Consejos para que tus posadas y fiestas decembrinas sean más sanas según una nutrióloga

La organización El Poder del Consumidor a través de la nutrióloga Xaviera Cabada nos pasa algunas claves para no sentirte tan empachado luego de las fiestas.

 

Foto: astrolabio.com.mx

Han iniciado ya las posadas, una usanza en México y muchos países de Latinoamérica que consiste en una teatralización espontánea y colectiva del trayecto de María y su esposo José para encontrar un refugio para su parto y traer al mundo a Jesuscristo.

Estas están cargadas de un banquete y alegría pues los peregrinos encontraron donde hacerse un espacio para resguardarse en la noche fría de Belén. Las piñatas llenas de dulces, los atoles (una bebida de maíz cocido con mucha azúcar) y los tamales deliciosos de harina de elote y muchos dulces, por ejemplo, hacen de este banquete un cúmulo de calorías y carbohidratos también.

Luego viene la cena de navidad colmada de buñuelos (una especie de pan dulce de masa de harina frita); los tamales una vez más, o el clásico pavo. Más el terrible hábito de los mexicanos de tomar refresco al por mayor, por ejemplo.

La organización El Poder del Consumidor nos comparte algunas claves para vivir unas fiestas decembrinas más sanas gracias a los consejos de Xaviera Cabada:

  • Sacar por completo la crítica de la mesa y del ambiente.
  • Procurar olores agradables en el ambiente (cítricos, canela, citronela). También se pueden tener plantas de olor como albahaca, romero, epazote.
  • Optar por expulsar al refresco de tu mesa, especialmente aquellos refrescos de compañías que ejercer malas prácticas de marketing afectando la salud de la población.
  • Optar por los tés calientes, lo cual también ayudará a mantener la casa con calidez al hervir el agua o el té cocido.
  • Procurar el té sin azúcar o con miel de abeja.
  • Mantenerse bien hidratado a través del consumo de agua simple o de infusiones de frutas.
  • Las nueces con miel virgen son una excelente colación o también se puede usar como postre (dependiendo de la cantidad de miel).
  • Anticipar la compra o preparación de utensilios que se requerirán para la cena de navidad.
  • Cada uno de los alimentos que te lleves a la boca, disfrútalos, gózalos.
  • Come sólo hasta quedar satisfecho.
  • Piensa positivo, ayuda a digerir mejor.
  • Toma un vaso con agua al tiempo todas las mañana —se puede incorporar una cucharada sopera de chía.
  • Procura las harinas y pastas integrales.
  • Opta por sólo dar probadas a los postres.
  • Se pueden utilizar inhibidores de apetito naturales (garcinia cambogia, guaraná, mate cocido, té de orégano).
  • Como colación o botana utiliza verduras (apios, zanahorias, coliflor, etc.), así ahorrarás muchas calorías y grasas extras que vienen en las botanas tipo papitas o frituras.
  • En la medida posible adquiere productos de panaderías, tortillerías, carnicerías locales de pequeños comerciantes o familias.
  • La templanza y la información ayuda a tomar mejores decisiones en cuanto a la selección de los alimentos.
  • A los niños y niñas ponles reglas claras respecto al consumo de dulces y postres, siempre después de comer —no como premio, sino que ellos entiendan que quitan el hambre y eso hace que ya no quieran comer alimentos saludables.
  • Las reglas tienen que ser claras, pero flexibles y siempre tiene que haber consecuencias que vayan de acuerdo con la regla que se rompió.
  • Las frutas son los dulces y postres más antiguos y económicos, hay que utilizarlas como recurso.
  • Procura caminar aunque sean 10 minutos al día.
  • Evita estar “a dieta” en estos días. Es mejor adoptar por hábitos sanos, accesibles y duraderos.
  • Recuerda que es mucho mejor comer con compañía agradable…


8 cosas que puedes hacer para tener una Navidad ecológica

Para cuidar al medio ambiente, como si se le estuviera ofreciendo un regalo de Navidad, te compartimos una serie de hacks que te ayudarán a producir menos basura en estas fechas decembrinas.

¿Sabías que el 35 por ciento de los residuos que se generan en fechas de Navidad y Año Nuevo son empaques y envolturas innecesarias? Basta dar una ojeada a los intercambios navideños, regalos anticipados y la preparación de las fiestas para darnos cuenta de la cantidad de basura que se genera tan sólo en estas fechas. 

Sin darnos cuenta, este tipo de dinámicas tienen un fuerte impacto en el medio ambiente: los residuos –papeles, moños, bolsitas– terminan en la basura; la basura llega al depósito; el depósito a la tierra o al océano, afectando a la biodiversidad tanto vegetal como a la animal y por tanto al ecosistema. 

Así que para cuidar al medio ambiente, como si se le estuviera ofreciendo un regalo de Navidad, te compartimos una serie de hacks que te ayudarán a producir menos basura en estas fechas decembrinas: 

Evita usar moños y bolsas que podrán terminar en la basura. Mientras menos consumo, menos efecto habrá en el medio ambiente y también en tu bolsillo.

Reutiliza las bolsas o envolturas de los regalos que recibas. Ya sea para próximos regalos de Navidad o para reciclar papel, este tipo de actividades ayudarán a prevenir la contaminación y a cuidar al medio ambiente. 

Di “no” a las bolsas de plástico en las tiendas locales o supermercados. En su lugar, elige bolsas de tela que podrás reutilizar sin generar un impacto en el medio ambiente. 

– Si vas a pedir comida para estas fechas, en especial para la cena de Noche Buena, Navidad y Año Nuevo, lleva contenedores reutilizables. Evita a toda costa unicel o plástico PET, aunque sea para un vaso de ponche o atole. En caso que sea inevitable y tengas vasos o contenedores de poliestireno expandido, recuerda que hay un centro de acopio para este tipo de material en la CDMX

Desconectar los aparatos eléctricos cuando no estén funcionando; eso incluye el árbol de Navidad cuando no haya nadie en casa y durante la noche. 

Usa focos y series de luces de bajo consumo eléctrico. 

No consumas alimentos que afecten a la economía local y a la biodiversidad. Por ejemplo, evita los camarones que son criados en humedales costeros tropicales, ya que producen graves daños a la biodiversidad. 

Busca juguetes de artesanía local y de materiales tanto biodegradables como naturales. 

 



Las experiencias, más que los regalos, hacen memorables las fiestas: estudio

Echa a volar tu mente y busca cómo hacer de las fiestas una experiencia más que un botín para las compañías.

La máxima de que las experiencias son las que en realidad dan poesía a la vida, y felicidad, es verdad según estudios.

Luego de la Revolución Industrial, el capitalismo a través de la publicidad, ha inundado nuestra vida con la aspiración al consumismo. Y las festividades están especialmente impregnadas de esta voraz tendencia. Estemos o no de acuerdo, sucede que por festejar, aunque no seas consumista, quizá estarás algo consternado por ese regalo especial qué dar a las personas cercanas más queridas…

Un regalo puede que sea un detalle que de momento alegre o haga que la persona que lo reciba se sienta agradecida, pero lo más natural es que lo olvide con el tiempo.

Lo que verdaderamente no olvidamos, y de hecho pareciera fungir como un motor de  inspiración para toda la vida, y a los que solemos asirnos en los momentos difíciles, es a los recuerdos significativos, las experiencias memorables.

Cuando alguien en la familia ha preparado un viaje especial, un momento increíble, quizá en ese instante no se procese pero esa clase de recuerdos y vivencias son las que fortalecen y profundizan los lazos con las personas que queremos. Finalmente, las relaciones profundas son las que nos hacen sentirnos significativos e importantes para otros, parte de algo, y de algún modo personas que somos queridas; acaso, el amor, la cualidad que más bien le hace al ser humano.

En las festividades, más allá del consumismo, el sentimiento colectivo tiene una función y un poder: en el caso de la navidad, desde hace miles de años, por estar enmarcada en el solsticio de invierno. Sentirnos parte de una festividad mundial tiene sus bondades, incluso metafísicas, pero siempre hay maneras de celebrarlo de una manera más profunda y bella, que verdaderamente se conviertan en un archivo de recuerdos, de esos que dan un respiro de por vida, y sobre todo en los momentos más difíciles.