. Algunos buscan una vida mejor, otros huyen de la violencia y ahora muchos lo harán debido al calentamiento global, según detalló la responsable del área de migración en la COP24: 

El clima cambiante, las inundaciones y las sequías amenazan cada vez más la seguridad y los medios de vida de las personas en muchos lugares del planeta. Esto está llevando a muchas familias a tener que considerar si pueden quedarse donde están o tratar de vivir en otro lugar.

Actualmente se cuentan 258 millones de personas que viven fuera de su país de origen, y la cifra sólo aumentará cuando los estragos del cambio climático alcancen su punto máximo.

Pensémoslo así: si una persona se dedica a la agricultura y constantemente es víctima de sequías, ¿qué otra opción le queda sino irse? Ante terremotos destructores y huracanes que arrasan con poblaciones enteras, ¿por qué no buscaríamos otro lugar?

 

¿Por qué importa? 

La movilidad humana no se reserva a unas cuantas fronteras o un par de países. La noticia de la Caravana Migrante no se quedó sólo en México u Honduras, sino que recorrió el mundo. Esto se debe a que el fenómeno migratorio es tan global como el cambio climático.

El planeta está en riesgo, pero también los derechos humanos.

El sufrimiento generalizado de las personas que buscan refugio en otros países es el argumento principal de líderes como Angela Merkel, presidenta de Alemania y Charles Michel, primer ministro de Bélgica.

Merkel incluso llegó a comparar la crisis de la migración con el final de la segunda guerra mundial, evento que desencadenó la creación de la ONU en primer lugar. Aun así, hay varias naciones (como Estados Unidos) que no tienen esa perspectiva. 

 

Empiezan los retos 

La magnitud global de la migración ha causado temor en algunos países. Estados Unidos continúa en debacle mientras que Australia, Chile, Italia, Polonia, entre otros, se han negado a firmar el acuerdo.

En donde algunos ven una crisis de derechos humanos, otros ven un problema de soberanía. ¿Cómo permitir el libre paso de personas por sus fronteras? ¿Y los límites? 

En la COP24 se toma una posición pacífica. La prioridad está en evitar y minimizar el sufrimiento totalmente innecesario del que hablamos. 

Cuando entra el cambio climático a la mezcla, los retos son aún mayores. La ONU ha propuesto la financiación de proyectos que tomen en cuenta los pronósticos meteorológicos, así como un análisis de los riesgos del calentamiento global que además incluya las rutas de movimiento humano.

Es casi obvio que estas soluciones requieren de la cooperación internacional, pero el celo de algunas naciones por sus fronteras es un problema grave. Detrás de las declaraciones de líderes como Donald Trump hay suposiciones que el Secretario General de la ONU ha identificado como falsas.

Para él, los compromisos internacionales no atacan la soberanía de los países, sino que son un paso adelante hacia la resolución de problemáticas que traspasan continentes. Quizá la crisis del calentamiento global sirva para recordarnos que ninguna nación es una isla. Esta problemática nos incumbe a todos. 

¿Cómo participar del cambio? Toma acciones reales con esta guía.



Este artista cubrió a Londres de bloques de hielo (📷✨)

En el marco de la COP24, Olafur Eliasson envía un mensaje sobre los alarmantes efectos del cambio climático con su exposición “Ice Watch”.

El corazón de Londres está cubierto de hielo, y no son decoraciones: el artista Olafur Eliasson instaló enormes bloques de hielo traídos desde Groenlandia en varios puntos de la ciudad. ¿El propósito? Enviar un poderoso mensaje sobre el cambio climático.

bloques de hielo londres 9
Evening Standard

En el marco de la COP24, la conferencia internacional de cambio climático que se está llevando a cabo en Polonia, Eliasson decidió recordarle al mundo que el calentamiento global es una realidad palpable.

Los bloques de hielo están a la intemperie y la gente puede tocarlos, abrazarlos y tomarse fotografías con ellos. Según el artista, el objetivo detrás de Ice Watch radica en quitarle abstracción a la discusión sobre el cambio climático y añadirle unas buenas dosis de realidad. En palabras de Eliasson:

Groenlandia es tan lejana y abstracta, literalmente está fuera de nuestros cuerpos pero dentro de nuestros cerebros. Simplemente quise cambiar esa narrativa del cambio climático, sacarla de nuestras mentes y emocionalizarla en nuestros cuerpos.

Esta obra de arte tiene una dimensión todavía más inquietante: los bloques de hielo se derretirán en menos de 1 semana. Cada día que transcurre, los londinenses los ven achicarse ante sus ojos.

Esta experiencia trae a un plano mucho más físico el hecho de que las capas de hielo de los polos se derriten a un ritmo alarmante. Eliasson espera que el público tome conciencia sobre los 10,000 bloques de hielo parecidos que se desvanecen todo el tiempo en paraísos como Groenlandia.

Mira las fotografías: