Plantas sensoriales: tienen 15 sentidos más que los nuestros

El neurobiólogo Stefano Mancuso explica cómo el reino vegetal accede a mundos completamente ajenos a nuestros sentidos.

 Foto: plantas.facilisimo.com

En los últimos años, numerosos estudios científicos han ido develando que el reino vegetal es una inminente fuente de perfección y complejidad. Las plantas son capaces de comunicarse para alertar del peligro a otras, incluso si viven a kilómetros de distancia. También producen sustancias específicas para provocar algunos efectos en el cerebro de los insectos; por ejemplo, que las recuerden para polinizarlas.

Nosotros, que estamos acostumbrados a pensar los sentidos sólo en el universo de los nuestros (olfato, gusto, vista…), quizá ignoramos que existen sentidos inefables e inalcanzables para nuestra especie en el mundo de las plantas.

Stefano Mancuso, fundador y director del Laboratorio Internacional de Neurobiología Vegetal, en una entrevista para La Vanguardia, nos recuerda esto.

Según este investigador las plantas tienen 15 sentidos más que nosotros, pues tienen capacidades suprasensoriales en comparación con las nuestras. Pueden percibir los cambios eléctricos, el campo magnético, el gradiente químico, la presencia de patógenos… También perciben las gradaciones de la luz y las vibraciones sonoras, las moléculas químicas, e incluso tienen tacto: “basta ver en cámara rápida cómo palpa una planta trepadora”.

Sus capacidades van aún más allá. Mancuso explica cómo es que envían mensajes de peligro:

Si un insecto le está comiendo las hojas, la planta produce al instante determinadas moléculas que se difunden kilómetros y que avisan que hay un ataque en curso.

¿Tienen, además, empatía?

Mancuso recuerda un impactante estudio hecho en Canadá, en el que: “Se aisló a un gran abeto del acceso al agua, y los abetos de alrededor le pasaron sus nutrientes durante años para que no muriera”.

Todo lo anterior  hace que las plantas sean capaces de percibir dimensiones a las que nosotros no tenemos acceso, muchas intangibles, que llevan quizá mensajes mucho más profundos, a los que somos ajenos, ignorantes desde nuestros limitados cinco sentidos.



Los árboles también hacen relaciones sociales: Peter Wohlleben

Este experto en bosques ha escrito un libro donde cuenta sus hermosos descubrimientos.

Foto: Gordon Welters para The New York Times

Peter Wohlleben ha sido un guardabosques en Alemania desde 1987. Su historia es especial porque su amor por los árboles lo llevó a escribir un best seller que ha vendido más 320 mil copias: “La vida secreta de los árboles: lo que sienten, cómo se comunican- Descubrimientos de un mundo secreto”, y ha sido traducido para 19 países.

Lo peculiar de su libro, además de recurrir a datos científicos en concordancia con sus propias observaciones, es que Wohlleben ha echado mano de un lenguaje popular, con conceptos como “los árboles hablan” en vez de “los árboles se comunican”.

Wohlleben escribió este libro para que miráramos hacia los árboles de manera distinta. Para despertar una empatía que despertase en nuestra imaginación lo que verdaderamente ocurre en su mundo.

En los últimos años estudios científicos publicados han divulgado cómo es que los árboles se comunican, cuidan entre ellos e incluso mantienen un intercambio de energía, según las necesidades de cada uno, y Wohlleben lo ha probado personalmente.

Cuando inició sus labores como guardabosques encontró que es mejor dejar que los árboles crezcan “salvajemente” con el espacio intermedio que ellos mismos eligen. Con el tiempo fue dándose cuenta de que la interconexión entre ellos era mucho más estrecha de lo que creía.

Están muy interconectados, tanto en la manera en que dejan pasar con sus copas la luz adecuada, como en sus raíces. De hecho, cuando un árbol muere es muy probable que su vecino también lo haga.

Wohlleben narra que los árboles hacen conexiones sociales importantes. Forman vínculos afectivos y de alguna manera tienen parentescos. “Actúan mucho más como una comunidad que como individuos”.

[New York Times]



El Jardín Botánico de Nueva York digitaliza la exquisita historia de la biodiversidad

Más de dos millones de plantas están ahora en línea, y retratadas poéticamente.

Mucha de la historia de la biodiversidad está encerrada en colecciones de historia natural. Es decir, está ahí afuera pero es difícil o toma tiempo acceder a ella. Precisamente para abrir el acceso a esta orgánica cámara de maravillas, el Jardín Botánico de Nueva York, uno de los herbarios más grandes del mundo, está convirtiendo su impresionante colección en una base de datos con fotografías.

Los curadores de la digitalización, que comenzaron en 1990, no sólo toman especímenes de la colección del Jardín, sino que salen al mundo a recolectar especies. La colección incluso tiene una especie de musgo de Charles Darwin.

La presentación de las plantas es lo más notable de todo: cada una está presionada entre dos cristales y luego fotografiada para su digitalización. El resultado es una colección poética de historia natural; una de las más completas y bellas del mundo.

Cycadaceae_0 Onagraceae_0 Lecythidaceae_0 Cycadaceae _0  Cucurbitaceae