Una dieta sin azúcar arroja beneficios casi inmediatos en niños; estudio

Aunque algunos de ellos consumieron una alta cantidad de calorías, el hecho de que no proviniesen del azúcar tuvo resultados muy positivos.

Las generaciones de los últimos 50 años de historia en el mundo nos acostumbramos como nunca a la presencia omnipresente del azúcar pero lo cierto es que ello ha sido completamente inédito.

Jamás en otra época el azúcar había estado tan presente y disfrazada de inofensiva. Por fortuna en los últimos años cada vez más sabemos que el azúcar además de estar ligada a la obesidad y con ello a enfermedades como hipertensión, nivel de azúcar alta, y colesterol anormal, también está asociada a efectos nocivos psíquicos y físicos. Lo que los científicos desconocen es si estos son resultados en sí de la obesidad, o bien, de la presencia de azúcar en la sangre.

Para resolver el enigma, un grupo de científicos ha hecho un estudio publicado en The Journal Obesity en el que fueron analizados un grupo de 27 niños latinos y afroamericanos. El estudio se trató de seguir dando la misma cantidad de calorías a los niños, sin embargo unas provenientes del azúcar y otras específicamente de otros alimentos.

El estudio que se hizo durante 9 días encontró que, rápidamente, durante los primeros días, los niños que estaban recibiendo el mismo número de calorías, pero no proveniente del azúcar, mejoró notablemente su salud respecto a una disminución en los niveles de colesterol. También disminuyeron sus niveles de azúcar en la sangre en 5 puntos, y sus triglicéridos en 33 puntos.

El objetivo no fue eliminar los carbohidratos sino reemplazar los alimentos con azúcar por almidones sin que ello bajase el nivel calórico consumido por los niños. Así, en lugar de yogurt endulzado con azúcar los niños comieron baguettes. En lugar de pasteles chips y en lugar de pollo, teriyaki. La poca azúcar que comieron provenía de fruta fresca.

 

[treehugger]



Esta app ayudará a entender los etiquetados nutricionales de los alimentos que consumes

México es considerado uno de los principales consumidores de bebidas y alimentos ultraprocesados, los cuales contienen altos niveles de azúcares añadidos, grasas saturadas y sodio, provocando una serie de efectos dañinos en la salud de la población mexicana. Si bien se han realizado numerosas campañas por parte de organismos nacionales e internacionales para implementar medidas […]

México es considerado uno de los principales consumidores de bebidas y alimentos ultraprocesados, los cuales contienen altos niveles de azúcares añadidos, grasas saturadas y sodio, provocando una serie de efectos dañinos en la salud de la población mexicana. Si bien se han realizado numerosas campañas por parte de organismos nacionales e internacionales para implementar medidas que regulen la producción y venta de estos productos, numerosas empresas continúan poniendo su interés por encima de la salud de las personas. 

Como medida individual para frenar el abuso de las compañías, surgió el etiquetado nutrimental; sin embargo, y en palabras de la revista El Poder del Consumidor, “lejos de  ayudar a la población a tomar mejores decisiones, la confunde y la engaña, al mostrar información indescifrable y manipulada”. Para Fiorella Espinosa, investigadora en Salud Alimentaria en la revista,

El actual etiquetado obligatorio no es útil para la población mexicana. Tiene grandes limitaciones y una de ellas es que no permite identificar si un producto es alto en azúcar, algo fundamental para una población que excede su consumo. […] Tomando el ejemplo de un cereal de caja dirigido a la infancia, una persona lee en la parte frontal que una porción del producto provee 14 por ciento de los azúcares diarios, lo que pareciera que no es mucha azúcar la que contiene; sin embargo casi la mitad del peso del producto es azúcar y esta información no es accesible para el consumidor. En cambio, el etiqueado chileno indica de forma muy simple si ese producto es alto en azúcar, con base en valores límites obtenidos por un grupo de expertos libre de conflicto de interés. 

Al hablar sobre la eficacia del etiquetado nutrimental, la revista resalta el de los productos en Chile. Ahí se ha implementado desde junio del 2016 un etiquetado nutrimental conocido como “sellos de advertencia”, en el cual se indica si los productos son altos en azúcares, en grasas saturadas, en sodio y en calorías: “Este etiquetado se caracteriza por ser entendible, tanto para niños como adultos, es rápido y fácil de leer y arroja información que permite tomar mejores decisiones al momento de la compra de productos alimenticios. Un estudio reciente realizado en Uruguay con 442 niños reiteró el potencial de esta herramienta para desincentivar el consumo de alimentos y bebidas muy procesados entre la población infantil.”

El objetivo a partir de ahora será permitir los consumidores accedan a información que les permita tomar mejores decisiones, con el fin de fomentar dos situaciones relevantes: 

– Declaraciones de propiedades nutrimentales, reduciendo la publicidad engañosa y el uso de personajes en los empaques. Esto con el fin de generar un contraste con la información veraz de un etiquetado nutrimental: “En la actualidad un alimento alto en azúcares puede incluir cada una de estas herramientas mercadológicas, engañando a consumidores, padres y madres de familia que creen estar otorgando un alimento saludable a sus hijos cuando no lo es.”

– Obligar a la industria a reformular sus productos, reduciendo las cantidades de azúcares añadidos, grasas saturadas, grasas hidrogenadas y sodio, y sustituyendo por ingredientes de más alta calidad. 

Para lograrlo, el Poder del Consumidor ha lanzado una aplicación para dispositivos móviles llamada “Escáner nutrimental”, la cual permitirá dar a conocer si un producto tiene un alto contenido de azúcares, grasas saturadas, sodio y calorías. Esta app funciona escaneando el código de barras del producto, encontrando en su base de datos el número de sellos correspondiente a la cantidad de azúcares, grasas saturadas, sodio y calorías que contiene el producto, así como un mensaje general sobre su consumo y alternativas saludables. Se trata de una app totalmente gratuita y disponible para los sistemas IOS en la AppStore http://apple.co/2vgbAOK y Android en la tienda de Google Play http://bit.ly/2udIzyX. Además, puede ser compartida a través de las redes sociales.



70% de los niños en México desayunan refrescos y bebidas azucaradas

“El consumo elevado de bebidas o alimentos con alto contenido de azúcar como uno de los principales causantes del desarrollo de sobrepeso, obesidad y diabetes mellitus.”

México, país que ocupa el primer lugar en el continente americano en el consumo de bebidas azucaradas y, como consecuencia, en la incidencia de diabetes mellitus con 10.8 por ciento de la población de entre 20 y 79 años de edad.  Se calcula que en promedio se ingieran 163 litros por persona al año. 

De acuerdo con la Comisión de Derechos de la Niñez de la Cámara de Diputados, el gobierno federal ha tenido que intensificar la política de información dirigida a niños y adolescentes en torno al riesgo que implica el consumo de refrescos, jugos y derivados. De este modo se busca “impulsar un acuerdo dirigido a la autoridad federal para que concientice a los infantes, pues 70 por ciento de ellos acompañan su desayuno con refresco diariamente.”

En palabras de María Soledad Sandoval Martínez, secretaria de la comisión, “el consumo elevado de bebidas o alimentos con alto contenido de azúcar como uno de los principales causantes del desarrollo de sobrepeso, obesidad y diabetes mellitus.” La cifra en los niños aumenta en comunidades rurales, aunque la tendencia no es privativo de estas zonas. Frente a esto, las organizaciones Mundial y Panamericana de la Salud –OMS y OPS– han advertido que el sobrepeso se debe a una dieta y actividad física inadecuada, considerándolo en consecuencia un problema de salud pública a escala internacional. Para ambas organizaciones, el consumo de refrescos y bebidas azucaradas es un elemento “altamente nocivo para la salud, ya que sólo brindan calorías vacías, que contribuyen al aumento de peso y al desequilibrio hormonal.”

Pese a los esfuerzos del gobierno por echar a andar la Estrategia Nacional de Prevención y Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes, como medida para reducir la demanda de bebidas azucaradas, la estrategia “no ha sido llevada a cabo en su totalidad por la mayoría de las escuelas del Sistema Educativo Nacional; existen registro que sustentan que en la mayoría de ellos no se cumple con lo establecido, y a pesar de una ley que prohíbe la venta de comida chatarra, incluyendo por supuesto los refrescos y bebidas azucaradas, no se logran los objetivos del todo.”

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