Podría abastecerse solo con energías verdes México: Universidad de Stanford (Infográfico)

La riqueza de este país lo sitúa como un espacio especialmente privilegiado respecto a las energías renovables.

De entre los países con una diversidad importante de recursos naturales está México. Figura entre los 3 más biodiversos del mundo; esta cualidad hace que también sea uno de los más potenciales en el abastecimiento de energías sustentables.

Cuenta con energía solar, hídrica, de viento, etc.,  ello es un conocimiento popular; sin embargo, más aterrizado, ¿Qué tan cierta es su autosuficiencia energética?

La Universidad de Stanford ha publicado recién un infográfico que nos muestra con estudios cómo es que las cifras nos hablan de una autosuficiencia energética sustentable en México si es que los intereses económicos abrieran paso a esta posibilidad.

Las imágenes dividen el tipo de energía y el porcentaje que podría abastecer del total de las necesidades energéticas del país, asimismo nos explican las ventajas económicas y de salud que esto representaría a largo plazo.

Quizá sea tiempo de ir haciendo nuestra este tipo de información; al hacerlo parte de la cultura es una herramienta útil para exigir una política energética distinta. Curiosamente este tipo de data es empoderadora y también nos da luces sobre las posibilidades no tan brumosas para un futuro, como lo pintan las energía con hidrocarburos.

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La energía nuclear está a punto de ser legalmente “limpia” en México; ¡ayúdanos a evitarlo!

Organizaciones sociales hacen un llamado para presionar a los coordinadores de partido para que modifiquen la ley en pro de la ecología

Hace pocos días los diputados federales de México aprobaron la nueva Ley de Transición Energética (LTE) que prevé que, para 2024, el país genere 35% de su energía eléctrica a partir de fuentes limpias. Sin embargo, los legisladores incluyeron a la energía nuclear entre las posibilidades de energía limpia.

Está comprobado cómo es que la energía nuclear es peligrosa y, en caso de accidentes, genera contaminación, como ha sucedido en Fukushima y Chernóbil. Esta última, a su vez, puede prevalecer hasta por cientos de años. Además, la energía nuclear suele promover indirectamente el uso de armas de destrucción masivas.  

En este contexto, distintas organizaciones sociales como Greenpeace señalaron en un comunicado que, mientras en otros países ha ido desapareciendo gradualmente el uso de la energía nuclear, en México se está incluyendo como una alternativa sustentable altamente escandalosa. Los senadores mexicanos deberán ratificar esta ley próximamente. Sin embargo, es urgente que sientan presión para suprimir a la energía nuclear como sustentable; de lo contrario, será una simulación que pondrá en peligro a las próximas generaciones. Además, considerando la impunidad y la laxidad de las leyes en México, el uso de energía nuclear salta especialmente preocupante.

Los siguientes senadores son los coordinadores de los partidos más grandes al interior del senado. Organizaciones sociales invitan a escribirles demandándoles que omitan la energía nuclear como sustentable. Recuerda que el esfuerzo de miles de mexicanos logró ya antes sustraer a las Áreas Naturales Protegidas de la infame explotación petrolera. 

@Emilio_Gamboa@JL_Preciado, @MBarbosaMX, @RomoMedina@SenArelyGomez

 

 Twitter de la autora: @anapauladelatd

Autor: Ana Paula de la Torre
Politóloga de carrera, colabora para diversas publicaciones digitales como Pijama Surf. Creadora del proyecto ciudadano yanostoca.com. Y pintora ocasional


El lado oscuro de la energía eólica en México: el desplazamiento de las comunidades

El ambiente en las comunidades que integran el corredor eólico del istmo de Tehuantepec es de hostilidad y violencia

En este momento en el que la quema de hidrocarburos aparece como suicida para la humanidad, el urgente aprovechamiento de energías sustentables es indiscutible. Sin embargo, es un hecho que detrás de los megaproyectos del aprovechamiento de estas energías figuran las grandes transnacionales, cuya principal motivación son las ganancias financieras.

En México, el istmo de Tehuantepec, del estado de Oaxaca, es una de las zonas con mayor riqueza natural, pero también con mayor presencia de indígenas huaves, zapotecos y zoques. También, esta región posee una de las corrientes eólicas más potentes del país por lo que, desde los años 90, se han ido instalando proyectos de generación eléctrica con aire. 

Hoy, el corredor eólico del istmo de Tehuantepec tiene al menos 28 parques. Sin embargo, detrás de estos proyectos han sido despojadas al menos 12 mil hectáreas de tierra a los indígenas, sobre todo de las comunidades ikoot y biniza’a, que, de hecho, han conservado algunas de las lagunas con mayor biodiversidad de México y la selva mejor conservada de Norteamérica.

Hoy, las comunidades que integran esta zona están divididas y viven un ambiente de violencia y hostilidad. Aunque están organizados por asambleas donde se toman las decisiones, algunos de sus miembros han sido comprados y las votaciones se hacen de manera brumosa. 

Según el investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Emiliano Castillo: “las negociaciones realizadas con autoridades y empresas para el arrendamiento de tierras se llevan a cabo sin información transparente y veraz sobre las implicaciones de los contratos. Algunos de los propietarios no saben con precisión los derechos que tienen, una vez que las han arrendado a las empresas. Tampoco saben qué sucederá con las centrales eólicas cuando finalice el contrato de arrendamiento”.

En este sentido, en Juchitán, San Dionisio del Mar y San Mateo del Mar, las tres comunidades oaxaqueñas de las que se expulsó a las empresas eólicas y en las que no hay un solo aerogenerador, se viven hoy violencia y división comunitaria con tintes partidistas, impulsadas por el Estado y financiadas por las transnacionales, denuncia Rodrigo Flores Peñaloza, integrante de la Asamblea de Pueblos Indígenas del Istmo en Defensa de la Tierra y el Territorio (APIIDTT). “Los tres niveles de gobierno tienen la presión de que las financiadoras de los proyectos eólicos ya han perdido demasiado dinero”, abunda el defensor del territorio.

En San Dionisio del Mar también la asamblea de la comunidad vive un permanente hostigamiento por parte de políticos priístas, como los diputados Samuel Gurrión y María Luisa Márquez. “Ellos impulsaron que se tumbara la elección de la asamblea y se tuvo que nombrar a un administrador. Trataron de imponer una nueva elección, y fueron a instalar el Consejo Electoral en Unión Hidalgo; ahora pretenden meterlo a San Dionisio”, relata Flores.

Por su parte, Luis Miguel Uharte, autor del libro Las multinacionales en el siglo XXI: Impactos Múltiples: el caso de Iberdrola en México y en Brasil, advierte que “de los 28 parques que conforman el corredor eólico, 22 se incluyen dentro de la figura del autoabastecimiento -uso empresarial-, es decir, el 78% de ellos son para uso privado, mientras que solo seis (un 22%) están destinados para abastecer a la red pública, siempre según información de la Asociación Mexicana de Energía Eólica”.

Los anteriores son sólo algunos casos que reflejan cómo los megaproyectos han cooptado zonas enteras relegando a los antiguos habitantes de los beneficios de estos, y generando divisiones en milenarias culturas que ven transformada su realidad sin un tipo de incentivo real.