Loables ejemplo de escuelas “verdes” que benefician a su comunidad inmediata

Alrededor del mundo se han incrementado, afortunadamente, los planes de estudio que priorizan la relación entre individuo, comunidad y medioambiente.

Detrás de toda educación académica existe algún tipo de enfoque para que las ciencias sean “procesadas” por los estudiantes de acuerdo a algún tipo de valor u objetivo. En años recientes múltiples escuelas alrededor del mundo han decidido adoptar el nombre, y la filosofía, de “Escuelas Verdes”.

Estas escuelas priorizan la sustentabilidad sobre cualquier otra perspectiva, y parten de la premisa que cuando un niño es sensibilizado en su relación con la naturaleza, este proceso favorece automáticamente su evolución integral. De acuerdo a este modelo educativo el individuo como tal, adquiere sentido, únicamente en relación con la comunidad y el medio ambiente.

Existen diversos ejemplos de este tipo de centros escolares en el mundo. En México, por ejemplo, funciona un programa social de certificación de escuelas verdes que brinda incentivos a las mismas, en la medida que comprueban acciones concretas a favor del medio ambiente en su comunidad. En Bali, Indonesia, opera otra “Green School”. El co fundador de esta escuela, John Hardy, considera que cuando los niños adquieren conciencia de su papel en la naturaleza, sensibilizan su capacidad de asombro, y se propicia en ellos el desarrollo la espiritualidad y la intuición emocional. En Costa Rica, situada en la Costa Pacífico trabaja la “Escuela Verde”, que inculca a los estudiantes una actitud de responsabilidad individual y comunitaria, persuadiendo a los niños a que exploren su alrededor. Estos centros escolares coinciden en que no tendría sentido inculcar un pensamiento sustentable si este no se viese reflejado en la comunidad.

Los creadores de estas escuelas están convencidos que estas representan una oportunidad de influencia regional inmediata. Si las escuelas trabajan en beneficio del vecindario y la comunidad a la que pertenecen, desde una pequeña escala, hacen posibles cambios culturales sustanciales que repercutan en poblaciones enteras.

Promover un pensamiento de armonía con la naturaleza representa un cambio de paradigma dentro del individualismo que nos caracteriza como sociedad occidental. Somos individuos, y esa individualidad en su máximo esplendor se encuentra en la unidad original, que dio vida a todo lo existente. Estas escuelas promueven lo anterior, centros de conciencia en el sentido fractal del todo: individuo/comunidad/universo.



Escucha las melodías que hacen los gorilas mientras comen (🦍🎧)

Una suerte de melodías o canturreos acompañan la hora de comer: son los gorilas que cantan, tanto en la selva como en cautiverio.

Los gorilas son capaces de cantar y murmurar pequeñas melodías mientras comen, lo cual sugiere a los primatólogos nuevas pistas sobre cómo evolucionó el lenguaje en otras especies de primates, como la nuestra.

 La doctora Eva Luef, primatóloga del Instituto de Ornitología Max Planck en Seewiesen, Alemania, ha investigado este fenómeno en colonias de gorilas salvajes. Al parecer, las canciones de los gorilas sirven para expresar satisfacción frente al hecho mismo de estar comiendo.

Según ella, existen al menos dos tipos de sonidos característicos en las canciones de gorilas. A decir de Luef, los gorilas “no cantan la misma canción una y otra vez”, sino que “parece que están componiendo pequeñas canciones para comer.”

La primera de ellas es una especie de zumbido o tarareo, “un tono sostenido, de baja frecuencia”

 

El otro sonido es “una serie de notas breves y de diferente tonalidad” que recuerdan “una melodía aleatoria”.

El siguiente video no está relacionado con el estudio (que puedes revisar aquí), pero puede darte una buena muestra de cómo suena una manada de gorilas durante la hora del almuerzo.

Este comportamiento se ha observado también en gorilas en cautiverio, aunque existen algunas diferencias con respecto a las canciones de sus parientes del Congo. Ali Vella-Irving trabaja muy de cerca con los gorilas del zoológico de Toronto, en Canadá. Para ella:

“Cada gorila tiene su propia voz, te puedes dar cuenta de quién está cantando. Y si es su comida favorita, van a cantar más fuerte.”

En cautiverio todos los gorilas cantan por igual, pero en la selva es solamente el macho alfa quien realiza esta función. “Creemos que utiliza la vocalización para informarles a los demás ‘ok, ahora estamos comiendo’”, según la doctora Luef. El propósito de este susurro o canto puede ser el de comunicar a la manada que aún es hora de comer y que no es tiempo de irse todavía.

gorilas-cancion-macho-alfa
En la naturaleza, solamente el macho alfa canta, lo que sugiere una función más compleja.

OM NOM NOM

Aunque los llamados relacionados con la alimentación están ampliamente documentados en todo el reino animal, este tipo de “cantos de sobremesa” podrían abrirnos una ventana para entender cómo esos murmullos y melodías evolucionaron en comunicaciones más complejas.

La psicóloga Zanna Clay de la Universidad de Birmingham, Reino Unido, cree que estudios en el lenguaje de las sociedades de gorilas, chimpancés y bonobos (nuestros parientes evolutivos más próximos):

“puede darnos una buena visión sobre el origen del significado en las señales animales, así como también de las presiones sociales que pudieron impulsar la flexibilidad que vemos en el lenguaje.”

De alguna forma, al cantar –incluso para dar una orden a una manada de gorilas—dejamos que la música fluya y el significado se funda con su objeto. Pero dada la información disponible, el canto también puede ser una temprana expresión de placer físico, una aprobación corporal de la actividad presente, más allá de la significación social que el canto pueda tener.

No está mal recordarnos que cantar a la hora de la comida tiene arraigados orígenes en nuestro árbol evolutivo.



La NASA detecta un disco que “no debería existir” cerca de un agujero negro

Un extraño morador cósmico fue visto merodeando de forma muy inusual a un agujero negro “hambriento”.

Parece que, mientras más sabemos sobre los agujeros negros, más misterios alrededor de este fenómeno permean el asombro humano. La última publicación de Stephen Hawking, una de las figuras que dedicó su vida, hasta el día de su muerte, a profundizar en la naturaleza de este fenómeno, afirma por primera vez cómo es que los agujeros negros no “desaparecen” lo que se tragan, sino que conservan algo de información grabada en su “pelo suave”. 

Ahora, un equipo de investigadores de la NASA encontró una irregularidad mientras observaban un agujero negro masivo situado en al galaxia NGC 3147, a 130 millones de años luz. Con ayuda del telescopio Hubble, la NASA pudo detectar la presencia de un inusual “disco” orbitando el agujero negro, algo aparentemente extraordinario puesto que es bastante improbable que no haya sido tragado; “no debería estar allí”, explica el investigador Stefano Bianchi.

¿Por qué es extraño que este disco merodee el hoyo negro?

Al parecer, el disco de acreción (una estructura en forma de disco, compuesto de gas y polvo girando en torno un objeto central masivo) merodeaba un agujero negro “hambriento”; es decir, un hoyo que no traga el suficiente material cósmico para ser saciado con regularidad. La presencia de este disco sorprende porque la galaxia es poco activa. Se considera que las galaxias con un núcleo de baja luminosidad tienen un agujero negro hambriento porque no hay material para alimentarlos regularmente. Lo que sorprende a los investigadores es encontrar un disco delgado muy parecido a los que se hallan en las galaxias activas en este lugar.

De hecho, lo interesante es que, un disco de acreción, al estar compuesto de grandes cantidades de gas y polvo, suelen ser objetos muy luminosos. De acuerdo con el informe, el disco está tan profundamente incrustado en el intenso campo gravitatorio del agujero negro que la luz del disco de gas se altera, dando a los astrónomos una mirada muy peculiar sobre los procesos dinámicos que ocurren cerca de un agujero negro.

Los investigadores eligieron esta “galaxia activa de baja luminosidad” para su estudio, precisamente por tratarse de un territorio cósmico que alberga suficientes hoyos negros hambrientos. 

Esta observación permite estudiar con gran detalle las teorías de la relatividad general de Einstein. El material del disco gira alrededor del agujero negro a más del 10% de la velocidad de la luz, con lo cual el gas es más brillante cuando se acerca a la Tierra y se atenúa cuando se aleja. 

“Nunca hemos visto los efectos de la relatividad general y especial en la luz visible con tanta claridad”, añadió Marco Chiaberge, integrante de la investigación.