La sala de observación estelar en los bosques de Escocia que hizo una artista

La artista Kaffe Matthews invitó a la gente a sentarse a mirar las estrellas en el punto más oscuro de Galloway.

 

Foto: McIntosh

A veces basta que nos inviten a sentarnos en un lugar abierto, oscuro, para recordar lo imprescindible que es mirar al firmamento. Yird Muin Starn (“Tierra Luna Estrella” en escocés antiguo) es la pieza que la artista y compositora inglesa , en colaboración con el cineasta McIntosh, creó en el bosque de Galloway. Un lugar de reunión para la contemplación astronómica.

La pieza consistió sencillamente de algunas sillas de madera con respaldo reclinado y trajes espaciales acolchonados: suficiente para que cualquiera recupere el asombro por la observación del universo. Además, Yird Muin Starn va acompañada de un vinil de música compuesta por los artistas, inspirada desde luego en el espacio exterior. El disco no paró de sonar mientras el público estuvo vestido de astronauta (algo así como una pijama de astronauta) mirando el cielo. La pieza completa pretendió fomentar la contemplación del cielo desde el bosque, donde la contaminación de luz es mínima y la naturaleza misma se dispone para que sea posible ver mucho más de lo que se ve típicamente cuando miramos al cielo nocturno.

A veces necesitamos un poco de producción –aunque sea alegórica- simplemente para mirar el cielo. Aquí nos recuerdan la importancia de la contemplación de la naturaleza profunda.

Skies1_Gazers

 

Acá puedes ver la intervención documentada.

 



La naturaleza y sus cicatrices de guerra (📷✨)

Pasado y presente se funden en estas imágenes del fotógrafo Jonathan Beamish.

Algunos parajes de esta Tierra están repletos de fantasmas. Estos espectros se manifiestan en las cicatrices que las guerras han dejado plasmadas en la naturaleza. Algunas marcas son prácticamente invisibles a la vista humana, pero no a la luz infrarroja. Jonathan Beamish utiliza esta técnica para fotografiar los rastros de la primera guerra mundial en los mayores campos de batalla. 

En las fotografías, la belleza de los paisajes franceses y belgas cobra un matiz lúgubre. A través de la oscura luz, las fisuras del conflicto se aprecian todavía en varios sitios después de 200 años. Dice Beamish: 

La fotografía infrarroja siempre me ha interesado, pues te permite ir más allá de la visión común, apreciar colores normalmente invisibles, e incluso te da la habilidad de ver en la oscuridad.

naturaleza-cicatrices-guerra-1

¿Por qué asomarse a este vacío? ¿Para qué ver a los ojos las heridas de la guerra? 

Hay algo de sanación en estos paisajes arrasados, un poco de la tranquilidad que llega únicamente tras enfrentarse a los recuerdos más dolorosos. Los tonos grises, cruzados de súbito por trazos de rojo profundo, traen los eventos del pasado al presente de forma vívida. 

Pasado y presente se funden en estas imágenes. Los miles de soldados heridos, los caídos y las aldeas derruidas queman su huella para siempre en la historia. Por encima de todo, la naturaleza queda invicta: su resiliencia trasciende todos los conflictos. 

naturaleza cicatrices guerra 3

naturaleza cicatrices guerra 6

naturaleza cicatrices guerra 5

naturaleza cicatrices guerra 7

naturaleza cicatrices guerra 5

naturaleza cicatrices guerra 8

 



Esculturas de niebla en parques y bosques (Fotos)

¿Hay algo más hermoso que cuerpos de niebla acariciándose con árboles y espejos de agua?

Algo tiene la niebla que a pesar de ser en esencia inasible, también es profundamente corpórea. Su corporalidad, aunque elusiva, tiene una presencia contundente. Tal vez por eso es que Fujiko Nakaya recurre a la niebla como materia prima para sus esculturas.

Llama la atención que la artista japonesa presente sus piezas como esculturas, y no como performance o algún formato de arte efímero. Pero Nakaya lleva décadas esculpiendo los flujos de niebla y su obra surge, en parte, en respuesta al materialismo occidental que predomina en la noción de escultura; por eso aborda la materia desde una perspectiva más pasajera, menos franca (como quizá es, en realidad, el ADN de nuestro universo y nuestras respectivas realidades).

Existe el concepto occidental de sólido y eterno, pero en el pensamiento budista la naturaleza siempre te responde de acuerdo a sus reglas.   

Con el nombre de Fog x FLO: Fujiko Nakaya on the Emerald Necklace, esta serie interviene cinco parques en Boston con “esculturas de niebla”. Para “enneblinar” estos escenarios, la artista sitúa inyectores en árboles, piedras y otros elementos naturales, los cuales están programados para emitir vapor de agua cada hora. Así, los cuerpos neblinosos desfilan a través del espacio –con dirección y espesor planeados– de manera coreográfica. La repetición permanente de sus flujos hace que, aunque dinámicos, adquieran una presencia casi material.

¿Hay algo más hermoso que cuerpos de niebla acariciándose con árboles y espejos de agua? (la respuesta no importa).