Más de mil indígenas consiguen la suspensión definitiva de un Parque Eólico en Juchitán

Había sido aceptado su amparo anteriormente, ahora, la suspensión es definitiva, un logro del pueblo Binnizá.

 

Foto: CEMDA

Hace unos meses fue anunciado que el amparo interpuesto contra Eólica Sur, en Juchitán, Oaxaca, por parte de más de 1000 indígenas binnizá, había sido aceptado.  Ello implicaba varar provisionalmente su construcción. E incluso este paso había sido celebrado por muchos.

Aunque en el Istmo de Tehuantepece, una gran franja ventosa, la instalación de parques eólicos podrían presentarse como energía verde, lo cierto es que estos parques eólicos han sido criticados por los propios ambientalistas como el biólogo de la UNAM Fernando Córdova Tapia:

La implementación de parques eólicos en el Istmo de Tehuantepec ha causado muchos conflictos debido a que ha estado acompañada del despojo de las comunidades locales, la exclusión de la población en la toma de decisiones, graves impactos ambientales, opacidad en los beneficios económicos y el menosprecio a las opiniones de los especialistas.

Ahora, el pasado 11 de diciembre el Juez Séptimo de Distrito en el Estado de Oaxaca otorgó la suspensión definitiva del proyecto Elólica Sur por el amparo presentado por 1166 miembros del pueblo indígena binnizá del istmo de Tehuantepec.

Cabe anotarse que el conflicto surgió sobre todo porque hasta la fecha han sido instalados hasta 24 parques eólicos en la zona y no había sido aplicada ninguna consulta pública a los pueblos indígenas a pesar de que así lo estipulan los Tratados Internacionales a los que México se ha suscrito.

Fue hasta el caso de Juchitán que la comunidad, ante la falta de consulta pública, interpuso un amparo, y ahora este, además de aceptado, ha sido resuelto a favor del pueblo Binnizá. Aún cuando la primera consulta iba a aplicarse finalmente, y por presión del pueblo, las condiciones en realidad no fueron justas:

La consulta no fue libre porque no pudimos expresar nuestra opinión y posición durante consulta, pues fuimos hostigados y perseguidos, por nuestros mismos paisanos, que ya tenían pactos realizados con las empresas y con el gobierno municipal. La consulta no fue informada porque careció de información relativa a los impactos ni de uno, ni del conjunto de parques eólicos, sobre nuestro paisaje, los ciclos biológicos de nuestros suelos y nuestras formas de vida. El mismo James Anaya, ex relator de las naciones unidad en materia de pueblos indígenas, resaltó que el gobierno mexicano tenía serias deficiencias en cuanto a la aplicación de la consulta. Apuntan en un comunicado.

Este caso es considerado un antecedente de las luchas indígenas contra las grandes corporaciones, que aún con la bandera verde, buscan explotar sus recursos sin un trato integral con la realidad de la zona. 

 

*También en Ecoosfera: Expertos te explican por qué la explotación eólica del Istmo solo favorece a las corporaciones

 



Más de 300 conflictos ambientales han estallado en México en los últimos años

Los grandes megaproyectos que prometen desarrollo, contaminan los recursos naturales, y enriquecen a pocos.

Imagen: Greenpeace

Mientras la mayoría nos mantenemos alejados de la naturaleza con una vida cotidiana en las ciudades, las preocupaciones diarias nos alejan también de su cuidado. 

En la ciudad es preciso reflexionar sobre dónde vienen los productos que consumimos: cuando compramos una botella de agua en la tienda ¿sabías que podría ser de Coca-Cola y Nestlé explotando los mantos friáticos de tu país a costos 5000% menores de lo que la venden?

Cuando compras un teléfono ¿sabías que sus elementos podrían venir de mineras que desplazan comunidades, pagan pocos impuestos, y contaminan el agua?

Todo ello pareciera lejano aunque el equilibrio del planeta depende de esas decisiones de compra y de hacer consciente que en tu propio país, a pocos kilómetros, las marcas que compras podrían estar devastando ecosistemas y también sociedades.

Es una realidad, en México en los últimos años, según una investigación de la revista Contralínea, se han originado hasta 300 conflictos ambientales, la mayoría de ellos mineros. ¿Sabías que desde la administración de Felipe Calderón mineras extranjeras, en los últimos diez años, se han llevado 4 veces más oro que durante el periodo de conquista de México?

La gran mayoría de estos conflictos ambientales suceden en zonas de tierra comunal, donde las personas tienen pocos recursos y poder, por ello es muy sencillo para las grandes corporaciones conseguir las concesiones por parte del gobierno mexicano y despojarlos.

Al ser los afectados personas con poca influencia, pareciera que pocos se enteran de cómo megaproyectos enteros están alterando el equilibrio ecológico, rompiendo el tejido social de miles, originando violencia, y contaminando el entorno, pagando pocos impuestos y enriqueciéndose con los recursos colectivos.

El siguiente cuadro desglosa los sectores y los estados donde más conflictos ambientales se han activado en México en los últimos años. Hay que estar alertas, estos conflictos, por ser ambientales, en realidad son de todos. Si quieres conocer más de este tema puedes dar click a la página del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales donde conocerás casos de toda la región.

 

conflictos ambientales méxico

 



La destrucción en Xochicuautla para construir una carretera por el polémico Grupo Higa en México (FOTOS)

Esta autopista de cuota viola la ley por parte de las mismas autoridades. Trastoca también Áreas Naturales Protegidas.

Foto:masde131

San Francisco Xochicuautla, en el Estado de México, es una comunidad otomí que ha sufrido atropellos a sus derechos como pueblo originario desde hace ocho años cuando comenzó a construirse la carretera de cuota Naucalpan-Toluca.

Cuando un proyecto pretende construirse o hacerse en tierras indígenas, el gobierno mexicano está obligado a hacer consultas públicas a estos pueblos según el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo del que México forma parte. Sin embargo, el gobierno no aplicó dicha consulta obligatoria.

El argumento para hacer la carretera es que esta detona el desarrollo económico a los pueblos por los que pasa y entre los sitios que conecta. Sin embargo, los otomíes de la zona, por ser una carretera de cuota, en general no podrán hacer uso de ella. Además, la carretera causará daños a varias áreas naturales protegidas y afectará a casi 300 especies de flora y fauna, algunas en peligro de extinción, y afectará también diversos mantos acuíferos.

La empresa que está construyendo la carretera es Autovan, una filial del Grupo Higa (asociado a casos de corrupción por una de las casas de la esposa del presidente de México, y grupo que encubrió más de 100 millones de dólares mediante empresas fantasmas en paraísos fiscales según los Panama Papers).

Lo más descarado en el caso es que el gobierno ha violado varios amparos concedidos a los otomís. Este 11 de abril irrumpieron en la comunidad cientos de policías estatales, seguidos de personal de la empresa Autovan, filial del grupo Higa. Se destruyeron un centro cultural y casas, además de que se han talado cientos de árboles.

*Si te suena, puedes sumarte a la campaña que apoya a los otomís en su lucha por salvar el bosque acá.

Algunas de las imágenes:

 

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Foto: frentedepueblosindigenas.org

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Foto:frentedepueblosindigenas.org

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Foto: i0.wp.com

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Foto:@droncita

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Foto:Alfonso Flores

Twitter del autor: @AnaPauladelaTD