Derretimiento de los icebergs disminuirá los efectos del cambio climático

El derretimiento de los icebergs no sólo ha contribuido a la elevación de los niveles del mar, también, parece ser, ha ayudado a disminuir los efectos del cambio climático.

En los últimos 60 años, el calentamiento global ha desencadenado una serie de consecuencias negativas en el medio ambiente; como por ejemplo, el aumento de temperatura tanto los océanos profundos más que en cualquier otra etapa de los últimos 10 mil años, como en ecosistemas terrestres provocando sequías e incendios arrasadores; la intensificación en tormentas, principalmente en regiones del noreste del planeta; la acentuación en olas mortales de calor y propagación de enfermedades tropicales; la proliferación en huracanes poderosos y peligrosos debido al exceso de energía de las aguas más calientes en los océanos; y finalmente el derretimiento de glaciares y deshielo temprano de éstos en ríos y lagos.

Ahora, de acuerdo con un estudio realizado en University in Sheffield, en Reino Unido, el derretimiento de los icebergs no sólo ha contribuido a la elevación de los niveles del mar, también, parece ser, ha ayudado a disminuir los efectos del cambio climático. Esto se debe a que la huella de las algas que estos icebergs dejaron atrás, están atrapando cantidades significativas de dióxido de carbono que probablemente hubieran escapado hacia la atmósfera.

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Tras analizar el evento a través de 175 fotos satelitales de alta calidad de los icebergs gigantes del Océano Antártico, se encontró que estos enormes bloques de hielo estaban dejando un rastro verdoso de 1 000 km de largo. Se trataba de la proliferación del alga fitoplancton, la cual tiene la habilidad de desarrollarse en agua rica en nutrientes como la de los icebergs derretidos.

El alga fitoplancton secuestra al carbono, manteniéndolo en stock durante mucho tiempo dentro del océano. Según los cálculos de los investigadores, el alga almacena hasta el 20 por ciento del Océano del Sur, la cual es una región responsable de atrapar el 10 por ciento del dióxido de carbono de todo el planeta –alrededor de millones de toneladas–.

Al morir las algas, caen al fondo del océano atrapando el CO2 que absorbieron mientras estuvieron en la superficie, reduciendo así los niveles contaminantes en la atmósfera. Por tanto, si los icebergs continúan derritiéndose en el próximo siglo, entonces el planeta podría tener un giro significativo en cuanto al calentamiento global.

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Grant Bigg, líder el estudio, explicó que los icebergs gigantes realmente tienen un papel predominante que se desconocía hasta ahora. Cuando un iceberg desapareció, se descubrió el incremento sustancial en los niveles de clorofila, indicando entonces la presencia del fitoplancton. Por ello, Bigg propone usar este método manual como una manera potencial para reducir los efectos del cambio climático.



El oasis convertido en desierto: imágenes de un mundo post calentamiento global (📸)

En “Forgotten Dried Land”, el fotógrafo Mohammad Baghal Asghari documenta la sequía que ha devastado los campos de Irán durante los últimos 30 años.

Los últimos 30 años han sido terribles para los pobladores de la provincia de Kermán, en Irán. Una región que alguna vez fue rica gracias al cultivo de palma y donde el agua no había escaseado, se convirtió poco a poco en un desierto debido a la escasez de agua y malas prácticas de cultivo.

 

El fotógrafo Mohammad Baghal Asghari realizó esta serie titulada Forgotten Dried Land (La tierra seca olvidada) para documentar la vida de los pobladores de Kermán, la cual puede leerse como una escalofriante profecía de un mundo cada vez más caliente.

Varias son las razones de la ruina de Kermán: la sequía fue provocada por una falta de lluvia extrema, lo que secó los pozos y acabó con los cultivos de palma y pistache; los granjeros utilizaron químicos en los cultivos, lo cual agravó la erosión de la tierra y no se logró recuperar la producción ni las exportaciones del pasado, además de que la ganadería se hizo insostenible. Desde entonces, más de 20,000 hectáreas de cultivo se han convertido en desierto.

El calentamiento global solamente aceleró las duras condiciones de sus pobladores, muchos de los cuales han intentado hacer tomas de agua ilegales, lo que está penado por el gobierno iraní. Ante esto, la ONU ha declarado a Irán como una zona de “escasez de agua”.