Descubre cómo hacer un delicioso snack de frutas secas caseras

La fruta seca resulta ser ideal para reducir los síntomas del estreñimiento, entre otras enfermedades del hígado.

Gracias a las propiedades que la fruta seca provee al organismo, este tipo de alimentos consiste en grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas que ayudan a reducir y combatir los niveles de colesterol en el cuerpo. De hecho, como snack resulta ser ideal para reducir los síntomas del estreñimiento, entre otras enfermedades del hígado.

En caso que se desee hacer fruta seca casera –en vez de comprarla o esperar fechas navideñas–, te compartimos métodos sencillos y económicos para contar con una bolsa de fruta seca en casa:

– Seca las frutas al sol. El calor solar evitará consumir energía en el hogar, permitiendo conservar los frutos en frascos de vidrio herméticamente sellados. Principalmente, un día soleado por encima de los 30ºC, en un espacio ventilado –pero no húmedo–.

–Elige la fruta fácil de disecar; entre ellos: higo, ciruelas, albaricoques, fresas, manzanas, piña, moras, peras, cerezas, naranjas, frambuesas, plátano, etcétera.

– También selecciona una variedad de verduras. Entre los productos ideales son las zanahorias, chiles, jamaica, pepinos y calabazas; mientras que de hierbas, puedes elegir el perejil, romero, salvia, albahaca, orégano, laurel y tomillo.

Cómo-hacer-frutas-secas-Utilizando-el-horno

– Utiliza materiales para evitar insectos. Durante la noche, recoge y almacena la fruta, colocándola debajo de un panel de metal o rejilla de acero inoxidable. Esto no afectará la presencia de nutrientes, pero sí evitará que se infeste de insectos sobre las bandejas.

– Para disecar en invierno, usa un horno. Establece la temperatura promedio de 60ºC para disecar las frutas al menos durante cuatro horas –y no mayor a las 12–. El horno requiere una ventilación para que la fruta no se queme en el horno.



10 citas de Alan Watts para reencontrarte en el aquí y ahora

Divulgador del zen en Occidente y maestro laico del asombro, Alan Watts es un árbol abundante cuyos frutos nos invitan a sumergirnos en el momento presente.

Alan Watts es una de las figuras más fascinantes y controversiales del pensamiento del siglo XX. A pesar de que se le conoce como un gran divulgador de la filosofía oriental (especialmente el zen) en Occidente, Watts dejó una vasta obra filosófica, así como charlas, conferencias y programas radiales en temas como filosofía de la ciencia, historia de las religiones, taoísmo, ecologismo y la música de vanguardia.

Resumir su pensamiento en un puñado de frases sería imposible. Sin embargo, como todo gran pensador, el germen de sus enseñanzas puede encontrarse también en sus fragmentos.

Esta breve compilación de frases ofrece no sólo un abanico de los intereses de Alan Watts, sino también una miríada de ventanas a través de las cuales podemos observarnos a nosotros mismos y reencontrar el asombro de ser sencillamente quienes somos, en el aquí y el ahora.

10 citas para reencontrarte en el aquí y el ahora

Alan Watts

1

El hombre aspira a gobernar la naturaleza, pero mientras más estudiamos la ecología, más absurdo parece hablar de cualquier característica de un organismo, o de un organismo/terreno medioambiental, como si este gobernara sobre los otros.

2

El verdadero esplendor de la ciencia no es tanto que esta designe y clasifique, archive y haga predicciones, sino que observa y desea conocer los hechos, cualesquiera que resulten ser.

3

Nosotros no ‘llegamos’ a este mundo; salimos de él, como las hojas de un árbol. Como el mar ‘hace olas’, el universo ‘hace personas’. Cada individuo es una expresión del ámbito completo de la naturaleza, una acción única del universo total.

4

El agua enfangada se aclara mejor dejándola reposar.

5

Uno se siente mucho menos ansioso si se siente perfectamente libre de estar ansioso, y lo mismo puede decirse sobre la culpa.

6

Si no puedes confiar en ti mismo, entonces tampoco puedes confiar en tu desconfianza sobre ti mismo; de modo que, sin esta confianza subyacente en el sistema completo de la naturaleza, simplemente estás paralizado.

7

Encuentro que la sensación de mí mismo como un ego dentro de una bolsa de piel en realidad es una alucinación.

8

El zen es una liberación del tiempo. Pues si abrimos los ojos y observamos claramente, se vuelve evidente que no existe otro tiempo que este instante, y que el pasado y el futuro son abstracciones sin ninguna realidad concreta.

9

Pues nunca existe otra cosa que el presente, y si uno no puede vivir en él, no puede vivir en ninguna parte.

10

No estás bajo ninguna obligación de ser la misma persona que fuiste hace cinco minutos.

Bonus track

La paz sólo puede hacerse por aquellos que son pacíficos, y el amor puede mostrarse sólo por aquellos que aman. Ninguna obra de amor surgirá a partir de la culpa, el miedo o la vacuidad de corazón, así como ningún plan válido para el futuro pueden hacer aquellos que carecen de la capacidad de vivir en el ahora.

 

*Imagen principal: Ecoosfera



Conoce algunas técnicas para secar de manera natural algunos alimentos

Para cuidar tanto la cartera como al medio ambiente, te compartimos estos sencillos métodos

En los últimos años, el movimiento “Hágalo usted mismo” (DIY, por sus siglas en inglés) ha formado parte de una cultura revolucionaria en pos del cuidado personal y medio ambiente. Por ello, cientos de blogueros han expuesto técnicas para realizar cualquier tipo de producto: desde huertos urbanos hasta ropa realizada con otra reciclada.

Ahora, para cuidar tanto la cartera como al medio ambiente, te compartimos estos sencillos métodos de Katherine Martinko para secar tanto hierbas como algunos frutos, para usarlos en deliciosas recetas:

– Al Sol. Además de mantener sus cualidades químicas, esta técnica funciona siempre y cuando haya aire que circule alrededor. Usa una red sobre unos ladrillos; coloca una hoja de aluminio debajo para que refleje el calor y cubre los alimentos con una estopilla para mantener lejos a los insectos. También puedes colocar las rebanadas de frutas y verduras en la salpicadera del coche, con las ventanas cerradas, y dejarlas durante mucho tiempo.

– En el horno. Funciona para la carne, frutas, verduras y hierbas. Coloca el alimento en las rejillas del horno, a una temperatura muy baja. Deja que el fuego haga su deber durante media hora para las verduras y frutas, y unas cuantas horas para la carne.