8 ríos y lagos que se están secando por el calentamiento global

La falta de lluvias y precipitaciones produce una sequía meteorológica, la que resulta en sequía hidrológica cuando las reservas de agua disponibles en acuíferos, ríos, lagos y presas caen por debajo de las demandas del planeta

La sequía, una de las consecuencias del cambio climático, ha afectado la vida de las plantas, los animales y humanos; principalmente desde que la demanda de agua para uso humano e industrial sobrepasa la disponibilidad de este recurso natural.

La falta de lluvias y precipitaciones produce una sequía meteorológica, la que resulta en sequía hidrológica cuando las reservas de agua disponibles en acuíferos, ríos, lagos y presas caen por debajo de las demandas del planeta. Inclusive, en este tipo de casos puede llegar a convertirse en aridez.

El problema de los periodos de sequía es que desarrollan impactos negativos en el medio ambiente, la agricultura, la economía, la salud y finalmente la sociedad; como por ejemplo: la disminución de la producción agrícola y de la capacidad de carga del ganado; malnutrición, deshidratación, hambruna debido a la perdida de los cultivos alimentarios; migración masiva; daños al hábitat, afectando la vida silvestre en los ecosistemas terrestres y acuáticos; tormentas de polvo, cuando la sequía afecta un área que sufre de desertificación y erosión; conflictos y guerras por recursos naturales, incluyendo agua y alimentos, etcétera.

Investigar y reconocer sobre el tema puede resultar importante para no sólo señalar, también encontrar medidas de contención y prevención a problemas aún más graves que atentan contra el medio ambiente. Por ello te compartimos este top ocho de los ríos y lagos que actualmente están secándose como consecuencia del calentamiento global:

Lago Mead, en EE.UU.
Lago Mead, en EE.UU.
Lago Badwater, en ee.uu.
Lago Badwater, en ee.uu.
Lago Owens, en Sierra Nevada
Lago Owens, en Sierra Nevada
Lago Poopó, en Bolivia
Lago Poopó, en Bolivia
Lago Chad, el cual alimenta al mar Aral
Lago Chad, el cual alimenta al mar Aral
Río Colorado, en EE.UU.
Río Colorado, en EE.UU.
Lago Powell, en EE.UU.
Lago Powell, en EE.UU.
Mar Aral, en Kazakhstan
Mar Aral, en Kazakhstan



Los polos se están llenando de musgo como hace 3 millones de años (VIDEO)

“Nuestro trabajo está mostrando que partes [de la Antártica] se están volviendo verdes cada vez más. Incluso esos ecosistemas que eran relativamente remotos, aquellos que eran intocables por la humanidad, están mostrando los efectos del humano inducido por el cambio climático.”

El descongelamiento de los polos ha sido un tema alarmante en los últimos años. Investigadores y ambientalistas continúan buscando múltiples maneras de prevenir una catástrofe ambiental que someta a un riesgo significativo la biodiversidad del planeta. A lo largo de estas investigaciones, colegas de University of Cambridge, British Antartic Survey y University of Durham encontraron que en las tierras antárticas están creciendo increíblemente rápido cepas de musgos.

Esto ha evidenciado, comentan, el impacto irreversible del calentamiento global. En palabras de Matthew Amesbury, investigador de University of Exter en Reino Unido, “Nuestro trabajo está mostrando que partes [de la Antártica] se están volviendo verdes cada vez más. Incluso esos ecosistemas que eran relativamente remotos, aquellos que eran intocables por la humanidad, están mostrando los efectos del humano inducido por el cambio climático.” Es decir que si en los últimos 50 años, se había percibido un crecimiento anual de menos de un milímetro de estas cepas; ahora el crecimiento anual supera los tres milímetros. Las cepas están creciendo en el suelo congelado en los suelos deshielados de la Antártica. 

Se trata de una superficie de las cepas están construyendo una capa delagada en el verano, la cual termina eventualmente por congelarse durante el invierno. Estas capas que se van formando han preservado las temperaturas y por tanto su existencia en climas tan fríos. Frente a esto, Amesbury y Rob DeConto, de la Universidad de Massachusetts, explican, el suelo de esta región se está enfrentando a cambios dramáticos en torno a patrones de crecimiento de los últimos 150 años, e incluso de los últimos milenios:

Este es otro indicador que la Antártica está regresando a tiempos geológicos –lo cual tiene sentido, considerando los niveles atmosféricos de CO2 se han elevado a un grado que el planeta no había obtenido desde el Plioceno, hace 3 millones de años, cuando la capa de hielo Antártico era muy pequeña y los niveles de los mares eran más altos. Si los gases de efecto invernadero continúan, la Antártica tendrá un regreso a tiempos previos a la época geológica. Quizá la península se convertirá algún día en bosque de nuevo, como lo fue durante los climas de invernadero del Cretáceo y Eoceno, cuando el continente estaba libre de hielo. 

Los autores concuerdan que estos cambios recientemente observados son sólo el principio: “Estos cambios, combinados con una tierra libre de hielo, desencadenará una alteración en el funcionamiento biológico, en la apariencia, en los paisajes de la península Antártica por el resto del siglo XXI y más allá.” 

 



Conoce la razón por las que podríamos despedirnos de los días con clima perfecto

Los efectos sobre esta negligencia son realmente más graves: el calentamiento global terminará por “eliminar” los días de clima perfecto.

Imagen principal: http://www.mansunides.org/

En su publicación Economics of Climate Change, Nicholas Stern sentenció que el impacto económico del cambio climático resulta mucho más grave del que se llegó a considerar en un principio, contando con sólo diez años para cambiar esta tendencia pesimista de forma efectiva. Sin embargo, ante la llegada del republicano estadounidense, Donald Trump, a la Casa Blanca, ha surgido una ola de incertidumbre sobre el futuro tanto de la economía mundial como del planeta mismo. 

Durante su campaña, Donald Trump se burló constantemente sobre la “posible existencia del cambio climático”, despreciando los esfuerzos de la comunidad internacional para prevenir mayores consecuencias ambientales, y promoviendo inversiones en fracking, actividad petrolera o la industria minera. De modo que aquellas empresas con grandes inversionistas e ideas renovables, eficientes y movilidad eléctrica, se encuentran en angustia ante la ausencia del marco federal coherente. Por ejemplo, Trump ha declarado su interés en reducir las restricciones ecológicas en el ámbito tecnológico para invitar a las fábricas, como Ford, a invertir en EE.UU. 

Los efectos sobre esta negligencia son realmente más graves: el calentamiento global terminará por “eliminar” los días de clima perfecto. De acuerdo con un estudio climatológico de la Universidad de Princeton y de la Administración Nacional Océanica y Atmosférica –NOAA, por sus siglas en inglés–, los días con clima templados y secos se reducirán a tan sólo diez días al año. Este pronóstico se estima que sea a finales del siglo, haciendo que numerosas regiones pierdan estos días para comer al aire libre con una temperatura promedio de entre 18 y 30º C, con baja humedad y poca lluvia; principalmente Río de Janeiro, Miami, gran parte de África y el norte de Australia. Por ejemplo, en Rio de Janeiro habrá un promedio de 40 días menos de temperaturas cálidas; y Miami, su único día con estas condiciones durante el verano, primavera y otoño del 2100. 

De alguna manera, menciona Sarah Kapnick, coautora del estudio, “Los cambios son más dramáticos en partes del mundo en desarrollo, donde hay una mayor concentración de población.” Por otro lado, las zonas especialmente desarrolladas al norte, ganarán días que se perderán en el trópico: Inglaterra y el norte de Europa serán los más beneficiados; Seattle, ganará nueve días de temperaturas cálidas; Los Ángeles, seis días extras al final del siglo.  

En caso que no se busquen maneras de regular el calentamiento global, habrá un clima extremo a lo largo del siglo: temperaturas elevadas, ciclones tropicales, sequías, inundaciones, entre otros. Estos climas provocarán sequías, huracanes, destrucción, deshielo de polos, pobreza y hambre; y dado que el calor aumenta, incrementa también el nivel del mar inundando las áreas costeras y afectando a especies al borde de la extinción. ¿Es este el futuro que le espera al planeta con el nuevo presidente de EE.UU.? 

Estas son las escalofriantes imágenes del calentamiento global en la Antártida